Prepara tu hogar a prueba de alergias

Si tienes síntomas de rinitis alérgica o asma alérgica durante todo el año, sigue unos pasos para reducir la cantidad de alérgenos en tu hogar. A continuación incluimos algunas sugerencias, habitación por habitación.

Dormitorio

  • Cama y ropa de cama. Cubre las almohadas, los colchones y los sommier tapizados con fundas contra los ácaros del polvo. Lava las sábanas, las fundas de almohada y las mantas por lo menos una vez a la semana con agua caliente a 130 °F (54 °C) como mínimo. Retira, lava o cubre los edredones. Reemplaza la ropa de cama de lana o de plumas con materiales sintéticos.
  • Pisos. Retira las alfombras y usa pisos de madera dura o linóleo y tapetes lavables. Si esa no es una opción posible, utiliza alfombras de pelo corto en lugar de alfombras de pelo largo y límpialas todas las semanas con una aspiradora que tenga un filtro para partículas pequeñas o un filtro de aire de partículas de alta eficiencia (HEPA). Lava la alfombra con champú con frecuencia.
  • Cortinas y persianas. Usa cortinas lavables hechas de algodón liso o tela sintética. Reemplaza las persianas horizontales por persianas tipo rodillo lavables.
  • Ventanas. Cierra las ventanas y utiliza el aire acondicionado durante la temporada de polen. Limpia el moho y la condensación de los marcos de las ventanas y los alféizares. Utiliza ventanas de doble vidrio si vives en una zona de clima frío.
  • Mobiliario. Elige sillas, tocadores y mesitas de noche de cuero, madera, metal o plástico fáciles de limpiar. Evita los muebles tapizados.
  • Desorden. Retira los artículos que acumulan polvo, como chucherías, adornos de mesa, libros y revistas. Guarda los juguetes, juegos y peluches de los niños en recipientes de plástico.
  • Mascotas. Si no encuentras un nuevo hogar para tu perro, gato u otra mascota que tenga pelo, al menos mantén a los animales fuera del dormitorio. Bañar a las mascotas por lo menos una vez a la semana puede reducir la cantidad de alérgenos en la caspa que eliminan.
  • Filtración de aire. Elige un filtro de aire de partículas pequeñas o un filtro HEPA. Intenta acomodar el filtro de aire para que dirija el aire limpio hacia tu cabeza cuando duermes.

Sala de estar

  • Pisos. Retira las alfombras y usa pisos de madera dura o linóleo y tapetes lavables. Si esa no es una opción posible, utiliza alfombras de pelo corto en lugar de alfombras de pelo largo y límpialas todas las semanas con una aspiradora que tenga un filtro para partículas pequeñas o un filtro de aire de partículas de alta eficiencia (HEPA). Lava las alfombrillas y esterillas todas las semanas, y lava las alfombras de pared a pared con champú periódicamente.
  • Muebles. Considera reemplazar las sillas y los sillones tapizados por muebles hechos de cuero, madera, metal o plástico.
  • Cortinas y persianas. Usa cortinas lavables hechas de algodón liso o tela sintética. Reemplaza las persianas horizontales por persianas tipo rodillo lavables.
  • Ventanas. Cierra las ventanas y utiliza el aire acondicionado durante la temporada de polen. Limpia el moho y la condensación de los marcos de las ventanas y los alféizares. Utiliza ventanas de doble vidrio si vives en una zona de clima frío.
  • Plantas. Busca un nuevo hogar para las plantas en macetas o coloca grava para acuario sobre la tierra para ayudar a contener el moho.
  • Mascotas. Si no puedes encontrar un nuevo hogar para tu perro o gato, considera la posibilidad de mantenerlo afuera, si el clima lo permite.
  • Chimeneas. Evite el uso de chimeneas o estufas a leña, ya que el humo y los gases pueden empeorar las alergias respiratorias. La mayoría de las chimeneas de gas natural no provoca este problema.

Cocina

  • Cocina. Instala y usa un extractor de aire con sistema de ventilación para eliminar los vapores de la cocción y reducir la humedad. La mayoría de las campanas de cocina simplemente filtran las partículas pero no las despiden al aire libre.
  • Fregadero. Lava los platos a diario. Limpia el fregadero y los grifos para quitar el moho y los restos de alimentos.
  • Refrigerador. Limpia la humedad excesiva para evitar la aparición de moho. Desecha los alimentos vencidos o enmohecidos. Vacía y limpia regularmente la bandeja de goteo y limpia o reemplaza los sellos de goma con moho alrededor de las puertas.
  • Alacenas y mesadas. Limpia las alacenas y las mesadas con detergente y agua. Revisa las alacenas que se encuentran debajo del fregadero para detectar filtraciones de plomería. Guarda los alimentos, incluso el alimento de las mascotas, en contenedores cerrados.
  • Desperdicios de comida. Coloca la basura en un recipiente con tapa a prueba de insectos y vacíalo a diario. Mantener la cocina libre de migas de comida ayudará a reducir la posibilidad de que tengas roedores o cucarachas.

Baño

  • Ventilación. Instala y usa un extractor de aire para reducir la humedad mientras te bañas o te duchas.
  • Pisos. Retira las alfombras y usa pisos de azulejo, vinilo, madera o linóleo. Usa alfombras lavables.
  • Paredes. Quita el papel tapiz e instala azulejos, o pinta las paredes con pintura esmaltada antimoho.
  • Ducha y bañera. Seca con una toalla la bañera y las mamparas después de usarlas. Limpia el moho de la bañera, la ducha y los grifos con blanqueador. Limpia o sustituye las cortinas y las alfombras de baño que tengan moho.
  • Inodoro y lavabo. Retira el moho de los accesorios de plomería con un trapo. Repara las pérdidas.

Sótano

  • Pisos. Quita las alfombras húmedas o dañadas por el agua. De ser posible, usa pisos de concreto, vinilo o linóleo.
  • Muebles. Considera reemplazar las sillas y los sofás tapizados por muebles hechos de cuero, madera, metal o plástico.
  • Cimientos, ventanas y huecos de escaleras. Busca y repara cualquier fuente de pérdida o daño por agua.
  • Calidad del aire. Usa un deshumidificador para reducir la humedad y límpialo una vez por semana.
  • Almacenamiento. Almacena artículos de colección y ropa en recipientes de almacenamiento de plástico.
  • Secador de ropa. Ventila la humedad al aire libre.

Toda la casa

  • Temperatura y humedad. Las casas calurosas y húmedas son ambientes ideales para los ácaros del polvo y el moho. Mantén la temperatura entre 68 °F (20 °C) y 72 °F (22 °C) y mantén la humedad relativa a no más de un 50 por ciento. Limpia o reemplaza los filtros de partículas pequeñas en la calefacción central, los sistemas de refrigeración y en los aires acondicionados al menos una vez al mes.
  • Plagas. Controla las cucarachas y los ratones con trampas económicas que se consiguen en la ferretería. Si no son efectivas, contrata a un profesional en control de plagas. Para eliminar los residuos de ratones e insectos que provocan alergia, aspira las alfombras minuciosamente y lava las superficies duras. Para prevenir una nueva infestación, sella las grietas u otras entradas posibles.
  • Moho. Cierra las puertas y ventanas cuando el clima es cálido, y usa aire acondicionado y deshumidificadores. Elimina los materiales no lavables contaminados, como las alfombras. Lava los materiales lavables con una solución de lejía de cloro al 5 % y usa una máscara protectora cuando limpies el moho. Controla que el techo y los cielorrasos no tengan goteras.
  • Rutina de limpieza semanal. Pasa una mopa húmeda en los pisos de madera o linóleo y aspira las alfombras. Usa una aspiradora con un filtro de partículas pequeñas o un filtro de aire de partículas de alta eficiencia (HEPA). Usa un paño húmedo para limpiar otras superficies, incluidos los marcos de las puertas, alféizares y marcos de las ventanas. Si tienes alergias, usa una máscara antipolvo o pídele a alguien que no tenga alergias que haga este trabajo.
  • Tabaquismo. No permitas que se fume dentro de tu casa.

Last Updated Jan 24, 2019


Content from Mayo Clinic ©1998-2020 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use