¿Tu bebé está enfermo? Cuándo buscar atención médica

Cuando tienes un bebé, las infecciones y fiebres ocasionales son inevitables. Pero incluso los padres que tienen experiencia con bebés que están enfermos pueden tener dificultad para distinguir entre un bebé que está normalmente melindroso, una enfermedad leve, y problemas de gravedad. A continuación explicamos cuándo ponerte en contacto con el doctor — y cuándo buscar atención médica de urgencia — si tu bebé está enfermo.

Cuándo comunicarte con el médico de tu bebé

Una enfermedad ocasional no suele ser motivo de preocupación en un bebé sano, pero a veces es mejor comunicarse con el médico. Presta atención a los siguientes signos y síntomas:

  • Cambios en el apetito. Si tu bebé rechaza la comida varias veces seguidas o se alimenta poco, contacta al médico.
  • Cambios en el comportamiento. Si a tu bebé le cuesta despertarse o si está excepcionalmente somnoliento, informa al médico de inmediato. Hazle saber al médico si tu bebé está extremadamente decaído, si llora más de lo habitual o si te cuesta mucho consolarlo.
  • Sensibilidad en el ombligo o pene. Comunícate con el médico si la zona umbilical o el pene de tu bebé se enrojece o comienza a supurar o sangrar de forma repentina.
  • Fiebre. Si tu bebé tiene menos de 3 meses y presenta fiebre, comunícate con el médico.

    Si tu bebé tiene entre 3 y 6 meses y presenta una temperatura de hasta 102 °F (38,9 °C) y parece enfermo, o si presenta una temperatura superior a 102 °F (38,9 °C), comunícate con el médico.

    Si tu bebé tiene entre 6 y 24 meses y presenta una temperatura superior a 102 °F (38,9 °C) que dura más de un día, pero no muestra ningún otro signo ni síntoma, comunícate con el médico. Si tu bebé también presenta otros signos o síntomas, como resfrío, tos o diarrea, quizás debas comunicarte con el médico antes, según la gravedad.

    Si tu bebé tiene fiebre que dura más de 3 días, comunícate con el médico.

  • Diarrea. Comunícate con el médico si las heces de tu bebé son particularmente blandas o acuosas.
  • Vómitos. La regurgitación ocasional, que es cuando el contenido del estómago del bebé fluye fácilmente a través de su boca, es normal. El vómito se produce cuando el flujo es fuerte y sale disparado a varias pulgadas de distancia en lugar de babear desde la boca. Comunícate con el médico si tu bebé vomita vigorosamente después de la alimentación o si no ha podido permanecer sin vomitar durante ocho horas.
  • Deshidratación. Comunícate con el médico si tu bebé llora con menos lágrimas, moja significativamente menos sus pañales o tiene la boca seca. Comunícate también con el médico si la fontanela de tu bebé parece hundida.
  • Estreñimiento. Si tu bebé tiene menos deposiciones de lo habitual durante varios días y parece incómodo o se retuerce, comunícate con el médico.
  • Resfríos. Comunícate con el médico si tu bebé tiene un resfrío que interfiere en su respiración, moco nasal durante más de 10 o 14 días, dolor de oído o tos durante más de una semana.
  • Erupción cutánea. Comunícate con el médico si un sarpullido parece infectado o si tu bebé presenta repentinamente un sarpullido inexplicable, en especial si está acompañado de fiebre.
  • Secreción del ojo. Si uno o ambos ojos están enrojecidos o tienen mucosidades, comunícate con el médico.

Si piensas que debes comunicarte con el médico, hazlo. Después de algunas horas, podrías usar una línea de enfermería disponible las 24 horas ofrecida a través del consultorio del médico o tu compañía de seguro médico.

Cuándo buscar atención médica de urgencia

Busca atención de emergencia en los siguientes casos:

  • Hemorragia incontrolable
  • Intoxicación
  • Convulsiones
  • Dificultad para respirar en aumento.
  • Alteración de la consciencia, confusión, dolor de cabeza intenso o vómitos reiterados después de una lesión en la cabeza
  • Pérdida del conocimiento, comportamiento extraño o conducta más retraída y menos alerta
  • Cortes o heridas grandes o profundas; inhalación de humo
  • Piel o labios de color azul, púrpura o gris
  • Dolor en aumento o dolor intenso y persistente
  • Lesiones faciales o bucales importantes
  • Situaciones cercanas al ahogamiento

Prepárate para las emergencias antes de que sucedan preguntándole al médico de tu bebé durante un control qué debes hacer y a dónde debes ir si tu bebé necesita atención de emergencia. Aprende los principios básicos de primeros auxilios, incluida la reanimación cardiopulmonar, y ten las direcciones y los números de teléfono de emergencia a mano.

Prepárate para contestar preguntas

Prepárate para ayudar al personal médico a comprender lo que le ocurre a tu bebé. Es probable que te realicen preguntas sobre los siguientes temas:

  • Los síntomas del bebé. ¿Qué fue lo que te impulsó a buscar atención médica para el bebé? ¿Cuáles son tus preocupaciones específicas?
  • Los antecedentes médicos de tu bebé. ¿Tiene tu bebé alguna alergia conocida? ¿Las vacunas de tu bebé están al día? ¿Tu bebé tiene alguna afección crónica? Debes estar preparada para compartir información sobre tu embarazo y el nacimiento del bebé.
  • Los cambios en la alimentación o las deposiciones de tu bebé. ¿Has observado algún cambio en los patrones de alimentación o consumo de líquidos, en la cantidad de pañales que moja, o en la cantidad, el volumen o la consistencia de las deposiciones de tu bebé?
  • Los cambios de temperatura de tu bebé. ¿Cuál es la temperatura de tu bebé? ¿Cómo y a qué hora se la tomaste?
  • Los medicamentos y remedios caseros. ¿Has probado algún remedio casero o le has dado al bebé algún medicamento recetado o de venta libre? Si lo has hecho, ¿qué le diste, cuánto y cuándo? Si sospechas que tu hijo ingirió sustancias tóxicas o medicamentos, lleva el envase contigo.
  • Las posibles exposiciones. ¿Hay alguna persona enferma entre tus contactos familiares o, si corresponde, en el centro de cuidados infantiles de tu bebé? ¿Has viajado con tu bebé recientemente?

Antes de comunicarte con el médico de tu bebé, asegúrate de estar preparado para anotar cualquier indicación. También ten a mano la información de contacto de tu farmacia.

Estar preparado les ahorrará tiempo a ti y al médico de tu bebé durante una llamada telefónica, una visita al consultorio o una situación de emergencia.

Last Updated Dec 14, 2019


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