Angina de pecho

Perspectiva general

La angina de pecho es un tipo de dolor de pecho provocado por la reducción del flujo sanguíneo al corazón. La angina de pecho es un síntoma de enfermedad de las arterias coronarias.

También se la puede llamar «angina pectoris», y se la suele describir como una compresión, presión, pesadez o dolor en el pecho. Algunas personas con síntomas de angina de pecho la describen como la sensación de que una prensa está oprimiendo el pecho, o que se ha colocado un peso en el pecho. La angina de pecho puede ser un dolor nuevo que requiere evaluación por parte de un médico o puede ser un dolor recurrente que desaparece con tratamiento.

Si bien la angina de pecho es relativamente frecuente, puede ser difícil de distinguir de otros tipos de dolor en el pecho, como el dolor o malestar por indigestión. Si tienes dolor de pecho inexplicable, busca atención médica de inmediato.

Síntomas

Los síntomas de la angina de pecho comprenden los siguientes:

  • Dolor o molestia en el pecho, posiblemente descrita como presión, compresión, ardor o inflamación
  • Dolor en los brazos, el cuello, la mandíbula, los hombros o la espalda junto con dolor en el pecho
  • Náuseas
  • Fatiga
  • Falta de aire
  • Sudoración
  • Mareos

Un médico deberá evaluar estos síntomas de inmediato para determinar si tienes una angina de pecho estable o inestable que podría ser signo de un posible ataque cardíaco.

La angina de pecho estable es la forma más frecuente. Suele ocurrir al esforzarte y desaparece cuando descansas. Por ejemplo, el dolor que aparece cuando caminas cuesta arriba o cuando hace frío suele ser angina de pecho.

Características de la angina de pecho estable

  • Aparece cuando el corazón debe trabajar más, como cuando haces ejercicio o subes escaleras
  • Generalmente, puede predecirse, y el dolor suele ser similar a otros dolores de pecho que puedas haber tenido
  • Dura poco tiempo, quizás, cinco minutos o menos
  • Desaparece más rápido si descansas o si tomas un medicamento para la angina de pecho

La gravedad, la duración y el tipo de angina de pecho pueden variar. Los signos nuevos o diferentes pueden indicar una forma más peligrosa de angina de pecho (angina de pecho inestable) o un ataque cardíaco.

Características de la angina de pecho inestable (emergencia médica)

  • Se presenta incluso mientras estás en reposo
  • Es una modificación del patrón normal de tu angina de pecho
  • Es inesperada
  • Generalmente, es más grave y dura más que la angina de pecho estable, quizás 30 minutos o más
  • Puede no desaparecer con el reposo ni al consumir medicamentos para la angina de pecho
  • Podría indicar un ataque cardíaco

Existe otro tipo de angina de pecho, denominada «angina de pecho variante» o «angina de Prinzmetal». Este tipo de angina de pecho es menos frecuente. Se produce a causa de un espasmo en las arterias del corazón que reducen el flujo de sangre de forma temporal.

Características de la angina de pecho variante (angina de Prinzmetal)

  • Suele presentarse cuando estás en reposo
  • Suele ser grave
  • Puede aliviarse con medicamentos para la angina de pecho

Angina de pecho en mujeres

Los síntomas de la angina de pecho en mujeres pueden ser diferentes de los síntomas clásicos de la angina de pecho. Estas diferencias pueden hacer que se demore la búsqueda del tratamiento. Por ejemplo, el dolor en el pecho es un síntoma frecuente en mujeres con angina de pecho, aunque es posible que no sea el único síntoma ni el más frecuente en las mujeres. Ellas también pueden presentar síntomas como los siguientes:

  • Náuseas
  • Falta de aire
  • Dolor abdominal
  • Malestar en el cuello, la mandíbula o la espalda
  • Dolor punzante en lugar de presión en el pecho

Cuándo consultar al médico

Si el dolor de pecho dura más que unos minutos y no desaparece cuando descansas o cuando tomas los medicamentos para la angina de pecho, esto podría indicar que estás teniendo un ataque cardíaco. Llama al 911 o a un servicio de emergencia médica. Busca un modo de traslado. Solo conduce hasta el hospital si no tienes otro modo de llegar.

Si la molestia en el pecho es un signo nuevo para ti, es importante que consultes con el médico para hallar la causa del dolor de pecho y para recibir el tratamiento adecuado. Si la angina de pecho estable empeora o cambia, busca atención médica de inmediato.

Causas

La reducción del flujo sanguíneo al músculo cardíaco provoca angina de pecho. La sangre contiene oxígeno, que el músculo cardíaco necesita para sobrevivir. Cuando el músculo cardíaco no recibe suficiente oxígeno, se produce una afección llamada «isquemia».

La causa más frecuente de la reducción del flujo sanguíneo al músculo cardíaco es la enfermedad de las arterias coronarias. Las arterias del corazón (coronarias) pueden estrecharse debido a la acumulación de depósitos de grasa llamados «placas». Esto se conoce como «aterosclerosis».

Esta reducción del flujo sanguíneo supone un problema de irrigación: el corazón no recibe suficiente sangre rica en oxígeno. Tal vez te preguntes por qué no siempre tienes angina de pecho si las arterias coronarias se estrechan por acumulación de grasa.

Ello es porque, durante los momentos en que la demanda de oxígeno es baja (por ejemplo, cuando descansas), el músculo cardíaco puede funcionar, de todos modos, con el flujo sanguíneo reducido sin desencadenar los síntomas de la angina de pecho. Pero cuando la demanda de oxígeno aumenta (por ejemplo, cuando haces ejercicio), se puede producir la angina de pecho.

  • Angina de pecho estable. La angina de pecho estable suele aparecer por la exigencia física. Cuando subes escaleras, haces ejercicio o caminas, el corazón necesita más sangre, pero al músculo le cuesta más obtener suficiente sangre si las arterias están estrechadas. Además de la actividad física, existen otros factores (como el estrés emocional, las bajas temperaturas, las comidas pesadas y el tabaquismo) que pueden provocar el estrechamiento de las arterias y ocasionar angina de pecho.
  • Angina de pecho inestable. Si los depósitos de grasa (placas) acumulados en un vaso sanguíneo se rompen o se forma un coágulo de sangre, esto puede obstruir o reducir con rapidez el flujo en una arteria estrechada, y disminuir repentina y gravemente el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco. La angina de pecho inestable también puede originarse por coágulos que obstruyen total o parcialmente los vasos sanguíneos del corazón.

    La angina de pecho inestable empeora y no se alivia con el reposo ni con los medicamentos habituales. Si el flujo sanguíneo no mejora, el corazón se queda sin oxígeno y se produce un ataque cardíaco. La angina de pecho inestable es peligrosa y requiere tratamiento de urgencia.

  • Angina de pecho de Prinzmetal. Este tipo de angina de pecho se origina por un espasmo en una arteria coronaria que produce el estrechamiento temporal de la arteria. Este estrechamiento reduce el flujo sanguíneo que llega al corazón y provoca dolor de pecho. El estrés emocional, el tabaquismo y el consumo de cocaína (una droga ilegal) pueden desencadenar este tipo de angina de pecho.

Factores de riesgo

Los siguientes factores de riesgo aumentan el riesgo de contraer enfermedad de las arterias coronarias y angina de pecho:

  • Consumo de tabaco. Mascar o fumar tabaco y la exposición a largo plazo al humo de segunda mano dañan las paredes interiores de las arterias (incluso las arterias del corazón), y permiten que se acumulen depósitos de colesterol que bloquean el flujo sanguíneo.
  • Diabetes. La diabetes es la incapacidad del cuerpo de producir suficiente insulina o de responder a ella de manera adecuada. La insulina, una hormona secretada por el páncreas, permite que el cuerpo utilice la glucosa, un tipo de azúcar que proviene de los alimentos. La diabetes aumenta el riesgo de enfermedad de las arterias coronarias, lo que provoca angina de pecho y ataques cardíacos al acelerar la aterosclerosis y aumentar los niveles de colesterol.
  • Presión arterial alta. La presión arterial está determinada por la cantidad de sangre que bombea el corazón y el grado de resistencia al flujo sanguíneo en las arterias. Con el tiempo, la presión arterial alta daña las arterias al acelerar su endurecimiento.
  • Niveles altos de colesterol o triglicéridos en sangre. El colesterol es una parte importante de los depósitos que pueden estrechar las arterias del cuerpo, incluso aquellas que suministran sangre al corazón. Un nivel alto del tipo incorrecto de colesterol, conocido como «colesterol de lipoproteína de baja densidad (LDL)» (el colesterol «malo»), aumenta el riesgo de contraer angina de pecho y ataques cardíacos. Un nivel alto de triglicéridos, un tipo de grasa que se encuentra en la sangre y que proviene de la dieta, tampoco es conveniente.
  • Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca. Si un familiar tiene enfermedad de las arterias coronarias o ha tenido un ataque cardíaco, corres mayor riesgo de padecer angina de pecho.
  • Edad avanzada. Los hombres mayores de 45 años y las mujeres mayores de 55 corren un riesgo mayor que los adultos más jóvenes.
  • Falta de ejercicio. Un estilo de vida inactivo contribuye a tener un nivel alto de colesterol, presión arterial alta, diabetes de tipo 2 y obesidad. Sin embargo, es importante que hables con tu médico antes de comenzar un programa de ejercicios.
  • Obesidad. La obesidad aumenta el riesgo de presentar angina de pecho y enfermedades cardíacas porque está asociada con niveles altos de colesterol en sangre, presión arterial alta y diabetes. Además, el corazón debe trabajar más para proporcionar sangre al exceso de tejido.
  • Estrés. El estrés puede aumentar el riesgo de desarrollar angina de pecho y ataques cardíacos. Demasiado estrés, al igual que la ira, también puede elevar la presión arterial. Los aumentos repentinos de hormonas que se generan durante episodios de estrés pueden estrechar las arterias y empeorar la angina de pecho.

Complicaciones

El dolor que se siente con la angina de pecho puede hacer que algunas actividades normales, como caminar, causen molestia. Sin embargo, la complicación más peligrosa es el ataque cardíaco.

Los signos y síntomas frecuentes de un infarto de miocardio son:

  • Presión, inflamación o dolor opresivo en el centro del pecho que dura más de unos pocos minutos
  • Dolor que se extiende más allá del pecho y llega al hombro, el brazo, la espalda, o incluso a los dientes y la mandíbula
  • Episodios crecientes de dolor en el pecho
  • Dolor prolongado en la parte superior del abdomen
  • Falta de aire
  • Sudoración
  • Sensación latente de fatalidad
  • Desmayo
  • Náuseas y vómitos

Si tienes alguno de estos síntomas, busca atención médica de emergencia inmediatamente.

Prevención

Puedes ayudar a prevenir la angina de pecho haciendo los mismos cambios de estilo de vida que pueden mejorar los síntomas si ya tienes angina de pecho. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Dejar de fumar
  • Controlar y supervisar otras afecciones, como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes
  • Seguir una dieta saludable y mantener un peso saludable
  • Aumentar la actividad física con el permiso del médico. Intenta hacer actividad moderada 150 minutos por semana. Además, se recomienda hacer 10 minutos de fortalecimiento muscular 2 veces por semana y estirar 3 veces por semana durante 5 a 10 minutos cada vez.
  • Reducir el nivel de estrés
  • Limita el consumo de alcohol a 2 copas por día o menos si eres hombre, y a 1 copa por día o menos si eres mujer.
  • Colocarse la vacuna anual contra la influenza para evitar las complicaciones cardíacas que puede producir el virus

Diagnóstico

Para diagnosticar la angina de pecho, el médico comenzará realizando una exploración física y te preguntará acerca de tus síntomas. También te preguntará si tienes factores de riesgo, como antecedentes familiares de enfermedades cardíacas.

El médico puede pedirte varios exámenes para confirmar si tienes angina de pecho:

  • Electrocardiograma (ECG). Los impulsos eléctricos generados en determinadas células del corazón provocan cada latido del corazón. Una electrocardiografía registra estas señales eléctricas a medida que atraviesan el corazón. El médico puede buscar patrones en estos latidos del corazón para ver si el flujo sanguíneo a través del corazón es más lento, está interrumpido o si estás sufriendo un ataque al corazón.
  • Prueba de esfuerzo. A veces, la angina de pecho es más fácil de diagnosticar cuando el corazón funciona más intensamente. Durante una prueba de esfuerzo, haces ejercicio en una caminadora o en una bicicleta fija.

    Durante el ejercicio, se supervisa la presión arterial y se observa la electrocardiografía. También pueden realizarse otras pruebas mientras te sometes a una prueba de esfuerzo. Si no puedes hacer ejercicio, es posible que te den medicamentos que aceleran el bombeo del corazón para simular la actividad física.

  • Ecocardiograma. Un ecocardiograma utiliza ondas sonoras para producir imágenes del corazón. El médico puede usar estas imágenes para identificar problemas relacionados con la angina de pecho, incluso si hay zonas del músculo cardíaco que se han dañado debido al flujo sanguíneo insuficiente. Se suele hacer una ecocardiografía durante la prueba de esfuerzo, lo que puede demostrar si hay zonas del corazón que no reciben el flujo sanguíneo suficiente.
  • Prueba de esfuerzo nuclear. Una prueba de esfuerzo nuclear mide el flujo sanguíneo al corazón en reposo y durante el esfuerzo. Es similar a una prueba de esfuerzo común, aunque durante la prueba de esfuerzo nuclear se inyecta una sustancia radioactiva en el torrente sanguíneo.

    Esta sustancia se mezcla con la sangre y viaja hasta el corazón. Hay un escáner especial que detecta el material radioactivo en el corazón y genera imágenes del músculo cardíaco. El flujo sanguíneo insuficiente a cualquier parte del corazón aparecerá en las imágenes ya que allí no llegará mucha sustancia radioactiva.

  • Radiografía de tórax. Esta prueba toma imágenes del corazón y los pulmones. El objetivo consiste en buscar otras afecciones que expliquen tus síntomas y ver si tienes el corazón agrandado.
  • Análisis de sangre. Si un ataque cardíaco ha dañado el corazón, determinadas enzimas cardíacas pasan lentamente a la sangre. La presencia de estas enzimas se puede comprobar mediante el análisis de muestras de sangre.
  • Angiografía coronaria. La angiografía coronaria utiliza radiografías para examinar el interior de los vasos sanguíneos del corazón. Forma parte de un grupo general de procedimientos que se conocen como «cateterismo cardíaco».

    Durante una angiografía coronaria, se inyecta un tipo de medio de contraste, que se puede visualizar a través de una máquina de rayos X, en los vasos sanguíneos del corazón. La máquina de rayos X capta con rapidez una serie de imágenes (angiogramas), lo que ofrece una apariencia detallada del interior de los vasos sanguíneos.

  • Exploración por tomografía computarizada cardíaca. En una exploración por tomografía computarizada cardíaca, te recuestas sobre una camilla dentro de una máquina con forma de dónut. Un tubo de rayos X dentro de la máquina gira alrededor del cuerpo y obtiene imágenes del corazón y del pecho, que pueden mostrar si alguna de las arterias del corazón presenta estrechamientos o si el corazón está dilatado.
  • Resonancia magnética cardíaca. En una resonancia magnética cardíaca, te recuestas en una mesa dentro de una máquina con forma de tubo alargado que produce imágenes detalladas de la estructura del corazón y de sus vasos sanguíneos.

Tratamiento

Existen muchas opciones para el tratamiento de la angina de pecho, entre ellos, cambios en el estilo de vida, medicamentos, angioplastia y colocación de estents o una cirugía de baipás de la arteria coronaria. Los objetivos del tratamiento son reducir la frecuencia y la gravedad de los síntomas, así como disminuir el riesgo de ataque cardíaco y de muerte.

No obstante, si tienes angina de pecho inestable o dolor de angina de pecho que es diferente de los que solías tener, por ejemplo, si se presenta cuando estás en reposo, necesitas un tratamiento inmediato en un hospital.

Cambios en el estilo de vida

Si la angina de pecho es leve, es posible que solo tengas que realizar cambios en tu estilo de vida. Incluso si tu angina de pecho es grave, realizar cambios en tu estilo de vida puede ayudar. Los cambios son los siguientes:

  • Si fumas, deja de fumar. Evita la exposición al humo de otros fumadores.
  • Si tienes sobrepeso, consulta con el médico sobre opciones para adelgazar.
  • Sigue una dieta saludable con cantidades limitadas de grasa saturada, alto contenido de cereales integrales y muchas frutas y vegetales.
  • Habla con el médico acerca de comenzar un plan de ejercicios seguro.
  • Debido a que la angina de pecho, generalmente, se produce por el esfuerzo, puede resultar útil moderar el ritmo y hacer pequeños descansos.
  • Trata las enfermedades o los trastornos que puedan aumentar el riesgo de contraer angina de pecho, como la diabetes, la presión arterial alta y el nivel alto de colesterol en sangre.
  • Evita las comidas abundantes que te hagan sentir demasiado satisfecho.
  • «Evitar el estrés» es fácil de decir, pero no tan fácil de hacer. Sin embargo, intenta encontrar maneras de relajarte. Consulta con el médico sobre técnicas de reducción del estrés.
  • Limita el consumo de alcohol a 2 copas por día o menos si eres hombre, y a 1 copa por día o menos si eres mujer.

Medicamentos

Si los cambios en el estilo de vida solos no alivian tu angina de pecho, es posible que debas tomar medicamentos. Estos pueden ser los siguientes:

  • Nitratos. Los nitratos suelen utilizarse para tratar la angina de pecho. Los nitratos relajan y ensanchan los vasos sanguíneos, y permiten que una mayor cantidad de sangre fluya hacia el músculo cardíaco.

    Podrías tomar nitrato cuando tengas una molestia en el pecho relacionada con la angina de pecho, antes de hacer algo que normalmente provoca la angina de pecho (como esfuerzo físico) o como medida preventiva a largo plazo. La presentación de nitrato más frecuente que se utiliza para tratar la angina de pecho son las tabletas de nitroglicerina que se colocan bajo la lengua.

  • Aspirina. La aspirina reduce la capacidad de la sangre para coagularse, y esto facilita el flujo de sangre a través de las arterias estrechadas del corazón. La prevención de los coágulos sanguíneos también reduce el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Sin embargo, no debes comenzar a tomar una aspirina al día sin consultar con el médico antes.
  • Medicamentos para prevenir la formación de coágulos. Ciertos medicamentos, como el clopidogrel (Plavix), el prasugrel (Effient) y el ticagrelor (Brilinta), pueden ayudar a prevenir la formación de coágulos de sangre, ya que disminuyen las probabilidades de que las plaquetas se peguen entre sí. Es posible que te recomienden uno de estos medicamentos si no puedes tomar aspirina.
  • Betabloqueantes. Los betabloqueantes funcionan como bloqueadores de los efectos de la hormona epinefrina, también conocida como «adrenalina». Como consecuencia, el corazón late más lentamente y con menos fuerza, y esto reduce la presión arterial. Los betabloqueantes también ayudan a relajar y a abrir los vasos sanguíneos para aumentar el flujo sanguíneo y reducir o prevenir la angina de pecho.
  • Estatinas. Las estatinas son medicamentos que se administran para reducir el nivel de colesterol en sangre. Funcionan como bloqueadores de una sustancia que el cuerpo necesita para producir el colesterol.

    También pueden ayudar a que el organismo reabsorba el colesterol acumulado en placas en las paredes de las arterias, lo que contribuye a prevenir futuras obstrucciones en los vasos sanguíneos. Las estatinas también tienen otros efectos beneficiosos para las arterias cardíacas.

  • Bloqueantes de los canales de calcio. Los bloqueantes de los canales de calcio, también denominados «antagonistas del calcio», relajan y ensanchan los vasos sanguíneos debido a que afectan las células musculares de las paredes de las arterias. Esto aumenta el flujo sanguíneo en el corazón y, por lo tanto, reduce o previene la angina de pecho.
  • Medicamentos para bajar la presión arterial. Si tienes presión arterial alta, diabetes, signos de insuficiencia cardíaca o enfermedad renal crónica, es probable que el médico te recete un medicamento para bajar la presión arterial. Existen dos clases principales de medicamentos para tratar la presión arterial: inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina o bloqueantes de los receptores de la angiotensina.
  • Ranolazina (Ranexa). Ranexa puede administrarse solo o con otros medicamentos para la angina de pecho, como los bloqueantes de los canales de calcio, los betabloqueantes o la nitroglicerina.

Procedimientos médicos y cirugía

Para tratar la angina de pecho estable, generalmente, se indica realizar cambios en el estilo de vida y se recetan medicamentos. No obstante, también se pueden realizar procedimientos para tratar la angina de pecho, como la angioplastia, la colocación de stents y la cirugía de bypass de la arteria coronaria.

  • Angioplastia y colocación de stents. Durante la realización de una angioplastia (también denominada «intervención coronaria percutánea»), se inserta un pequeño balón en la arteria estrechada. El balón se infla para ensanchar la arteria, y luego se inserta un pequeño tubo de malla metálica en espiral (stent) para mantener abierta la arteria.

    Este procedimiento mejora el flujo sanguíneo en el corazón y reduce o elimina la angina de pecho. La angioplastia junto con la colocación de stents es una buena opción de tratamiento si tienes angina de pecho inestable, o si los cambios en el estilo de vida y los medicamentos no tratan de manera efectiva tu angina de pecho estable crónica.

  • Cirugía de bypass de la arteria coronaria. Durante una cirugía de bypass de la arteria coronaria, una vena o una arteria de alguna otra parte del cuerpo se utilizan para esquivar una arteria cardíaca obstruida o estrechada. La cirugía de bypass aumenta el flujo sanguíneo hacia el corazón y reduce o elimina la angina de pecho. Es una opción de tratamiento tanto para la angina de pecho inestable como para la angina de pecho estable que no responde a otros tratamientos.

Estilo de vida y remedios caseros

Debido a que las enfermedades cardíacas suelen ser la causa de la angina de pecho, puedes reducir o prevenir la angina de pecho trabajando en la reducción de los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas. Hacer cambios en el estilo de vida es el paso más importante que puedes dar.

  • Si fumas, deja de fumar. Evita la exposición al humo de segunda mano.
  • Si tienes obesidad, consulta con el médico sobre las distintas opciones para adelgazar.
  • Sigue una dieta saludable con cantidades limitadas de grasa saturada, alto contenido de cereales integrales, y muchas frutas y vegetales.
  • Habla con el médico acerca de comenzar un plan de ejercicios seguro.
  • Debido a que la angina de pecho, generalmente, se produce por el esfuerzo, puede resultar útil moderar el ritmo y hacer pequeños descansos.
  • Trata las enfermedades o afecciones que puedan aumentar el riesgo de contraer angina de pecho, como la diabetes, la presión arterial alta y el nivel alto de colesterol en sangre.
  • Evita las comidas abundantes que te hagan sentir demasiado satisfecho.
  • Evitar el estrés no es nada fácil, pero intenta encontrar maneras de relajarte. Consulta con el médico sobre técnicas de reducción del estrés.
  • Limita el consumo de alcohol a 2 copas por día o menos si eres hombre, y a 1 copa por día o menos si eres mujer.

Preparación antes de la cita

Si sientes un dolor repentino en el pecho (angina de pecho inestable), llama de inmediato al 911 o al número local de emergencias.

Si crees que puedes sufrir de angina de pecho recurrente porque los síntomas son breves y solo se presentan durante el ejercicio, o si te preocupa el riesgo de padecer angina de pecho a causa de antecedentes familiares importantes, pide una cita con el médico de atención primaria. Si la angina de pecho se detecta en forma temprana, el tratamiento puede ser más fácil y eficaz.

Debido a que las citas médicas pueden ser breves y suele haber mucho de qué hablar, es aconsejable ir bien preparado. La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita médica y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con anticipación, como restringir tu dieta. Para realizarte un análisis de sangre para verificar el colesterol u otros indicadores de enfermedades cardíacas, por ejemplo, es posible que debas estar en ayunas por un período determinado.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con la angina de pecho.
  • Anota tu información personal más importante, incluidos los antecedentes familiares de angina de pecho, dolor en el pecho, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, presión arterial alta o diabetes, así como cualquier situación de estrés importante o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que recibes durante una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Prepárate para conversar acerca de tus hábitos de alimentación y ejercicio. Si no sigues una dieta o no tienes una rutina de ejercicio, prepárate para hablar con el médico acerca de los desafíos que podrías enfrentar para comenzar a hacerlo.
  • Anota las preguntas que desees hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te puede ayudar a aprovechar al máximo el tiempo juntos. Para la angina de pecho, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué tipos de pruebas tendré que hacerme? ¿Cómo tengo que prepararme para estas pruebas?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuáles me recomiendas?
  • ¿Qué alimentos debería comer o evitar?
  • ¿Cuál es el nivel adecuado de actividad física?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Con que frecuencia necesito seguimiento por la angina de pecho?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

Además de las preguntas que hayas preparado, no dudes en hacerle más preguntas al médico durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede ahorrarte tiempo para consultar sobre cualquier tema al que quieras dedicarle más tiempo. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Es dolor? ¿Malestar? ¿Opresión? ¿Presión? ¿Es agudo? ¿Punzante?
  • ¿Dónde se siente el dolor? ¿Está en un punto específico o es más generalizado?
  • ¿El dolor se extiende hacia el cuello y los brazos? ¿Cómo y cuándo comenzó el dolor? ¿Hubo algo específico que desencadenara el dolor? ¿Comienza progresivamente y aumenta, o comienza en forma repentina?
  • ¿Cuánto dura?
  • ¿Qué lo empeora? ¿La actividad física? ¿La respiración? ¿Los movimientos corporales?
  • ¿Qué lo alivia? ¿El descanso? ¿Respirar profundamente? ¿Estar sentado?
  • ¿Tienes otros síntomas junto con el dolor, como náuseas o mareos?
  • ¿Tienes dificultad para tragar?
  • ¿Sueles tener ardor de estómago? (El ardor de estómago puede parecerse a la sensación de angina de pecho).

Qué puedes hacer mientras tanto

Nunca es demasiado pronto para hacer cambios saludables en tu estilo de vida, como dejar de fumar, comer alimentos saludables y aumentar la actividad física. Estas son las principales líneas de defensa contra la angina de pecho y sus complicaciones, entre ellas, un ataque cardíaco y un accidente cerebrovascular.

Last Updated Jun 13, 2018


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