Contracciones ventriculares prematuras

Perspectiva general

Las contracciones ventriculares prematuras consisten en latidos del corazón adicionales que comienzan en una de las dos cavidades de bombeo inferiores del corazón (ventrículos). Estos latidos adicionales alteran el ritmo cardíaco regular y, a veces, hacen que sientas en el pecho un aleteo o como si el corazón se saltara un latido.

Las contracciones ventriculares prematuras son frecuentes, muchas personas las tienen. También se las denomina:

  • Complejos ventriculares prematuros
  • Latidos ventriculares prematuros
  • Extrasístoles ventriculares

Si tienes contracciones ventriculares prematuras ocasionales, pero fuera de eso eres una persona saludable, probablemente no tengas de qué preocuparte y no necesites tratamiento. Si tienes contracciones ventriculares prematuras frecuentes o una enfermedad cardíaca preexistente, es probable que necesites tratamiento.

Síntomas

Las contracciones ventriculares prematuras suelen causar pocos síntomas o ninguno. Sin embargo, podrías sentir una sensación extraña en el pecho, como:

  • Aleteos
  • Palpitaciones o saltos
  • Interrupciones en los latidos o falta de latidos
  • Mayor conciencia de los latidos del corazón

Cuándo consultar al médico

Si sientes aleteos, una sensación de interrupción en los latidos del corazón o sensaciones extrañas en el pecho, habla con el médico. Querrás identificar el origen de estos síntomas, si se trata de contracciones ventriculares prematuras u otros problemas del ritmo cardíaco, problemas cardíacos graves, ansiedad, anemia o infecciones.

Causas

El corazón está formado por cuatro cavidades: dos cavidades superiores (aurículas) y dos cavidades inferiores (ventrículos). El ritmo cardíaco normalmente está controlado por el nódulo sinoauricular —o nódulo sinusal—, que es una zona de células especializadas ubicadas en la aurícula derecha.

Este marcapasos natural produce los impulsos eléctricos que provocan los latidos del corazón. Desde el nódulo sinusal, los impulsos eléctricos atraviesan las aurículas hasta los ventrículos, lo que hace que se contraigan y que bombeen sangre a los pulmones y al cuerpo.

Las contracciones ventriculares prematuras son contracciones anormales que comienzan en los ventrículos. Por lo general, esas contracciones adicionales laten antes del siguiente latido del corazón regular previsto. Y con frecuencia interrumpen el orden de bombeo normal: primero las aurículas y después los ventrículos.

¿Por qué se producen los latidos adicionales?

Los motivos no siempre son claros. Ciertos desencadenantes, enfermedades del corazón o cambios en el organismo pueden desestabilizar eléctricamente las células de los ventrículos. La enfermedad cardíaca o la cicatrización también pueden provocar la desviación de los impulsos eléctricos.

Las contracciones ventriculares prematuras pueden estar asociadas con lo siguiente:

  • Ciertos medicamentos, entre ellos, descongestionantes y antihistamínicos
  • Alcohol o drogas ilegales
  • Niveles elevados de adrenalina en el organismo que pueden ser provocados por la cafeína, el tabaco, el ejercicio o la ansiedad
  • Lesiones en el músculo del corazón debido a una enfermedad de las arterias coronarias, una enfermedad cardíaca congénita, la presión arterial alta o una insuficiencia cardíaca
Latidos normales

En un ritmo cardíaco normal, un grupo pequeño de células que se encuentran en el nódulo sinusal envía una señal eléctrica. La señal viaja por medio de las aurículas hasta el nódulo atrioventricular (AV) y luego ingresa a los ventrículos, lo que hace que se contraigan y bombeen sangre.

Factores de riesgo

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de tener contracciones ventriculares prematuras:

  • Consumo de cafeína, tabaco, alcohol y drogas ilegales
  • Actividad física, si padeces ciertos tipos de contracciones ventriculares prematuras
  • Presión arterial alta (hipertensión)
  • Ansiedad
  • Enfermedades cardíacas, como la enfermedad cardíaca congénita, la enfermedad de las arterias coronarias, el ataque cardíaco, la insuficiencia cardíaca y el debilitamiento del músculo cardíaco (miocardiopatía)

Complicaciones

Es posible que las contracciones ventriculares prematuras frecuentes o ciertos patrones de estas contracciones aumenten el riesgo de tener problemas de ritmo cardíaco acelerado (arritmias) o debilidad del músculo cardíaco (miocardiopatía).

En casos excepcionales, cuando están acompañadas de una enfermedad cardíaca, las contracciones prematuras frecuentes pueden provocar ritmos cardíacos peligrosos y caóticos y, posiblemente, una muerte cardíaca súbita.

Diagnóstico

Una electrocardiografía puede detectar los latidos adicionales e identificar el patrón y el origen.

Electrocardiograma

Según la frecuencia y el momento en el que ocurren las contracciones ventriculares prematuras, hay distintos tipos de electrocardiografía disponibles.

  • Electrocardiografía estándar. Se colocan sensores (electrodos) en el pecho y en las extremidades para generar un registro gráfico de las señales eléctricas que pasan por el corazón. Generalmente, esta prueba breve se hace en una clínica o en un hospital.

Si tienes contracciones ventriculares prematuras poco frecuentes, es posible que no se detecten en el tiempo breve que dura una electrocardiografía estándar. En esos casos, es posible que tengas que usar un dispositivo de control portátil durante 24 horas o más para captar los ritmos anormales. Los tipos más frecuentes de electrocardiogramas portátiles comprenden:

  • Monitor Holter. Este dispositivo se puede llevar en el bolsillo, en una bolsa, en el cinturón o con una correa que se cuelga del hombro. Este registra automáticamente la actividad del corazón durante 24 o 48 horas, lo que le permite al médico observar el ritmo cardíaco de manera prolongada.
  • Monitor de eventos. Este dispositivo se puede llevar en el bolsillo, en el cinturón o con una correa que se cuelga del hombro para controlar la actividad del corazón en el hogar. Cuando sientas síntomas, debes presionar un botón y se registrará una cinta breve de electrocardiografía. El monitor, que puede utilizarse durante varias semanas, le permite al médico observar tu ritmo cardíaco en el momento en el que se manifiestan los síntomas.
  • Electrocardiografía de esfuerzo con ejercicio. Esta prueba utiliza la electrocardiografía para registrar la actividad eléctrica del corazón mientras caminas en una cinta o pedaleas en una bicicleta fija. Puede ayudar a determinar si el ejercicio provoca contracciones ventriculares prematuras.

Tratamiento

Para la mayoría de las personas con un corazón normal, las contracciones ventriculares prematuras no necesitarán tratamiento. De todas maneras, si tienes estas contracciones, tal vez el médico te recomiende un tratamiento.

En algunos casos, si tienes una enfermedad cardíaca que pudiera provocar problemas más graves en el ritmo cardíaco, quizás tengas que implementar lo siguiente:

  • Cambios en el estilo de vida. Eliminar los desencadenantes frecuentes de las contracciones ventriculares prematuras, como la cafeína o el tabaco, puede disminuir la frecuencia y la gravedad de los síntomas.
  • Medicamentos. Los betabloqueadores, que generalmente se utilizan para tratar la presión arterial alta y las enfermedades cardíacas, pueden reducir las contracciones prematuras.

    También se podrían utilizar otros medicamentos, como los bloqueadores de los canales de calcio o los medicamentos antiarrítmicos, como amiodarona (Pacerone) o flecainida (Tambocor), si tienes taquicardia ventricular o contracciones ventriculares prematuras frecuentes que interfieren en la función cardíaca.

  • Ablación con catéter por radiofrecuencia. En el caso de las contracciones ventriculares prematuras que no responden a los cambios en el estilo de vida ni a los medicamentos, el médico puede recomendarte la terapia de ablación. Este procedimiento utiliza energía de radiofrecuencia para destruir la parte del tejido del corazón que está provocando tus contracciones irregulares.

Estilo de vida y remedios caseros

Las siguientes estrategias de cuidado personal pueden ayudar a controlar las contracciones ventriculares prematuras y mejorar la salud del corazón:

  • Registra tus factores desencadenantes. Si tienes síntomas frecuentes, sería conveniente que tomes nota de tus síntomas y tus actividades. Esto puede ayudar a identificar las sustancias o acciones que pueden desencadenar las contracciones ventriculares prematuras.
  • Modifica tu consumo de sustancias. La cafeína, el alcohol, el tabaco y otras drogas de uso recreativo son conocidos desencadenantes de las contracciones ventriculares prematuras. Limitar o evitar el consumo de estas sustancias puede reducir tus síntomas.
  • Controla el estrés. La ansiedad puede ocasionar latidos del corazón anormales. Si crees que la ansiedad está contribuyendo a tu afección, intenta alguna técnica para reducir el estrés, como la biorretroalimentación, la meditación o el ejercicio, o consulta con el médico sobre los medicamentos para controlar la ansiedad.

Preparación antes de la cita

Es probable que comiences por consultar a tu médico de familia. O bien, es probable que te deriven a un especialista en el diagnóstico y el tratamiento de afecciones cardíacas (cardiólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita médica.

Qué puedes hacer

Haz una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, cómo los sientes y cuándo comenzaron
  • Tu información médica más importante, incluso otros problemas médicos recientes y antecedentes familiares de enfermedades cardíacas
  • Todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que tomes y las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe para que te ayude a recordar la información que recibas.

En el caso de las contracciones ventriculares prematuras, estas son algunas preguntas para hacerle al médico:

  • ¿Qué podría estar provocando mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomiendas, si lo hubiera?
  • ¿Qué cambios puedo hacer en mi estilo de vida para reducir los síntomas?
  • ¿Es necesario que deje de consumir alcohol y cafeína?
  • ¿Estoy en riesgo de tener complicaciones a largo plazo?
  • ¿Cómo supervisarás mi salud con el paso del tiempo?
  • ¿Necesito ajustar los medicamentos que estoy tomando para otras afecciones?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas, entre ellas:

  • ¿Los síntomas aparecen y desaparecen? Si es así, ¿cuándo es probable que ocurran?
  • ¿Consumes bebidas alcohólicas? Si es así, ¿en qué medida?
  • ¿Usas cafeína? Si es así, ¿en qué medida?
  • ¿Fumas o consumes otros productos con nicotina?
  • ¿Consumes drogas de uso recreativo?
  • ¿Con qué frecuencia te sientes estresado o ansioso? ¿Qué haces para controlar estos sentimientos?

Last Updated Jun 13, 2018


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