Artritis reumatoide: ¿es importante el ejercicio?

Muchas personas con artritis reumatoide tienden a evitar hacer ejercicio porque tienen miedo a que la actividad empeore el dolor de articulaciones. Sin embargo, el ejercicio es uno de los tratamientos clave para reducir la discapacidad generalmente asociada a la artritis reumatoide.

Hacer ejercicio en forma regular puede mejorar la fuerza y flexibilidad de aquellos que sufren artritis reumatoide. Si los músculos están más fuertes, pueden brindar mayor apoyo a las articulaciones, mientras que la mejora en la flexibilidad puede ayudar al funcionamiento de las articulaciones.

El ejercicio puede reducir la fatiga y aliviar la depresión. Además, tener un mejor estado físico general ayuda a prevenir la diabetes y las enfermedades del corazón, dos trastornos que acortan la vida y que, con frecuencia, acompañan a la artritis reumatoide.

La artritis reumatoide también acelera la pérdida de masa muscular que generalmente ocurre a medida que envejecemos. Por esta razón, es importante hacer ejercicio para ganar masa muscular además de los ejercicios aeróbicos, los cuales fortalecen el corazón y los pulmones.

Los ejercicios que implican soportar peso, como caminar, pueden ayudar a prevenir la pérdida de densidad ósea (osteoporosis), la cual puede originarse como resultado de la artritis reumatoide.

Los estudios indican que el ejercicio no empeora los síntomas de la artritis reumatoide. Sin embargo, si la enfermedad ha dañado de manera grave la cadera o las rodillas, quizás quieras optar por hacer ejercicio de bajo impacto, como nadar, hacer ejercicios aeróbicos en el agua, caminar o andar en bicicleta.

Last Updated Jun 13, 2018


Content from Mayo Clinic ©1998-2019 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use