Hemorroides

Perspectiva general

Las hemorroides, también llamadas almorranas, son venas hinchadas en el ano y la parte inferior del recto, similares a las venas varicosas. Las hemorroides pueden desarrollarse dentro del recto (hemorroides internas) o debajo de la piel alrededor del ano (hemorroides externas).

Casi tres de cada cuatro adultos tendrán hemorroides de vez en cuando. Las hemorroides tienen varias causas, pero a menudo la causa se desconoce.

Afortunadamente, existen opciones efectivas para tratar las hemorroides. Muchas personas obtienen alivio con tratamientos caseros y cambios en el estilo de vida.

Hemorroides

Las hemorroides son venas hinchadas en la parte inferior del recto. Las hemorroides internas en general no causan dolor, pero tienden a sangrar. Las hemorroides externas pueden causar dolor.

Síntomas

Los signos y síntomas de las hemorroides generalmente dependen del tipo de hemorroide.

Hemorroides externas

Se ubican debajo de la piel que rodea el ano. Estos son algunos de los signos y síntomas posibles:

  • Picazón o irritación en la zona anal
  • Dolor o molestia
  • Hinchazón alrededor del ano
  • Sangrado

Hemorroides internas

Las hemorroides internas se encuentran dentro del recto. En general, no se pueden ver ni sentir, y rara vez causan malestar. Pero los esfuerzos o la irritación al evacuar los intestinos pueden causar:

  • Sangrado indoloro durante las deposiciones. Puedes notar pequeñas cantidades de sangre de color rojo brillante en el papel higiénico o en el inodoro.
  • Una hemorroide que empuja a través de la abertura anal (hemorroide prolapsada o protuberante), lo que provoca dolor e irritación.

Hemorroides trombosadas

Si la sangre se acumula en una hemorroide externa y forma un coágulo (trombo), puede provocar lo siguiente:

  • Dolor intenso
  • Hinchazón
  • Inflamación
  • Un bulto duro cerca del ano

Cuándo debes consultar con un médico

Si tienes sangrado durante las deposiciones o tienes hemorroides que no mejoran después de una semana de cuidado en el hogar, habla con tu médico.

No asumas que el sangrado rectal se debe a las hemorroides, especialmente si tienes cambios en los hábitos intestinales o si las heces cambian de color o consistencia. El sangrado rectal puede darse en otras enfermedades, incluido el cáncer colorrectal y el cáncer anal.

Busca atención de emergencia si tienes grandes cantidades de sangrado rectal, aturdimiento, mareos o vértigo.

Causas

Las venas alrededor del ano tienden a estirarse debido a la presión y pueden sobresalir o hincharse. Las hemorroides se pueden desarrollar por un aumento de la presión en la parte inferior del recto debido a:

  • Esfuerzo al evacuar los intestinos
  • Sentarse durante largos períodos en el inodoro
  • Tener diarrea crónica o estreñimiento
  • Ser obeso
  • Estar embarazada
  • Tener relaciones sexuales anales
  • Seguir una dieta con un bajo contenido de fibras
  • Levantar cosas pesadas con regularidad

Factores de riesgo

A medida que envejeces, tu riesgo de sufrir hemorroides aumenta. Esto se debe a que los tejidos que sostienen las venas en el recto y el ano pueden debilitarse y estirarse. Esto también puede ocurrir durante el embarazo, ya que el peso del bebé ejerce presión sobre la región anal.

Complicaciones

Las complicaciones de las hemorroides son raras, pero incluyen lo siguiente:

  • Anemia. En raras ocasiones, la pérdida crónica de sangre a causa de las hemorroides puede causar anemia, en la cual no tienes suficientes glóbulos rojos saludables para transportar oxígeno a las células.
  • Hemorroide estrangulada. Si se interrumpe el suministro de sangre a una hemorroide interna, la hemorroide puede ser "estrangulada", lo que puede causar dolor extremo.
  • Coágulo sanguíneo. Ocasionalmente, se puede formar un coágulo en una hemorroide (hemorroide trombosada). Aunque no es peligroso, puede ser extremadamente doloroso y a veces necesita ser punzado y drenado.

Prevención

La mejor manera de prevenir las hemorroides es mantener tus deposiciones blandas para que pasen fácilmente. Para prevenir las hemorroides y reducir los síntomas de hemorroides, sigue estos consejos:

  • Come alimentos ricos en fibra. Come más frutas, verduras y cereales integrales. Hacerlo ablanda las heces y aumenta su volumen, lo que te ayudará a evitar el esfuerzo que puede causar hemorroides. Agrega fibra a tu dieta progresivamente para evitar problemas de gases.
  • Bebe mucho líquido. Bebe entre seis y ocho vasos de agua y otros líquidos (no alcohol) por día para mantener tus deposiciones blandas.
  • Considera agregar suplementos de fibra. La mayoría de las personas no consumen la cantidad recomendada de fibra (de 20 a 30 gramos al día) en su dieta. Los estudios han demostrado que los suplementos de fibra de venta libre, como el psyllium (Metamucil) o la metilcelulosa (Citrucel), mejoran los síntomas generales y el sangrado de las hemorroides.

    Si usas suplementos de fibra, asegúrate de beber al menos ocho vasos de agua u otros líquidos cada día. De lo contrario, los suplementos pueden causar o empeorar el estreñimiento.

  • No hagas esfuerzos. Hacer esfuerzos y contener la respiración mientras evacuas los intestinos genera una gran presión en las venas de la parte inferior del recto.
  • Ve al baño apenas te urja. Si esperas para evacuar y el impulso desaparece, la materia fecal podría secarse y ser más difícil de evacuar.
  • Haz ejercicio. Mantente activo para prevenir el estreñimiento y para reducir la presión en las venas, lo cual puede ocurrir ante períodos largos estando parado o sentado. El ejercicio también puede ayudarte a perder el exceso de peso que podría estar contribuyendo a las hemorroides.
  • Evita estar sentado durante mucho tiempo. Estar sentado durante mucho tiempo, en especial en el inodoro, puede aumentar la presión en las venas del ano.

Diagnóstico

Es posible que el médico pueda diagnosticar las hemorroides externas. El diagnóstico de las hemorroides internas puede incluir el examen del canal anal y el recto.

  • Examen digital. El médico inserta un dedo enguantado y lubricado en el recto. El profesional intentará detectar algo inusual, como tumores.
  • Inspección visual. Como las hemorroides internas son, en general, muy blandas para ser detectadas durante un examen rectal, es posible que el médico también examine la parte inferior de tu colon con un anoscopio, proctoscopio o sigmoidoscopio.

El médico quizás quiera examinarte todo el colon a través de una colonoscopia en estos casos:

  • Tus signos y síntomas indican que puedes padecer otra enfermedad en el sistema digestivo.
  • Presentas factores de riesgo de cáncer colorrectal.
  • Tienes mediana edad y no te has sometido a una colonoscopia reciente.

Tratamiento

Remedios caseros

A menudo puedes aliviar el dolor leve, hinchazón e inflamación de las hemorroides con tratamientos caseros.

  • Come alimentos ricos en fibra. Come más frutas, verduras y cereales integrales. Hacerlo ablanda las heces y aumenta su volumen; esto te ayudará a evitar el esfuerzo, que puede empeorar los síntomas de las hemorroides existentes. Agrega fibra a tu dieta progresivamente para evitar problemas de gases.
  • Usa tratamientos tópicos. Aplica cremas para hemorroides de venta libre o supositorios con hidrocortisona, o utiliza almohadillas con hamamelis o un agente anestésico.
  • Sumérgete con frecuencia en una bañera con agua tibia o toma un baño de asiento. Sumerge la zona anal en agua tibia durante 10 a 15 minutos dos o tres veces al día. Un baño de asiento puede adaptarse para usarlo en el inodoro.
  • Toma analgésicos por vía oral. Puedes usar paracetamol (Tylenol, otros), aspirinas o ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) temporariamente para aliviar tu malestar.

Con estos tratamientos, los síntomas de las hemorroides con frecuencia desaparecen en una semana. Consulta a tu médico en una semana si no obtienes alivio, o antes si tienes dolor intenso o sangrado.

Medicamentos

Si las hemorroides solo te producen malestar leve, tu médico podría sugerirte cremas, ungüentos, supositorios o almohadillas de venta libre. Estos productos contienen ingredientes como el hamamelis, o hidrocortisona y lidocaína, que pueden aliviar temporalmente el dolor y la comezón.

No uses una crema esteroide de venta libre durante más de una semana a menos que te lo indique tu médico, ya que puede adelgazar la piel.

Trombectomía de hemorroides externas

Si se ha formado un coágulo sanguíneo doloroso (trombosis) dentro de una hemorroide externa, el médico puede extirpar la hemorroide, lo cual puede proporcionar alivio inmediato. Este procedimiento, realizado bajo anestesia local, es más eficaz si se realiza dentro de las 72 horas de que haya aparecido un coágulo.

Procedimientos mínimamente invasivos

Si tienes sangrado persistente o hemorroides dolorosas, tu médico podría recomendar uno de los otros procedimientos mínimamente invasivos disponibles. Estos tratamientos pueden realizarse en el consultorio de tu médico o en otro entorno ambulatorio y por lo general no requieren anestesia.

  • Ligadura con banda elástica. El médico coloca una o dos bandas elásticas pequeñas alrededor de la base de una hemorroide interna para cortar su circulación. La hemorroide se debilita y se desprende en una semana.

    Las bandas hemorroidales pueden ser incómodas y provocar sangrado, que puede comenzar de dos a cuatro días después del procedimiento, pero rara vez es grave. Ocasionalmente, pueden ocurrir complicaciones más graves.

  • Inyección (escleroterapia). El médico inyecta una solución química en el tejido de las hemorroides para reducirlo. Aunque la inyección causa poco o ningún dolor, puede ser menos efectiva que la ligadura con banda elástica.
  • Coagulación (infrarroja, láser o bipolar). Las técnicas de coagulación utilizan luz o calor láser o infrarrojo. Hacen que las hemorroides pequeñas y sangrantes se endurezcan y se sequen. La coagulación tiene pocos efectos secundarios y, por lo general, causa pocas molestias.

Procedimientos quirúrgicos

Solamente un pequeño porcentaje de personas con hemorroides requiere cirugía. Sin embargo, si otros procedimientos no han tenido éxito o si tienes hemorroides grandes, tu médico podría recomendar uno de los siguientes:

  • Extirpación de hemorroides (hemorroidectomía). Entre una de las diversas técnicas que puede elegir, el cirujano extirpa el exceso de tejido que causa el sangrado. La cirugía se puede realizar con anestesia local combinada con sedación, anestesia espinal o anestesia general.

    La hemorroidectomía es la manera más completa y efectiva de tratar las hemorroides graves o recurrentes. Las complicaciones pueden incluir dificultad temporal para vaciar la vejiga, lo cual puede generar infecciones del tracto urinario. Esta complicación ocurre principalmente después de la anestesia espinal.

    La mayoría de las personas tienen algo de dolor después del procedimiento, que se puede aliviar con medicamentos. Tomar un baño caliente también puede ayudar.

  • Grapado de hemorroides. Este procedimiento, llamado hemorroidopexia con grapas, bloquea el flujo sanguíneo al tejido hemorroidal. Típicamente se usa solo para las hemorroides internas.

    El grapado generalmente implica menos dolor que la hemorroidectomía y permite un retorno más temprano a las actividades regulares. Sin embargo, comparado con la hemorroidectomía, el grapado se ha asociado con un mayor riesgo de recurrencia y prolapso rectal, que es cuando parte del recto sobresale del ano.

    Las complicaciones también pueden incluir sangrado, retención urinaria y dolor así como, en raras ocasiones, una infección sanguínea potencialmente mortal (sepsis). Habla con tu médico acerca de la mejor opción para ti.

Ligadura de hemorroide con banda elástica

Para extraer una hemorroide mediante una ligadura con banda elástica, el médico inserta una herramienta pequeña llamada ligador a través de un tubo iluminado (periscopio) en el canal anal y sujeta la hemorroide con fórceps. Al deslizar el cilindro del ligador hacia arriba, se liberan bandas elásticas alrededor de la base de la hemorroide. Las bandas elásticas cortan el suministro de sangre a la hemorroide, lo cual causa que se debilite y se desprenda.

Preparación antes de la cita

Si tienes signos o síntomas de hemorroides, solicita una consulta con tu médico habitual. Si es necesario, el médico podría remitirte a uno o más especialistas, entre ellos un médico con experiencia en el sistema digestivo (gastroenterólogo) o un cirujano del colon y del recto, para la evaluación y el tratamiento.

Estas son algunas sugerencias que te ayudarán a prepararte para tu consulta.

Qué puedes hacer

Ten en cuenta las restricciones que debes cumplir antes de asistir a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debes hacer con antelación.

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas y cuánto tiempo los ha notado
  • Información personal clave, incluidos los hábitos intestinales y la dieta típicos, especialmente la ingesta de fibra
  • Todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomas, incluida la dosis
  • Las preguntas para hacerle al médico

Para las hemorroides, estas son algunas preguntas que le puedes hacer a tu médico:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Es probable que mi afección sea temporal o permanente?
  • ¿Estoy en riesgo de complicaciones relacionadas con mi afección?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomienda?
  • Si el primer tratamiento no es eficaz, ¿qué recomienda que hagamos luego?
  • ¿Soy candidato para una cirugía? ¿Por qué o por qué no?
  • ¿Existen medidas adicionales de cuidado personal que podrían ayudar?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlarlos junto con las hemorroides?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuán molestos son tus síntomas?
  • ¿Cuáles son tus hábitos intestinales típicos?
  • ¿Cuánta fibra contiene tu dieta?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
  • ¿Alguien en tu familia ha tenido hemorroides o cáncer de colon, recto o ano?
  • ¿Has notado cambios en tus hábitos intestinales?
  • Durante la evacuación de los intestinos, ¿has visto sangre en el papel higiénico, que gotea dentro del inodoro o mezclada entre tus deposiciones?

Qué puedes hacer mientras tanto

Antes de la consulta, toma medidas para ablandar tus deposiciones. Come más alimentos ricos en fibra, como frutas, vegetales y cereales integrales, y considera intentar con un suplemento de fibra de venta libre, como Metamucil o Citrucel. Beber de seis a ocho vasos de agua al día también puede ayudar a aliviar los síntomas.

Last Updated Dec 14, 2019


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