Cáncer de mama

Perspectiva general

El cáncer de mama es un tipo de cáncer que se forma en las células de las mamas.

Después del cáncer de piel, el cáncer de mama es el tipo más común diagnosticado en mujeres en Estados Unidos. El cáncer de mama se puede producir tanto en hombres como en mujeres; sin embargo, es mucho más común en las mujeres.

El considerable apoyo para la concientización y el financiamiento de investigaciones sobre cáncer de mama ha ayudado a crear avances en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama. Las tasas de supervivencia del cáncer de mama han aumentado, y el número de muertes asociadas con esta enfermedad está disminuyendo constantemente, en gran medida debido a factores como la detección temprana, un nuevo enfoque de tratamiento personalizado y un mejor entendimiento de la enfermedad.

Mama, con los ganglios linfáticos, los lobulillos y los conductos

Cada mama contiene entre 15 y 20 lóbulos de tejido glandular, ubicados como los pétalos de una margarita. Los lóbulos están subdivididos en lóbulos más pequeños que producen leche para amamantar. Los tubos (conductos) pequeños llevan la leche a un reservorio que se encuentra justo debajo de tu pezón.

Síntomas

Entre los signos y síntomas del cáncer de mama se pueden incluir los siguientes:

  • Un bulto o engrosamiento en la mama que se siente diferente del tejido que la rodea.
  • Cambio de tamaño, forma o aspecto de una mama.
  • Cambios en la piel que se encuentra sobre la mama, como formación de hoyuelos.
  • La inversión reciente del pezón
  • Descamación, desprendimiento de la piel, formación de costras y pelado del área pigmentada de la piel que rodea el pezón (areola) o la piel de la mama
  • Enrojecimiento o pequeños orificios en la piel que se encuentra sobre tu mama, como la piel de una naranja.

Cuándo consultar al médico

Si encuentras un bulto u otro cambio en las mamas, incluso si obtuviste resultados normales en una mamografía reciente, pide una consulta con el médico para que te evalúe de inmediato.

Cambios en los pezones

Los cambios en las mamas y los pezones pueden ser un signo de cáncer de mama. Programa una consulta con tu médico si notas algo inusual.

Causas

Los médicos saben que el cáncer de mama ocurre cuando algunas células mamarias comienzan a crecer de manera anormal. Estas células se dividen más rápido que las células saludables y continúan acumulándose, formando un bulto o masa. Las células pueden diseminarse (hacer metástasis) por la mama hasta los ganglios linfáticos o a otras partes del cuerpo.

El cáncer de mama suele comenzar en las células en los conductos que producen leche (carcinoma ductal invasivo). El cáncer de mama también puede comenzar en el tejido glandular denominado lóbulo (carcinoma lobular invasivo) o en otras células o tejido dentro de la mama.

Los investigadores han identificado factores relacionados con las hormonas, el estilo de vida y el entorno que pueden aumentar tu riesgo de desarrollar cáncer. Sin embargo, no se sabe con exactitud por qué algunas personas que no presentan ningún factor de riesgo desarrollan cáncer y otras personas con factores de riesgo nunca lo desarrollan. Es posible que el cáncer de mama se produzca por una interacción compleja entre tu composición genética y tu entorno.

Cáncer de mama heredado

Los médicos estiman que aproximadamente entre 5 % y 10 % de los cánceres de mama se relacionan con mutaciones genéticas heredadas.

Se han identificado muchos genes mutados heredados que pueden aumentar la posibilidad de cáncer de mama. Los más conocidos son el gen del cáncer de mama 1 (BRCA1) y el gen del cáncer de mama 2 (BRCA2), que aumentan significativamente el riesgo de cáncer de mama y de ovario.

Si tienes un antecedente familiar fuerte de cáncer de mama u otros cánceres, tu médico puede recomendar un análisis de sangre para ayudar a identificar mutaciones específicas del BRCA u otros genes hereditarios en tu familia.

Considera solicitar a tu médico una remisión a un asesor genético, quien puede revisar tu antecedente médico familiar. Un asesor genético también puede analizar los beneficios, los riesgos y las limitaciones de las pruebas genéticas para ayudarte a tomar decisiones compartidas.

Factores de riesgo

Un factor de riesgo de cáncer de mama es cualquier cosa que te hace más propensa a tener cáncer de mama. Pero el hecho de tener uno o incluso varios factores de riesgo de cáncer de mama no necesariamente significa que contraerás cáncer de mama. Muchas mujeres que contraen cáncer de mama no presentan otros factores de riesgo que el simple hecho de ser mujer.

Los factores asociados a un mayor riesgo de contraer cáncer de mama son los siguientes:

  • Ser mujer. Las mujeres son mucho más propensas que los hombres a contraer cáncer de mama.
  • Edad avanzada. El riesgo de contraer cáncer de mama aumenta a medida que envejeces.
  • Antecedentes personales de afecciones mamarias. Si te has sometido a una biopsia de mama en la cual se detectó un carcinoma lobulillar in situ o una hiperplasia atípica de mama, tienes alto riesgo de contraer cáncer de mama.
  • Antecedentes personales de cáncer de mama. Si tuviste cáncer en una mama, tu riesgo de contraer cáncer en la otra mama es mayor.
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama. Si a tu madre, hermana o hija se le diagnosticó cáncer de mama, particularmente a temprana edad, tu riesgo de contraer cáncer de mama es mayor. De todas maneras, la mayoría de las personas a las que se les diagnostica cáncer de mama no tienen antecedentes familiares de la enfermedad.
  • Genes hereditarios que aumentan el riesgo de contraer cáncer. Ciertas mutaciones genéticas que aumentan el riesgo de contraer cáncer de mama pueden transmitirse de padres a hijos. Las mutaciones genéticas más conocidas se conocen como «BRCA1» y «BRCA2». Estos genes pueden aumentar en gran medida tu riesgo de contraer cáncer de mama y otros tipos de cáncer, pero no logran que el cáncer sea inevitable.
  • Exposición a la radiación. Si recibiste tratamientos con radiación en el tórax en la niñez o en las primeras etapas de la adultez, tus probabilidades de contraer cáncer de mama son mayores.
  • Obesidad. Ser obeso aumenta el riesgo de contraer cáncer de mama.
  • Tener tu primera menstruación a una edad temprana. Tener tu primera menstruación antes de los 12 años aumenta el riesgo de contraer cáncer de mama.
  • Comenzar la menopausia a una edad mayor. Si en tu caso la menopausia comenzó a una edad mayor, tienes más probabilidades de contraer cáncer de mama.
  • Tener tu primer hijo a una edad mayor. Las mujeres que tienen su primer hijo después de los 30 años pueden correr un riesgo mayor de contraer cáncer de mama.
  • Nunca has estado embarazada. Las mujeres que nunca estuvieron embarazadas tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de mama que las mujeres que tuvieron uno o más embarazos.
  • Terapia hormonal posmenopáusica. Las mujeres que toman medicamentos de una terapia hormonal que combinan estrógeno y progesterona para tratar los signos y síntomas de la menopausia tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de mama. El riesgo de contraer cáncer de mama disminuye cuando las mujeres dejan de tomar estos medicamentos.
  • Consumir alcohol. El consumo de alcohol aumenta el riesgo de contraer cáncer de mama.

Prevención

Reducción del riesgo de cáncer de mama en las mujeres con riesgo promedio

Realizar cambios en tu vida cotidiana puede ayudar a reducir tu riesgo de tener cáncer de mama. Intenta lo siguiente:

  • Consulta a tu médico sobre los análisis de detección del cáncer de mama. Habla con tu médico acerca de cuándo comenzar los exámenes y los análisis de detección del cáncer de mama, como los exámenes clínicos de las mamas y las mamografías.

    Habla con tu médico sobre los beneficios y los riesgos de los análisis de detección. Juntos podrán decidir cuáles son las estrategias de detección del cáncer de mama más adecuadas para ti.

  • Familiarízate con tus mamas a través del autoexamen para tomar conciencia sobre el cáncer de mama. Las mujeres pueden elegir familiarizarse con sus mamas mediante la revisión esporádica de sus mamas durante un autoexamen para la toma de conciencia sobre el cáncer de mama. Si notas algún cambio, bultos u otros signos inusuales en tus mamas, habla de inmediato con tu médico.

    Tomar conciencia sobre el cáncer de mama no puede prevenir esta enfermedad, pero sí ayudarte a que comprendas mejor los cambios normales que atraviesan tus mamas, así como a identificar los signos y los síntomas inusuales.

  • Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Limita la cantidad de alcohol que bebes a no más de una copa al día, si eliges beber.
  • Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. Intenta hacer por lo menos 30 minutos de ejercicios la mayoría de los días de la semana. Si no has realizado mucha actividad física últimamente, pregúntale a tu médico si puedes ejercitarte y comienza lentamente.
  • Limita la terapia hormonal posmenopáusica. La terapia hormonal combinada puede aumentar el riesgo de tener cáncer de mama. Habla con el médico acerca de los riesgos y beneficios de la terapia hormonal.

    Algunas mujeres experimentan signos y síntomas molestos durante la menopausia y, para esas mujeres, puede ser aceptable asumir el mayor riesgo de cáncer de mama a fin de aliviar los signos y síntomas de la menopausia.

    Para reducir el riesgo de cáncer de mama, utiliza la dosis de terapia hormonal más baja posible durante el período más corto posible.

  • Mantén un peso saludable. Si tienes un peso saludable, trabaja para mantenerlo. Si necesitas adelgazar, consúltale a tu médico sobre las estrategias saludables para lograrlo. Reduce la cantidad de calorías que consumes a diario y aumenta lentamente la cantidad de actividad física.
  • Elige una dieta saludable. Las mujeres que comen una dieta mediterránea complementada con aceite de oliva extra virgen y una mezcla de frutos secos pueden tener un riesgo menor de desarrollar cáncer de mama. La dieta mediterránea se centra principalmente en los alimentos de origen vegetal, como las frutas y los vegetales, los cereales integrales, las legumbres y los frutos secos. Las personas que siguen la dieta mediterránea eligen las grasas saludables, como el aceite de oliva, en lugar de la mantequilla, y el pescado en lugar de la carne roja.

Reducción del riesgo de cáncer de mama en las mujeres con alto riesgo

Si el médico evaluó tus antecedentes familiares y determinó que presentas otros factores, como una enfermedad mamaria precancerosa, que aumentan tu riesgo de tener cáncer de mama, puedes hablar sobre las opciones para reducir el riesgo, entre ellas, las siguientes:

  • Medicamentos preventivos (quimioprofilaxis). Los medicamentos inhibidores del estrógeno, como los moduladores selectivos de los receptores de estrógeno y los inhibidores de la aromatasa, reducen el riesgo de cáncer de mama en las mujeres que presentan un riesgo alto de contraer la enfermedad.

    Estos medicamentos conllevan un riesgo de causar efectos secundarios, de modo que los médicos los reservan para las mujeres con un riesgo muy alto de tener cáncer de mama. Habla con tu médico sobre los beneficios y los riesgos.

  • Cirugía preventiva. Las mujeres con un riesgo muy alto de tener cáncer de mama pueden optar por la extirpación quirúrgica de sus mamas sanas (mastectomía profiláctica). También, por la extirpación de sus ovarios sanos (ooforectomía profiláctica) para reducir el riesgo de tener cáncer de mama y de ovario.
Patrón cuneiforme para el autoexamen de mamas

Para realizarte un autoexamen para conocer el estado de tu mama, aplica un enfoque metódico que asegure que cubras toda tu mama. Por ejemplo, imagina que tus mamas están divididas en partes iguales, como porciones de una torta, y pasa los dedos suavemente a lo largo de cada porción hacia el pezón.

Diagnóstico

Diagnóstico del cáncer de mama

Algunas de las pruebas y los procedimientos utilizados para diagnosticar el cáncer de mama son los siguientes:

  • Examen de mamas. El médico examinará ambas mamas y los ganglios linfáticos de las axilas para verificar si existen nódulos u otras anomalías.
  • Mamografía. La mamografía es una radiografía de la mama. Las mamografías suelen utilizarse para detectar cáncer de mama. Si se detecta una anomalía en una mamografía de detección, el médico puede recomendar una mamografía de diagnóstico para evaluar con mayor detalle esa anomalía.
  • Ecografía mamaria. La ecografía usa ondas sonoras para producir imágenes de estructuras profundas del cuerpo. La ecografía puede usarse para determinar si un nuevo nódulo mamario es una masa sólida o un quiste lleno de líquido.
  • Extraer una muestra de células mamarias para su análisis (biopsia). La biopsia es la única forma definitiva de hacer un diagnóstico de cáncer de mama. En la biopsia, el médico usa una aguja especializada guiada por radiografía u otra prueba de diagnóstico por imágenes para extraer un núcleo de tejido del área sospechosa. Con frecuencia, se deja un pequeño marcador metálico en el sitio dentro de la mama para poder identificar el área con mayor facilidad en pruebas de diagnóstico por imágenes futuras.

    Las muestras de la biopsia se envían a un laboratorio para que los expertos las analicen y determinen si las células son cancerosas. Una muestra de biopsia también se analiza para determinar el tipo de células involucradas en el cáncer de mama, la agresividad (grado) del cáncer, y si las células cancerosas tienen receptores hormonales u otros receptores que puedan influir en las opciones de tratamiento.

  • Imágenes mamarias por resonancia magnética. La máquina de resonancia magnética usa un imán y ondas de radio para producir imágenes del interior de las mamas. Antes de la resonancia magnética de mamas, se te aplicará una inyección de un tinte. A diferencia de otros tipos de pruebas de diagnóstico por imágenes, la resonancia magnética no usa radiación para crear las imágenes.

Se pueden utilizar otros exámenes y procedimientos dependiendo de tu situación.

Etapas del cáncer de mama

Una vez que el médico te haya diagnosticado cáncer de mama, buscará determinar el grado (estadio) del cáncer. El estadio del cáncer ayuda a determinar el pronóstico y las mejores opciones de tratamiento.

Es posible que la información completa sobre el estadio del cáncer no esté disponible hasta después de someterte a la cirugía de cáncer de mama.

Las pruebas y los procedimientos utilizados para determinar el estadio del cáncer de mama pueden comprender:

  • Análisis de sangre, como un hemograma completo
  • Mamografía de la otra mama para buscar signos de cáncer
  • Resonancia magnética mamaria
  • Gammagrafía ósea
  • Exploración por tomografía computarizada (TC)
  • Tomografía por emisión de positrones

No todas las mujeres deberán realizarse todas estas pruebas y procedimientos. El médico seleccionará las pruebas adecuadas según tu situación específica y cualquier síntoma nuevo que puedas tener.

El estadio del cáncer de mama puede variar de 0 a IV; el 0 indica un cáncer de mama no invasivo o contenido dentro de los conductos galactóforos. El cáncer de mama de estadio IV, llamado «cáncer de mama metastásico», es el cáncer de mama que se ha expandido a otras partes del cuerpo.

Para la estadificación del cáncer de mama, también se tiene en cuenta el grado del cáncer; la presencia de marcadores tumorales, como receptores de estrógeno, progesterona y HER2, y los factores de proliferación.

Biopsia con aguja gruesa

Una biopsia con aguja gruesa utiliza un tubo largo y hueco para extraer una muestra de tejido. Aquí, se realiza una biopsia de un bulto sospechoso en la mama. La muestra se envía a un laboratorio para analizarla.

Resonancia magnética de mama

Durante una imagen por resonancia magnética (IRM) de mama, te acuestas boca abajo en una camilla de exploración acolchonada. Tus senos se colocan en una apertura de la camilla, que cuenta con bobinas que detectan señales magnéticas. La camilla se desliza hacia la gran apertura de la máquina de IRM.

Tratamiento

El médico determina las opciones de tratamiento contra el cáncer de mama según el tipo de cáncer de mama, su etapa y grado, tamaño, y si las células cancerosas son sensibles a las hormonas. Tu médico también considera tu salud general y tus preferencias.

La mayoría de las mujeres se someten a cirugía de cáncer de mama y muchas también reciben tratamiento adicional después de la cirugía, como quimioterapia, terapia hormonal o radiación. En determinadas situaciones, la quimioterapia también se puede utilizar antes de la cirugía.

Existen muchas opciones para el tratamiento del cáncer de mama, y es posible que te sientas abrumada al tomar decisiones complejas sobre el tratamiento. Considera buscar una segunda opinión de un especialista en mamas en un centro o clínica de mamas. Habla con otras mujeres que han enfrentado la misma decisión.

Cirugía de cáncer de mama

Las operaciones que se utilizan para tratar el cáncer de mama son las siguientes:

  • Extracción del cáncer de mama (tumorectomía). En la tumorectomía, que también se puede denominar «cirugía de conservación de mama» o «escisión local amplia», el cirujano extrae el tumor y un margen pequeño del tejido sano que lo rodea.

    Se puede recomendar una tumorectomía para extraer tumores pequeños. Algunas personas con tumores más grandes pueden someterse a quimioterapia antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor a fin de que se pueda extraer por completo con el procedimiento de tumorectomía.

  • Extirpación de toda la mama (mastectomía). La mastectomía es una operación en la cual se extirpa la totalidad del tejido mamario. En la mayoría de los procedimientos de mastectomía, se extrae todo el tejido mamario: los lóbulos, los conductos, el tejido adiposo y algo de piel, incluso el pezón y la areola (mastectomía total o simple).

    En algunos casos, se pueden utilizar técnicas quirúrgicas más nuevas para mejorar la apariencia de la mama. La mastectomía con conservación de piel y la mastectomía con conservación de pezón son operaciones cada vez más frecuentes para el cáncer de mama.

  • Extracción de una cantidad limitada de ganglios linfáticos (biopsia de ganglios centinelas). Para determinar si el cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos, el cirujano hablará contigo acerca de la función de extraer los primeros ganglios linfáticos que reciben el drenaje linfático del tumor.

    Si no se detecta cáncer en esos ganglios linfáticos, las probabilidades de que esté presente en los demás son bajas y no es necesario extraer otros ganglios.

  • Extracción de varios ganglios linfáticos (disección de los ganglios linfáticos axilares). Si se detecta cáncer en los ganglios linfáticos centinelas, el cirujano hablará contigo acerca de la función de extraer otros ganglios linfáticos de la axila.
  • Extirpación de las dos mamas. Algunas mujeres que tienen cáncer en una mama pueden decidir que se les extraiga la otra (sana) (mastectomía profiláctica contralateral) si tienen un riesgo muy elevado de tener cáncer en ella debido a una predisposición genética o a antecedentes familiares fuertes.

    La mayoría de las mujeres con cáncer en una mama nunca presentan cáncer en la otra. Analiza con el médico tu nivel de riesgo en relación con el cáncer de mama, así como los riesgos y los beneficios de este procedimiento.

Las complicaciones de la cirugía de cáncer de mama dependen de los procedimientos que escojas. La cirugía de cáncer de mama conlleva el riesgo de sufrir dolor, sangrado, infección e inflamación de los brazos (linfedema).

Después de la cirugía, puedes querer que se te realice una reconstrucción mamaria. Habla con el cirujano acerca de tus opciones y tus preferencias.

Considera una derivación a un cirujano plástico antes de la cirugía de cáncer de mama. Las opciones pueden comprender la reconstrucción con un implante mamario (de silicona o agua) o mediante el uso de tu propio tejido. Estas operaciones se pueden llevar a cabo en el momento en que se te realice la mastectomía o después.

Radioterapia

La radioterapia emplea haces de energía de gran potencia, como los rayos X y los protones, para eliminar las células cancerosas. La radioterapia se suele aplicar con una máquina de gran tamaño que dirige haces de energía al cuerpo (radiación de haces externos). Pero también se puede administrar mediante la colocación de material radioactivo en el interior del cuerpo (braquirradioterapia).

Se suele aplicar radiación de haces externos en toda la mama después de una tumorectomía. La braquirradioterapia de mama puede ser una opción después de una tumorectomía si el riesgo de reaparición del cáncer es bajo.

Los médicos también pueden recomendar la aplicación de radioterapia en la pared torácica después de una mastectomía para los tipos de cáncer de mama de mayor tamaño o los que se diseminaron a los ganglios linfáticos.

La radiación del cáncer de mama puede durar de tres días a seis semanas, según el tratamiento. El médico que usa radiación para tratar el cáncer (oncólogo radioterápico) determinará cuál es el mejor tratamiento para ti en función de tu situación, el tipo de cáncer que tengas y la ubicación del tumor.

Los efectos secundarios de la radioterapia comprenden fatiga y una erupción de color rojo similar a las quemaduras solares en el lugar en donde se aplica la radiación. El tejido mamario también puede verse inflamado o más firme. En raras ocasiones, pueden ocurrir problemas más graves, como lesiones al corazón o los pulmones o, en casos muy poco frecuentes, tipos de cáncer secundarios en la zona tratada.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células de crecimiento rápido, como las células cancerosas. Si hay un riesgo alto de que el cáncer vuelva a aparecer o se extienda a otra parte del cuerpo, el médico puede recomendarte quimioterapia después de la cirugía para reducir la probabilidad de recurrencia.

En ocasiones, la quimioterapia se indica antes de la cirugía en las mujeres con tumores mamarios de mayor tamaño. El objetivo es reducir el tumor para poder extraerlo con mayor facilidad con la cirugía.

La quimioterapia también se utiliza en mujeres con cáncer que ya se ha propagado a otras partes del cuerpo. La quimioterapia puede recomendarse para intentar controlar el cáncer y para disminuir los síntomas que este causa.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen de los medicamentos que recibes. Algunos de los efectos secundarios frecuentes son caída del cabello, náuseas, vómitos, fatiga y mayor riesgo de padecer infecciones. Los efectos secundarios poco frecuentes pueden comprender menopausia prematura, esterilidad (si se trata de una mujer premenopáusica), lesión al corazón y a los riñones, lesión a los nervios y, en raras ocasiones, cáncer de las células sanguíneas.

Terapia hormonal

La terapia hormonal, cuya denominación más apropiada podría ser "terapia de bloqueo hormonal", generalmente se utiliza para tratar cánceres de mama que son sensibles a las hormonas. Los médicos se refieren a estos cánceres como cánceres de receptor de estrógeno positivo (RE positivo) y de receptor de progesterona positivo (RP positivo).

La terapia hormonal se puede realizar antes o después de la cirugía u otros tratamientos para disminuir la posibilidad de que el cáncer vuelva a desarrollarse. Si el cáncer ya se ha extendido, la terapia hormonal puede encogerlo o controlarlo.

Entre los tratamientos que se pueden realizar en la terapia hormonal se incluyen los siguientes:

  • Medicamentos que impiden que las hormonas se adhieran a las células cancerosas (moduladores selectivos de los receptores de estrógeno)
  • Medicamentos que impiden que el cuerpo produzca estrógeno después de la menopausia (inhibidores de la aromatasa)
  • Cirugía o medicamentos para detener la producción hormonal en los ovarios

Los efectos secundarios de la terapia hormonal dependen del tratamiento específico, pero pueden incluir sofocos, sudoración nocturna y sequedad vaginal. Entre los efectos secundarios más graves están el riesgo de adelgazamiento óseo y los coágulos sanguíneos.

Medicamentos de terapia dirigida

Los tratamientos con medicamentos dirigidos atacan las anomalías específicas de las células cancerosas. Por ejemplo, muchos medicamentos de terapia dirigida se centran en una proteína que producen en exceso algunas células del cáncer de mama denominada «receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano» (HER2). La proteína ayuda a que las células del cáncer de mama crezcan y sobrevivan. Al atacar las células que producen demasiado HER2, los medicamentos pueden dañar las células cancerosas sin afectar las células sanas.

También hay medicamentos de terapia dirigida que se centran en otras anomalías de las células cancerosas. La terapia dirigida es un área de investigación activa del cáncer.

Se pueden analizar tus células cancerosas para determinar si los medicamentos de terapia dirigida podrían ser beneficiosos para ti. Algunos medicamentos se utilizan después de la cirugía para reducir el riesgo de que el cáncer regrese. Otros se utilizan en casos de cáncer de mama avanzado para desacelerar el crecimiento del tumor.

Inmunoterapia

La inmunoterapia utiliza tu sistema inmunitario para combatir el cáncer. El sistema inmunitario del cuerpo que combate la enfermedad podría no atacar el cáncer porque las células cancerosas producen proteínas que impiden que las células del sistema inmunitario las reconozcan. La inmunoterapia funciona interfiriendo en ese proceso.

La inmunoterapia podría ser una opción si tienes cáncer de mama triple negativo, lo cual significa que las células cancerosas no tienen receptores de estrógeno, progesterona o HER2. Para el cáncer de mama triple negativo, la inmunoterapia se combina con quimioterapia para tratar el cáncer avanzado que se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Cuidados de apoyo (paliativos)

Los cuidados paliativos se tratan de atención médica especializada que se concentra en brindar alivio del dolor y de otros síntomas de una enfermedad seria. Los especialistas en cuidados paliativos trabajan contigo, con tu familia y con tus otros médicos para brindar un apoyo adicional que complementa tu atención en curso. Los cuidados paliativos pueden realizarse mientras el paciente se somete a otros tratamientos agresivos, como cirugía, quimioterapia o radioterapia.

Cuando los cuidados paliativos se utilizan junto con todos los otros tratamientos correspondientes, las personas con cáncer pueden sentirse mejor y vivir más.

Los cuidados paliativos son proporcionados por un equipo de médicos, enfermeras y otros profesionales capacitados especialmente. Los equipos de cuidados paliativos tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer y sus familiares. Esta forma de cuidado se ofrece junto con tratamientos curativos u otros tratamientos que puedas recibir.

Lumpectomía

Una tumorectomía consiste en extirpar el cáncer y parte del tejido sano que lo rodea. Esta ilustración muestra una posible incisión que puede ser usada para este procedimiento, aunque el cirujano determinará el mejor enfoque para tu situación particular. Los puntos de sutura disolubles se colocan debajo de la piel para que no sea necesario retirarlos posteriormente.

Una persona que se ha sometido a una mastectomía total (simple) sin reconstrucción mamaria

Durante una mastectomía (simple) total, el cirujano elimina el tejido mamario, el pezón, la areola y la piel. En otros procedimientos de mastectomía, se pueden dejar partes de la mama, como la piel o el pezón. La cirugía para crear una nueva mama es opcional y se puede realizar al momento de llevar a cabo la mastectomía o después.

Biopsia de ganglios centinelas

La biopsia del ganglio centinela identifica los primeros ganglios linfáticos hacia los que drena un tumor. El cirujano utiliza un tinte inofensivo y una solución radiactiva diluida para localizar los ganglios centinelas. Los ganglios se extraen y se analizan para detectar signos de cáncer.

Radioterapia para el cáncer de mama

La radiación con haz externo utiliza energía de alta potencia para eliminar las células cancerosas. Los haces de radiación se dirigen de manera precisa al cáncer mediante una máquina que se mueve alrededor de tu cuerpo.

Medicina alternativa

No se han descubierto tratamientos de medicina alternativa para curar el cáncer de mama. No obstante, las terapias complementarias y alternativas pueden ayudarte a afrontar los efectos secundarios del tratamiento si las combinas con la atención médica.

Medicina alternativa para la fatiga

Muchos sobrevivientes del cáncer de mama padecen fatiga durante el tratamiento y después de finalizarlo, la cual puede prolongarse durante años. En combinación con la atención médica, las terapias complementarias y alternativas pueden ayudar a aliviar la fatiga.

Habla con tu médico sobre lo siguiente:

  • Ejercicios moderados. Si el médico te da el visto bueno, comienza con ejercicios moderados unas pocas veces por semana y aumenta la frecuencia si sientes que puedes hacerlo. Una buena idea es caminar, nadar o hacer yoga o taichí.
  • Controlar el estrés. Controla el estrés en tu vida diaria. Prueba técnicas de reducción del estrés, como la relajación muscular, la visualización y pasar tiempo con los amigos y la familia.
  • Expresar tus sentimientos. Busca una actividad que te permita escribir o hablar sobre tus emociones, como escribir un diario, participar en un grupo de apoyo o hablar con un consejero.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

El diagnóstico de cáncer de mama puede ser abrumador. Y justo cuando estás intentando lidiar con la conmoción y los temores respecto de tu futuro, te piden que tomes decisiones importantes sobre tu tratamiento.

Todas las personas encuentran su propia manera de hacer frente al diagnóstico de cáncer. Hasta que encuentres una alternativa que te resulte útil, tal vez te ayuden estos consejos:

  • Obtén suficiente información sobre el cáncer de mama para tomar decisiones sobre tu atención médica. Si deseas obtener más información sobre el cáncer de mama, pídele al médico los detalles del cáncer que padeces: el tipo, el estadio y las características de receptores hormonales. Pregunta sobre las fuentes apropiadas de información actualizada respecto de tus opciones de tratamiento.

    Saber más acerca del cáncer y sobre tus opciones puede ayudar a que tengas más confianza al momento de tomar decisiones en relación con el tratamiento. Sin embargo, algunas mujeres tal vez no deseen conocer los detalles del cáncer que padecen. Si así es como te sientes, también díselo a tu médico.

  • Habla con otras sobrevivientes de cáncer de mama. Quizás te resulte útil y alentador hablar con otras personas que se encuentran en la misma situación. Comunícate con la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) para obtener información sobre los grupos de apoyo en tu área y en línea.
  • Busca a alguien con quien hablar sobre tus sentimientos. Busca a un amigo o a un familiar que sepa escuchar, o habla con un miembro del clero o con un consejero. Pídele a tu médico que te derive a un consejero o a otro profesional que trabaje con sobrevivientes de cáncer.
  • Mantente cerca de tus amigos y familiares. Tus amigos y familiares pueden brindarte un apoyo fundamental durante el tratamiento del cáncer.

    A medida que empieces a informar a la gente sobre tu diagnóstico de cáncer de mama, es probable que recibas muchos ofrecimientos de ayuda. Piensa con antelación para qué cosas quieres recibir asistencia, por ejemplo, si quieres tener una persona con quien hablar en caso de sentirte triste o si necesitas ayuda para cocinar.

  • Tener intimidad con tu pareja. En las culturas occidentales, los senos de las mujeres están asociados con lo que es atractivo, con la femineidad y con la sexualidad. Debido a estas perspectivas, el cáncer de mama puede afectar tu imagen personal y deteriorar tu confianza en las relaciones íntimas. Habla con tu pareja sobre tus inseguridades y sobre lo que sientes.

Preparación antes de la cita

Consulta con su equipo de atención médica

Las mujeres con cáncer de mama pueden tener consultas con el médico de atención primaria, así como también con otros médicos y profesionales de salud, entre ellos:

  • Especialistas en salud mamaria
  • Cirujanos de mamas
  • Médicos que se especializan en pruebas de diagnóstico, como mamografías (radiólogos)
  • Médicos que se especializan en tratar el cáncer (oncólogos)
  • Médicos que tratan el cáncer con radiación (oncólogos radioterápicos)
  • Asesores en genética
  • Cirujanos plásticos

Qué puedes hacer para prepararte

  • Toma nota de cualquier síntoma que tengas, incluso los que puedan parecer no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genera mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Anota tus antecedentes familiares de cáncer. Anota a todos tus familiares que hayan tenido cáncer, incluido el vínculo familiar con cada uno de ellos, el tipo de cáncer, la edad del diagnóstico y si la persona sobrevivió.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomes.
  • Guarda todos los registros que se relacionen con el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Organiza tus registros en una carpeta que puedas llevar a las consultas.
  • Considera llevar a un familiar o amigo de confianza. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. Alguien que te acompañe puede recordar algún detalle que tú olvidaste mencionar.
  • Anota preguntas para hacerle a tu médico.

Preguntas para hacerle al médico

El tiempo con tu médico es limitado, por lo que preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar el tiempo al máximo. Enumera las preguntas de la más importante a la menos importante, en caso de que se agote el tiempo. Con respecto al cáncer de mama, estas son algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico:

  • ¿Qué tipo de cáncer de mama tengo?
  • ¿En qué etapa se encuentra mi cáncer?
  • ¿Puede explicarme mi informe patológico? ¿Puedo tener una copia de mis expedientes?
  • ¿Tengo que realizarme más pruebas?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento que se encuentran disponibles para mí?
  • ¿Cuáles son los beneficios de cada tratamiento que recomienda?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de cada opción de tratamiento?
  • ¿El tratamiento me provocará menopausia?
  • ¿De qué forma afectará mi vida diaria cada tratamiento? ¿Puedo seguir trabajando?
  • ¿Hay algún tratamiento que le parezca mejor que los otros?
  • ¿Cómo sabe que estos tratamientos me beneficiarán?
  • ¿Qué le recomendaría a un amigo o familiar en mi situación?
  • ¿Qué tan pronto necesito tomar una decisión sobre el tratamiento oncológico?
  • ¿Qué sucedería si no quiero hacer ningún tratamiento oncológico?
  • ¿Cuánto costará el tratamiento oncológico?
  • ¿Mi seguro médico cubre las pruebas y tratamientos que me recomienda?
  • ¿Debo buscar una segunda opinión? ¿Mi seguro lo cubre?
  • ¿Tiene algún folleto o información impresa que me pueda llevar? ¿Qué sitios web o libros me recomienda?
  • ¿Existen ensayos clínicos o tratamientos nuevos que deba considerar?

Además de las preguntas que has preparado para hacerle a tu médico, no dudes en hacerle preguntas adicionales que se te ocurran durante la consulta.

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas puede darte tiempo luego para tratar otros puntos que quieras abordar. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán agudos son tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?

Last Updated Nov 22, 2019


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