Trasplante de hígado como tratamiento de la hepatitis C crónica: ¿qué tan frecuente es?

La insuficiencia hepática debida a una hepatitis C es uno de los motivos más frecuentes para el trasplante de hígado en los Estados Unidos. Sin embargo, los investigadores solo pueden proporcionar cálculos aproximados del riesgo y de la tasa de avance a insuficiencia hepática en los casos de hepatitis C crónica.

Sin tratamiento, la mayoría de las personas que padecen hepatitis C continúan infectadas el resto de su vida. Decimos que las infecciones que persisten de esta forma son «crónicas».

La infección por hepatitis C crónica causa inflamación continua en el hígado que provoca la formación de cicatrices (fibrosis). A medida que la fibrosis avanza, las cicatrices progresivamente reemplazan el tejido sano del hígado.

La fibrosis hepática avanzada causa daños en la estructura normal del hígado y provoca el crecimiento de nuevas células hepáticas (nódulos regenerativos). Este grado de daño hepático se conoce como «cirrosis». La insuficiencia hepática relacionada con la hepatitis C, en general, es consecuencia de una cirrosis.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informan que, de cada 100 personas infectadas con hepatitis C, entre 60 y 70 padecerán enfermedad hepática crónica —específicamente hepatitis y fibrosis—, y entre 5 y 20 presentarán cirrosis en un plazo de 20 a 30 años. Se calcula que entre 1 y 5 de cada 100 personas con hepatitis C crónica morirán de cirrosis o de cáncer de hígado como consecuencia de la infección.

Last Updated Jun 13, 2018


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