Sangrado nasal

Definición

El sangrado nasal, también denominado epistaxis, es el sangrado por la nariz. Muchas personas presentan sangrado nasal de vez en cuando, en especial, los niños pequeños y los adultos mayores.

Si bien puede ser alarmante, el sangrado nasal solo suele tratarse de una molestia sin importancia y no es peligroso. Los sangrados nasales frecuentes son los que se producen más de una vez por semana.

Causas

El revestimiento de la nariz contiene muchos vasos sanguíneos pequeños que se encuentran cerca de la superficie y se dañan con facilidad.

Las dos causas más frecuentes de los sangrados nasales son:

  • Aire seco: cuando las membranas nasales se secan, son más propensas a presentar sangrado e infecciones
  • Escarbar la nariz

Otras causas de los sangrados nasales pueden ser las siguientes:

  • Sinusitis aguda (infección de los senos paranasales)
  • Alergias
  • Consumo de aspirina
  • Trastornos hemorrágicos, como la hemofilia
  • Anticoagulantes, como warfarina y heparina
  • Sustancias químicas irritantes, como el amoníaco
  • Sinusitis crónica
  • Consumo de cocaína
  • Resfriado común
  • Tabique nasal desviado
  • Cuerpo extraño en la nariz
  • Aerosoles nasales, como los que se usan para tratar las alergias, si se usan con frecuencia
  • Rinitis no alérgica (congestión o estornudos crónicos que no estén relacionados con alergias)
  • Traumatismo de nariz

Las causas menos frecuentes de los sangrados nasales comprenden las siguientes:

  • Consumo de alcohol
  • Telangiectasia hemorrágica hereditaria
  • Trombocitopenia inmunitaria
  • Leucemia
  • Tumores nasales y paranasales
  • Pólipos nasales
  • Cirugía nasal
  • Embarazo

En general, los sangrados nasales no son un síntoma ni el resultado de tener presión arterial alta. Si tienes sangrados nasales, es posible, pero poco frecuente, que la presión arterial alta grave los empeore o prolongue.

Cuándo consultar al doctor

La mayoría de los sangrados nasales no son graves y se detendrán por sí solos o al tomar medidas de cuidado personal.

Busca atención médica de emergencia si se presenta un sangrado nasal de la siguiente forma:

  • Luego de una lesión, como un accidente automovilístico
  • Si implica una cantidad de sangre mayor de la esperada
  • Si interfiere con la respiración
  • Si dura más de 30 minutos, incluso con compresión
  • Si se produce en niños menores de 2 años

No conduzcas a la sala de emergencias si estás perdiendo mucha sangre. Llama al 911 o a tu número de emergencia local, o pide que alguien te lleve.

Consulta con el médico si tienes sangrados nasales frecuentes, incluso si puedes detenerlos con facilidad. Es importante determinar la causa de los sangrados nasales frecuentes.

Las medidas de cuidado personal para los sangrados nasales ocasionales incluyen lo siguiente:

  • Sentarse derecho e inclinarse hacia adelante. Al permanecer derecho, reduces la presión arterial en las venas de la nariz. Esto previene mayores sangrados. Sentarse e inclinarse hacia adelante ayudará a que no tragues sangre, lo que puede irritar el estómago.
  • Sóplate la nariz suavemente para eliminar algún resto de sangre coagulada. Usa un descongestionante nasal en espray.
  • Tápate la nariz. Usa el pulgar y el dedo índice para tapar ambas fosas nasales, incluso si solo un lado está sangrando. Respira por la boca. Sigue tapándote la nariz durante 10 o 15 minutos por reloj. Esta maniobra ejerce presión en la hemorragia del tabique nasal y a menudo detiene el flujo de sangre. Si el sangrado viene de más arriba y no se detiene por sí solo, es posible que el médico necesite aplicar un taponamiento nasal.
  • Repite. Si el sangrado no se detiene, repite estas medidas durante un máximo de 15 minutos.

Cuando el sangrado se haya detenido, y para evitar que vuelva a sangrar, no te rasques, te soples la nariz ni te inclines hacia abajo durante varias horas. Mantén la cabeza por encima del nivel del corazón.

Entre los consejos para prevenir sangrados nasales se incluyen los siguientes:

  • Mantener húmeda la membrana interna de la nariz. Especialmente durante los meses más fríos en los que el aire es seco, aplica vaselina o un ungüento antibiótico (bacitracina o Neosporin) con un hisopo de algodón tres veces al día. Un espray nasal salino también puede ayudar a humedecer las membranas nasales secas.
  • Cortar las uñas de tu hijo. Mantener las uñas cortas ayudar a evitar hurgarse la nariz.
  • Uso de un humidificador. El humidificador contrarrestará los efectos del aire seco, ya que agrega humedad en el aire.

Last Updated May 2, 2018


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