Colangiocarcinoma (cáncer de las vías biliares)

Perspectiva general

El colangiocarcinoma es un tipo de cáncer que aparece en los estrechos tubos (las vías biliares) que transportan el líquido digestivo conocido como «bilis». Las vías biliares conectan el hígado con la vesícula biliar y con el intestino delgado. Esta enfermedad, también conocida como «cáncer de las vías biliares», es un tipo de cáncer poco frecuente que se da principalmente en las personas mayores de 50 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Los médicos clasifican el colangiocarcinoma en diferentes tipos según la parte de las vías biliares donde se manifieste:

  • El colangiocarcinoma intrahepático se manifiesta en el tramo de las vías biliares que se ubica dentro del hígado y, algunas veces, se clasifica como un tipo de cáncer de hígado.
  • El colangiocarcinoma hiliar se produce justo en el tramo de las vías biliares que se encuentra a la salida del hígado. Este tipo de cáncer también se conoce como «colangiocarcinoma perihiliar».
  • El colangiocarcinoma distal se manifiesta en el tramo de las vías biliares que está más cerca del intestino delgado.

El colangiocarcinoma es un tipo de tumor que es muy difícil de tratar.

Vesícula, hígado y vías biliares

La vesícula biliar funciona como depósito para la bilis, un líquido de color amarillo verdoso que se produce en el hígado. La bilis fluye desde el hígado hacia la vesícula biliar, donde se almacena hasta que se necesita durante la digestión de los alimentos. Cuando comes, la vesícula biliar libera la bilis a las vías biliares, donde se transporta hacia la parte superior del intestino delgado (duodeno) para ayudar a descomponer las grasas que contienen los alimentos.

Síntomas

Los signos y síntomas del colangiocarcinoma comprenden:

  • Pigmentación amarilla de la piel y la parte blanca del ojo (ictericia)
  • Picazón intensa en la piel
  • Heces de color blanco
  • Fatiga
  • Dolor abdominal
  • Adelgazamiento no intencional

Cuándo consultar al médico

Consulta con tu médico si sufres fatiga persistente, dolor abdominal, ictericia u otros signos y síntomas que te molesten. Es posible que te derive a un especialista en enfermedades digestivas (gastroenterólogo).

Causas

El colangiocarcinoma se produce cuando las células de las vías biliares presentan cambios (mutaciones) en el ADN, es decir, el material que proporciona instrucciones para cada proceso químico del cuerpo. Las mutaciones del ADN producen cambios en las instrucciones. Un resultado es que las células pueden empezar a crecer fuera de control y, finalmente, formar un tumor, una masa de células cancerosas. No se sabe con certeza cuál es la causa de las mutaciones genéticas que provocan cáncer.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar los riesgos de padecer colangiocarcinoma comprenden:

  • Colangitis esclerosante primaria. Esta enfermedad causa el endurecimiento y la cicatrización de las vías biliares.
  • Enfermedad hepática crónica. La formación de cicatrices en el hígado causada por antecedentes de enfermedad hepática crónica aumenta el riesgo de colangiocarcinoma.
  • Problemas en las vías biliares presentes en el nacimiento. Las personas que nacen con un quiste del colédoco, que produce vías biliares dilatadas e irregulares, tienen un mayor riesgo de colangiocarcinoma.
  • Un parásito en el hígado. En zonas del sudeste asiático, el colangiocarcinoma está relacionado con una infección por parásitos trematodos hepáticos, que puede ocurrir por comer pescado crudo o sin cocción suficiente.
  • Edad avanzada. El colangiocarcinoma se presenta con mayor frecuencia en adultos de más de 50 años.
  • Tabaquismo. El tabaquismo está vinculado con un mayor riesgo de tener colangiocarcinoma.

Prevención

No existe una manera de prevenir el colangiocarcinoma (cáncer de las vías biliares). Sin embargo, puedes reducir el riesgo de sufrir esta enfermedad si haces lo siguiente:

  • Dejar de fumar. El tabaquismo está vinculado con un mayor riesgo de tener colangiocarcinoma. Si fumas, deja de hacerlo. Si has intentado dejar de fumar y no lo has logrado, consulta con tu médico acerca de estrategias para ayudarte a dejar de fumar.
  • Disminuir el riesgo de sufrir enfermedades hepáticas. Las enfermedades hepáticas crónicas están vinculadas con un mayor riesgo de tener colangiocarcinoma. Algunas de las causas de las enfermedades hepáticas no pueden prevenirse, pero otras sí. Haz todo lo posible para cuidar tu salud hepática.

    Por ejemplo, para disminuir el riesgo de sufrir inflamación hepática (cirrosis), toma alcohol con moderación, pero lo mejor es directamente no tomarlo. Mantén un peso saludable. Si trabajas con sustancias químicas, sigue las instrucciones de seguridad que figuran en los envases.

Un estudio publicado en el 2016 demostró que el uso de la aspirina puede ayudar a disminuir el riesgo de tener colangiocarcinoma. El estudio analizó información de 4800 personas. Se necesitan más estudios para asegurar que el uso de la aspirina a largo plazo sea seguro para la prevención del cáncer.

Diagnóstico

Si el médico sospecha que tienes colangiocarcinoma, te puede realizar una de las siguientes pruebas o más:

  • Análisis de función hepática. Los análisis de sangre para medir la función hepática pueden indicarle al médico qué es lo que causa tus signos y síntomas.
  • Prueba de marcadores tumorales. Comprobar el nivel del antígeno 19-9 relacionado con el cáncer en la sangre puede darle al médico indicios adicionales sobre el diagnóstico. El antígeno 19-9 es una proteína producida en exceso por las células cancerosas en casos de cáncer de vías biliares.

    Sin embargo, un nivel alto del antígeno 19-9 en la sangre no significa que tienes cáncer de vías biliares. Este resultado también puede darse con otras enfermedades de las vías biliares, como la inflamación y la obstrucción de las vías biliares.

  • Un examen de las vías biliares con una cámara pequeña. Durante la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica, un tubo delgado equipado con una cámara diminuta se pasa por la garganta y a través del tubo digestivo hasta llegar al intestino delgado. La cámara se utiliza para examinar la zona donde las vías biliares se unen al intestino delgado. El médico también puede utilizar este procedimiento para inyectar un tinte en las vías biliares a fin de visualizarlas mejor en las pruebas de diagnóstico por imágenes.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Las pruebas de diagnóstico por imágenes pueden ayudar al médico a detectar anomalías en los órganos internos que podrían indicar la presencia de colangiocarcinoma. Las técnicas que se usan para diagnosticar cáncer de las vías biliares comprenden exploraciones por tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM) en combinación con colangiopancreatografía por resonancia magnética. La colangiopancreatografía por resonancia magnética se está usando cada vez más como alternativa no invasiva a la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Ofrece imágenes tridimensionales sin la necesidad de utilizar un tinte para mejorar las imágenes.
  • Un procedimiento para tomar una muestra de tejido para análisis. Una biopsia es un procedimiento mediante el cual se extrae una muestra pequeña de tejido para analizarla con un microscopio.

    Si la zona sospechosa se encuentra muy cerca de donde las vías biliares se unen al intestino delgado, el médico puede tomar una muestra para biopsia durante una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Si la zona sospechosa se encuentra dentro o cerca del hígado, el médico puede tomar una muestra para biopsia insertando una aguja larga en la piel hasta llegar a la zona afectada (aspiración con aguja fina). Puede utilizar una prueba de diagnóstico por imágenes, como una ecografía endoscópica o una exploración por tomografía computarizada (TC), para guiar la aguja hasta la zona exacta.

    La manera en la que el médico tome la muestra para biopsia puede influir en las opciones de tratamiento que tengas disponibles más adelante. Por ejemplo, si se toma una muestra para biopsia del cáncer de las vías biliares mediante aspiración con aguja fina, no podrás ser candidato para un trasplante de hígado. No dudes en preguntar acerca de la experiencia del médico en el diagnóstico del colangiocarcinoma. Si tienes dudas, busca una segunda opinión.

Si el médico confirma el diagnóstico de colangiocarcinoma, intentará determinar el grado (estadio) del cáncer. Con frecuencia, esto implica pruebas de diagnóstico por imágenes adicionales. El estadio del cáncer ayuda a determinar el pronóstico y las opciones de tratamiento.

Procedimiento de colangiopancreatografía retrógrada endoscópica

En la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica, se usa un tinte para resaltar los ductos biliares en imágenes de rayos X. Un delgado tubo flexible (endoscopio) con una cámara en el extremo se baja por la garganta, hasta llegar al intestino delgado. El tinte ingresa a los ductos a través de un pequeño tubo hueco (catéter) que se pasa por el endoscopio.

Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica

Durante una ecografía endoscópica, el médico introduce un tubo largo flexible (endoscopio) por la garganta hasta el abdomen. Un dispositivo ecográfico ubicado en el extremo del tubo emite ondas sonoras que generan imágenes de los tejidos cercanos.

Tratamiento

Los tratamientos del colangiocarcinoma (cáncer de las vías biliares) pueden comprender lo siguiente:

  • Cirugía. En la medida de lo posible, los médicos intentan extirpar la mayor cantidad del cáncer que sea posible. En el caso de los tipos de cáncer de las vías biliares muy pequeños, se extirpa parte de la vía biliar y se unen los extremos del corte. En los tipos de cáncer de las vías biliares más avanzados, también es posible que se extirpen el tejido hepático cercano, el tejido del páncreas o los ganglios linfáticos.
  • Trasplante de hígado. En ciertos casos, ante un diagnóstico de colangiocarcinoma hiliar, puede evaluarse la posibilidad de realizar una cirugía para extirpar el hígado y reemplazarlo con el de un donante (trasplante de hígado). Si bien el trasplante de hígado permite curar el colangiocarcinoma hiliar en muchos casos, también existe el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer después del trasplante.
  • Quimioterapia. La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas. Se puede aplicar quimioterapia antes de un trasplante de hígado. También puede ser una opción para las personas con colangiocarcinoma en estado avanzado, para ayudar a retrasar el avance de la enfermedad y aliviar los signos y síntomas.
  • Radioterapia. La radioterapia utiliza fuentes de alta energía, como fotones (rayos X) y protones, para dañar o destruir las células cancerosas. La radioterapia puede aplicarse con una máquina que dirige haces de radiación al cuerpo (radiación de haces externos). O bien, se puede aplicar mediante la colocación de material radioactivo en el organismo, cerca del sitio donde está localizado el cáncer (braquirradioterapia).
  • Terapia fotodinámica. En la terapia fotodinámica, se inyecta en una vena una sustancia química fotosensible, que se acumula en las células cancerosas de crecimiento rápido. La luz láser dirigida al cáncer produce una reacción química en las células cancerosas y las destruye. En general, se necesitan varias sesiones de tratamiento. La terapia fotodinámica puede ayudar a aliviar los signos y síntomas, y también puede disminuir la velocidad de crecimiento del cáncer. Tendrás que evitar la exposición al sol después de las sesiones de tratamiento.
  • Drenaje biliar. El drenaje biliar es un procedimiento que se emplea para restablecer el flujo de la bilis. Puede consistir en una cirugía de bypass para redirigir la bilis por alrededor del cáncer o en la colocación de stents para mantener abiertas las vías biliares afectadas por el cáncer. El drenaje biliar ayuda a aliviar los signos y síntomas del colangiocarcinoma.

Dado que el colangiocarcinoma es un tipo de tumor muy difícil de tratar, no dudes en preguntar acerca de la experiencia del médico en el tratamiento de esta enfermedad. Si tienes dudas, busca una segunda opinión.

Ensayos clínicos

Los ensayos clínicos son estudios que se realizan para probar nuevos tratamientos, como tratamientos sistémicos y nuevos enfoques para la cirugía. Si el tratamiento que está en estudio resulta más seguro y más efectivo que los tratamientos actuales, se puede convertir en el nuevo estándar de atención médica.

Los ensayos clínicos para el colangiocarcinoma pueden brindarte la posibilidad de probar nuevos medicamentos de terapia dirigida o quimioterapia.

Los ensayos clínicos no pueden garantizar una cura y pueden tener efectos secundarios graves o inesperados. Por otro lado, los ensayos clínicos de cáncer se supervisan atentamente para garantizar que se realicen de la forma más segura posible. Estos ensayos ofrecen acceso a tratamientos que, de otra manera, no tendrías disponibles.

Habla con el médico sobre qué ensayos clínicos podrían ser adecuados para ti.

Atención de apoyo (cuidados paliativos)

Los cuidados paliativos consisten en atención médica especializada que se centra en proporcionar alivio del dolor y de otros síntomas de una enfermedad grave. Los especialistas en cuidados paliativos trabajan contigo, tu familia y tus otros médicos para proporcionar un nivel de apoyo adicional que complemente tu atención continua. Puedes recibir cuidados paliativos mientras te sometes a tratamientos agresivos, como una cirugía.

Cuando los cuidados paliativos se utilizan junto con otros tratamientos adecuados, incluso poco después del diagnóstico, las personas que tienen cáncer pueden sentirse mejor y vivir más tiempo.

Los cuidados paliativos los brindan equipos de médicos, personal de enfermería y otros profesionales especialmente capacitados. Estos equipos buscan mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer y la de sus familias. Los cuidados paliativos no son lo mismo que los cuidados terminales o la atención terminal.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Enterarte de que tienes una enfermedad potencialmente mortal puede ser devastador. Si bien no hay respuestas fáciles sobre cómo afrontar el colangiocarcinoma, algunas de las siguientes sugerencias pueden ser de ayuda:

  • Aprende todo lo que necesitas saber sobre tu cáncer. Pregúntale al médico acerca de tu cáncer, por ejemplo, sobre el tipo de cáncer y el estadio, las opciones de tratamiento y, si así lo deseas, tu pronóstico. A medida que sepas más sobre el colangiocarcinoma, más confianza tendrás para tomar decisiones acerca del tratamiento. Pregúntale sobre fuentes de confianza para obtener más información.

    Si estás haciendo tu propia investigación, el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) es un buen lugar para comenzar.

  • Mantente cerca de tus amigos y familiares. Estar cerca de las personas con las que tienes una relación estrecha te ayudará a lidiar con el cáncer. Los familiares y amigos pueden brindar el apoyo práctico que necesitas, como ayudarte a cuidar tu casa si te encuentras en el hospital. Y pueden ser un apoyo emocional cuando te sientas abrumado por el cáncer.
  • Busca a alguien con quien hablar. Si bien tus amigos y familiares pueden ser tus mejores aliados, en algunos casos, lidiar con la conmoción de tu diagnóstico puede resultarles difícil. En estas circunstancias, hablar con un consejero, un asistente social médico o un consejero pastoral o religioso puede ser de ayuda. Pídele una derivación al médico.
  • Ponte en contacto con otros sobrevivientes de cáncer. Hablar con otros sobrevivientes de cáncer puede reconfortarte. Comunícate con tu delegación local de la Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) para encontrar grupos de apoyo para el cáncer en tu zona.
  • Planifica para lo inesperado. Tener una enfermedad potencialmente mortal, como el cáncer, te exige prepararte para la posibilidad de morir. Para algunas personas, tener una fe fuerte o creer en una fuerza superior a ellas facilita la aceptación de tener una enfermedad potencialmente mortal.

    Pregúntale al médico acerca de las directivas anticipadas y los testamentos vitales para ayudarte a planificar la atención terminal, en caso de que la necesites.

Preparación antes de la cita

Si tienes algún signo o síntoma que te preocupa, empieza por solicitar una consulta con tu médico. El médico te puede recomendar análisis y procedimientos para investigar tus signos y síntomas. Si el médico determina que tienes colangiocarcinoma, puede derivarte a un médico que se especializa en enfermedades del tubo digestivo (gastroenterólogo) o a un médico que se especializa en el tratamiento del cáncer (oncólogo).

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta; por ejemplo, limitar tu dieta.
  • Haz una lista de tus síntomas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso cualquier cambio reciente o factores de estrés.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas, incluso las dosis.
  • Pídele a un familiar o amigo que te acompañe, para que te ayude a recordar lo que te dice el médico.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.
  • Lleva copias de tus expedientes médicos a la consulta, si vas a consultar con un médico nuevo por primera vez. Si te sometiste a exploraciones en otro centro, pide que los archivos que contienen esas imágenes se graben en un CD y lleva el CD a la consulta.

Algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Tengo cáncer de vías biliares? ¿De qué tipo?
  • ¿En qué estadio está el cáncer que tengo?
  • ¿Qué dice el informe patológico? ¿Puedo tener una copia de ese informe?
  • ¿Necesitaré hacerme más pruebas?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios para cada opción de tratamiento?
  • En tu opinión, ¿existe algún tratamiento que sea el más adecuado para mí?
  • ¿Cómo se verá afectada mi vida cotidiana por el tratamiento?
  • ¿Cuánto tiempo tengo para tomar una decisión sobre el tratamiento del cáncer de vías biliares?
  • ¿Qué experiencia tienes con el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de las vías biliares? ¿Cuántos procedimientos quirúrgicos para este tipo de cáncer se realizan cada año en este centro médico?
  • ¿Debería consultar con un especialista en cáncer de vías biliares? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Tienes folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas?

Además de las preguntas que hayas preparado para hacerle a tu médico, no dudes en hacerle otras durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas? ¿Son ocasionales o continuos?
  • ¿Hay algo que mejore o empeore los síntomas?

Last Updated May 21, 2019


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