Arritmia cardíaca

Perspectiva general

Los problemas de ritmo cardíaco (arritmias cardíacas) ocurren cuando los impulsos eléctricos que coordinan los latidos cardíacos no funcionan adecuadamente, lo que hace que el corazón lata demasiado rápido, demasiado lento o de manera irregular.

Las arritmias cardíacas pueden provocar que tengas una sensación de aleteo en el pecho o de corazón acelerado y pueden ser inofensivas. Sin embargo, algunas arritmias cardíacas pueden provocar signos y síntomas molestos y, a veces, mortales.

A menudo, el tratamiento de las arritmias cardíacas puede controlar o eliminar los latidos cardíacos irregulares, lentos o acelerados. Además, debido a que las arritmias cardíacas empeoran o son incluso provocadas por un corazón débil o dañado, puedes reducir el riesgo de sufrir arritmias si adoptas un estilo de vida saludable para el corazón.

¿Qué es un latido normal del corazón?

El corazón está formado por cuatro cavidades: dos cavidades superiores (aurículas) y dos cavidades inferiores (ventrículos). El ritmo cardíaco normalmente se controla con un marcapasos natural (nódulo sinusal) ubicado en la aurícula derecha. El nódulo sinusal produce impulsos eléctricos que normalmente inician cada latido del corazón. Estos impulsos hacen que los músculos de las aurículas se contraigan y bombeen sangre a los ventrículos.

Los impulsos eléctricos entonces llegan a un grupo de células llamado nodo aurículoventricular (AV). El nodo aurículoventricular ralentiza la señal eléctrica antes de enviarla a los ventrículos. Este ligero retraso permite que los ventrículos se llenen de sangre. Cuando los impulsos eléctricos llegan a los músculos de los ventrículos, estos se contraen, lo que hace que bombeen sangre a los pulmones o al resto del cuerpo.

En un corazón sano, este proceso generalmente se lleva a cabo sin problemas, lo que resulta en una frecuencia cardíaca en reposo normal de 60 a 100 latidos por minuto.

Tipos de arritmias

Los médicos clasifican las arritmias no solo por su origen (aurículas o ventrículos), sino también por la velocidad de la frecuencia cardíaca que causan:

  • Taquicardia. Se refiere a un latido cardíaco rápido: una frecuencia cardíaca en reposo mayor a 100 latidos por minuto.
  • Bradicardia. Se refiere a un latido cardíaco lento: una frecuencia cardíaca en reposo de menos de 60 latidos por minuto.

No todas las taquicardias o bradicardias significan que tengas una enfermedad cardíaca. Por ejemplo, durante el ejercicio, es normal tener un latido cardíaco rápido a medida que el corazón se acelera para proporcionar sangre más rica en oxígeno a los tejidos. Durante el sueño o en momentos de relajación profunda, no es inusual que el latido del corazón sea más lento.

Taquicardias en las aurículas

Las taquicardias que se originan en las aurículas incluyen:

  • Fibrilación auricular. La fibrilación auricular es una frecuencia cardíaca rápida causada por impulsos eléctricos caóticos en las aurículas. Estas señales producen contracciones rápidas, descoordinadas y débiles de las aurículas.

    Las señales eléctricas caóticas bombardean el nódulo auriculoventricular, lo que generalmente ocasiona un ritmo rápido e irregular de los ventrículos. La fibrilación auricular puede ser temporal, pero algunos episodios no terminan a menos que sean tratados.

    La fibrilación auricular está asociada con complicaciones graves como el accidente cerebrovascular.

  • Aleteo auricular. El aleteo auricular es similar a la fibrilación auricular. Los latidos del corazón en el aleteo auricular son impulsos eléctricos más organizados y rítmicos que en la fibrilación auricular. El aleteo auricular también puede llevar a complicaciones graves como el accidente cerebrovascular.
  • Taquicardia supraventricular. La taquicardia supraventricular es un término amplio que incluye muchas formas de arritmia, que se originan por encima de los ventrículos (supraventricular), en las aurículas o el nódulo auriculoventricular. Estos tipos de arritmia parecen causar episodios repentinos de palpitaciones que comienzan y terminan abruptamente.
  • Síndrome de Wolff-Parkinson-White En el síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW, por sus siglas en inglés), un tipo de taquicardia supraventricular, hay una vía eléctrica adicional entre las aurículas y los ventrículos, que está presente al nacer. Sin embargo, es posible que no experimentes síntomas hasta que seas un adulto. Esta vía puede permitir que las señales eléctricas pasen entre las aurículas y los ventrículos sin pasar a través del nódulo auriculoventricular, lo que provoca cortocircuitos y latidos cardíacos rápidos.

Taquicardias en los ventrículos

Las taquicardias que ocurren en los ventrículos incluyen las siguientes:

  • Taquicardia ventricular. Es una frecuencia cardíaca rápida y regular que se origina con señales eléctricas anormales en los ventrículos. La frecuencia cardíaca rápida no permite que los ventrículos se llenen y contraigan eficazmente para bombear suficiente sangre al cuerpo. La taquicardia ventricular podría no causar problemas graves si tienes un corazón sano, pero puede ser una emergencia médica que requiere tratamiento médico inmediato si tienes enfermedad cardíaca o un corazón débil.
  • Fibrilación ventricular. La fibrilación ventricular ocurre cuando los impulsos eléctricos rápidos y erráticos hacen que los ventrículos se agiten con pulsaciones ineficaces en lugar de bombear la sangre necesaria al cuerpo. Este grave problema es mortal si el corazón no recupera un ritmo normal en cuestión de minutos.

    La mayoría de las personas que experimentan fibrilación ventricular tienen una enfermedad cardíaca de fondo o han experimentado un traumatismo grave.

  • Síndrome de QT largo Es un trastorno cardíaco que conlleva un mayor riesgo de tener latidos cardíacos rápidos y erráticos. Los latidos cardíacos rápidos, causados por cambios en el sistema eléctrico del corazón, pueden provocar desmayos y pueden poner en riesgo la vida. En algunos casos, el ritmo del corazón podría ser tan errático que podría causar muerte súbita.

    Puedes haber nacido con una mutación genética que te pone en riesgo de padecer el síndrome de QT largo. Además, varios medicamentos pueden causar el síndrome de QT largo. Algunas afecciones médicas, como defectos cardíacos congénitos, también pueden causar el síndrome de QT largo.

Bradicardia: latidos cardíacos lentos

Aunque una frecuencia cardíaca por debajo de 60 latidos por minuto mientras si estás en reposo se considera bradicardia, una frecuencia cardíaca baja en reposo no siempre indica un problema. Si estás físicamente en forma, puedes tener un corazón eficiente capaz de bombear un suministro adecuado de sangre con menos de 60 latidos por minuto en reposo.

Además, ciertos medicamentos utilizados para tratar otras afecciones, como la presión arterial alta, pueden disminuir la frecuencia cardíaca. Sin embargo, si tienes una frecuencia cardíaca lenta y tu corazón no está bombeando suficiente sangre, puedes tener una de varias bradicardias, incluidas las siguientes:

  • Síndrome del seno enfermo. Si el nódulo sinusal, que es el responsable de fijar el ritmo del corazón, no está enviando impulsos adecuadamente, la frecuencia cardíaca puede alternar entre demasiado lenta (bradicardia) y demasiado rápida (taquicardia). El síndrome del seno enfermo también lo pueden causar cicatrices cerca del nódulo sinusal que ralentizan, interrumpen o bloquean el viaje de los impulsos. El síndrome del seno enfermo es más común en los adultos mayores.
  • Bloqueo de la conducción. Un bloqueo de las vías eléctricas del corazón puede ocurrir en el nodo auriculoventricular o cerca de este, que se encuentra en la vía entre las aurículas y los ventrículos. Un bloqueo también puede ocurrir a lo largo de otras vías hacia cada ventrículo.

    Dependiendo de la ubicación y el tipo de bloqueo, los impulsos entre las mitades superior e inferior del corazón pueden disminuir o bloquearse. Si la señal está completamente bloqueada, ciertas células en el nodo auriculoventricular o en los ventrículos pueden producir un latido cardíaco constante, aunque generalmente más lento.

    Es posible que algunos bloqueos no causen signos o síntomas, mientras que otros pueden causar latidos o bradicardia.

Latidos cardíacos prematuros

Aunque a menudo se siente como si se omitiera un latido, un latido prematuro es en realidad un latido adicional. Si bien es posible que sientas ocasionalmente un latido prematuro, rara vez eso significa que tengas un problema más serio. Aun así, un latido prematuro puede desencadenar una arritmia más duradera, especialmente en personas con enfermedades cardíacas. Los latidos prematuros frecuentes que persisten durante varios años pueden debilitar el corazón.

Los latidos cardíacos prematuros pueden ocurrir cuando estás descansando o algunas veces pueden ser causados por estrés, ejercicio vigoroso o estimulantes, como la cafeína o la nicotina.

Latidos normales

En un ritmo cardíaco normal, un grupo pequeño de células que se encuentran en el nódulo sinusal envía una señal eléctrica. La señal viaja por medio de las aurículas hasta el nódulo atrioventricular (AV) y luego ingresa a los ventrículos, lo que hace que se contraigan y bombeen sangre.

Síntomas

Las arritmias pueden no causar ningún signo o síntoma. De hecho, el médico podría descubrir que tienes una arritmia antes que tú, durante un examen de rutina. Sin embargo, los signos y síntomas notorios no significan necesariamente que tengas un problema grave.

Los síntomas notorios de la arritmia pueden incluir los siguientes:

  • Un aleteo en el pecho
  • Latidos cardíacos acelerados (taquicardia)
  • Latidos cardíacos lentos (bradicardia)
  • Dolor en el pecho
  • Falta de aliento

Otros síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Ansiedad
  • Fatiga
  • Vahído o mareos
  • Sudoración
  • Desmayo (síncope) o casi desmayo

Cuándo consultar al médico

Las arritmias pueden hacerte sentir latidos cardíacos prematuros o sentir que tu corazón está latiendo con demasiada lentitud. Otros signos y síntomas pueden estar relacionados con que el corazón no bombea eficazmente debido a los latidos rápidos o lentos del corazón. Estos incluyen falta de aliento, debilidad, mareos, vahído, desmayos o casi desmayos y dolor o incomodidad en el pecho.

Busca atención médica urgente si experimentas cualquiera de estos signos y síntomas de repente o con frecuencia, en un momento en el que no esperarías sentirlos.

La fibrilación ventricular es un tipo de arritmia que puede ser mortal. Ocurre cuando el corazón late con impulsos eléctricos rápidos y erráticos. Causa que las cavidades inferiores del corazón (ventrículos) tiemblen sin sentido en lugar de bombear sangre. Sin un latido cardíaco efectivo, la presión arterial cae en picada y corta el suministro de sangre a los órganos vitales.

Una persona con fibrilación ventricular colapsará en cuestión de segundos y en poco tiempo dejará de respirar o de tener pulso. Si esto ocurre, sigue los siguientes pasos:

  • Llama al 911 o al número de emergencia de tu área.
  • Si no hay ninguna persona cerca que esté capacitada en reanimación cardiopulmonar (RCP), haz RCP solo con las manos. Consiste en hacer entre 100 y 120 compresiones torácicas ininterrumpidas por minuto hasta que lleguen los paramédicos. Para realizar compresiones torácicas, empuja fuerte y rápido en el centro del pecho. No es necesario hacer respiración de rescate.
  • Si tú o alguna persona que esté cerca sabe hacer RCP, comienza a administrarla si es necesario. La RCP podrá ayudar a mantener el flujo sanguíneo a los órganos hasta que se pueda administrar una descarga eléctrica (desfibrilación).
  • Averigua si hay un desfibrilador externo automático (DEA) cerca. Estos desfibriladores portátiles, capaces de administrar una descarga eléctrica que puede reiniciar los latidos del corazón, están disponibles en cada vez más lugares, como aviones, coches de policía y centros comerciales. Incluso puede adquirir uno para su casa.

    No se requiere entrenamiento. El DEA le dirá qué hacer. Está programado para emitir una descarga solo cuando corresponda.

Causas

Ciertas afecciones pueden causar o derivar en una arritmia, como las siguientes:

  • Un ataque cardíaco que está ocurriendo en el momento
  • Proceso de cicatrización del tejido cardíaco a causa de un ataque cardíaco previo
  • Cambios en la estructura del corazón, como por una miocardiopatía
  • Obstrucción de las arterias del corazón (arteriopatía coronaria)
  • Presión arterial alta
  • Glándula tiroides hiperactiva (hipertiroidismo)
  • Glándula tiroides hipoactiva (hipotiroidismo)
  • Diabetes
  • Apnea del sueño

Otros factores que pueden causar una arritmia:

  • Fumar
  • Consumo excesivo de alcohol o cafeína
  • Abuso de drogas
  • Estrés o ansiedad
  • Ciertos medicamentos y suplementos, incluidos medicamentos de venta libre para resfriados y alergias, y suplementos nutricionales
  • Genética

Factores de riesgo

Ciertas afecciones pueden aumentar el riesgo de tener una arritmia. Estas incluyen:

  • Enfermedad de las arterias coronarias, otros problemas cardíacos y cirugía cardíaca previa. El estrechamiento de las arterias cardíacas, un ataque cardíaco, válvulas cardíacas anómalas, cirugía cardíaca previa, insuficiencia cardíaca, miocardiopatía y otros daños cardíacos son factores de riesgo para casi cualquier tipo de arritmia.
  • Presión arterial alta. Esto aumenta el riesgo de tener enfermedad de las arterias coronarias. También puede causar que las paredes del ventrículo izquierdo se vuelvan rígidas y gruesas, lo cual puede cambiar la forma en que los impulsos eléctricos viajan a través del corazón.
  • Enfermedad cardíaca congénita. El hecho de nacer con una anomalía cardíaca puede afectar el ritmo cardíaco.
  • Problemas de tiroides. Tener una glándula tiroides hiperactiva o hipoactiva puede aumentar tu riesgo de arritmias.
  • Diabetes. Tu riesgo de tener enfermedad de las arterias coronarias y presión arterial alta aumenta enormemente con la diabetes no controlada.
  • Apnea obstructiva del sueño. Este trastorno, en el cual tu respiración se interrumpe durante el sueño, puede aumentar tu riesgo de bradicardia, fibrilación auricular y otras arritmias.
  • Desequilibrio electrolítico. Las sustancias en la sangre llamadas electrolitos, como el potasio, el sodio, el calcio y el magnesio, ayudan a desencadenar y conducir los impulsos eléctricos en el corazón. Los niveles de electrolitos que son demasiado altos o demasiado bajos pueden afectar los impulsos eléctricos del corazón y contribuir a la aparición de arritmias.

Otros factores que pueden ponerte en mayor riesgo de tener una arritmia incluyen:

  • Medicamentos y suplementos. Ciertos medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado y ciertos medicamentos recetados pueden contribuir a la aparición de arritmias.
  • Beber demasiado alcohol. Beber demasiado alcohol puede afectar los impulsos eléctricos en tu corazón y puede aumentar la posibilidad de tener fibrilación auricular.
  • Cafeína, nicotina o uso de drogas ilegales. La cafeína, la nicotina y otros estimulantes pueden hacer que tu corazón lata más rápido y pueden contribuir a la aparición de arritmias más graves. Las drogas ilegales, como las anfetaminas y la cocaína, pueden afectar profundamente el corazón y llevar a muchos tipos de arritmias o a la muerte súbita debido a la fibrilación ventricular.

Complicaciones

Ciertas arritmias pueden aumentar tu riesgo de sufrir afecciones, como las siguientes:

  • Accidente cerebrovascular. Las arritmias cardíacas se asocian con un mayor riesgo de coágulos sanguíneos. Si un coágulo se desprende, puede viajar desde el corazón hasta el cerebro. Allí podría bloquear el flujo sanguíneo y causar un accidente cerebrovascular. Si tienes una arritmia cardíaca, tu riesgo de accidente cerebrovascular aumenta si tienes una enfermedad cardíaca existente o si tienes 65 años o más.

    Ciertos medicamentos, como los anticoagulantes, pueden reducir en gran medida el riesgo de accidente cerebrovascular o daño a otros órganos causado por coágulos sanguíneos. Tu médico determinará si un medicamento anticoagulante es apropiado para ti, de acuerdo con tu tipo de arritmia y tu riesgo de coágulos sanguíneos.

  • Insuficiencia cardíaca. La insuficiencia cardíaca puede resultar si tu corazón está bombeando de manera ineficaz durante un período prolongado debido a una bradicardia o taquicardia, como la fibrilación auricular. Algunas veces, controlar el ritmo de una arritmia que está causando insuficiencia cardíaca puede mejorar la función del corazón.

Prevención

Para prevenir la arritmia cardíaca, es importante llevar un estilo de vida saludable para el corazón a fin de reducir el riesgo de enfermedad cardíaca. Un estilo de vida saludable para el corazón puede incluir lo siguiente:

  • Consumir una dieta saludable para el corazón
  • Mantenerse físicamente activo y mantener un peso saludable
  • Evitar el tabaquismo
  • Limitar o evitar la cafeína y el alcohol
  • Reducir el estrés, ya que el estrés y la ira intensos pueden causar problemas de ritmo cardíaco
  • Usar medicamentos de venta libre con precaución, ya que algunos medicamentos para el resfriado y la tos contienen estimulantes que pueden desencadenar un latido cardíaco rápido

Diagnóstico

Para diagnosticar una arritmia cardíaca, tu médico revisará tus síntomas e historial médico, y realizará un examen físico. El médico puede preguntarte acerca de las afecciones que pueden desencadenar tu arritmia, como enfermedad cardíaca o un problema con la glándula tiroides, o hacer pruebas para detectarlas. El médico también puede realizar pruebas de monitoreo cardíaco específicas para las arritmias. Estas pueden ser las siguientes:

  • Electrocardiograma. Durante un electrocardiograma, los sensores (electrodos) que pueden detectar la actividad eléctrica del corazón se adhieren al pecho y a veces a las extremidades. Un electrocardiograma mide el tiempo y la duración de cada fase eléctrica de los latidos del corazón.
  • Monitor Holter. Este dispositivo portátil de electrocardiograma se puede usar durante un día o más para registrar la actividad de tu corazón mientras realizas tu rutina.
  • Grabador de episodios. En el caso de arritmias esporádicas, tú mantienes disponible este dispositivo portátil de electrocardiograma, conectándolo a tu cuerpo y presionando un botón cuando tienes síntomas. Esto le permite al médico verificar el ritmo cardíaco en el momento de los síntomas.
  • Ecocardiograma. En esta prueba no invasiva, un dispositivo manual (transductor) colocado en el pecho utiliza ondas sonoras para producir imágenes del tamaño, la estructura y el movimiento del corazón.
  • Grabador de bucle implantable. Si tus síntomas son muy poco frecuentes, se te puede implantar una grabadora de eventos debajo de la piel en el área del pecho, para registrar continuamente la actividad eléctrica del corazón y detectar ritmos cardíacos anormales.

Si tu médico no encuentra una arritmia durante esos exámenes, puede tratar de desencadenar tu arritmia con otros exámenes, los cuales pueden incluir:

  • Prueba de esfuerzo. Algunas arritmias se desencadenan o empeoran con el ejercicio. Durante una prueba de esfuerzo, se te pedirá que hagas ejercicio en una cinta sin fin o en una bicicleta estacionaria mientras se monitorea tu actividad cardíaca. Si los médicos te están evaluando para determinar si la enfermedad de las arterias coronarias puede estar causando la arritmia, y tienes dificultad para hacer ejercicio, tu médico podría usar un medicamento para estimular tu corazón de una manera similar al ejercicio.
  • Prueba de mesa basculante. El médico puede recomendar este examen si has tenido desmayos. La frecuencia cardíaca y la presión arterial se controlan mientras estás acostado sobre una mesa. La mesa se inclina como si estuvieras de pie. Tu médico observa cómo tu corazón y el sistema nervioso que lo controla responden al cambio de ángulo.
  • Pruebas electrofisiológicas y cartografía. En esta prueba, los médicos introducen tubos delgados y flexibles (catéteres) con electrodos en las puntas a través de los vasos sanguíneos hasta varios puntos dentro del corazón. Una vez en su lugar, los electrodos pueden trazar un mapa de la propagación de los impulsos eléctricos a través del corazón.

    Además, tu cardiólogo puede usar los electrodos para estimular tu corazón para que lata a ritmos que pueden desencadenar, o detener, una arritmia. Esto le permite a tu médico ver la ubicación de la arritmia, qué puede estar causándola y qué tratamientos pueden ayudar. El médico también puede utilizar este examen para evaluar la probabilidad de que desarrolles una arritmia si tienes ciertas afecciones que incrementan el riesgo.

Tratamiento

Si padeces de arritmia, puede que sea necesario llevar a cabo un tratamiento. Generalmente, se solicita tratamiento solamente si la arritmia provoca síntomas importantes o si genera riesgos de padecer una arritmia más grave o una complicación de la arritmia.

Tratar los latidos cardíacos lentos

Si los latidos cardíacos lentos (bradicardia) no tienen una causa que se pueda corregir, los médicos a menudo los tratan con un marcapasos porque no hay ningún medicamento que pueda acelerar el corazón de manera confiable.

Un marcapasos es un pequeño dispositivo que suele implantarse cerca de la clavícula. Uno o más cables con punta de electrodo corren desde el marcapasos a través de los vasos sanguíneos hasta el interior del corazón. Si tu ritmo cardíaco es demasiado lento o si se detiene, el marcapasos envía impulsos eléctricos que estimulan el corazón para que lata a un ritmo constante.

Tratar los latidos cardíacos acelerados

Para los latidos cardíacos acelerados (taquicardias), los tratamientos pueden incluir uno o más de los siguientes tratamientos:

  • Maniobras vagales: puedes frenar una arritmia que comienza arriba de la mitad inferior del corazón (taquicardia supraventricular) mediante la utilización de maniobras particulares que incluyen mantener la respiración y presionar, sumergir la cara en agua helada o toser.

    Estas maniobras afectan al sistema nervioso que controla los latidos cardíacos (nervios vagos) lo que, a menudo, hace que la velocidad de la frecuencia cardíaca disminuya. Sin embargo, las maniobras vagales no funcionan para todos los tipos de arritmia.

  • Medicamentos: para muchos tipos de taquicardia, se te debe recetar un medicamento para controlar la frecuencia cardíaca o para que se restablezca el ritmo cardíaco normal. Es muy importante ingerir cualquier medicamento antiarrítmico exactamente como te lo indicó tu médico para minimizar las complicaciones.

    Si padeces de fibrilación auricular, tu médico puede recetarte medicamentos anticoagulantes para ayudarte a evitar la formación de peligrosos coágulos de sangre.

  • Cardioversión: si padeces de un cierto tipo de arritmia como fibrilación auricular, tu médico puede utilizar cardioversión, la cual se puede realizar como un procedimiento o por medio de la administración de medicamentos.

    En el procedimiento, se administra una descarga eléctrica al corazón por medio de paletas o parches que se aplican en el pecho. La corriente afecta los impulsos eléctricos en el corazón y puede restablecer el ritmo cardíaco normal.

  • Ablación con catéter: en este procedimiento, tu médico hace pasar uno o más catéteres por los vasos sanguíneos hasta llegar al corazón. Los electrodos ubicados en las puntas del catéter puede utilizar calor, frío extremo o energía de radiofrecuencia para cortar (extirpar) un área pequeña de tejido cardíaco y crear un bloqueo eléctrico a lo largo de la vía que provoca la arritmia.

Dispositivos implantables

El tratamiento de las arritmias cardíacas también puede implicar el uso de un dispositivo implantable:

  • Marcapasos. Un marcapasos es un dispositivo implantable que ayuda a controlar los ritmos cardíacos anormales. Se coloca un pequeño dispositivo debajo de la piel cerca de la clavícula en un procedimiento quirúrgico menor. Un cable aislado se extiende desde el dispositivo hasta el corazón, donde está permanentemente anclado.

    Si un marcapasos detecta una frecuencia cardíaca anormal, emite impulsos eléctricos que estimulan el corazón para que lata a un ritmo normal.

  • Desfibrilador cardioversor implantable (ICD, por sus siglas en inglés). El médico puede recomendar este dispositivo si estás en alto riesgo de tener un latido cardíaco peligrosamente rápido o irregular en la mitad inferior del corazón (taquicardia ventricular o fibrilación ventricular). Si has tenido un paro cardíaco repentino o tienes ciertas afecciones cardíacas que aumentan tu riesgo de un paro cardíaco repentino, tu médico también puede recomendar un desfibrilador cardioversor implantable.

    Un desfibrilador cardioversor implantable es una unidad alimentada por baterías que se implanta debajo de la piel cerca de la clavícula, similar a un marcapasos. Uno o más alambres con punta de electrodo desde el desfibrilador cardioversor implantable pasan a través de las venas hasta el corazón. El desfibrilador cardioversor implantable monitorea continuamente tu ritmo cardíaco.

    Si detecta un ritmo cardíaco anómalo, envía descargas de baja o alta energía para restablecer el ritmo cardíaco normal. Un desfibrilador cardioversor implantable no evita que ocurra un ritmo cardíaco anómalo, pero lo trata si ocurre.

Cirugía u otros procedimientos

En algunos casos, la cirugía puede ser el tratamiento recomendado para las arritmias cardíacas:

  • Procedimiento de laberinto: en el procedimiento de laberinto, un cirujano realiza una serie de incisiones quirúrgicas en el tejido cardíaco en la mitad superior del corazón (aurículas) para crear un patrón o un laberinto de tejido de cicatriz. Debido a que este tejido de cicatriz no conduce la electricidad, lo que hace es intervenir los impulsos eléctricos aislados que causan algunos tipos de arritmia.

    El procedimiento es efectivo pero, como requiere de una cirugía, generalmente se reserva para personas que no responden a otros tratamientos o para aquellos se someten a cirugías de corazón por otros motivos.

  • Cirugía de derivación coronaria: si padeces una enfermedad grave de las arterias coronarias además de arritmias, tu médico puede realizarte una cirugía de derivación coronaria. Este procedimiento puede mejorar el flujo sanguíneo hacia el corazón.
Ablación cardíaca con catéter

En una ablación con catéter, se insertan los catéteres a través de los vasos sanguíneos hasta la parte interna del corazón y los electrodos que se encuentran en las puntas del catéter realizan un mapeo de la propagación de los impulsos eléctricos en el corazón. Los electrodos ubicados en las puntas del catéter transmiten energía para destruir un área pequeña de tejido cardíaco y crear un bloqueo eléctrico a lo largo de la vía que provoca la arritmia.

Marcapasos, desfibrilador

Un marcapasos de doble cámara marca el ritmo de la aurícula y el ventrículo. Un marcapasos biventricular marca el ritmo de ambos ventrículos. Un desfibrilador cardioversor implantable puede funcionar como lo haría un marcapasos. Además, si detecta taquicardia ventricular o fibrilación ventricular, envía una descarga para restablecer el ritmo cardíaco normal.

Estilo de vida y remedios caseros

Tu médico puede sugerirte que, además de otros tratamientos, hagas cambios en tu estilo de vida que mantengan tu corazón lo más saludable posible.

Estos cambios en el estilo de vida pueden incluir:

  • Consumir alimentos saludables para el corazón. Sigue una dieta saludable, con poca sal y grasas sólidas, rica en frutas, vegetales y cereales integrales.
  • Hacer ejercicio con regularidad. Trata de hacer ejercicio durante al menos 30 minutos la mayoría de los días.
  • Dejar de fumar. Si fumas y no puedes dejar por tus propios medios, habla con tu médico sobre las estrategias o los programas para ayudarte a abandonar el hábito.
  • Mantén un peso saludable. El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
  • Mantener bajo control la presión arterial y los niveles de colesterol. Haz cambios en el estilo de vida y toma los medicamentos según se te hayan recetado para corregir la presión arterial alta o el colesterol alto.
  • Beber alcohol con mesura. Si eliges beber alcohol, hazlo con mesura. Para los adultos sanos, esto significa hasta una copa por día para las mujeres de todas las edades y para los hombres mayores de 65 años, y hasta dos copas por día para los hombres menores de 65 años.
  • No abandonar la atención de seguimiento. Toma los medicamentos según lo recetado y asiste a consultas de seguimiento regulares con el médico. Habla con tu médico si tus síntomas empeoran.

Medicina alternativa

Se encuentra en proceso una investigación acerca de la efectividad de varias formas de terapias médicas alternativas y complementarias para el tratamiento de la arritmia.

Algunos tipos de terapias alternativas y complementarias pueden ser de gran ayuda para reducir el estrés, tales como:

  • Yoga
  • Meditación
  • Técnicas de relajación

Algunos estudios han demostrado que la acupuntura puede ayudar a reducir las frecuencias cardíacas irregulares en ciertas arritmias pero se requiere de mayor investigación.

Aún no está claro el rol de los ácidos grasos omega 3, un nutriente que se encuentra principalmente en el pescado, en la prevención y el tratamiento de las arritmias. Sin embargo, parece que esta sustancia puede ser de gran ayuda en la prevención y el tratamiento de algunas arritmias.

Preparación antes de la cita

Si consideras que puedes padecer de una arritmia cardíaca, realiza una consulta con tu médico de cabecera. Si la arritmia se descubre a tiempo, el tratamiento puede ser más fácil y más efectivo. Sin embargo, puede suceder que en algún momento seas derivado a un médico capacitado en enfermedades cardíacas (cardiólogo).

Si la arritmia cardíaca persiste más de algunos minutos o se presenta acompañada de desmayos, falta de aire o dolor en el pecho, llama al 911 o a tu número de emergencias local o busca a alguien que te lleve a la sala de emergencias más cercana.

Debido a que las consultas son cortas y a menudo hay mucho para analizar, es bueno estar preparado para la consulta. A continuación, presentamos información para ayudarte a que te prepares para la consulta y para que sepas qué debes esperar de tu médico.

Lo que puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con anticipación, como restringir tu dieta. Es posible que tengas que hacer esto si tu médico te ordena cualquier análisis de sangre.
  • Anota cualquier síntoma que estés experimentando, incluido cualquier síntoma que pueda no estar relacionado con la arritmia cardíaca.
  • Anota la información personal clave, incluidos los antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, presión arterial alta o diabetes, y cualquier estrés importante o cambios recientes en la vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, como las vitaminas o los suplementos que estés tomando.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. A veces puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita médica. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar ese tiempo al máximo. Organiza tus preguntas de la más a la menos importante en caso de que se acabe el tiempo. Para las arritmias cardíacas, algunas preguntas básicas para hacerle al médico incluyen lo siguiente:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles de mis síntomas?
  • ¿Qué clase de pruebas necesito hacerme? ¿Necesito hacer algo para prepararme para estas pruebas?
  • ¿Cuál es el tratamiento más adecuado?
  • ¿Hay algún alimento o bebida que usted recomiende que evite? ¿Hay algo que sugiera que añada a mi dieta?
  • ¿Cuál es el nivel adecuado de actividad física?
  • ¿Con qué frecuencia debo hacerme las pruebas de detección de enfermedades cardíacas u otras complicaciones de una arritmia?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cómo puedo controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me receta?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomienda visitar?

Qué esperar de tu médico

Probablemente, tu médico te hará algunas preguntas. Estar listo para responderlas te hará ahorrar tiempo y poder utilizarlo para tratar todos los puntos en los que quieras enfocarte. Tu médico puede preguntarte:

  • ¿Cuándo fue la primera vez que experimentaste los síntomas?
  • ¿Los síntomas fueron constantes o aparecían y desaparecían?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿Existe algo que haga que los síntomas mejoren?
  • ¿Qué hace que los síntomas empeoren, en caso de que exista algo?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de arritmia?

Last Updated Mar 3, 2020


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