Trasplante de hígado de donante vivo

Perspectiva general

El trasplante de hígado de donante vivo implica trasplantar una parte del hígado de un donante vivo y colocarlo en un receptor cuyo hígado no funciona de manera adecuada.

La parte restante del hígado del donante se regenera y vuelve a tener su volumen y capacidad normales en el plazo de algunos meses después de la cirugía. Mientras tanto, la parte del hígado trasplantada crece y restablece el funcionamiento normal del hígado en el receptor.

Procedimiento de donación de hígado en vida

Durante la donación de hígado en vida, los cirujanos extraen aproximadamente el 60 % del hígado del donante y lo colocan dentro del receptor.

Regeneración del hígado del donante vivo

En la primera semana posterior a la cirugía de hígado de donante vivo, el hígado de este empieza a volver a su tamaño normal. El volumen estándar del hígado se recupera dentro de los dos meses posteriores a la donación.

Por qué se debe hacer

La cantidad de personas que esperan un trasplante de hígado excede enormemente la cantidad disponible de hígados de donantes fallecidos.

El trasplante con donante vivo ofrece una alternativa a tener que esperar un órgano proveniente de un donante fallecido. Tener un donante vivo de hígado también permite que el receptor evite las complicaciones de salud potenciales asociadas con la espera de un trasplante.

Los trasplantes de hígado de donantes vivos son más frecuentes en niños que necesitan un trasplante de hígado que en adultos debido a la escasez de órganos del tamaño adecuado del donante fallecido.

La mayoría de los donantes de hígado son familiares o amigos cercanos a los candidatos a recibir trasplante de hígado.

Lo que puedes esperar

Antes del procedimiento

Para ser considerado para un trasplante de hígado de donante vivo, el donante y el receptor deben someterse a una evaluación psicológica y de salud exhaustiva en un centro de trasplante. Equipos del trasplante independientes cuidarán al donante y al receptor durante el proceso de evaluación y les explicarán de forma detallada los beneficios y riesgos potenciales del procedimiento.

Por ejemplo, aunque el procedimiento a menudo salva potencialmente la vida del receptor, donar una parte de hígado conlleva riesgos significativos para el donante.

La compatibilidad del hígado del donante vivo con el receptor se basa en la edad, el grupo sanguíneo, el tamaño del órgano y otros factores.

Durante el procedimiento

El día del trasplante, los cirujanos primero operan al donante para retirar la parte del hígado para el trasplante. Luego los cirujanos retiran el hígado enfermo, colocan la parte del hígado donado en el cuerpo del receptor y conectan los vasos sanguíneos y los conductos biliares al hígado nuevo.

La parte del hígado trasplantada en el cuerpo del receptor y la parte que quedó en el cuerpo del donante se regeneran rápidamente, y alcanzan el volumen y la función hepática normales en un par de meses.

Las personas que reciben el hígado de un donante vivo frecuentemente tienen mejores tasas de supervivencia a corto plazo que aquellas que reciben el hígado de un donante fallecido. Pero la comparación de los resultados a largo plazo es difícil, pues quienes cuentan con un donante vivo por lo general tienen una espera más corta para el trasplante y no están tan enfermos como quienes reciben el hígado de un donante fallecido.

Last Updated Mar 16, 2018


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