VIH/sida

Perspectiva general

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es una afección crónica que puede poner en riesgo la vida, provocada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Al dañar tu sistema inmunitario, el VIH interfiere con la capacidad de tu cuerpo para luchar contra la infección y la enfermedad.

El VIH es una infección de transmisión sexual. También puede transmitirse por el contacto con sangre infectada o de madre a hijo durante el embarazo, el nacimiento o la lactancia materna. Sin medicamentos, pueden pasar años hasta que el VIH debilite el sistema inmunitario al punto de evolucionar hasta el SIDA.

No existe cura para el VIH/SIDA, pero los medicamentos pueden retardar dramáticamente el avance de la enfermedad. Esos medicamentos redujeron la cantidad de muertes por SIDA en muchos países desarrollados.

Síntomas

Los síntomas del VIH y del SIDA varían, según la etapa de la infección.

Infección primaria (VIH agudo)

Algunas personas infectadas por el VIH desarrollan una enfermedad parecida a la gripe entre dos y cuatro semanas después de que el virus entra en el cuerpo. Esta enfermedad, conocida como infección primaria (aguda) del VIH, puede durar unas pocas semanas. Estos son algunos de los posibles signos y síntomas:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular y articular
  • Erupción
  • Dolor de garganta y llagas dolorosas en la boca
  • Ganglios linfáticos inflamados, principalmente, en el cuello
  • Diarrea
  • Pérdida de peso
  • Tos
  • Sudores nocturnos

Estos síntomas pueden ser tan leves que es posible que ni siquiera los note. Sin embargo, la cantidad de virus en el torrente sanguíneo (carga viral) es bastante alta en este momento. Como resultado, la infección se propaga más fácilmente durante la infección primaria que durante la siguiente etapa.

Infección clínica latente (VIH crónico)

En esta etapa de la infección, el VIH sigue presente en el cuerpo y en los glóbulos blancos. Sin embargo, es posible que muchas personas no tengan ningún síntoma o infección durante este tiempo.

Esta etapa puede durar muchos años si no recibes terapia antirretroviral. Algunas personas desarrollan enfermedades más graves mucho antes.

Infección por el VIH sintomática

A medida que el virus continúa multiplicándose y destruyendo células inmunológicas, las células del cuerpo que ayudan a combatir los gérmenes, puedes desarrollar infecciones leves o signos y síntomas crónicos como los siguientes:

  • Fiebre
  • Fatiga
  • Ganglios linfáticos inflamados: a menudo, uno de los primeros signos de la infección por el VIH
  • Diarrea
  • Pérdida de peso
  • Candidosis vaginal oral (candidiasis)
  • Herpes (herpes zóster)
  • Neumonía

Evolución al sida

Gracias a los mejores tratamientos antivirales, la mayoría de las personas con VIH en los EE. UU. no desarrollan SIDA hoy en día. Sin tratamiento, generalmente, el VIH se convierte en SIDA en unos 8 a 10 años.

Cuando aparece el SIDA, existe un daño grave en el sistema inmunitario. Será más probable que se presenten infecciones oportunistas o cánceres oportunistas, enfermedades que no suelen causar enfermedades en una persona con un sistema inmunitario sano.

Los siguientes pueden ser los signos y síntomas de algunas de estas infecciones:

  • Sudores
  • Escalofríos
  • Fiebre recurrente
  • Diarrea crónica
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Manchas blancas persistentes o lesiones inusuales en la lengua o la boca
  • Fatiga persistente, sin causa aparente
  • Debilidad
  • Pérdida de peso
  • Erupciones cutáneas o bultos

Cuándo consultar al médico

Si crees que puedes estar infectado con el VIH o corres el riesgo de contraer el virus, consulta a un médico lo antes posible.

Causas

El VIH es causado por un virus. Puede propagarse a través del contacto sexual o la sangre, o de la madre al niño durante el embarazo, la labor de parto o la lactancia.

¿Cuándo el VIH se convierte en sida?

El VIH destruye los linfocitos T CD4, glóbulos blancos que juegan un papel importante en la lucha contra las enfermedades. Cuantas menos linfocitos T CD4 tengas, más débil será tu sistema inmunitario.

Puedes tener una infección por VIH, con pocos o ningún síntoma, durante años antes de que se convierta en SIDA. El SIDA se diagnostica cuando el recuento de linfocitos T CD4 cae por debajo de 200 o cuando se tiene una complicación que define el SIDA, como una infección grave o un cáncer.

Cómo se transmite el VIH

Para contagiarte el VIH, la sangre infectada, el semen o las secreciones vaginales deben ingresar en el cuerpo. Esto puede suceder de varias maneras:

  • Si tienes relaciones sexuales. Puedes infectarte si tienes relaciones sexuales vaginales, anales u orales con una pareja infectada cuya sangre, semen o secreciones vaginales ingresan en tu cuerpo. El virus puede ingresar en el cuerpo a través de llagas en la boca o de pequeñas fisuras que, a veces, se producen en el recto o en la vagina durante la actividad sexual.
  • Por compartir agujas. Compartir parafernalia de drogas intravenosas contaminadas (agujas y jeringas) te pone en alto riesgo de contraer el VIH y otras enfermedades infecciosas, como la hepatitis.
  • Por transfusiones sanguíneas. En algunos casos, el virus puede transmitirse mediante transfusiones sanguíneas. Actualmente, los hospitales y los bancos de sangre estadounidenses realizan análisis de sangre para detectar anticuerpos del VIH, por lo que el riesgo es muy bajo.
  • Durante el embarazo o el parto, o por la lactancia materna. Las madres infectadas pueden transmitir el virus a sus bebés. Las madres seropositivas que reciben tratamiento para la infección durante el embarazo pueden reducir significativamente el riesgo para sus bebés.

De qué formas no se transmite el VIH

No puedes infectarte con el VIH a través del contacto habitual. Eso significa que no puedes contraer VIH o SIDA si abrazas, besas, bailas o le das la mano a alguien que tiene la infección.

El VIH no se propaga a través del aire, del agua ni de las picaduras de insectos.

Factores de riesgo

Cualquier persona de cualquier edad, raza, sexo u orientación sexual puede estar infectada con el VIH/SIDA. Sin embargo, el mayor riesgo de contraer el VIH/SIDA se da cuando:

  • Tienes relaciones sexuales sin protección. Usa un nuevo preservativo de látex o poliuretano cada vez que tengas relaciones sexuales. El sexo anal es más riesgoso que el sexo vaginal. El riesgo de contraer el VIH aumenta si se tienen múltiples parejas sexuales.
  • Tienes una infección de transmisión sexual. Muchas infecciones de transmisión sexual producen llagas abiertas en los genitales. Estas llagas actúan como entradas del VIH al cuerpo.
  • Usas drogas intravenosas. Las personas que consumen drogas intravenosas suelen compartir agujas y jeringas. Esto los expone al contacto con gotas de sangre de otras personas.

Complicaciones

La infección por VIH debilita el sistema inmunitario, lo que hace que sea mucho más probable que se desarrollen muchas infecciones y ciertos tipos de cáncer.

Infecciones frecuentes del VIH/sida

  • Neumonía por Pneumocystis carinii. Esta infección fúngica puede causar una enfermedad grave. Aunque ha disminuido significativamente con los tratamientos actuales para el VIH/SIDA, en los Estados Unidos la neumonía por pneumocystis carinii sigue siendo la causa más común de neumonía en las personas infectadas con el VIH.
  • Candidiasis (candidosis bucal). La candidiasis es una infección común relacionada con el VIH. Causa inflamación y una gruesa capa blanca en la boca, la lengua, el esófago o la vagina.
  • Tuberculosis. En las naciones de recursos limitados, la tuberculosis es la infección oportunista más común asociada al VIH. Es una de las principales causas de muerte entre las personas con SIDA.
  • Citomegalovirus. Este virus del herpes común se transmite en los líquidos del cuerpo, como la saliva, la sangre, la orina, el semen y la leche materna. Un sistema inmunitario sano desactiva el virus, por lo que permanece latente en el cuerpo. Si el sistema inmunitario se debilita, el virus reaparece y causa daños en los ojos, el tubo digestivo, los pulmones u otros órganos.
  • Meningitis criptocócica. La meningitis es una inflamación de las membranas y del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal (meninges). La meningitis criptocócica es una infección común del sistema nervioso central asociada al VIH y provocada por un hongo que se encuentra en la tierra.
  • Toxoplasmosis. Esta infección potencialmente mortal es provocada por el Toxoplasma gondii, parásito que transmiten principalmente los gatos. Los gatos infectados pasan los parásitos en sus heces, que luego pueden propagarse a otros animales y a los humanos. La toxoplasmosis puede causar enfermedades cardíacas y se producen convulsiones cuando se extiende al cerebro.

Tipos de cáncer frecuentes en las personas con VIH/sida

  • Linfoma. Este cáncer comienza en los glóbulos blancos. El signo más frecuente y que aparece primero es la hinchazón indolora de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas y la ingle.
  • Sarcoma de Kaposi. Un tumor de las paredes de los vasos sanguíneos, el Sarcoma de Kaposi, se suele presentar como lesiones rosadas, rojas o púrpuras en la piel y la boca. En personas con piel más oscura, las lesiones pueden parecer marrones oscuras o negras. El Sarcoma de Kaposi también puede afectar los órganos internos, incluidos el tubo digestivo y los pulmones.

Otras complicaciones

  • Síndrome de desgaste. El VIH/SIDA sin tratar puede provocar una pérdida de peso significativa, a menudo acompañada de diarrea, debilidad crónica y fiebre.
  • Complicaciones neurológicas. El VIH puede provocar síntomas neurológicos, como desorientación, falta de memoria, depresión, ansiedad y dificultad para caminar. Los trastornos neurocognitivos asociados al VIH pueden variar desde síntomas leves, como cambios de comportamiento y funcionamiento mental reducido, hasta demencia severa que causa debilidad e incapacidad para funcionar.
  • Enfermedad renal. La nefropatía asociada al VIH consiste en la inflamación de los pequeños filtros de los riñones que eliminan el exceso de líquidos y de desechos de la sangre y los transportan a la orina. Afecta más a menudo a personas de raza negra o hispanas.
  • Enfermedad hepática. La enfermedad hepática también es una complicación importante, especialmente en las personas que también tienen hepatitis B o hepatitis C.

Prevención

No existe una vacuna para prevenir la infección por el VIH ni una cura para el SIDA. Pero puedes protegerte a ti mismo y a los demás de la infección.

Para ayudar a prevenir la propagación del VIH:

  • Usa el tratamiento como prevención. Si tienes VIH, tomar los medicamentos para el VIH puede evitar que tu pareja se infecte con el virus. Si te aseguras de que tu carga viral se mantenga indetectable (un análisis de sangre no muestra ningún virus) no transmitirás el virus a nadie más. El uso del tratamiento como prevención significa tomar los medicamentos exactamente como se han prescrito y hacerte controles regulares.
  • Usa profilaxis posexposición si has estado expuesto al VIH. Si crees que has estado expuesto a través del sexo, las agujas o en el lugar de trabajo, ponte en contacto con tu médico o dirígete al departamento de emergencia. Usar profilaxis posexposición tan pronto como sea posible dentro de las primeras 72 horas puede reducir enormemente el riesgo de infectarse con el VIH. Necesitarás tomar el medicamento durante 28 días.
  • Usa un preservativo nuevo cada vez que tengas relaciones sexuales. Usa un preservativo nuevo cada vez que tengas sexo anal o vaginal. Las mujeres pueden usar un preservativo femenino. Si utilizas un lubricante, asegúrate de que sea a base de agua. Los lubricantes a base de aceite pueden debilitar los preservativos y hacer que se rompan. Durante el sexo oral, usa un preservativo abierto y sin lubricar o un protector dental, una pieza de látex de grado médico.
  • Ten en cuenta la profilaxis previa a la exposición. Los fármacos combinados emtricitabina y tenofovir (Truvada) y emtricitabina y tenofovir alafenamida (Descovy) pueden reducir el riesgo de infección por VIH de transmisión sexual en personas de muy alto riesgo. La profilaxis previa a la exposición puede reducir el riesgo de contraer el VIH a través del sexo en más del 90 % y a través del uso de drogas inyectables en más del 70 %, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Descovy no se ha estudiado en personas que tienen relaciones sexuales vaginales receptivas.

    Tu médico te recetará estos medicamentos para la prevención del VIH solo si no tienes ya la infección por VIH. Necesitarás una prueba de VIH antes de comenzar a recibir profilaxis previa a la exposición y luego cada tres meses, siempre y cuando la estés tomando. El médico también examinará tu función renal antes de recetarte Truvada y continuará haciéndolo cada seis meses.

    Debes tomar los medicamentos todos los días. No previenen otras infecciones de transmisión sexual, por lo que igualmente deberás practicar sexo seguro. Si tienes hepatitis B, debe evaluarte un especialista en enfermedades infecciosas o hepáticas antes de comenzar la terapia.

  • Diles a tus parejas sexuales si tienes VIH. Es importante que les digas a todas tus parejas sexuales actuales y pasadas que eres VIH positivo. Deberán realizarse la prueba.
  • Usa una aguja limpia. Si usas una aguja para inyectarte drogas, asegúrate de que sea estéril y no la compartas. Aprovecha los programas de intercambio de agujas en su comunidad. Ten en cuenta la posibilidad de buscar ayuda para tu consumo de drogas.
  • Si estás embarazada, busca atención médica de inmediato. Si eres VIH positivo, puedes transmitir la infección a tu bebé. Pero si recibes tratamiento durante el embarazo, puedes reducir significativamente el riesgo de tu bebé.
  • Ten en cuenta la circuncisión masculina. Existe evidencia de que la circuncisión masculina puede ayudar a reducir el riesgo de contraer la infección por VIH.

Diagnóstico

El VIH puede ser diagnosticado a través de pruebas de sangre o saliva. Las pruebas disponibles incluyen:

  • Pruebas de antígenos y anticuerpos. Estas pruebas suelen implicar la extracción de sangre de una vena. Los antígenos son sustancias del propio virus del VIH y suelen ser detectables —o dar positivo— en la sangre a las pocas semanas de la exposición al VIH.

    Los anticuerpos son producidos por tu sistema inmunitario cuando se expone al VIH. Los anticuerpos pueden tardar semanas o meses en ser detectables. La combinación de antígenos y anticuerpos puede tardar de dos a seis semanas después de la exposición para dar positivo.

  • Análisis de anticuerpos. Estas pruebas buscan anticuerpos contra el VIH en la sangre o la saliva. La mayoría de las pruebas rápidas de VIH, incluidas las autopruebas hechas en casa, son pruebas de anticuerpos. Las pruebas de anticuerpos pueden tardar de tres a 12 semanas después de la exposición en dar positivo.
  • Pruebas de ácido nucleico. Estas pruebas buscan el virus real en la sangre (carga viral). También implican la extracción de sangre de una vena. Si pudiste haber estado expuesto al VIH en las últimas semanas, tu médico puede recomendarte una prueba de ácido nucleico. La prueba de ácido nucleico será la primera prueba en dar positivo después de la exposición al VIH.

Habla con tu médico sobre cuál es la prueba de VIH adecuada para ti. Si alguna de estas pruebas es negativa, es posible que aún necesites una prueba de seguimiento semanas o meses después para confirmar los resultados.

Pruebas para determinar la etapa de la enfermedad y el tratamiento

Si te han diagnosticado VIH, es importante encontrar un especialista capacitado en el diagnóstico y tratamiento del VIH para que te ayude con lo siguiente:

  • Determinar si necesitas pruebas adicionales
  • Determinar qué terapia antirretroviral del VIH (ART) será mejor para ti
  • Controlar tu progreso y trabajar contigo para manejar tu salud

Si recibes un diagnóstico de VIH/SIDA, varias pruebas pueden ayudar a que tu médico determine la etapa de tu enfermedad y el mejor tratamiento, que incluye:

  • Recuento de células T CD4. Las células T CD4 son glóbulos blancos que el VIH toma específicamente como blanco y destruye. Aunque no tengas síntomas, la infección por VIH avanza hasta convertirse en SIDA cuando el recuento de células T CD4 desciende por debajo de 200.
  • Carga viral (ARN del VIH). Esta prueba mide la cantidad de virus en la sangre. Después de comenzar el tratamiento para el VIH, el objetivo es tener una carga viral indetectable. Esto reduce significativamente las posibilidades de infecciones oportunistas y otras complicaciones relacionadas con el VIH.
  • Resistencia a los medicamentos. Algunas cepas de VIH son resistentes a los medicamentos. Esta prueba ayuda a que tu médico determine si tu tipo de virus específico tiene resistencia y guía las decisiones de tratamiento.

Pruebas para el diagnóstico de complicaciones

Tu médico también podría ordenar análisis de laboratorio para detectar otras infecciones o complicaciones, entre ellas, las siguientes:

  • Tuberculosis
  • Infección por el virus de la hepatitis B o la hepatitis C
  • Infecciones de transmisión sexual
  • Daño en el hígado o en los riñones
  • Infección de las vías urinarias
  • Cáncer anal y de cuello uterino
  • Citomegalovirus
  • Toxoplasmosis

Tratamiento

Actualmente, no hay cura para el VIH/SIDA. Una vez que tienes la infección, tu cuerpo no puede deshacerse de ella. Sin embargo, hay muchos medicamentos que pueden controlar el VIH y evitar complicaciones. Estos medicamentos se denominan terapia antirretroviral (TARV). Todas las personas diagnosticadas con VIH deben comenzar con la terapia antirretroviral, independientemente de la etapa de la infección o de las complicaciones.

La terapia antirretroviral suele ser una combinación de tres o más medicamentos de varias clases de fármacos diferentes. Esta estrategia es la más eficaz para reducir la cantidad de VIH en la sangre. Hay muchas opciones de terapia antirretroviral que combinan tres medicamentos para el VIH en un solo comprimido, que se toma una vez al día.

Cada clase de fármaco bloquea el virus de manera diferente. El tratamiento consiste en combinaciones de fármacos de diferentes clases para:

  • Tener en cuenta la resistencia individual a los fármacos (genotipo viral)
  • Evitar la creación de nuevas cepas de VIH resistentes a los fármacos
  • Maximizar la supresión del virus en la sangre

Normalmente se utilizan dos fármacos de una clase, más un tercer fármaco de una segunda clase.

Las clases de fármacos contra el VIH incluyen:

  • Los inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de nucleósidos (ITINN) bloquean una proteína que el VIH necesita para replicarse. Entre los ejemplos se incluyen el efavirenz (Sustiva), la rilpivirina (Edurant) y la doravirina (Pifeltro).
  • Los inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósidos o nucleótidos (ITIN) son versiones defectuosas de los componentes básicos que el VIH necesita para replicarse. Entre los ejemplos se incluyen el abacavir (Ziagen), el tenofovir (Viread), la emtricitabina (Emtriva), la lamivudina (Epivir) y la zidovudina (Retrovir). También se dispone de fármacos combinados, como la emtricitabina/tenofovir (Truvada) y la emtricitabina/tenofovir alafenamida (Descovy).
  • Los inhibidores de la proteasa (IP) inactivan la proteasa del VIH, otra proteína que el VIH necesita para replicarse. Entre los ejemplos se incluyen el atazanavir (Reyataz), el darunavir (Prezista) y el lopinavir/ritonavir (Kaletra).
  • Los inhibidores de la integrasa funcionan inhibiendo a una proteína llamada integrasa que el VIH utiliza para insertar su material genético en los linfocitos T CD4. Entre los ejemplos figuran el bictegravir sódico/emtricitabina/tenofovir alafenamida fumarato (Biktarvy), raltegravir (Isentress) y dolutegravir (Tivicay).
  • Los inhibidores de entrada o fusión bloquean la entrada del VIH en los linfocitos T CD4. Algunos ejemplos son la enfuvirtida (Fuzeon) y el maraviroc (Selzentry).

Comenzar y mantener el tratamiento

A todas las personas con infección por VIH, independientemente del recuento de células CD4 T o de los síntomas, se les debe ofrecer medicación antiviral.

Mantener una terapia antirretroviral eficaz con una carga viral de VIH indetectable en sangre es la mejor manera de mantenerse saludable.

Para que la terapia antirretroviral sea eficaz, es importante que tomes los medicamentos tal y como te los receten, sin omitir ni saltarte ninguna dosis. Seguir con la terapia antirretroviral con una carga viral indetectable ayuda a lo siguiente:

  • Mantener tu sistema inmunitario fuerte
  • Reducir las posibilidades de contraer una infección
  • Reducir las posibilidades de desarrollar un VIH resistente al tratamiento
  • Reducir las posibilidades de transmitir el VIH a otras personas

Seguir con la terapia contra el VIH puede ser un desafío. Es importante que hables con el médico sobre los posibles efectos secundarios, la dificultad para tomar los medicamentos y cualquier problema de salud mental o de abuso de sustancias que pueda dificultar mantener la terapia antirretroviral.

También es importante tener citas de seguimiento regulares con el médico para controlar tu salud y la respuesta al tratamiento. Informa inmediatamente al médico si tienes problemas con la terapia contra el VIH para que puedan trabajar juntos y encontrar formas de abordar esos desafíos.

Efectos secundarios del tratamiento

Los efectos secundarios del tratamiento pueden incluir:

  • Náuseas, vómitos o diarrea
  • Cardiopatía
  • Daños en el riñón y el hígado
  • Disminución de la masa ósea o debilitamiento óseo
  • Niveles anormales de colesterol
  • Mayor nivel de glucosa sanguínea
  • Problemas cognitivos y emocionales, así como problemas de sueño

Tratamiento para enfermedades relacionadas con la edad

Algunos problemas de salud que son una parte natural del envejecimiento pueden ser más difíciles de tratar si tienes el VIH. Algunos medicamentos que son comunes para el corazón, los huesos o las afecciones metabólicas relacionadas con la edad, por ejemplo, pueden no interactuar bien con los medicamentos contra el VIH. Es importante que hables con tu médico sobre tus otras afecciones de salud y los medicamentos que estás tomando.

Si otro médico ha empezado a administrarte medicamentos, es importante que le informes sobre tu terapia para el VIH. Esto permitirá que el médico se asegure de que no haya interacciones entre los medicamentos.

Respuesta al tratamiento

Tu médico controlará tu carga viral y tus conteos de linfocitos T CD4 para determinar tu respuesta al tratamiento contra el VIH. Estos serán revisados inicialmente a las dos y cuatro semanas, y luego cada tres o seis meses.

El tratamiento debería reducir tu carga viral para que sea indetectable en la sangre. Esto no significa que el VIH ya no está presente. Aunque no se encuentre en la sangre, el VIH sigue estando presente en otros lugares del cuerpo, como en los ganglios linfáticos y los órganos internos.

Estilo de vida y remedios caseros

Además de recibir tratamiento médico, es esencial tomar un papel activo en tu propio cuidado. Las siguientes recomendaciones pueden ayudarte a permanecer saludable durante más tiempo:

  • Come alimentos saludables. Asegúrate de recibir suficientes nutrientes. Las frutas y verduras frescas, los cereales integrales y las proteínas magras ayudan a mantenerte fuerte, te dan más energía y fortalecen tu sistema inmunitario.
  • Evita la carne, los huevos y más productos crudos. Las enfermedades causadas por los alimentos pueden ser especialmente graves en personas que tienen el VIH. Cocina la carne hasta que esté bien cocida. Evita los productos lácteos no pasteurizados, los huevos crudos, así como los pescados y los mariscos crudos, como las ostras, el sushi o el sashimi.
  • Colócate las vacunas correctas. Las vacunas pueden prevenir infecciones comunes, como la neumonía y la influenza. El médico también puede recomendarte otras vacunas, incluidas la del VPH, la hepatitis A y la hepatitis B. Las vacunas inactivadas son generalmente seguras, pero la mayoría de las vacunas con virus vivos no lo son, debido al debilitamiento de tu sistema inmunitario.
  • Ten cuidado con los animales de compañía. Algunos animales pueden tener parásitos que pueden causar infecciones en personas que son VIH positivo. Las heces de los gatos pueden provocar toxoplasmosis, los reptiles pueden tener salmonela, y los pájaros pueden transportar el cryptococcus o histoplasmosis. Lávate bien las manos después de tocar mascotas o de limpiar su caja sanitaria.

Medicina alternativa

Las personas infectadas con el VIH a veces prueban suplementos alimentarios que dicen estimular el sistema inmunitario o contrarrestar los efectos secundarios de los medicamentos contra el VIH. Sin embargo, no hay pruebas científicas de que ningún suplemento nutricional mejore la inmunidad, y muchos pueden interferir en otros medicamentos que esté tomando. Consulta siempre con el médico antes de tomar cualquier suplemento o realizar cualquier terapia alternativa para asegurarte de que no haya interacciones entre los medicamentos.

Suplementos que pueden resultar útiles

  • Acetil-L-carnitina. Los investigadores han utilizado la acetil-L-carnitina para tratar el dolor, el entumecimiento o la debilidad de los nervios (neuropatía) en personas con diabetes. También puede aliviar la neuropatía relacionada con el VIH si se carece de la sustancia.
  • Proteína de suero y ciertos aminoácidos. Las primeras pruebas sugieren que la proteína del suero, un derivado del queso, puede ayudar a algunas personas con VIH a aumentar de peso. Al parecer, la proteína del suero también podría reducir la diarrea y aumentar el conteo de células T CD4. Los aminoácidos L-glutamina, L-arginina e hidroximetilbutirato (HMB) también pueden ayudar con el aumento de peso.
  • Probióticos. Existen algunas pruebas de que el probiótico Saccharomyces boulardii puede ayudar con la diarrea relacionada con el VIH, pero solo debe usarse según las indicaciones del médico. También se está estudiando el calostro bovino para tratar la diarrea.
  • Vitaminas y minerales. Las vitaminas A, D, E, C y B, así como los minerales zinc, hierro y selenio, pueden ser útiles si se tienen bajos niveles de estos.

Suplementos que pueden resultar peligrosos

  • Hierba de San Juan. Un remedio común para la depresión, la hierba de San Juan puede reducir la eficacia de varios tipos de medicamentos contra el VIH a más de la mitad.
  • Suplementos a base de ajo. Aunque el ajo en sí mismo puede ayudar a fortalecer el sistema inmunitario, los suplementos de ajo pueden interactuar con algunos medicamentos contra el VIH y reducir su capacidad de trabajo. Comer de manera ocasional ajo con las comidas parece no ser un riesgo.
  • Extracto de arroz de levadura roja. Algunas personas lo usan para reducir el colesterol, pero lo evitan si toman un inhibidor de la proteasa o una estatina.

Prácticas de mente-cuerpo

Se ha demostrado que prácticas como el yoga, la meditación y el tai chi reducen el estrés, así como mejoran la presión arterial y la calidad de vida. Aunque necesitan más estudio, estas prácticas pueden ser útiles si vives con VIH/SIDA.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Recibir un diagnóstico de una enfermedad que pone en riesgo tu vida es devastador. Las consecuencias emocionales, sociales y financieras del VIH/SIDA pueden hacer que sea especialmente difícil enfrentar esta enfermedad, no solo para ti sino también para los más cercanos.

Pero hoy en día, hay muchos servicios y recursos disponibles para las personas con VIH. La mayoría de las clínicas de VIH/SIDA tienen trabajadores sociales, consejeros o enfermeras que pueden ayudarte directamente o ponerte en contacto con personas que sí pueden.

Los servicios que pueden proporcionar:

  • Planificar el traslado hacia y desde las citas con el médico
  • Ayuda con la vivienda y el cuidado de los niños
  • Ayudar con el empleo y las cuestiones jurídicas
  • Proporcionar apoyo durante las emergencias financieras

Es importante tener un sistema de apoyo. Muchas personas con VIH/SIDA descubren que hablar con alguien que entiende su enfermedad les proporciona consuelo.

Preparación antes de la cita

Si piensas que podrías tener infección por el VIH, es probable que comiences por consultar con el médico de cabecera. Es posible que se te remita a un especialista en enfermedades infecciosas, que además se especializa en el tratamiento del VIH/SIDA.

Qué puedes hacer

Antes de tu cita, considera responder a estas preguntas y llévalas a la visita al médico:

  • ¿Cómo crees que te expusiste al VIH?
  • ¿Cuáles son tus síntomas?
  • ¿Tienes factores de riesgo, como haber mantenido relaciones sexuales sin protección o haber utilizado drogas intravenosas?
  • ¿Qué medicamentos o suplementos con receta tomas?

Qué esperar del médico

El médico te hará preguntas sobre tu salud y tu estilo de vida. El médico te realizará un examen físico completo, para verificar si presentas alguno de los siguientes:

  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Lesiones en la piel o la boca
  • Problemas con tu sistema nervioso
  • Sonidos anormales en los pulmones
  • Órganos hinchados en el abdomen

Qué puedes hacer mientras tanto

Si crees que puedes tener una infección por VIH, toma medidas para protegerte a ti mismo y a los demás antes de tu cita. No tengas relaciones sexuales sin protección. Si usas drogas inyectables, siempre usa una aguja nueva y limpia. No compartas las agujas con otros.

Last Updated Feb 13, 2020


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