Comportamiento pasivo-agresivo: ¿cuáles son los indicadores?

La conducta pasivo-agresiva es un patrón que consiste en expresar sentimientos negativos de forma indirecta en lugar de abordarlos abiertamente. Hay una desconexión entre lo que la persona que presenta la conducta pasivo-agresiva dice y lo que hace.

Por ejemplo, alguien que tiene una conducta pasivo-agresiva podría parecer aceptar, quizás incluso con entusiasmo, el pedido de otra persona. Sin embargo, en lugar de hacer lo que se le pidió, podría expresar ira o resentimiento al no cumplir con el pedido o con un plazo.

Signos específicos de la conducta pasivo-agresiva:

  • Resentimiento y oposición frente a las exigencias de otros, sobre todo a las exigencias de personas en posiciones de autoridad.
  • Resistencia a la cooperación, procrastinación y errores intencionales en respuesta a las exigencias de otros.
  • Actitud cínica, sombría u hostil.
  • Quejas frecuentes sobre sentirse subestimado o engañado.

Si bien la conducta pasivo-agresiva puede ser una característica de distintas afecciones de salud mental, no se considera una enfermedad mental en sí misma. Sin embargo, la conducta pasivo-agresiva puede interferir con las relaciones y causar dificultades en el trabajo. Si tú, o uno de tus seres queridos, tienen problemas de conducta pasivo-agresiva, considera hacer una consulta con un terapeuta.

Last Updated Feb 4, 2022


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