Donación de sangre y de células madre de la médula ósea

Perspectiva general

Si piensas donar células madre, permitirás que los médicos extraigan células madre de la médula ósea para trasplante, ya sea a través de la sangre o de la médula ósea.

Existen dos grandes tipos de células madre: células madre embrionarias y de la médula ósea. Las células madre embrionarias se estudian en clonación terapéutica y otros tipos de investigación. Las células madre de la médula ósea se forman y maduran en la médula ósea y, luego, se liberan al torrente sanguíneo. Este tipo de célula madre se usa en el tratamiento del cáncer.

Anteriormente, la única forma de obtener células madre era mediante una cirugía. Hoy, en cambio, es más común obtener células madre de la sangre. Esto se denomina donación de células madre de sangre periférica.

Las células madre también pueden obtenerse de la sangre del cordón umbilical al nacer. Sin embargo, se puede obtener muy poca cantidad de sangre del cordón umbilical, por lo que este tipo de trasplante generalmente se reserva para niños y jóvenes.

Por qué se debe hacer

Todos los años, miles de personas en los EE. UU. reciben un diagnóstico de enfermedades potencialmente fatales, como leucemia o linfoma, en cuyo caso un trasplante de células madre es el mejor o el único tratamiento. Para estos trasplantes, se necesitan células madre sanguíneas donadas.

Tal vez estés considerando donar sangre o médula ósea porque alguien de tu familia necesita un trasplante de células madre, y los médicos piensan que podrías ser compatible con esa persona. O quizás quieras ayudar a otra persona, incluso a alguien que no conoces, que está esperando un trasplante de células madre.

Riesgos

Donación de médula ósea

Las células madre de la médula ósea se obtienen de la sección posterior del hueso pélvico, con anestesia general. El riesgo más grave asociado con la donación de médula ósea implica el uso y los efectos de la anestesia durante la cirugía. Después de la cirugía, podrías sentirte cansado o débil, y tener problemas para caminar durante unos días. Podrías sentir dolor en el área de donde se extrajo médula ósea durante unos días. Puedes tomar un analgésico para el malestar. Podrás volver a tu rutina normal en un par de días, aunque tal vez pasen unas dos semanas hasta que te sientas completamente recuperado.

Donación de células madre de sangre periférica

Los riesgos de este tipo de donación de células madre son mínimos. Antes de la donación, recibirás inyecciones de un medicamento que aumenta la cantidad de células madre en la sangre. Este medicamento puede provocar efectos secundarios, como dolor en los huesos, dolores musculares, dolor de cabeza, fatiga, náuseas y vómitos. Estos efectos suelen desaparecer al cabo de algunos días después de haber suspendido las inyecciones. Puedes tomar un analgésico para las molestias. Si eso no ayuda, el médico puede recetarte otro analgésico.

Para la donación, te colocarán un tubo plástico delgado (catéter) en una vena del brazo. Si las venas del brazo son demasiado pequeñas o las paredes son muy finas, es posible que tengan que colocarte el catéter en una vena más gruesa del cuello, el pecho o la ingle. Es muy poco frecuente que esto provoque efectos secundarios, pero algunas de las complicaciones que pueden presentarse son aire atrapado en los pulmones y en la pared torácica (neumotórax), sangrado e infección. Durante la donación, podrías sentirte aturdido o sufrir escalofríos, entumecimiento u hormigueo alrededor de la boca y calambres en las manos. Estos síntomas desaparecerán después de la donación.

Cómo prepararte

Si quieres donar células madre, puedes hablar con el médico o comunicarte con el Programa Nacional de Donantes de Médula, una organización sin fines de lucro, financiada con fondo federales, que mantiene una base de datos de voluntarios que desean donar.

Si decides donar, te explicarán cómo es el proceso y cuáles son los posibles riesgos de la donación. Luego, se te pedirá que firmes un formulario de consentimiento. Puedes optar por firmarlo o no. No te presionarán para que firmes el formulario.

Después de que des tu consentimiento para ser donante, te realizarán una prueba llamada tipificación de antígeno leucocitario humano (human leukocyte antigen, HLA). Los HLA son proteínas que se encuentran en la mayoría de las células del cuerpo. Esta prueba ayuda a encontrar compatibilidades entre donantes y receptores. Una alta compatibilidad aumenta las posibilidades de que el trasplante sea exitoso.

Si te inscribes en un registro de donantes, puedes ser compatible o no con alguna persona que necesite un trasplante de células madre. Sin embargo, si la tipificación de HLA indica que eres compatible, te realizarán análisis adicionales para garantizar que no tengas ninguna enfermedad genética o infecciosa que puedas transmitirle al receptor del trasplante. El médico también te hará preguntas sobre tu salud y tus antecedentes familiares para asegurarse de que la donación sea segura para ti.

Un representante del registro de donantes puede pedirte que hagas una contribución financiera para cubrir los costos de los exámenes y la incorporación al registro, aunque generalmente esto se hace de forma voluntaria. Debido a que las células de los donantes más jóvenes tienen más posibilidades de asegurar un resultado exitoso cuando se las trasplanta, cualquier persona de entre 18 y 44 años puede inscribirse gratuitamente en el registro. A las personas de entre 45 y 60 años se les pide el pago de una tasa para inscribirse. El límite superior de edad para ser donante es 60 años.

Si se detecta que eres compatible con una persona que necesita un trasplante, el costo relacionado con la obtención de las células madre para la donación correrá por cuenta de esa persona o de su seguro de salud.

Lo que puedes esperar

Donación de médula ósea

La obtención de células madre de la médula ósea es un tipo de cirugía y se realiza en el quirófano. Para realizar el procedimiento, te darán anestesia. Se introducirán agujas a través de la piel y dentro del hueso para extraer la médula. Este proceso por lo general toma entre una y dos horas.

Luego de obtener las células madre, te llevarán a la sala de recuperación mientras desaparece el efecto de la anestesia. Es posible que después te lleven a una habitación del hospital donde el personal de enfermería podrá controlarte. Es probable que te den el alta del hospital cuando estés completamente despierto y seas capaz de comer y de beber.

Donación de células madre de sangre periférica

Si se obtendrán células madre sanguíneas directamente de la sangre, recibirás inyecciones de un medicamento para estimular la producción de células madre sanguíneas para que haya más células circulando por el torrente sanguíneo. La administración del medicamento suele comenzar varios días antes de que vayas a donar.

Durante la donación, generalmente se extrae sangre a través de un catéter en una vena del brazo. La sangre se envía por una máquina que extrae las células madre. El resto de la sangre luego regresa a ti a través de una vena del otro brazo. Este proceso se denomina aféresis. Tarda entre dos y seis horas y se lleva a cabo como un procedimiento ambulatorio. Por lo general, te someterás a dos, tres o cuatro sesiones de aféresis, según cuántas células madre sanguíneas se necesiten.

Después del procedimiento

El tiempo de recuperación varía según cada persona y el tipo de donación, pero la mayoría de los donantes de células madre sanguíneas pueden retomar sus actividades habituales dentro de unos días o una semana después de la donación.

Resultados

El tiempo de recuperación varía según cada persona y el tipo de donación. Pero la mayoría de los donantes de células madre sanguíneas pueden retomar sus actividades habituales dentro de unos días o una semana después de la donación.

Last Updated Feb 23, 2019


Content from Mayo Clinic ©1998-2019 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use