Tumor del estroma gastrointestinal

Perspectiva general

Los tumores del estroma gastrointestinal (GIST, por sus siglas en inglés) son sarcomas de tejido blando que se pueden localizar en cualquier parte del sistema digestivo. Los sitios más comunes son el estómago y el intestino delgado.

Los tumores del estroma gastrointestinal comienzan en células nerviosas especializadas ubicadas en las paredes del sistema digestivo. Estas células forman parte del sistema nervioso vegetativo. Un cambio específico en el ADN de una de estas células, que controla procesos digestivos como el movimiento de los alimentos a través de los intestinos, da lugar a un tumor del estroma gastrointestinal.

Los tumores del estroma gastrointestinal pequeños pueden no causar síntomas y pueden crecer tan lentamente que no tienen efectos graves. Las personas con tumores del estroma gastrointestinal más grandes generalmente buscan atención médica cuando vomitan sangre o tienen sangre en las heces debido al sangrado rápido del tumor.

Otros posibles síntomas de un tumor del estroma gastrointestinal incluyen:

  • Anemia, causada por un tumor de sangrado lento
  • Dolor abdominal
  • Un bulto que se puede sentir en el abdomen
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso
  • Dificultad para tragar

Los tumores del estroma gastrointestinal pueden aparecer en personas de todas las edades, pero son más comunes entre los 50 y 70 años, y casi nunca ocurren antes de los 40 años. En casos poco frecuentes, un cambio genético hereditario (mutación) causa tumores del estroma gastrointestinal.

Diagnóstico

Después de hacer preguntas acerca de los síntomas y los antecedentes médicos, el médico te examinará cuidadosamente y verificará si hay un bulto en el abdomen. Si los signos y síntomas sugieren que puedes tener un tumor estromal gastrointestinal (TEGI), se te harán pruebas para localizarlo y luego determinar su probabilidad de que se difunda (metástasis) a otros órganos. Algunas de estas pruebas son las siguientes:

  • Tomografía computarizada (TC) con contraste mejorado. Para esta prueba, tragas un líquido que hace que tu estómago e intestino delgado sean más visibles en las radiografías. También puedes recibir una inyección de una sustancia similar. Luego, el escáner toma numerosas radiografías a medida que se mueve sobre su abdomen. Una computadora combina las radiografías en imágenes detalladas y transversales de tus órganos abdominales, mostrando el tamaño y la posición del tumor.
  • Endoscopia superior. El médico examina el revestimiento interno del esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado con un tubo flexible e iluminado (endoscopio) que se pasa a través de la boca. Se pueden tomar pequeñas muestras de tejido anormal durante una endoscopia superior. Durante este examen, recibirás un medicamento relajante leve (sedante) a través de una vía endovenosa.
  • Ecografía endoscópica (EUS, por sus siglas en inglés). Este examen también utiliza un endoscopio, pero con una sonda de ultrasonido en su punta. A medida que las ondas sonoras de la sonda crean ecos que rebotan en la sonda, una computadora traduce los ecos en una imagen de las estructuras del abdomen, mostrando la ubicación precisa del tumor. Si el tumor ha hecho metástasis en el hígado o en el revestimiento del abdomen, estas áreas también pueden ser visibles. Una ecografía endoscópica también ayuda a determinar la profundidad del tumor dentro de la pared del estómago u otras ubicaciones en el tracto gastrointestinal.
  • Biopsia por aspiración con aguja fina. Una pequeña muestra de tejido del tumor es necesaria para un diagnóstico definitivo de TEGI. El método preferido para tomar una muestra de biopsia es una ecografía endoscópica con aspiración con aguja fina. Este procedimiento es el mismo que el de una ecografía endoscópica, pero con una aguja delgada y hueca en la punta del endoscopio. La aguja se utiliza para extraer pequeñas cantidades de tejido para su análisis en el laboratorio.

    Algunas veces, no es posible realizar estas pruebas o sus resultados no son concluyentes, de manera que un presunto TEGI no puede localizarse sin cirugía. En estos casos, el análisis de tejido se lleva a cabo después de extirpar el tumor.

  • Pruebas de laboratorio en biopsias. Estas pruebas proporcionan información sobre las proteínas que producen las células tumorales. Una de estas pruebas, la inmunohistoquímica, detecta proteínas específicas controladas por genes en las células de TEGI. La identificación de estas proteínas ayuda a guiar las decisiones respecto del tratamiento. Algunas veces, es necesario realizar pruebas genéticas reales de las muestras de biopsia para localizar los genes que producen el TEGI en el ADN del tumor. Las células del tumor estromal gastrointestinal también se examinan bajo un microscopio para ver cuántas células de 50 campos microscópicos diferentes se están dividiendo activamente. Este número se conoce como la tasa mitótica. Cuanto más alta es la tasa mitótica de un tumor, más agresivo es, y mayor la probabilidad de que se difunda a otros órganos.

Tratamiento

Los tumores del estroma gastrointestinal pequeños y asintomáticos que se encuentran durante la realización de pruebas para otra afección pueden abordarse con una espera vigilante en casos cuidadosamente seleccionados.

Cirugía

Por lo general, los tumores estromales gastrointestinales grandes o sintomáticos se extirpan quirúrgicamente, a menos que sean demasiado grandes o que haya implicados demasiados órganos y tejidos para realizar la cirugía. La reducción también se retrasa o se evita en las personas cuya salud general hace que cualquier cirugía sea demasiado riesgosa, así como en aquellas que tienen probabilidades de tener tumores estromales gastrointestinales metastásicos.

A menudo es posible extirpar los tumores estromales gastrointestinales mediante cirugía de invasión mínima, que consiste en insertar un tubo de observación (laparoscopio) e instrumentos quirúrgicos a través de pequeñas incisiones en el abdomen.

Terapia dirigida con medicamentos

Los tratamientos con medicamentos con diana específica se enfocan en anomalías específicas presentes dentro de las células cancerosas. Al bloquear estas anomalías, los tratamientos con medicamentos con diana específica pueden producir la muerte de las células cancerosas. Para los tumores de estroma gastrointestinal, la diana específica de estos medicamentos es una enzima llamada tirosina cinasa que promueve la proliferación de las células cancerosas.

El imatinib (Gleevec) es la terapia dirigida de primera línea que se utiliza para prevenir la recurrencia de tumores de estroma gastrointestinal después de la cirugía. El medicamento también se utiliza para reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía en situaciones en las que la cirugía no es posible, así como para controlar el tumor de estroma gastrointestinal recurrente. El tratamiento generalmente continúa siempre y cuando el medicamento sea eficaz.

Podrían recomendarse otros medicamentos dirigidos a la tirosina cinasa si tu tumor de estroma gastrointestinal no responde o se vuelve resistente al imatinib con el tiempo. La terapia con medicamentos con diana específica es un área activa de la investigación del cáncer y es probable que haya nuevos medicamentos disponibles en el futuro.

Last Updated Dec 12, 2019


Content from Mayo Clinic ©1998-2020 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use