Enfermedad cardíaca congénita en adultos

Perspectiva general

La enfermedad cardíaca congénita (defecto cardíaco congénito) es una o varias anomalías de nacimiento en la estructura del corazón. Estos defectos de nacimiento, que son los más frecuentes, pueden alterar la manera en la que fluye la sangre en el corazón. Los defectos pueden ser simples, y quizás no causen problemas, o pueden ser complejos y causar complicaciones que ponen en riesgo la vida.

Gracias a los avances en el diagnóstico y el tratamiento la mayoría de los bebés que antes morían a causa de enfermedad cardíaca congénita actualmente sobreviven hasta la edad adulta. Sin embargo, los adultos pueden presentar signos y síntomas de la enfermedad más adelante en la vida, incluso si recibieron tratamiento en la infancia.

Si tienes una enfermedad cardíaca congénita, es probable que necesites atención de por vida. Habla con tu médico para determinar con qué frecuencia deben verte durante la adultez.

Síntomas

Es posible que algunos defectos cardíacos congénitos no causen signos ni síntomas. En algunas personas, los signos y síntomas se presentan más adelante en la vida. Pueden volver a aparecer años después de que hayas recibido el tratamiento para la anomalía cardíaca.

Algunos de los síntomas frecuentes de enfermedad cardíaca congénita que puedes tener en la adultez son:

  • Ritmo cardíaco anormal (arritmias)
  • Coloración azulada en la piel, los labios y las uñas (cianosis)
  • Dificultad para respirar
  • Cansancio rápido tras un esfuerzo
  • Hinchazón del tejido o los órganos del cuerpo (edema)

Cuándo consultar al médico

Si tienes síntomas que te preocupan, como dolor en el pecho o dificultad para respirar, busca atención médica de urgencia.

Si tienes signos o síntomas de enfermedad cardíaca congénita o si recibiste tratamiento por un defecto cardíaco congénito en la niñez, pide una consulta con tu médico.

Causas

Los investigadores no saben con certeza qué causa la mayoría de las enfermedades cardíacas congénitas, que se originan en el útero. Los factores hereditarios puede tener un rol en algunas enfermedades cardíacas congénitas.

Cómo funciona el corazón

El corazón está dividido en dos cavidades ubicadas en el lado derecho y dos en el izquierdo. Para bombear sangre a todo el organismo, el corazón usa los lados izquierdo y derecho de distintas maneras.

El lado derecho del corazón impulsa sangre hacia los pulmones por medio de ciertos vasos sanguíneos (arterias pulmonares). En los pulmones, la sangre toma oxígeno y luego regresa al lado izquierdo del corazón por las venas pulmonares. Después, el lado izquierdo del corazón bombea la sangre a través de la aorta y hacia el resto del organismo.

Las enfermedades cardíacas congénitas pueden afectar cualquiera de las estructuras del corazón, incluso las válvulas, las cavidades, la pared de tejido que separa las cavidades (tabique) y las arterias.

Por qué la enfermedad cardíaca congénita resurge en la adultez

Algunos adultos presentan problemas relacionados con los defectos cardíacos con el paso del tiempo, incluso si estos se trataron en la niñez. La reparación de los defectos mejora el funcionamiento del corazón, pero es posible que no quede completamente normal.

Incluso si el tratamiento que recibiste en la infancia tuvo éxito, puede ocurrir algún problema o la enfermedad puede empeorar con la edad. También es posible que los problemas del corazón, que no eran tan graves como para repararlos en la niñez, hayan empeorado y que ahora requieran tratamiento.

Además, existen complicaciones de las cirugías practicadas en la niñez para corregir la enfermedad cardíaca congénita que pueden producirse con el paso del tiempo, como la presencia de tejido cicatricial en el corazón que contribuye a tener un ritmo cardíaco anormal (arritmia).

Factores de riesgo

Determinados factores de riesgo ambientales y genéticos pueden intervenir en el desarrollo del defecto cardíaco, entre ellos:

  • Sarampión alemán (rubéola). Si tu madre tuvo rubéola cuando estaba embarazada, esto pudo haber afectado el desarrollo de tu corazón.
  • Diabetes. Si tu madre tuvo diabetes tipo 1 o 2, esto puede haber interferido en el desarrollo de tu corazón. Por lo general, la diabetes gestacional no aumenta el riesgo de presentar un defecto cardíaco.
  • Medicamentos. Tomar determinados medicamentos durante el embarazo puede causar defectos congénitos, entre ellos, defectos cardíacos congénitos. Estos medicamentos comprenden la isotretinoína (Amnesteem, Claravis u otros), que se usa para tratar el acné, y el litio, que se usa para tratar el trastorno bipolar. Tomar alcohol durante el embarazo también contribuye al riesgo de defectos cardíacos.
  • Factor hereditario. La enfermedad cardíaca congénita parece ser hereditaria y está asociada con muchos síndromes genéticos. Por ejemplo, los niños con síndrome de Down suelen tener defectos cardíacos. El síndrome de Down y otros trastornos se pueden detectar con análisis genéticos durante el desarrollo del bebé.
  • Tabaquismo. Las mujeres que fuman durante el embarazo aumentan el riesgo de tener hijos con defectos cardíacos congénitos.

Complicaciones

Las complicaciones de la enfermedad cardíaca congénita que pueden manifestarse años después del tratamiento inicial comprenden:

  • Ritmos cardíacos anormales (arritmias). Las arritmias se producen cuando los impulsos eléctricos que coordinan los latidos del corazón no funcionan debidamente, lo que provoca que el corazón lata demasiado rápido, demasiado lento o irregularmente. En algunas personas, estas arritmias pueden llegar a ser graves e incluso provocar la muerte súbita por ataque cardíaco si no se tratan.
  • Infección cardíaca (endocarditis). El corazón contiene cuatro cavidades y cuatro válvulas revestidas con una membrana delgada denominada «endocardio». La endocarditis es una infección de esta membrana delgada que, en general, se produce cuando bacterias u otros gérmenes ingresan en el torrente sanguíneo y se alojan en el corazón. Si no se trata, la endocarditis puede dañar o destruir las válvulas del corazón o desencadenar un accidente cerebrovascular.

    Si tienes una válvula cardíaca artificial (protésica) o si te repararon el corazón con material protésico, o si no se reparó por completo el defecto cardíaco, el médico puede recetarte la administración ininterrumpida de antibióticos para disminuir el riesgo de padecer endocarditis.

  • Accidente cerebrovascular. Un accidente cerebrovascular ocurre cuando se interrumpe o se reduce gravemente el suministro de sangre al cerebro, lo que hace que el tejido cerebral no reciba oxígeno. Un defecto cardíaco congénito puede permitir que un coágulo sanguíneo pase por el corazón y llegue al cerebro.

    Determinadas arritmias cardíacas también pueden aumentar las posibilidades de que se formen coágulos sanguíneos y se produzca un accidente cerebrovascular.

  • Insuficiencia cardíaca. La insuficiencia cardíaca, también conocida como «insuficiencia cardíaca congestiva», significa que el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo. Algunos tipos de enfermedades cardíacas congénitas pueden provocar insuficiencia cardíaca.

    Con el tiempo, determinadas afecciones, como la enfermedad de las arterias coronarias o la presión arterial alta, debilitan gradualmente el corazón y lo dejan demasiado débil o rígido como para llenarse y bombear de forma eficaz.

  • Hipertensión pulmonar. Este es un tipo de presión arterial alta que afecta las arterias de los pulmones. Algunos defectos cardíacos congénitos pueden hacer que fluya más sangre a los pulmones, lo que aumenta la presión y hace que el corazón trabaje más. A la larga, esto provoca que el músculo del corazón se debilite y que algunas veces falle.
  • Problemas en las válvulas cardíacas. En algunos tipos de enfermedades cardíacas congénitas, las válvulas cardíacas son anómalas.

Diagnóstico

Para determinar si tienes algún tipo de enfermedad cardíaca congénita o si el defecto cardíaco congénito es la causa de problemas de salud recientes, el médico recopilará tu historia clínica y te realizará una exploración física, lo que implica escucharte el corazón con un estetoscopio.

Luego, el médico te puede solicitar pruebas, por ejemplo:

  • Electrocardiograma. Esta prueba mide el ritmo y la cantidad de actividad eléctrica del corazón para determinar si esta última es normal. Con un electrocardiograma se puede determinar si una parte del corazón está agrandada.
  • Radiografía de tórax. Estas imágenes ayudan al médico a evaluar aún más el corazón y los pulmones.
  • Ecocardiograma. Las ondas sonoras (ecografía) producen imágenes del corazón en movimiento que el médico puede utilizar para identificar anomalías cardíacas.
  • Ecocardiograma transesofágico. Este tipo especial de ecografía produce imágenes del corazón que proporcionan más información que un ecocardiograma estándar. Mientras estás sedado, el médico coloca un instrumento con una pequeña sonda ecográfica en el extremo dentro del tubo que conecta la garganta con el estómago (esófago).
  • Pulsioximetría. Con un sensor que se conecta en el dedo se puede determinar cuánto oxígeno tienes en la sangre.
  • Prueba de esfuerzo. En esta prueba, haces ejercicio en una cinta o en una bicicleta fija y te conectan a derivaciones del electrocardiograma para que el médico pueda determinar tu nivel de preparación física y la actividad eléctrica del corazón, la frecuencia cardíaca y la presión arterial durante el ejercicio.

    Si no puedes hacer ejercicio, es posible que el médico te administre medicamentos para aumentar la frecuencia cardíaca. En la prueba de esfuerzo, también se pueden utilizar un ecocardiograma y sensores especiales para determinar el uso de oxígeno.

  • Exploración por resonancia magnética o tomografía computarizada cardíaca. En una exploración por tomografía computarizada cardíaca, te recuestas en una camilla dentro de una máquina con forma de rosquilla. Dentro de la máquina, un tubo de rayos X gira alrededor de tu cuerpo y obtiene imágenes del corazón y del pecho.

    La resonancia magnética cardíaca utiliza un campo magnético y ondas de radio para crear imágenes del corazón. En este estudio, te recuestas sobre una camilla dentro de una máquina similar a un tubo.

  • Cateterismo cardíaco. El médico puede usar esta prueba para controlar el flujo de la sangre y la presión sanguínea del corazón. Te darán un somnífero y luego te insertarán un catéter en una arteria de la ingle, el cuello o el brazo. El catéter se deslizará hasta el corazón mediante la guía de una máquina de rayos X.

    Se inyecta un tinte a través del catéter, y la máquina de rayos X muestra imágenes del corazón y los vasos sanguíneos. Durante este procedimiento también se puede medir la presión en las cavidades cardíacas.

Tratamiento

Dependiendo de la gravedad de tu enfermedad cardíaca congénita, el tratamiento puede estar orientado a corregir el defecto cardíaco congénito o a tratar las complicaciones que provoca. El tratamiento puede comprender:

  • Conducta expectante. Es posible que las anomalías cardíacas relativamente menores únicamente requieran controles periódicos con el médico para asegurarse de que la enfermedad no empeore. Pregúntale a tu médico con qué frecuencia tienes que verlo.
  • Medicamentos. Algunas anomalías cardíacas congénitas que son leves se pueden tratar con medicamentos que ayudan a que el corazón funcione con más eficiencia. Es posible que también necesites medicamentos para impedir que se formen coágulos sanguíneos o para controlar los latidos del corazón irregulares.
  • Dispositivos cardíacos implantables. Los dispositivos que ayudan a controlar la frecuencia cardíaca (marcapasos) o que corrigen los latidos del corazón irregulares que pueden poner en riesgo la vida (desfibriladores cardioversores implantables) pueden ser de ayuda para algunas de las complicaciones relacionadas con las anomalías cardíacas congénitas.
  • Procedimientos especiales con catéteres. Algunas anomalías cardíacas congénitas se pueden reparar con técnicas de cateterismo, que permiten que la reparación se efectúe sin abrir quirúrgicamente el tórax ni el corazón.

    En estos procedimientos, el médico inserta un tubo fino (catéter) en una vena de la pierna y lo dirige hasta el corazón con la ayuda de imágenes de rayos X. Una vez que el catéter está ubicado en su lugar, el médico introduce instrumentos muy pequeños a través del catéter para reparar el defecto.

  • Cirugía a corazón abierto. Si el defecto cardíaco no se puede reparar con procedimientos con catéter, es posible que el médico recomiende una cirugía a corazón abierto.
  • Trasplante de corazón. Si una anomalía cardíaca grave no se puede reparar, el trasplante de corazón podría ser una opción.

Atención de seguimiento necesaria

Muchos adultos con una enfermedad cardíaca congénita piensan que el trastorno es cosa del pasado o que el tratamiento que recibieron en su infancia los curó. Esto podría no ser así, dependiendo del tipo de defecto.

Si padeces una enfermedad cardíaca congénita, incluso si te sometiste a una cirugía en la niñez, corres el riesgo de tener complicaciones. Por lo tanto, es importante que recibas atención de seguimiento de por vida, especialmente si te sometiste a una cirugía cardíaca correctora.

Esta atención de seguimiento podría ser tan simple como hacerte controles periódicos con tu médico o análisis regulares para la detección de complicaciones. Lo importante es que hables acerca de tu plan de tratamiento con el médico y que te asegures de cumplir con todas las recomendaciones que te haga.

Lo ideal es que recibas atención médica de un cardiólogo especializado en el tratamiento de adultos con defectos cardíacos congénitos.

Enfermedad cardíaca congénita y embarazo

Es posible llevar adelante un embarazo exitoso si tienes una enfermedad cardíaca congénita, especialmente si la anomalía es leve. Sin embargo, puede que a algunas mujeres que padecen defectos cardíacos congénitos complejos se les aconseje que no queden embarazadas.

Antes de quedar embarazada, habla con el médico acerca de los posibles riesgos y los cuidados especiales que podrías necesitar durante el embarazo.

Tanto los hombres como las mujeres con enfermedades cardíacas congénitas tienen un mayor riesgo de trasmitir algún tipo de enfermedad cardíaca congénita a sus hijos. El médico te puede sugerir asesoramiento en genética si planeas quedar embarazada.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Algo importante que puedes hacer si eres adulto y tienes una enfermedad cardíaca congénita es aprender acerca de tu enfermedad. Los temas con los que deberías familiarizarte comprenden:

  • El nombre y los detalles de tu enfermedad cardíaca y su tratamiento anterior
  • Con qué frecuencia deberías recibir atención médica de seguimiento
  • Información acerca de tus medicamentos y sus efectos secundarios
  • Como prevenir infecciones cardíacas (endocarditis), si fuera necesario
  • Pautas de ejercicio y restricciones laborales
  • Información sobre anticoncepción y planificación familiar
  • Información y opciones de cobertura del seguro médico
  • Información sobre atención odontológica, por ejemplo, si necesitas antibióticos antes de un procedimiento dental importante
  • Síntomas de tu enfermedad cardíaca congénita y cuándo deberías consultar al médico

Muchos adultos con enfermedad cardíaca congénita viven vidas plenas, largas y productivas. Pero es importante que no ignores tu enfermedad. Siempre es mejor estar informado acerca de tu enfermedad: cuanto más sepas, mejor te irá.

Preparación antes de la cita

Si tienes un defecto cardíaco congénito, pide una consulta con tu médico para recibir atención de seguimiento, incluso si no presentas complicaciones. Probablemente te deriven a un especialista en diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardíacas (cardiólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como restringir tu dieta o hacer ayuno. Prepara una lista que comprenda:

  • Tus síntomas, incluso los que parezcan no guardar relación con tu enfermedad cardíaca congénita, y cuándo comenzaron
  • Información personal clave, como antecedentes familiares de anomalías cardíacas y el tratamiento que recibiste en tu infancia
  • Todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que tomes y las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe, para que te ayude a recordar la información que recibas. Para la enfermedad cardíaca congénita, algunas preguntas que puedes hacerle a tu médico son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles? ¿Cuál me recomiendas?
  • ¿Debo respetar alguna restricción en cuanto a mis actividades o mi dieta?
  • ¿Con qué frecuencia debería hacerme análisis para detectar complicaciones de la anomalía cardíaca?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cómo puedo controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Hay folletos u otros materiales impresos que pueda consultar? ¿Qué sitios web recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas, entre ellas:

  • ¿Los síntomas aparecen y desaparecen o los tienes todo el tiempo?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que te empeore los síntomas?
  • ¿Cómo es tu estilo de vida (tu dieta, consumo de tabaco, actividad física y consumo de alcohol)?

Last Updated Oct 4, 2018


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