Toser más después de dejar de fumar: ¿qué sucede?

Aunque no es común, algunas personas parecen toser más de lo habitual poco después de dejar de fumar. La tos suele ser temporal y, en realidad, podría ser una señal de que tu cuerpo está comenzando a sanar.

El humo del tabaco ralentiza el movimiento normal de los vellos diminutos (cilios) que transportan la mucosidad de los pulmones. Cuando dejas de fumar, los cilios se vuelven a activar. A medida que los cilios se recuperan y la mucosidad se elimina de los pulmones, es posible que tosas más de lo habitual. Esto podría durar varias semanas.

En general, la tos y la falta de aliento comienzan a mejorar en el plazo de un mes y continúan mejorando hasta un año después de que dejes de fumar.

Mientras tanto, puedes acelerar el proceso al mantenerte bien hidratado. Bebe mucho líquido, como agua, té y jugo. Ingerir un par de cucharaditas de miel antes de acostarte también puede ayudarte. Además, es posible que sea útil usar un humidificador o vaporizador, particularmente en climas fríos. Pero no hay motivo para reprimir la tos con medicamentos, a menos que afecte tu sueño o te cause un malestar extremo.

Consulta con tu médico si la tos dura más de un mes o si toses sangre.

Last Updated Jul 29, 2021


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