Antidepresivos tricíclicos y antidepresivos tetracíclicos

Los antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos, también llamados antidepresivos cíclicos, se encuentran entre los primeros antidepresivos desarrollados. Son efectivos, pero generalmente han sido reemplazados por antidepresivos que causan menos efectos secundarios. Sin embargo, los antidepresivos cíclicos pueden ser una buena opción para algunas personas. En ciertos casos, alivian la depresión cuando otros tratamientos han fallado.

Los antidepresivos cíclicos se designan como tricíclicos o tetracíclicos en función del número de anillos en su estructura química, tres (tri) o cuatro (tetra).

Cómo funcionan los antidepresivos cíclicos

Los antidepresivos cíclicos alivian la depresión al afectar a los mensajeros químicos (neurotransmisores) utilizados para comunicarse entre las neuronas cerebrales. Como la mayoría de los antidepresivos, los antidepresivos cíclicos funcionan en última instancia al efectuar cambios en la neuroquímica cerebral y la comunicación en los circuitos de las células nerviosas cerebrales que se sabe que regulan el estado de ánimo, para ayudar a aliviar la depresión.

Los antidepresivos cíclicos bloquean la reabsorción (recaptación) de los neurotransmisores serotonina y norepinefrina, lo cual aumenta los niveles de estos dos neurotransmisores en el cerebro. Los antidepresivos cíclicos también afectan a otros neurotransmisores, lo cual puede producir diversos efectos secundarios.

Antidepresivos cíclicos aprobados para tratar la depresión

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó estos antidepresivos tricíclicos para tratar la depresión:

  • Amitriptilina
  • Amoxapina
  • Desipramina (Norpramin)
  • Doxepina
  • Imipramina (Tofranil)
  • Nortriptilina (Pamelor)
  • Protriptilina
  • Trimipramina

La FDA aprobó el antidepresivo tetracíclico maprotilina para tratar la depresión.

Algunas veces, los antidepresivos cíclicos se utilizan para tratar afecciones distintas a la depresión, como el trastorno obsesivo-compulsivo, los trastornos de ansiedad o el dolor relacionado con los nervios (neuropático).

Posibles efectos secundarios y precauciones

Debido a las diferentes maneras en que los antidepresivos cíclicos funcionan, los efectos secundarios varían un poco de un medicamento a otro. Algunos efectos secundarios pueden desaparecer después de un tiempo, mientras que otros pueden hacer que tú y tu médico prueben un medicamento diferente. Los efectos secundarios también pueden depender de la dosis; las dosis más altas a menudo causan más efectos secundarios.

Algunos posibles efectos secundarios comunes incluyen:

  • Somnolencia
  • Visión borrosa
  • Estreñimiento
  • Sequedad de boca
  • Caída de la presión arterial al pasar de estar sentado a estar de pie, lo cual puede causar mareos
  • Retención de orina

Otros posibles efectos secundarios incluyen:

  • Pérdida de peso
  • Aumento del apetito que lleva al aumento de peso
  • Transpiración excesiva
  • Temblor
  • Problemas sexuales, como dificultad para lograr una erección, retraso en el orgasmo o bajo deseo sexual

En términos generales:

  • La amitriptilina, doxepina, imipramina y trimipramina son más propensas a producir sueño que otros antidepresivos tricíclicos. Tomar estos medicamentos a la hora de acostarte puede ayudar.
  • La amitriptilina, doxepina, imipramina y trimipramina son más propensas a causar aumento de peso que otros antidepresivos tricíclicos.
  • La nortriptilina y la desipramina parecen tener efectos secundarios mejor tolerados que otros antidepresivos tricíclicos.

En el caso de los antidepresivos que causan somnolencia, ten cuidado al realizar actividades que requieran que estés alerta, como conducir un automóvil, hasta que sepas cómo te afectará el medicamento.

Decidir qué antidepresivo es mejor para ti depende de varios factores, como tus síntomas y cualquier otra afección de salud que puedas tener. Pregúntales a tu médico y a tu farmacéutico acerca de los efectos secundarios más comunes de tu antidepresivo específico y lee la guía de medicamentos para el paciente que viene con la receta.

Problemas de seguridad

Algunos antidepresivos tricíclicos son más propensos a causar efectos secundarios que afectan la seguridad, como los siguientes:

  • Desorientación o confusión, particularmente en las personas mayores cuando la dosis es demasiado alta
  • Aumento o irregularidad de la frecuencia cardíaca
  • Convulsiones más frecuentes en personas que tienen crisis epilépticas

Otras cuestiones sobre las que debe hablar con el médico antes de tomar un antidepresivo cíclico:

  • Antidepresivos y embarazo. Consulte con el médico acerca de los riesgos y beneficios de usar antidepresivos específicos. Algunos antidepresivos pueden dañar al bebé si se los toma durante el embarazo o la lactancia. Si estás tomando un antidepresivo y estás considerando quedar embarazada, habla con el médico o profesional de la salud mental sobre los posibles riesgos. No dejes de tomar el medicamento sin antes consultarlo con el médico, ya que hacerlo podría ser un riesgo para ti.
  • Interacciones con otros medicamentos. Cuando tomes un antidepresivo, informa al médico acerca de cualquier otro medicamento, ya sea recetado o no, plantas aromáticas u otros suplementos que estés tomando. Algunos antidepresivos pueden causar reacciones peligrosas cuando se combinan con ciertos medicamentos o suplementos herbales.
  • Síndrome de la serotonina. En raras ocasiones, un antidepresivo puede hacer que se acumulen altos niveles de serotonina en el cuerpo. El síndrome de la serotonina ocurre con mayor frecuencia cuando se combinan dos medicamentos que elevan el nivel de serotonina. Estos medicamentos incluyen otros antidepresivos, ciertos analgésicos o medicamentos para el dolor de cabeza, y el suplemento herbario llamado hierba de San Juan.
    • Entre los signos y síntomas del síndrome de la serotonina, se incluyen ansiedad, agitación, fiebre alta, sudoración, confusión, temblores, desasosiego, falta de coordinación, cambios importantes en la presión arterial y frecuencia cardíaca rápida.
    • Busca atención médica inmediata si tienes alguno de estos signos y síntomas.
  • Seguridad y análisis de sangre. El médico puede recomendar una prueba de concentración sanguínea para determinar la dosis más eficaz. Algunos efectos secundarios y beneficios de los antidepresivos cíclicos dependen de la dosis. La sobredosis de antidepresivos cíclicos puede ser peligrosa.
  • Afecciones crónicas. Los antidepresivos cíclicos pueden causar problemas en personas que tienen determinadas afecciones. Por ejemplo, si tienes glaucoma, agrandamiento de la próstata, problemas cardíacos, diabetes, enfermedad hepática o antecedentes de crisis epilépticas, pregunta al médico si tomar un antidepresivo cíclico es una opción segura para ti.

Riesgo de suicidio y antidepresivos

La mayoría de los antidepresivos son generalmente seguros, pero la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) requiere que todos los antidepresivos lleven advertencias de caja negra, las advertencias más estrictas para las recetas médicas. En algunos casos, los niños, adolescentes y adultos jóvenes menores de 25 años pueden tener un aumento en los pensamientos o las conductas suicidas cuando toman antidepresivos, especialmente en las primeras semanas después de comenzar o cuando se cambia la dosis.

Cualquier persona que tome un antidepresivo debe ser vigilada de cerca por si empeora la depresión o la conducta inusual. Si tú o alguien que conoces tiene pensamientos suicidas cuando tome un antidepresivo, comunícate inmediatamente con el médico o busca ayuda de emergencia.

Ten en cuenta que los antidepresivos son más propensos a reducir el riesgo de suicidio a largo plazo al mejorar el estado de ánimo.

Suspensión del tratamiento con antidepresivos cíclicos

Los antidepresivos cíclicos no se consideran adictivos. Sin embargo, suspender el tratamiento antidepresivo abruptamente o dejar de tomar varias dosis puede causar síntomas similares a los de la abstinencia. Los síntomas pueden variar según cómo actúe el medicamento. Esto a veces se denomina síndrome de interrupción. Trabaja junto con el médico para disminuir la dosis de forma gradual y segura.

Los síntomas similares al síndrome de abstinencia pueden incluir:

  • Agitación, irritabilidad o ansiedad
  • Náuseas
  • Sudoración
  • Síntomas similares a los de la gripe, como escalofríos y dolores musculares
  • Insomnio
  • Letargo
  • Dolor de cabeza

Encontrar el antidepresivo correcto

Las personas pueden reaccionar de manera diferente al mismo antidepresivo. Por ejemplo, un medicamento en particular puede funcionar mejor (o no tan bien) para ti que para otra persona. O puedes tener más o menos efectos secundarios por tomar un antidepresivo específico que otra persona.

Las características heredadas pueden influir en cómo te afectan los antidepresivos. En algunos casos, los resultados de los análisis de sangre especiales (si se han hecho) pueden dar pistas sobre cómo puede responder tu organismo ante un antidepresivo específico. Sin embargo, otras variables además de la genética pueden afectar tu respuesta a los medicamentos.

Al elegir un antidepresivo, tu médico tiene en cuenta tus síntomas, cualquier problema de salud, otros medicamentos que tomes y lo que haya funcionado bien en el pasado.

Generalmente, pueden pasar varias semanas o más hasta que un antidepresivo sea completamente eficaz y para que se alivien los efectos secundarios iniciales. El médico puede recomendar ajustes en la dosis u otros antidepresivos, pero con paciencia, tú y el médico pueden encontrar un medicamento que funcione bien para ti.

Last Updated Mar 3, 2020


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