Síndrome del corazón roto

Perspectiva general

El síndrome del corazón roto es una afección cardíaca temporal que a menudo es provocada por situaciones estresantes y emociones extremas. La afección también se puede desencadenar por una enfermedad física grave o una cirugía. También puede llamarse miocardiopatía por estrés, miocardiopatía de takotsubo o síndrome de abombamiento apical.

Las personas con síndrome del corazón roto pueden tener dolor torácico repentino o pensar que están teniendo un ataque cardíaco. El síndrome del corazón roto afecta solo a una parte del corazón e interrumpe temporalmente la función normal de bombeo del corazón. El resto del corazón continúa funcionando normalmente o incluso puede tener contracciones más fuertes.

Los síntomas del síndrome del corazón roto son tratables, y la afección generalmente se revierte en días o semanas.

Síntomas

Los síntomas del síndrome del corazón roto pueden parecerse a los de un ataque cardíaco. Los síntomas comunes incluyen:

  • Dolor en el pecho
  • Dificultad para respirar

Cualquier dolor de pecho duradero o persistente podría ser una señal de un ataque cardíaco, así que es importante que lo tomes en serio y que llames al 911 si experimentas dolor en el pecho.

Cuándo consultar al médico

Si tienes cualquier dolor en el pecho, latidos del corazón muy rápidos o irregulares, o dificultad para respirar después de un suceso estresante, llama inmediatamente al 911 o a un servicio de asistencia médica de urgencia.

Causas

No está claro cuál es la causa exacta del síndrome del corazón roto. Se cree que una oleada de las hormonas del estrés, como la adrenalina, puede provocar un daño temporal en el corazón en algunas personas. Todavía no está claro de qué manera estas hormonas pueden dañar el corazón, o si existe otra causa.

Se sospecha que pueda tener un papel la constricción temporal de las arterias grandes o pequeñas del corazón. Las personas con el síndrome del corazón roto también pueden presentar una diferencia en la estructura del músculo cardíaco.

Por lo general, existe una situación física o emocional intensa antes de que se produzca el síndrome del corazón roto. Algunos desencadenantes posibles del síndrome del corazón roto son los siguientes:

  • El fallecimiento de un ser querido
  • Un diagnóstico médico alarmante
  • Violencia doméstica
  • Perder — o incluso ganar — mucho dinero
  • Discusiones fuertes
  • Una fiesta sorpresa
  • Hablar en público
  • Pérdida del empleo o dificultades económicas
  • Divorcio
  • Factores físicos que generan estrés, como un ataque de asma, infección con COVID-19, quebradura de huesos o una cirugía de importancia

También es posible que, rara vez, algunos medicamentos provoquen el síndrome del corazón roto al causar una oleada de hormonas del estrés. Los medicamentos que pueden contribuir al síndrome del corazón roto incluyen:

  • Epinefrina (EpiPen, EpiPen Jr), que se usa para tratar las reacciones alérgicas graves o un ataque de asma grave
  • Duloxetina (Cymbalta), un medicamento que se usa para tratar problemas nerviosos en personas con diabetes o como tratamiento para la depresión
  • Venlafaxina (Effexor XR), un tratamiento para la depresión
  • Levotiroxina (Synthroid, Levoxyl), un medicamento que se les administra a las personas a las que no les funciona correctamente la glándula tiroides
  • Estimulantes sin receta o ilegales, como la metanfetamina y la cocaína

¿Qué distingue el síndrome del corazón roto de un ataque cardíaco?

Los ataques cardíacos suelen producirse por un bloqueo total o casi total de la arteria cardíaca. Esta obstrucción se debe a un coágulo de sangre que se forma en el sitio de estrechamiento debido a la acumulación de grasa (ateroesclerosis) en la pared de la arteria. En el caso del síndrome del corazón roto, las arterias cardíacas no están bloqueadas, si bien el flujo sanguíneo en las arterias del corazón puede ser reducido.

Factores de riesgo

Existe un número de factores de riesgo conocidos para el síndrome del corazón roto que incluyen lo siguiente:

  • El sexo. Este trastorno afecta a las mujeres con mucha más frecuencia que a los hombres.
  • La edad. Aparentemente, la mayoría de las personas que tienen el síndrome del corazón roto son mayores de 50 años.
  • Antecedentes de un trastorno neurológico. Las personas con trastornos neurológicos, como una lesión en la cabeza o un trastorno de convulsiones (epilepsia), tienen un riesgo mayor de padecer el síndrome del corazón roto.
  • Un trastorno psiquiátrico anterior o actual. Si has tenido trastornos, como ansiedad o depresión, probablemente tengas un riesgo mayor de padecer el síndrome del corazón roto.

Complicaciones

En casos raros, el síndrome del corazón roto es fatal. Sin embargo, la mayoría de las personas que experimentan el síndrome del corazón roto se recuperan rápidamente y no tienen efectos duraderos.

Otras complicaciones del síndrome del corazón roto incluyen:

  • Acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar)
  • Presión arterial baja (hipotensión)
  • Interrupciones en los latidos del corazón
  • Insuficiencia cardíaca

También es posible que puedas tener el síndrome del corazón roto de nuevo si tienes otro evento estresante. Sin embargo, las probabilidades de que esto ocurra son bajas.

Prevención

El síndrome del corazón roto algunas veces vuelve a ocurrir, aunque la mayoría de las personas no experimentan una segunda aparición. Muchos médicos recomiendan el tratamiento a largo plazo con betabloqueadores o medicamentos similares que bloquean los efectos potencialmente dañinos de las hormonas del estrés en el corazón. Reconocer y manejar el estrés en tu vida también puede ayudar a prevenir el síndrome del corazón roto, aunque actualmente no hay evidencia que lo demuestre.

Diagnóstico

Si el médico sospecha que tienes el síndrome del corazón roto, usará estos exámenes y pruebas para hacer un diagnóstico:

  • Antecedentes personales y examen físico. Además de un examen físico estándar, tu médico querrá saber acerca de tus antecedentes médicos, especialmente si alguna vez has tenido síntomas de enfermedad cardíaca. Las personas que tienen el síndrome del corazón roto, por lo general, no tienen ningún síntoma de enfermedad cardíaca antes de que se les diagnostique el síndrome del corazón roto. Además, el médico querrá saber si has experimentado algún estrés importante recientemente, como la muerte de un ser querido.
  • Electrocardiograma (ECG, por sus siglas en inglés). En esta prueba no invasiva, un técnico te colocará alambres en el pecho para registrar los impulsos eléctricos que hacen que tu corazón lata. Un electrocardiograma registra estas señales eléctricas y puede ayudar a tu médico a detectar irregularidades en el ritmo y la estructura de tu corazón.
  • Ecocardiografía. Tu médico también puede ordenar una ecocardiografía para ver si tu corazón está agrandado o si tiene una forma anormal, un signo del síndrome del corazón roto. Este examen no invasivo, que incluye una ecografía de tu pecho, muestra imágenes detalladas de la estructura y la función de tu corazón.
  • Análisis de sangre. Las personas que tienen el síndrome del corazón roto a menudo tienen cantidades más altas de sustancias llamadas enzimas cardíacas en la sangre.
  • Imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) cardíaca. Para esta prueba, te acuestas en una mesa dentro de una máquina larga similar a un tubo que produce un campo magnético. El campo magnético produce imágenes detalladas para ayudar al médico a evaluar tu corazón.
  • Angiografía coronaria. Durante una angiografía coronaria, se inyecta un tipo de tinte visible por una máquina de radiografía en los vasos sanguíneos del corazón. Luego, una máquina de radiografía toma rápidamente una serie de imágenes (angiografía) que le dan a tu médico una visión detallada del interior de tus vasos sanguíneos.

    Debido a que el síndrome del corazón roto a menudo imita los signos y los síntomas de un ataque cardíaco, a menudo se realiza una angiografía coronaria para descartar un ataque cardíaco. Las personas con síndrome del corazón roto a menudo no tienen ninguna obstrucción en los vasos sanguíneos, mientras que las personas que han tenido un ataque cardíaco, por lo general, tienen una obstrucción que es visible en una angiografía. Una vez que esté claro que no estás teniendo un ataque cardíaco, el médico revisará para ver si tus signos y síntomas fueron causados por el síndrome del corazón roto.

Tratamiento

No hay un tratamiento estándar para el síndrome del corazón roto. El tratamiento es similar al tratamiento para un ataque cardíaco hasta que el diagnóstico sea claro. La mayoría de las personas permanecen en el hospital mientras se recuperan.

Una vez que esté claro que el síndrome del corazón roto es la causa de tus síntomas, es probable que el médico te recete medicamentos para el corazón para que los tomes mientras estás en el hospital, tales como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE, por sus siglas en inglés), bloqueadores de los receptores de la angiotensina II, betabloqueadores o diuréticos. Estos medicamentos ayudan a reducir la carga de trabajo del corazón mientras te recuperas y pueden ayudar a prevenir ataques posteriores.

Muchos pacientes se recuperan completamente en aproximadamente un mes. Es probable que necesites hacerte otra ecocardiografía entre cuatro y seis semanas después de haber tenido los primeros síntomas para asegurarte de que tu corazón se ha recuperado. Pregúntale a tu médico cuánto tiempo necesitarás seguir tomando estos medicamentos una vez que te recuperes, ya que la mayoría se pueden suspender en un plazo de tres meses.

Los procedimientos que se utilizan con frecuencia para tratar un ataque cardíaco, como la angioplastia con globo y la colocación de estent, o incluso la cirugía, no son útiles para tratar el síndrome del corazón roto. Estos procedimientos tratan las arterias bloqueadas, que no son la causa del síndrome del corazón roto. Sin embargo, la angiografía coronaria se puede utilizar para diagnosticar la causa del dolor torácico.

Preparación antes de la cita

El síndrome del corazón roto generalmente es diagnosticado en una urgencia o en la sala de un hospital, ya que la mayoría de las personas con esta afección tiene síntomas idénticos a los de un ataque cardíaco.

Llama al 911 o a un servicio de atención médica de urgencia o pídele a alguien que te lleve a una sala de urgencias, si tienes un dolor en el pecho u opresión nuevos o sin causa aparente que duran más de unos minutos. No pierdas el tiempo por temor a avergonzarte si no se trata de un ataque cardíaco. Incluso si existe otra causa para el dolor en el pecho, necesitas que te revisen de inmediato.

De ser posible, lleva a un familiar o amigo contigo. Alguien que te acompañe podrá ayudarte a entender toda la información proporcionada durante tu evaluación.

Comparte esta información de camino al hospital:

  • Cualquier síntoma que estés experimentando y cuánto tiempo lo has tenido.
  • Tu información personal importante, incluido cualquier estrés importante, como la muerte de un ser querido, o cambios recientes en tu vida, como la pérdida de un trabajo.
  • Tus antecedentes médicos personales y familiares, incluidos otros problemas de salud que tú o tus parientes cercanos hayan tenido, como diabetes, colesterol alto o enfermedad cardíaca. También es útil que tu médico sepa acerca de cualquier medicamento, ya sea recetado o no, que estés tomando.
  • Cualquier traumatismo reciente en el pecho que pueda haber causado una lesión interna, como una costilla rota o un nervio pinzado.

Una vez que estés en el hospital, es probable que tu evaluación médica avance rápidamente. Con base en los resultados de un electrocardiograma (ECG) y de análisis de sangre, tu médico puede determinar rápidamente si estás teniendo un ataque cardíaco o darte otra explicación para sus síntomas. Es probable que tengas algunas preguntas en este momento. Si no has recibido la siguiente información, puedes preguntar:

  • ¿Qué cree que está causando mis síntomas?
  • ¿Podrían deberse mis síntomas a la muerte repentina e inesperada de mi pareja, ya que nunca antes había tenido síntomas como estos?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Tendré que quedarme en el hospital?
  • ¿Qué tratamientos necesito ahora mismo?
  • ¿Cuáles son los riesgos asociados con estos tratamientos?
  • ¿Sucederá de nuevo?
  • ¿Necesito seguir alguna restricción en mi dieta o rutina de ejercicios después de regresar a casa?
  • ¿Debo ver a un especialista después de regresar a casa?

No dudes en hacer cualquier pregunta adicional que se te ocurra durante tu evaluación médica.

Qué esperar del médico

El médico que te atienda por un dolor en el pecho puede preguntar lo siguiente:

  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Cuándo comenzaron esos síntomas?
  • ¿Se propaga el dolor a otras partes del cuerpo?
  • ¿Tu dolor aumenta momentáneamente con cada latido del corazón?
  • ¿Qué palabras usarías para describir tu dolor?
  • ¿El ejercicio o el esfuerzo físico empeoran tus síntomas?
  • ¿Conoces algún antecedente de problemas cardíacos en tu familia?
  • ¿Estás recibiendo tratamiento o has sido tratado recientemente por alguna otra afección de salud?
  • ¿Alguna vez te diagnosticaron enfermedad de reflujo gastroesofágico?

Last Updated May 23, 2020


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