Prolapso de la válvula mitral

Perspectiva general

El prolapso de la válvula mitral se produce cuando las aletas (valvas) de la válvula mitral del corazón se abomban (prolapso) como un paracaídas en la cámara superior izquierda del corazón (aurícula izquierda) cuando el corazón se contrae.

El prolapso de la válvula mitral a veces hace que la sangre fluya en dirección contraria hacia la aurícula izquierda, una afección llamada insuficiencia de la válvula mitral.

En la mayor parte de las personas, el prolapso de la válvula mitral no pone en riesgo la vida y no necesita tratamiento ni cambios en el estilo de vida. Sin embargo, algunas personas con prolapso de la válvula mitral requieren tratamiento.

Corazón que presenta prolapso e insuficiencia de la válvula mitral

La válvula mitral separa las dos cámaras (aurícula y ventrículo) del lado izquierdo del corazón. En un prolapso de la válvula mitral, las valvas de la válvula sobresalen (prolapsan) dentro de la aurícula izquierda como un paracaídas durante la contracción del corazón. En ocasiones, el prolapso de la válvula mitral provoca que se pierda sangre hacia el atrio del ventrículo, lo que se denomina insuficiencia valvular mitral.

Síntomas

Si bien el prolapso de la válvula mitral, por lo general, es un trastorno de por vida, muchas personas que padecen esta afección nunca manifiestan síntomas. Cuando se lo diagnostican, muchas personas se sorprenden al descubrir que tienen una afección cardíaca.

Cuando se producen signos y síntomas, puede deberse a que la sangre se está filtrando hacia atrás a través de la válvula. Los síntomas del prolapso de la válvula mitral pueden variar mucho según la persona. Suelen ser leves y manifestarse progresivamente. Entre los síntomas se pueden incluir los siguientes:

  • Latidos del corazón acelerados o irregulares (arritmia)
  • Mareos o aturdimiento
  • Dificultad para respirar o falta de aliento, a menudo durante la actividad física o cuando se está recostado
  • Fatiga

Cuándo debes consultar a un médico

Si crees tener cualquiera de los síntomas mencionados antes, pide una cita con tu médico. Muchas otras afecciones provocan los mismos síntomas que el prolapso de la válvula mitral, por lo que solo una consulta con tu médico puede determinar la causa de tus síntomas.

Si sientes dolor en el pecho y no estás seguro de si podría ser un ataque cardiaco, busca atención médica de emergencia de inmediato.

Si ya se te diagnosticaron prolapso de la válvula mitral, consulta con el médico si tus síntomas empeoran.

Causas

La válvula mitral controla el flujo de sangre entre la cámara superior y la cámara inferior del lado izquierdo del corazón. Cuando el corazón funciona correctamente, la válvula mitral se cierra completamente cuando el corazón bombea, e impide que la sangre regrese a la cámara superior izquierda (aurícula izquierda).

Pero en algunas personas con prolapso de la válvula mitral, una o ambas valvas de la válvula mitral tienen tejido extra o se estiran más de lo normal, lo que hace que se abulten como un paracaídas hacia el interior de la aurícula izquierda cada vez que el corazón se contrae.

Este abultamiento puede impedir que la válvula se cierre de forma hermética. En algunos casos, la sangre puede filtrarse hacia atrás a través de la válvula (regurgitación de la válvula mitral).

Esto puede no causar problemas si solo una pequeña cantidad de sangre se filtra en dirección contraria hacia la aurícula izquierda. Una insuficiencia de la válvula mitral más grave puede provocar síntomas, como falta de aire, fatiga o desvanecimiento.

Al prolapso de la válvula mitral también se lo conoce como ”síndrome de clic-soplo”. Cuando un médico escucha tu corazón con un estetoscopio, puede oír un chasquido cuando las valvas de la válvula se inflan, seguido de un sonido silbante (soplo) producido por la sangre que fluye de vuelta hacia la aurícula.

Otros nombres para describir el prolapso de la válvula mitral son:

  • Síndrome de Barlow
  • Síndrome de válvula flácida
  • Síndrome de inflamación de la válvula mitral
  • Enfermedad de la válvula mitral mixomatosa

Factores de riesgo

El prolapso de la válvula mitral puede aparecer en cualquier persona a cualquier edad. Los síntomas graves del prolapso de la válvula mitral suelen aparecer con mayor frecuencia en hombres mayores de 50 años.

El prolapso de la válvula mitral puede ser hereditario y estar asociado a varios trastornos diferentes; por ejemplo:

  • Síndrome de Marfan
  • Síndrome de Ehlers-Danlos
  • Anomalía de Ebstein
  • Distrofia muscular
  • Enfermedad de Graves
  • Escoliosis

Complicaciones

Si bien la mayoría de las personas con prolapso de la válvula mitral nunca tienen problemas, es posible que se presenten complicaciones. Estas pueden incluir las siguientes:

  • Insuficiencia de la válvula mitral. La complicación más frecuente es una afección en la cual la válvula filtra sangre de regreso hacia la aurícula izquierda.

    Ser hombre o tener presión arterial alta aumenta el riesgo de padecer insuficiencia de la válvula mitral.

    Si la insuficiencia es grave, es posible que necesites una cirugía para reparar o reemplazar la válvula a fin de prevenir una insuficiencia cardíaca.

  • Problemas en el ritmo cardíaco (arritmias). Los ritmos cardíacos irregulares se producen más comúnmente en las cavidades superiores del corazón. Pueden ser molestos, pero no suelen poner en riesgo la vida.

    Las personas con insuficiencia de la válvula mitral o deformidad grave de la válvula mitral corren un riesgo mayor de sufrir problemas en el ritmo cardíaco, los cuales afectan el flujo sanguíneo a través del corazón.

  • Infección de las válvulas cardíacas (endocarditis). El interior de tu corazón está revestido por una fina membrana llamada endocardio. La endocarditis es una infección de esta membrana interna.

    Una válvula mitral anormal aumenta las probabilidades de contraer endocarditis causada por bacterias, lo que puede dañar aún más la válvula mitral.

Diagnóstico

Los médicos pueden diagnosticar prolapso de la válvula mitral a cualquier edad. Es más probable que el médico diagnostique el prolapso de la válvula mitral mientras escucha tu corazón con un estetoscopio durante una exploración física.

Si tienes un prolapso de la válvula mitral, el médico puede oír sonidos de chasquidos, que son comunes con esta afección. El médico también puede detectar un soplo cardiaco, debido al flujo de sangre hacia la aurícula izquierda.

Pruebas

Otras pruebas que pueden utilizarse para evaluar tu corazón pueden incluir lo siguiente:

  • Ecocardiograma. Un ecocardiograma es una evaluación por ecografía no invasiva del corazón. Normalmente se realiza para confirmar el diagnóstico y determinar la gravedad de la afección.

    Este examen usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear imágenes del corazón. Esto ayuda a los médicos a ver el flujo de sangre a través de la válvula mitral y a medir la cantidad de fuga de sangre (regurgitación).

    El médico puede recomendarte un ecocardiograma transesofágico. En esta prueba, el médico inserta un tubo flexible con un pequeño dispositivo pegado (transductor) en la garganta y lo baja hasta el esófago, el tubo que conecta la parte trasera de la boca con el estómago. Desde allí, el transductor puede colocarse para obtener imágenes más detalladas del corazón y de la válvula mitral.

  • Radiografía de tórax. Una radiografía torácica muestra una imagen del corazón, los pulmones y los vasos sanguíneos, y puede permitir al médico hacer un diagnóstico. Puede ayudar a mostrar si el corazón está agrandado.
  • Electrocardiograma. En esta prueba no invasiva, un técnico coloca sondas en el pecho que registran los impulsos eléctricos que producen los latidos del corazón.

    Un electrocardiograma registra estas señales eléctricas y puede ayudar a tu médico a detectar irregularidades en el ritmo de tu corazón.

  • Prueba de esfuerzo. El médico puede solicitar una prueba de esfuerzo para saber si la insuficiencia de la válvula mitral limita tu capacidad para ejercitarte. En una prueba de esfuerzo, te ejercitas o tomas ciertos medicamentos para aumentar la frecuencia cardiaca y hacer que el corazón trabaje con mayor esfuerzo.

    También es posible que te sometas a una prueba de esfuerzo si el médico intenta determinar si sufres alguna otra afección, como una enfermedad de las arterias coronarias.

  • Angiografía coronaria. Este examen utiliza imágenes por rayos X para ver los vasos sanguíneos del corazón. Generalmente no se usa para diagnosticar el prolapso de la válvula mitral, pero puede revelar la afección cuando se realiza un examen para otro diagnóstico sospechoso.

    En algunos casos, el médico puede recomendar una angiografía coronaria para obtener más información sobre la gravedad de tu afección.

Tratamiento

La mayoría de las personas con prolapso de la válvula mitral, sobre todo aquellas que no presentan síntomas, no requieren tratamiento.

Si padeces regurgitación de la válvula mitral pero no tienes síntomas, es posible que el médico te sugiera que regreses regularmente para realizarte exámenes de seguimiento a fin de controlar tu enfermedad, según la gravedad de la afección.

Sin embargo, si tienes síntomas y si una cantidad significativa de sangre se filtra a través de la válvula mitral, tu médico puede recomendar medicamentos o cirugía.

Medicamentos

Los medicamentos pueden tratar las anomalías del ritmo cardíaco relacionadas con el prolapso de la válvula mitral u otras complicaciones. Algunos medicamentos que podrían recetarte son:

  • Betabloqueadores. Estos fármacos ayudan a prevenir latidos cardíacos irregulares haciéndolos más lentos y menos fuertes, lo que reduce la presión arterial. Los betabloqueadores también ayudan a relajar y dilatar los vasos sanguíneos para mejorar el flujo sanguíneo.
  • Diuréticos. El médico puede recetarte diuréticos para drenar el líquido de tus pulmones.
  • Medicamentos para el ritmo cardíaco. Si tienes una arritmia, el médico puede recetarte un medicamento para tratarla, como la propafenona (Rythmol SR), el sotalol (Betapace, Sorine, Sotylize), la flecainida y la amiodarona (Pacerone). Los medicamentos ayudan a controlar el ritmo cardíaco mediante la normalización de las señales eléctricas en el tejido del corazón.
  • Aspirina. Si tienes prolapso de válvula mitral y antecedentes de accidente cerebrovascular, es posible que el médico te recete aspirina para reducir el riesgo de formación de coágulos sanguíneos.
  • Anticoagulantes. Si tienes fibrilación auricular, antecedentes de insuficiencia cardíaca o de accidentes cerebrovasculares, el médico puede sugerirte un anticoagulante para evitar que la sangre coagule. Entre ellos se encuentran la warfarina (Coumadin, Jantoven), la heparina, el dabigatrán (Pradaxa), el rivaroxabán (Xarelto), el apixabán (Eliquis) y el edoxabán (Savaysa).

    Sin embargo, los anticoagulantes pueden tener efectos secundarios peligrosos y deben usarse exactamente como se recetan.

Cirugía

Si bien la mayoría de las personas que tienen prolapso de la válvula mitral no necesitan cirugía, el médico podría sugerir un tratamiento quirúrgico si padeces insuficiencia de la válvula mitral grave, independientemente de si tienes síntomas o no.

La insuficiencia de la válvula mitral grave puede, con el tiempo, causar insuficiencia cardíaca, lo que impide que el corazón bombee sangre de manera eficaz. Si la insuficiencia dura mucho tiempo, es posible que el corazón esté muy débil para que te sometas a una cirugía.

La cirugía implica la reparación o el reemplazo de la válvula mitral. El reemplazo y la reparación de la válvula pueden realizarse mediante una cirugía a corazón abierto o una cirugía de invasión mínima. La cirugía de invasión mínima implica realizar incisiones más pequeñas y puede tener menos pérdida de sangre y un tiempo de recuperación más rápido.

Para la mayoría de las personas, la reparación de la válvula mitral es el tratamiento quirúrgico preferido. Durante la cirugía, el cirujano modificará tu propia válvula para detener el flujo sanguíneo hacia atrás reconectando el tejido del prolapso de la válvula o eliminando el exceso de tejido. El cirujano también puede reforzar el anillo alrededor de la válvula cardíaca para evitar que la sangre se filtre hacia atrás.

Si la reparación de la válvula mitral no es posible, el cirujano puede reemplazarla con una válvula artificial hecha por el hombre (mecánica) o hecha de tejido humano o tomada de vacas o cerdos.

Las válvulas mecánicas pueden durar toda la vida, pero es necesario tomar un anticoagulante para evitar que se formen coágulos sanguíneos en la válvula. Si un coágulo sanguíneo se liberara, podría causar un accidente cerebrovascular. Por lo general, no necesitarás tomar un anticoagulante con una válvula hecha de tejido humano o animal, pero esas válvulas solo duran unos 10 años.

Terapia de válvula transcatéter

Si tienes una regurgitación mitral grave y no puedes someterte a una cirugía, el médico puede recomendar un enfoque menos invasivo llamado terapia de válvula transcatéter. La nueva técnica permite que tu médico repare una válvula implantando un dispositivo mediante un tubo (catéter) que se inserta en un vaso sanguíneo de la ingle y se guía hasta que llega al corazón.

Antibióticos que rara vez se recomiendan

Los médicos solían recomendar que determinadas personas con prolapso de la válvula mitral tomaran antibióticos antes de determinados procedimientos odontológicos o médicos. Sin embargo, la American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) ha establecido que en la mayoría de los casos ya no es necesaria la administración de antibióticos a las personas con regurgitación o prolapso de la válvula mitral.

Si en el pasado te han indicado antibióticos antes de algún procedimiento, consulta con el médico si todavía es necesario.

Estilo de vida y remedios caseros

La mayoría de las personas que tienen prolapso de la válvula mitral llevan adelante una vida normal, productiva y sin síntomas.

Los médicos por lo general no recomendarán restricciones en el estilo de vida ni ninguna limitación en el ejercicio personal o el régimen alimenticio. Sin embargo, pregúntale al médico si te recomienda realizar algún cambio en tu estilo de vida. Si padeces insuficiencia de la válvula mitral grave, es posible que el médico te recomiende ciertas limitaciones en la actividad física.

Es posible que el médico te recomiende que hagas visitas de seguimiento periódicas para evaluar tu enfermedad.

Preparación antes de la cita

Como las consultas pueden ser breves y suele haber mucho por hablar, es aconsejable ir bien preparado. La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si hay algo que debes hacer con anticipación.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el prolapso de la válvula mitral.
  • Anota tu información personal más importante, incluso tus antecedentes familiares de enfermedades cardiacas, defectos cardiacos, trastornos genéticos, accidente cerebrovascular, presión arterial alta o diabetes, al igual que lo que te genera mayor estrés o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Si es posible, pide a un familiar o a un amigo que te acompañe. A veces puede ser difícil recordar toda la información que se te proporciona durante una cita médica. La persona que te acompañe podría recordar algún detalle que tú hayas pasado por alto u olvidado.
  • Prepárate para hablar sobre tus hábitos alimenticios y de actividad física. Si no sigues una dieta o no tienes una rutina de ejercicio, prepárate para hablar con tu médico sobre los desafíos que podrías enfrentar para comenzar a hacerlo.
  • Escribe preguntas para hacer al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar ese tiempo al máximo. Organiza tus preguntas de la más a la menos importante en caso de que se acabe el tiempo. Las siguientes son algunas preguntas básicas para hacer a tu médico acerca del prolapso de la válvula mitral:

  • ¿Qué podría estar provocando mis síntomas o mi afección?
  • ¿Cuáles serían otras causas posibles de mis síntomas o mi afección?
  • ¿Qué clase de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Necesito recibir tratamiento? ¿De qué clase?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que me indican?
  • Tengo otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de la mejor manera?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • Si fuera necesario someterme a una cirugía, ¿qué cirujano me recomiendas para la reparación de la válvula mitral?
  • ¿Existe una alternativa genérica al medicamento que me está recetando?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas visitar?

Además de las preguntas que preparaste para hacer al médico, no dudes en hacer preguntas cada vez que no entiendas algo durante la cita.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede ahorrarte tiempo para consultar sobre cualquier tema al que quieras dedicarle más tiempo. El médico puede preguntarte:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?

Last Updated May 5, 2020


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