Donación de riñón: ¿existen riesgos a largo plazo?

La donación de riñón conlleva pocos riesgos a largo plazo para las personas que, por lo general, son sanas.

Sin embargo, hay riesgos. La donación de riñón puede aumentar levemente tu riesgo de tener insuficiencia renal en algún momento de tu vida. Esto se da, sobre todo, en hombres afroamericanos, pero el aumento del riesgo es bajo. La probabilidad de tener insuficiencia renal en el futuro después de una donación de riñón es de menos del 1 %.

Antes de donar un riñón, te deben hacer un examen físico completo. El proveedor de atención médica te revisa para determinar si eres compatible con la persona que podría recibir el riñón. También te revisará para asegurarse de que no tengas ningún problema de salud que pueda empeorar con la donación de un riñón.

La donación de riñón implica una cirugía mayor. Los riesgos de una cirugía mayor incluyen sangrado e infección. No obstante, la mayoría de los donantes de riñón se recuperan con pocos problemas o ninguno.

Después de someterte a la cirugía para extirpar un riñón (nefrectomía), es posible que pases 1 o 2 noches en el hospital. Por lo general, terminas de recuperarte en tu casa. Con el tiempo, el riñón que te quedó aumenta un poco de tamaño, ya que recibe flujo sanguíneo adicional y funciona para filtrar los desechos.

La tasa de supervivencia a largo plazo después de la donación de riñón es casi la misma que la de las personas que, por lo general, son sanas y que no son donantes de riñón. Después de la donación de riñón, es importante hacerse exámenes médicos con regularidad. Estos incluyen pruebas para evaluar la función renal y controles de la presión arterial.

Last Updated Aug 11, 2022


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