Tronco arterial

Perspectiva general

El tronco arterial es un defecto cardíaco poco frecuente que está presente al momento del nacimiento (congénito). Si tú o tu bebé presentan tronco arterial, esto significa que un solo vaso sanguíneo grande sale del corazón. Normalmente, hay dos vasos separados que salen del corazón.

Además, por lo general, existe un orificio entre las dos cavidades inferiores del corazón, conocido como «comunicación interventricular». Como consecuencia del tronco arterial, se mezclan la sangre con poco oxígeno que debe ir a los pulmones y la sangre rica en oxígeno que debe ir al resto del cuerpo. Esto genera graves problemas circulatorios.

Si no se trata, el tronco arterial puede ser mortal. La cirugía para reparar el tronco arterial, por lo general, es exitosa; especialmente, si se realiza antes de que el bebé cumpla un mes de vida.

Tronco arterial

Si tú o tu bebé presentan tronco arterial, un gran vaso se conecta con el corazón, en lugar de dos vasos distintos, y hay una perforación en la pared que divide a los ventrículos (comunicación interventricular). La sangre rica en oxígeno (roja) y la sangre con poco oxígeno (azul) se mezclan, lo que provoca que haya sangre con un aporte insuficiente de oxígeno (púrpura) para el cuerpo.

Síntomas

Los signos y síntomas del tronco arterial, a menudo, se manifiestan en los primeros días de vida. Estos son algunos de ellos:

  • Coloración azulada de la piel (cianosis)
  • Alimentación deficiente
  • Palpitaciones cardíacas
  • Somnolencia excesiva
  • Crecimiento deficiente
  • Falta de aire (disnea)
  • Respiración rápida (taquipnea)

Cuándo consultar al médico

Busca tratamiento médico si adviertes que tu bebé tiene alguno de los siguientes problemas:

  • Coloración azulada de la piel (cianosis)
  • Alimentación deficiente
  • Somnolencia excesiva

Algunos signos del tronco arterial pueden indicar un problema que requiera que lleves a tu hijo a una clínica de atención inmediata. Si tu bebé experimenta cualquiera de los siguientes signos y síntomas, pero no puedes ver a su médico de inmediato, busca atención médica de urgencia:

  • Respiración rápida, superficial y dificultosa
  • Empeoramiento de la coloración azulada de la piel
  • Pérdida del conocimiento

Causas

El tronco arterial aparece durante el crecimiento fetal, cuando el corazón del bebé está en desarrollo; por lo tanto, está presente en el momento del nacimiento (es congénito). En la mayoría de los casos la causa es desconocida.

Una descripción general de la función y la estructura típica del corazón es útil para comprender los defectos del tronco arterial.

El corazón

El corazón tiene cuatro cavidades de bombeo que hacen circular la sangre. Las «puertas» de las cavidades (válvulas) controlan el flujo sanguíneo, abriéndose y cerrándose para garantizar que la sangre fluya en un solo sentido.

Las cuatro cavidades del corazón son las siguientes:

  • La aurícula derecha, la cavidad superior derecha, recibe sangre con poco oxígeno proveniente del cuerpo y la envía al ventrículo derecho.
  • El ventrículo derecho, la cavidad inferior derecha, bombea la sangre a través de un gran vaso sanguíneo llamado «arteria pulmonar» hacia el interior de los pulmones, donde la sangre vuelve a cargarse de oxígeno.
  • La aurícula izquierda, la cavidad superior izquierda, recibe sangre rica en oxígeno de los pulmones y la envía al ventrículo izquierdo.
  • El ventrículo izquierdo, la cavidad inferior izquierda, bombea sangre rica en oxígeno a través de un gran vaso sanguíneo llamado «aorta» y de allí al resto del cuerpo.

Desarrollo normal del corazón

La formación del corazón fetal es un proceso complejo. En determinado punto, todos los bebés tienen un único gran vaso (el tronco arterial) que sale del corazón. Sin embargo, durante el desarrollo normal del corazón, este gran vaso único se divide en dos partes.

Una parte se convierte en la parte inferior de la aorta, que se une al ventrículo izquierdo. La otra parte se convierte en la parte inferior de la arteria pulmonar, que se une al ventrículo derecho.

Además, durante este proceso, los ventrículos se convierten en dos cavidades separadas por una pared (tabique).

Tronco arterial en los recién nacidos

En los bebés que nacen con el tronco arterial, este gran vaso único nunca terminó de dividirse en dos vasos separados, y la pared que separa a ambos ventrículos nunca se cerró por completo. Como resultado, sale un solo vaso sanguíneo del corazón, y existe un gran orificio entre ambas cavidades (comunicación interventricular).

Además de los defectos primarios del tronco arterial, la válvula que controla el flujo sanguíneo de los ventrículos al gran vaso único (válvula troncal) suele ser defectuoso y permite el flujo en el sentido inverso hacia el corazón.

Factores de riesgo

Si bien no se conocen las causas exactas de los defectos cardíacos congénitos, como el tronco arterial, varios factores pueden aumentar el riesgo de que un bebé nazca con una enfermedad cardíaca. Estos incluyen los siguientes:

  • Enfermedad viral durante el embarazo. Si una mujer contrae rubéola (sarampión alemán) u otra enfermedad viral durante las primeras etapas del embarazo, el riesgo de defectos cardíacos congénitos para su bebé es mayor.
  • Diabetes mal controlada durante el embarazo. La diabetes que no está bien tratada puede aumentar el riesgo de defectos congénitos, como los defectos cardíacos.
  • Ciertos medicamentos que se toman durante el embarazo. Muchos medicamentos no se recomiendan durante el embarazo debido a los posibles riesgos para el feto.
  • Ciertos trastornos cromosómicos. Los niños con síndrome de DiGeorge o síndrome velocardiofacial tienen mayor riesgo de padecer tronco arterial. La causa de estos trastornos es un cromosoma de más o defectuoso.
  • Tabaquismo durante el embarazo. Seguir fumando durante el embarazo aumenta el riesgo de que tu bebé nazca con un defecto cardíaco.

Complicaciones

Las estructuras cardíacas anormales del tronco arterial provocan problemas graves en la circulación sanguínea.

Debido a que los ventrículos no están separados y toda la sangre sale de un único vaso, la sangre no lleva una cantidad suficiente de oxígeno, porque se mezcla la sangre rica en oxígeno con la sangre con poco oxígeno. La sangre mezclada fluye a partir de un gran vaso único hacia los pulmones, las arterias del corazón y el resto del cuerpo.

Si tu bebé tiene un tronco arterial, la circulación anormal de sangre suele provocar lo siguiente:

  • Problemas respiratorios. La distribución anormal de la sangre provoca un flujo sanguíneo excesivo en los pulmones. El exceso de líquido en los pulmones dificulta la respiración del bebé.
  • Presión arterial alta en los pulmones (hipertensión pulmonar). El aumento del flujo sanguíneo hacia los pulmones hace que los vasos sanguíneos de estos órganos se estrechen, lo que aumenta la presión arterial en ellos. A su vez, esto dificulta cada vez más la capacidad que tiene el corazón del bebé para bombear sangre hacia los pulmones.
  • Aumento del tamaño del corazón (cardiomegalia). La hipertensión pulmonar y el aumento de la presión sanguínea a través del corazón obligan al corazón de tu bebé a funcionar con más fuerza que la normal, y esto hace que se agrande. El corazón dilatado se debilita en forma gradual.
  • Insuficiencia cardíaca. El aumento de la carga y el escaso aporte de oxígeno también producen un debilitamiento del corazón de tu bebé. Estos factores pueden contribuir con la insuficiencia cardíaca, la incapacidad del corazón para suministrarle suficiente sangre al cuerpo.

Complicaciones en el futuro

Aun después de una reparación quirúrgica exitosa del corazón durante la infancia, con el paso del tiempo pueden aparecer otras complicaciones asociadas con el tronco arterial, tales como las siguientes:

  • Hipertensión pulmonar progresiva
  • Filtración a través de las válvulas cardíacas (insuficiencia valvular)
  • Alteraciones del ritmo cardíaco (arritmias)
  • Problemas relacionados con una operación previa

Los signos y síntomas frecuentes de estas complicaciones comprenden falta de aire durante el ejercicio, mareos, fatiga, hinchazón abdominal, hinchazón de las piernas y los pies, y sensación de latidos del corazón rápidos y parecidos a una vibración (palpitaciones).

Tronco arterial en adultos

En casos excepcionales, una persona con tronco arterial puede sobrevivir la infancia sin reparación quirúrgica del corazón y llegar a la adultez. Sin embargo, es casi seguro que las personas con esta enfermedad presentarán insuficiencia cardíaca e hipertensión pulmonar (síndrome de Eisenmenger).

Este síndrome es causado por una lesión pulmonar permanente, provocada por la hipertensión pulmonar, que hace que una cantidad importante del flujo sanguíneo evite por completo el paso por los pulmones.

Prevención

En la mayoría de los casos, los defectos cardíacos congénitos, como el tronco arterial, no pueden prevenirse. Si tienes antecedentes familiares de defectos cardíacos o si ya tienes un hijo que padece un defecto cardíaco congénito, tú y tu pareja pueden considerar hablar con un asesor en genética y con un cardiólogo con experiencia en defectos cardíacos congénitos antes de tomar la decisión de tener otro hijo.

Si estás pensando en quedar embarazada, hay varias medidas que puedes tomar para ayudar a garantizar que tu bebé nazca sano, entre ellas:

  • Vacúnate antes de quedar embarazada. Ciertos virus, como la rubéola (sarampión alemán), pueden ser muy nocivos durante el embarazo; por lo tanto, es importante que te asegures de tener las vacunas al día antes de quedar embarazada.
  • Evita los medicamentos peligrosos. Consulta con tu médico antes de tomar cualquier medicamento si estás embarazada o piensas estarlo. Hay muchos medicamentos cuyo uso no se recomienda durante el embarazo.
  • Toma ácido fólico. Una de las pocas medidas que puedes adoptar para ayudar a evitar los defectos congénitos, incluso los posibles defectos cardíacos, en el cerebro y en la médula espinal, es tomar 400 microgramos de ácido fólico por día.
  • Controlar la diabetes. Si padeces diabetes, habla con tu médico sobre los riesgos del embarazo asociados a esa enfermedad y sobre cómo controlarla mejor durante el embarazo.

Diagnóstico

Cuanto tu bebé nació, se registraron su estatura, su peso y la circunferencia de la cabeza, y estas medidas se toman en todas las consultas programadas de forma regular con el médico de tu hijo. Él volverá a tomarle esas medidas durante una consulta especial y determinará si hubo algún retraso en el crecimiento.

El médico también escuchará tus pulmones o los del bebé para evaluar la respiración y la posibilidad de que tengan líquido. Además, escuchará el corazón para determinar si hay latidos irregulares (arritmia) o un sonido anormal a causa de un flujo sanguíneo turbulento (soplo cardíaco).

En el caso de los bebés que tienen tronco arterial, la mayor parte de su atención médica está a cargo de un cardiólogo pediátrico y de un cirujano cardíaco pediátrico y, a menudo, de un equipo completo de personal especializado. En el caso de los adultos que tienen tronco arterial, la mayor parte de su atención médica está a cargo de un cardiólogo y un cirujano cardíaco especialistas en enfermedades congénitas de adultos y, a menudo, de un equipo completo de personal especializado.

Para poder verificar tu afección cardíaca o la del bebé y hacer un diagnóstico, el cardiólogo pediátrico o especialista en enfermedades congénitas de adultos solicitará una o más pruebas:

  • Ecocardiograma. Un ecocardiograma muestra la estructura y el funcionamiento del corazón. Un transductor que emite ondas sonoras agudas se pasa por la piel sobre tu corazón o el del bebé. Las ondas sonoras hacen eco al rebotar en las estructuras internas y generan imágenes en un monitor.

    En un bebé que tiene tronco arterial, el ecocardiograma muestra el único vaso grande que sale del corazón, un orificio en la pared que hay entre los ventrículos izquierdo y derecho, y las anomalías en la válvula que se encuentra entre el vaso grande y los ventrículos. La prueba también puede mostrar cuánta cantidad de sangre irriga los pulmones del bebé, y si existe riesgo de que tenga presión arterial alta en los pulmones.

  • Radiografías. En una radiografía, se usa radiación para producir imágenes estáticas de las estructuras y de los órganos internos. Una radiografía de tórax puede mostrar el tamaño del corazón, las anomalías en los pulmones y el exceso de líquido en estos.

Tratamiento

Los lactantes con tronco arterial deben someterse a una cirugía. Pueden ser necesarias varias cirugías o procedimientos, en especial a medida que tu hijo crezca. Pueden recetarse medicamentos antes de la cirugía para mejorar la salud del corazón.

Los niños y adultos con reparación quirúrgica del tronco arterial deben realizar un seguimiento regular con el equipo de cardiología.

Medicamentos

Los medicamentos que pueden recetarse antes de la cirugía incluyen los siguientes:

  • Diuréticos. Los diuréticos aumentan la frecuencia y el volumen de la orina e impiden que el cuerpo retenga líquidos; este es un efecto frecuente de la insuficiencia cardíaca.
  • Agentes ionotrópicos. Este tipo de medicamento refuerza las contracciones del corazón.

Procedimientos quirúrgicos

La mayoría de los lactantes con tronco arterial se someten a cirugía a las pocas semanas después del nacimiento. El procedimiento exacto dependerá de la afección de tu bebé. En la mayoría de los casos el cirujano de tu bebé hará lo siguiente:

  • Cerrar el orificio entre ambos ventrículos con un parche
  • Separar la parte superior de la arteria pulmonar del gran vaso único
  • Implantar un tubo (conducto) y una válvula para conectar el ventrículo derecho con la parte superior de la arteria pulmonar (generando una nueva arteria pulmonar completa)
  • Reconstruir el gran vaso único y la aorta para crear una nueva aorta completa

Después de la cirugía correctiva, tu hijo necesitará atención de seguimiento de por vida con un cardiólogo para supervisar su corazón. El cardiólogo puede recomendar que tu hijo restrinja la actividad física, sobre todo los deportes competitivos intensos.

Tu hijo tendrá que tomar antibióticos antes de los procedimientos dentales y otros procedimientos quirúrgicos para prevenir infecciones.

Como el conducto artificial no crece junto con el niño, deberá hacerse cirugías de seguimiento para reemplazar la válvula del conducto a medida que crezca.

Cateterismo cardíaco

En los procedimientos mínimamente invasivos más recientes se utiliza un catéter cardíaco para evitar la necesidad de realizar una cirugía cardíaca tradicional mientras tu hijo está creciendo o cuando las válvulas artificiales previamente colocadas se deterioran. El catéter se inserta en un vaso sanguíneo de la pierna y luego se conduce lentamente hacia el corazón para reemplazar el conducto.

Además, puede usarse el cateterismo cardíaco con un balón inflable en la punta para abrir una arteria estrecha u obstruida, lo que puede postergar la necesidad de una cirugía de seguimiento.

Embarazo

Antes de intentar quedar embarazadas, las mujeres que tuvieron alguna cirugía para reparar el tronco arterial durante la infancia tienen que ser evaluadas por un cardiólogo con pericia en defectos cardíacos congénitos en adultos y por un obstetra especializado en embarazos de alto riesgo.

Según el grado de lesión pulmonar que hubo antes de la cirugía, el embarazo puede recomendarse o no. Además, algunos medicamentos para los problemas cardíacos pueden ser dañinos para el feto.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Cuidar a un bebé que tiene un problema cardíaco grave, como el tronco arterial, puede ser un desafío. A continuación, te ofrecemos algunas estrategias que pueden ayudar a facilitártelo:

  • Busca apoyo. Pide ayuda a tus familiares y a tus amigos. Ponte en contacto con organizaciones sin fines de lucro, como la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón), la Adult Congenital Heart Association (Asociación de Trastornos Cardíacos Congénitos en Adultos) o Mended Hearts para obtener información acerca de los grupos de apoyo en tu zona.
  • Registra los antecedentes médicos de tu bebé. Anota el diagnóstico de tu bebé, sus medicamentos, las cirugías y otros procedimientos, así como las fechas en que se realizaron, el nombre y el número de teléfono del cardiólogo pediátrico de tu hijo, y cualquier otra información importante sobre los cuidados de tu bebé.

    También es útil aportar una copia del informe de las operaciones que le haya hecho el cirujano a tu hijo. Esta información te ayudará a recordar la atención médica que recibió tu hijo y será útil para los médicos que no estén familiarizados con él, pero que tienen que revisar sus antecedentes médicos. También será útil cuando tu hijo cambie de un pediatra a un profesional de salud para adultos.

  • Habla sobre tus preocupaciones. Es posible que te preocupen los riesgos de la actividad vigorosa, incluso después de que tu hijo se haya sometido a una cirugía correctiva. Habla con el cardiólogo sobre cuáles son las actividades más seguras para tu hijo.

    Si algunas actividades están prohibidas, alienta a tu hijo a que tenga otros objetivos en lugar de enfocarse en lo que no puede hacer. Si te preocupan otras cuestiones de la salud de tu hijo, habla sobre ellas con el médico de cabecera de tu hijo o con el cardiólogo pediátrico.

Preparación antes de la cita

Cuando te comuniques con el médico de tu bebé para exponerle tus inquietudes, es posible que te pida que programes una consulta o puede derivarte de inmediato a un especialista del corazón para niños (cardiólogo pediátrico). Esto dependerá de la gravedad de los signos y síntomas que hayas descrito.

Qué puedes hacer

De ser posible, recopila una historia clínica detallada de ambos lados de la familia de tu bebé. Algunos problemas cardíacos son hereditarios, por ello resulta útil informarle a tu médico si alguien de la familia de tu hijo alguna vez ha tenido problemas cardíacos tempranos.

También se recomienda que prepares una lista de preguntas con anticipación para sacar el máximo provecho del tiempo con el médico de tu bebé. A continuación, te presentamos ejemplos de preguntas que podrías querer hacer:

  • ¿A qué tipo de pruebas deberá someterse mi hijo?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento? ¿Cuáles son las posibles complicaciones del tratamiento?
  • ¿Cuál es el pronóstico a largo plazo para mi hijo?
  • ¿Qué impacto tendría un defecto cardíaco o el tratamiento posterior en otra enfermedad que tenga mi bebé?
  • Si en el futuro tengo otro bebé, ¿cuáles son las probabilidades de que esto vuelva a ocurrir?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas visitar?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico de tu bebé, no dudes en hacer las preguntas que surjan durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico de tu hijo te haga las siguientes preguntas:

  • ¿Tu bebé alguna vez se ha puesto azul?
  • ¿Cuánto dura el tiempo de alimentación o cuánto bebe tu bebé?
  • ¿Con qué frecuencia y cuánto tiempo duerme tu bebé?
  • ¿Cómo reacciona al tacto?
  • ¿Notaste cambios en alguno de estos comportamientos?

Last Updated Mar 8, 2018


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