Síndrome de Brugada

Perspectiva general

El síndrome de Brugada es un trastorno del ritmo cardíaco potencialmente mortal que, en ocasiones, es hereditario. Las personas con síndrome de Brugada tienen un riesgo mayor de desarrollar ritmos cardíacos anormales en las cámaras inferiores del corazón (arritmias ventriculares).

Muchas de las personas con síndrome de Brugada no tienen síntomas y, por lo tanto, no están al tanto de su enfermedad. Mediante un electrocardiograma (ECG), se detecta una anomalía identificadora, llamada patrón de ECG de Brugada de tipo 1. El síndrome de Brugada es mucho más común en hombres que en mujeres.

El síndrome de Brugada es tratable con medidas preventivas, como evitar medicamentos que lo agraven, reducir la fiebre y, cuando sea necesario, usar un dispositivo médico llamado desfibrilador cardioversor implantable o DCI.

Síntomas

Muchas de las personas que tienen síndrome de Brugada no están diagnosticadas porque, a menudo, la enfermedad no genera síntomas notables.

El signo más importante del síndrome de Brugada es un patrón anormal en un electrocardiograma (ECG) llamado patrón de ECG de Brugada de tipo 1. No puedes sentir un signo de Brugada, solo se detecta en un ECG.

Es imposible tener un signo de Brugada, o patrón, sin tener síndrome de Brugada. Sin embargo, los signos y síntomas que pueden significar que tienes síndrome de Brugada incluyen los siguientes:

  • Mareos
  • Desmayos (síncope)
  • Jadeos, respiración dificultosa, particularmente a la noche
  • Latidos irregulares o palpitaciones
  • Latidos caóticos y extremadamente rápidos (paro cardíaco repentino)

Los signos y síntomas del síndrome de Brugada son similares a otros problemas de ritmo cardíaco, por lo que es esencial que consultes con tu médico para detectar si el síndrome de Brugada u otro problema de ritmo cardíaco está causando tus síntomas.

Cuándo debes consultar con un médico

Si tienes palpitaciones cardíacas o un latido irregular (arritmia), pide una consulta para ver a tu médico. Es posible que tu problema sea el resultado de un problema de ritmo cardíaco, pero los análisis pueden determinar si la causa oculta del problema cardíaco es el síndrome de Brugada.

Si te desmayas y sospechas que puede ser consecuencia de una enfermedad cardíaca, busca atención médica de emergencia.

Si le han diagnosticado el síndrome de Brugada a tu padre, madre, hermano, hermana o hijo o hija, se aconseja que pidas una consulta con tu médico. Esa persona puede discutir si deberías someterte a un análisis genético para saber si estás en riesgo de tener el síndrome de Brugada.

Causas

El síndrome de Brugada es un trastorno del ritmo cardíaco. Cada latido del corazón es provocado por un impulso eléctrico que lo generan células especiales en la cavidad superior derecha del corazón. Unos poros diminutos en cada una de estas células, llamados canales, dirigen esta actividad eléctrica, que hace que el corazón lata.

En el síndrome de Brugada, un defecto en estos canales puede provocar que el corazón lata anormalmente y esté eléctricamente fuera de control a un ritmo anormalmente rápido y peligroso (fibrilación ventricular).

Como resultado, el corazón no bombea de manera eficaz y el resto del cuerpo no recibe la suficiente sangre. Esto puede causar desmayos si ese ritmo dura solo por un período corto o puede causar muerte súbita cardíaca si el corazón se mantiene en ese ritmo perjudicial.

El síndrome de Brugada suele ser heredado, pero también puede ser el resultado de una anomalía estructural difícil de detectar en el corazón, de desequilibrios en los químicos que ayudan a trasmitir señales eléctricas a través del cuerpo (electrolitos) o de los efectos de ciertos medicamentos recetados o del consumo de cocaína.

Por lo general, el síndrome de Brugada se diagnostica en adultos y, a veces, en adolescentes. Muy pocas veces se diagnostica en niños pequeños.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo del síndrome de Brugada se incluyen los siguientes:

  • Antecedentes familiares de síndrome de Brugada. Si algún miembro de tu familia ha padecido síndrome de Brugada, tienes un riesgo elevado de tener la enfermedad.
  • Ser hombre. El diagnóstico es más frecuente en hombres adultos que en mujeres. Sin embargo, en niños pequeños y adolescentes, se observa aproximadamente la misma tasa de diagnóstico en ambos sexos.
  • Raza. El síndrome de Brugada se presenta con mayor frecuencia en asiáticos que en otras razas.
  • Fiebre. Si bien la fiebre por sí sola no causa síndrome de Brugada, puede irritar el corazón y estimular un desmayo o paro cardíaco repentino provocado por Brugada, especialmente en niños.

Complicaciones

Las complicaciones del síndrome de Brugada requieren atención médica de emergencia. Incluyen lo siguiente:

  • Paro cardíaco repentino. Si no se trata de inmediato, esta repentina pérdida de la función cardíaca, la respiración y la consciencia, que suele ocurrir durante el sueño, es mortal. Con una atención médica adecuada y rápida, se puede sobrevivir.

    Realizar reanimación cardiopulmonar (RCP), que consiste en realizar compresiones torácicas rápidas, y un choque externo con un desfibrilador externo automático (AED) puede mejorar las probabilidades de sobrevivir hasta que llegue el personal de emergencia.

  • Desmayos (síncope). Si tienes síndrome de Brugada y te desmayas, busca atención médica de emergencia.

Diagnóstico

Además de realizar un examen físico habitual, de escuchar el corazón con un estetoscopio y de realizar el electrocardiograma de 12 derivaciones estándar, estas otras pruebas para determinar si tienes el síndrome de Brugada:

  • Electrocardiograma (ECG) con medicamentos. En esta prueba no invasiva, un técnico coloca sondas en el pecho que registran los impulsos eléctricos del latido del corazón. Un ECG registra estas señales eléctricas y puede ayudarle al médico a detectar irregularidades en el ritmo y la estructura del corazón.

    Sin embargo, debido a que el ritmo cardíaco puede cambiar, es posible que el electrocardiograma no detecte un ritmo cardíaco anormal por sí solo. Es posible que el médico te recete ciertos medicamentos, incluidos algunos tipos de antianginosos, antidepresivos, antipsicóticos o antihistamínicos, que pueden desenmascarar el patrón electrocardiográfico de Brugada tipo 1 en las personas que tienen el síndrome de Brugada. El medicamento generalmente se inyecta por vía intravenosa.

  • Estudio electrofisiológico. Si el electrocardiograma indica que tienes el síndrome de Brugada, o si has manifestado síntomas como un paro cardíaco repentino, es posible que el médico también recomiende hacer un estudio electrofisiológico para tratar de determinar con cuánta facilidad se puede inducir al corazón al ritmo anormal del síndrome de Brugada.

    En un estudio electrofisiológico, se introduce un catéter en una vena de la ingle hasta el corazón, de forma similar a un cateterismo cardíaco. Luego, se pasan electrodos a través del catéter hacia diferentes puntos del corazón. Los electrodos identifican los latidos cardíacos irregulares. Los electrodos no le provocan una descarga al corazón; solo detectan las señales eléctricas que lo atraviesan.

  • Análisis genéticos. Si bien los análisis genéticos no son necesarios para diagnosticar el síndrome de Brugada, es posible que el médico los recomiende para ayudar a determinar si otros familiares podrían estar afectados si te diagnostican este síndrome.

Tratamiento

El tratamiento del síndrome de Brugada depende del riesgo de tener un latido anormal (arritmia). Las personas que presentan lo siguiente se consideran en alto riesgo:

  • Antecedentes personales de problemas serios en el ritmo cardíaco
  • Antecedentes personales de episodios de desmayo
  • Antecedentes personales de supervivencia a un paro cardíaco repentino

Debido a la naturaleza de la anomalía del ritmo cardíaco, por lo general no se utilizan medicamentos para tratar el síndrome de Brugada. El tratamiento principal es un dispositivo médico llamado desfibrilador cardioversor implantable.

  • Desfibrilador cardioversor implantable (DCI). Para las personas con riesgo alto, el tratamiento puede incluir un desfibrilador cardioversor implantable (DCI). Este dispositivo pequeño controla de forma continua el ritmo cardíaco y envía choques eléctricos cuando necesita controlar latidos anormales.

    Para colocar un DCI, se introduce un cable aislado flexible (electrodo) en una vena importante debajo o cerca de la clavícula y se guía, con la ayuda de imágenes radiográficas, hasta el corazón.

    Los extremos de los electrodos se aseguran a las cavidades de bombeo inferiores del corazón (ventrículos), mientras que los otros extremos se unen al generador de choque, que por lo general está implantado bajo la piel detrás de la clavícula. El procedimiento para implantar un DCI por lo general requiere una noche de hospitalización luego del procedimiento.

    El DCI puede causar complicaciones, algunas con riesgo para la vida, por ende es importante evaluar los riesgos y los beneficios. Personas que tienen un DCI implantado como un tratamiento para el síndrome de Brugada informaron haber recibido choques innecesarios aún si los latidos no presentaban un riesgo para su vida.

    Tu médico programará tu DCI para reducir este riesgo. Si tienes un DCI implantado como parte del tratamiento para el síndrome de Brugada, habla con tu médico acerca de las maneras de evitar choques inadecuados.

  • Terapia farmacológica. En ocasiones, se utilizan medicamentos como la quinidina para prevenir que el corazón alcance un ritmo potencialmente peligroso. También puede ser útil como un tratamiento complementario para las personas que ya tienen un DCI.

    Sin embargo, si una persona con síndrome de Brugada presenta un riesgo alto debido a un paro cardíaco previo o un episodio de desmayos preocupante, el tratamiento principal es la implantación de un DCI.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Descubrir que tienes síndrome de Brugada puede ser difícil. Puede preocuparte si el tratamiento funcionará y si otros miembros de la familia pueden estar en riesgo. Hay maneras de afrontar tus sentimientos acerca de tu enfermedad, incluidas las siguientes:

  • Grupos de apoyo. Descubrir que tú o un ser querido tienen una enfermedad cardíaca puede ser alarmante. Buscar apoyo en tu familia y amigos es esencial, pero si sientes que necesitas más ayuda, habla con tu médico acerca de unirte a un grupo de apoyo. Descubrirás que hablar acerca de tus preocupaciones con otras personas que están pasando por las mismas dificultades puede ayudar.
  • Controles médicos continuos. Si tienes síndrome de Brugada, es una buena idea realizar consultas regulares con tu médico para asegurarte de que estás manejando correctamente tu enfermedad cardíaca. Las consultas regulares pueden ayudar a tu médico a decidir si necesitas cambiar tu tratamiento y a descubrir problemas nuevos a tiempo.

Preparación antes de la cita

Si tu médico cree que tienes el síndrome de Brugada, es probable que necesites varias consultas para confirmar el diagnóstico y descubrir el grado de gravedad de tu enfermedad. El médico te dará indicaciones antes de cada consulta sobre las preparaciones específicas.

A continuación, presentamos información para ayudarte a prepararte para la consulta y para que sepas qué debes esperar de tu médico.

Lo que puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones que debes cumplir antes de asistir a la consulta. Al momento de programar la consulta, asegúrate de preguntar si necesitas hacer algo con anticipación. Por ejemplo, si te estás por hacer un análisis para ver la actividad eléctrica del corazón (estudio de electrofisiología), tendrás que hacer un ayuno previo de ocho a 12 horas.
  • Anota todos los síntomas que tengas, incluso si no parecen relacionados con el síndrome de Brugada.
  • Anota la información personal esencial, en especial los antecedentes familiares de muerte súbita, paro cardíaco o enfermedades del corazón, y cualquier antecedente personal de desmayos o arritmias cardíacas.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que tomes.
  • Pídele a un familiar o un amigo que te acompañe, de ser posible. Quizás la persona que te acompaña recuerda información que tú pasaste por alto u olvidaste.
  • Escribe las preguntas que quieres hacerle a tu médico.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo con tu médico. Con respecto al síndrome de Brugada, estas son algunas preguntas básicas para hacerle al médico:

  • ¿Qué puede haber causado mis síntomas o mi enfermedad?
  • ¿Cuáles pueden ser otras causas probables de mis síntomas o de mi enfermedad?
  • ¿Qué tipos de pruebas necesitaré?
  • ¿Necesitaré tratamiento para el síndrome de Brugada?
  • ¿Cuál es el mejor tratamiento?
  • ¿Cuál sería un nivel adecuado de actividad física?
  • ¿Con qué frecuencia tendré que realizar visitas de seguimiento para controlar mi enfermedad?
  • Tengo otros trastornos de salud. ¿Cómo puedo controlarlos de la mejor manera?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Debería ver a un especialista?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme a casa? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Mi familia debe hacerse análisis?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que tengas.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga muchas preguntas, como las siguientes:

  • ¿Tienes antecedentes familiares de síndrome de Brugada u otros problemas de ritmo cardíaco?
  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Tus síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Con qué frecuencia tienes síntomas, como desmayos?

Last Updated Sep 21, 2018


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