Cáncer de ano

Perspectiva general

El cáncer de ano es un tipo poco frecuente de cáncer que ocurre en el conducto anal. El conducto anal es un tubo corto al final del recto por el cual las heces salen del cuerpo.

El cáncer anal puede provocar síntomas, como el sangrado rectal y el dolor de ano.

La mayoría de las personas con cáncer anal reciben tratamiento con quimioterapia y radiación. A pesar de que la combinación de tratamientos para el cáncer anal incrementa la posibilidad de cura, además aumenta el riesgo de efectos secundarios.

Canal anal

El canal anal es un tubo en el extremo del recto que mide 1 1/2 pulgadas de largo (alrededor de 4 centímetros). Los músculos que rodean el canal anal (esfínteres anales) se relajan para eliminar los desechos de tu cuerpo.

Síntomas

Los signos y síntomas del cáncer anal incluyen los siguientes:

  • Sangrado del ano o del recto
  • Dolor en la zona del ano
  • Una masa o un bulto en el canal anal
  • Picazón anal

Cuándo debes consultar con un médico

Habla con tu médico acerca de cualquier signo o síntoma que te moleste, especialmente si tienes algún factor que aumente tu riesgo de padecer cáncer anal.

Causas

El cáncer anal se forma cuando una mutación genética convierte las células normales y sanas en células anormales. Las células sanas crecen y se multiplican a una cierta velocidad, y finalmente mueren en un momento determinado. Las células anormales crecen y se multiplican fuera de control, y no mueren. Las células anormales acumuladas forman una masa (tumor). Las células cancerosas invaden los tejidos cercanos y pueden separarse de un tumor inicial para diseminarse a otras partes del cuerpo (hacer metástasis).

El cáncer anal está estrechamente relacionado con una infección de transmisión sexual llamada virus del papiloma humano (VPH). La evidencia del virus del papiloma humano se detecta en la mayoría de los cánceres anales. Se cree que el virus del papiloma humano es la causa más común de cánceres anales.

Factores de riesgo

Se han encontrado varios factores que aumentan el riesgo de cáncer anal, como los siguientes:

  • Edad avanzada. La mayoría de los casos de cáncer anal ocurren en personas de 50 años o más.
  • Muchas parejas sexuales. Las personas que tienen muchas parejas sexuales a lo largo de su vida tienen un mayor riesgo de cáncer anal.
  • Sexo anal Las personas que practican sexo anal receptivo tienen un mayor riesgo de cáncer anal.
  • Tabaquismo. Fumar cigarrillos puede aumentar tu riesgo de cáncer anal.
  • Antecedentes de cáncer. Las personas que han tenido cáncer cervical, vulvar o vaginal tienen un mayor riesgo de cáncer anal.
  • Virus del papiloma humano (VPH). La infección por virus del papiloma humano aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer, tales como el cáncer anal y el cáncer cervical. La infección por virus del papiloma humano es una infección de transmisión sexual que también puede causar verrugas genitales.
  • Medicamentos o afecciones que inhiben el sistema inmunitario. Las personas que toman medicamentos para inhibir el sistema inmunitario (medicamentos inmunosupresores), incluidas las que han recibido trasplantes de órganos, pueden tener un mayor riesgo de cáncer anal. El VIH (el virus que causa el sida) suprime el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de cáncer anal.

Complicaciones

El cáncer de ano en muy pocas ocasiones se propaga a (hace metástasis en) partes distantes del cuerpo. Es bajo el porcentaje de tumores que se propagan; sin embargo, aquellos que sí lo hacen son especialmente difíciles de tratar. El cáncer de ano que hace metástasis se propaga con mayor frecuencia al hígado y los pulmones

Prevención

No existe una forma segura de prevenir el cáncer anal. Para reducir el riesgo de cáncer anal:

  • Mantén relaciones sexuales de manera más segura. Mantener relaciones sexuales seguras puede ayudar a prevenir el virus del papiloma humano y el VIH, dos virus de transmisión sexual que pueden aumentar el riesgo de cáncer anal. Si decides tener sexo anal, usa preservativos.
  • Vacúnate contra el virus del papiloma humano. Existe una vacuna para protegerse contra la infección por el virus del papiloma humano. Se recomienda para adolescentes, incluidos niños y niñas, pero también se puede administrar a adultos.
  • Dejar de fumar. Fumar aumenta el riesgo de cáncer anal. No empieces a fumar. Deja de fumar si actualmente fumas.

Diagnóstico

Las pruebas y los procedimientos para diagnosticar cáncer de ano incluyen las siguientes:

  • Examinar el conducto anal y el recto para ver si hay anomalías. Durante un examen digital del recto, el médico inserta un dedo enguantado y lubricado en el recto. El médico sentirá si hay algo inusual, como tumores.
  • Inspeccionar visualmente el conducto anal y el recto. El médico puede usar un tubo corto e iluminado (anoscopio) para inspeccionar el conducto anal y el recto a fin de ver si hay algo inusual.
  • Tomar imágenes de ondas sonoras (ecografía) del conducto anal. Para crear una imagen del conducto anal, el médico inserta una sonda, similar a un termómetro grueso, en el conducto anal y el recto. La sonda emite ondas sonoras de alta energía, denominadas ondas ecográficas, que rebotan contra los tejidos y los órganos del cuerpo para crear una imagen. El médico evalúa la imagen para ver si encuentra algo anormal.
  • Extraer una muestra de tejido para análisis de laboratorio. Si el médico descubre alguna zona inusual, puede tomar pequeñas muestras del tejido afectado (biopsia) y enviar las muestras a un laboratorio para que las analicen. Al mirar las células en el microscopio, los médicos pueden determinar si estas son cancerosas.

Para determinar la magnitud del cáncer

Luego de confirmar que tienes cáncer anal, quizás tu doctor recomiende exámenes adicionales para determinar si el cáncer se ha extendido a tus nódulos linfáticos o a otras áreas de tu cuerpo.

Los exámenes pueden incluir:

  • exploración por tomografía computarizada
  • imágenes por resonancia magnética
  • tomografía por emisión de positrones

Tu médico usa la información que resulte de estos procedimientos para asignar una etapa a tu cáncer. Las etapas de cáncer anal se indican con números romanos del 0 al IV. Las etapas con números más pequeños indican que el cáncer es pequeño y está limitado al ano. Para la etapa VI, el cáncer se ha extendido a partes más alejadas del cuerpo.

El sistema de etapas para el cáncer continúa evolucionando y se está volviendo más complejo al mejorar los médicos el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Tu doctor usa tu etapa de cáncer para seleccionar los tratamientos que sean mejores para ti.

Tratamiento

El tipo de tratamiento que recibas para el cáncer anal dependerá del estadio de tu cáncer, tu estado general de salud y tus propias preferencias.

Combinación de quimioterapia y radiación

Los médicos suelen tratar el cáncer anal con una combinación de quimioterapia y radiación. Juntos, estos dos tratamientos se potencian mutuamente y mejoran las posibilidades de curación.

  • Quimioterapia. Los medicamentos de quimioterapia se inyectan en una vena o se toman como pastillas. Las sustancias químicas viajan por el cuerpo y eliminan las células de crecimiento rápido, como las cancerosas. Lamentablemente, también dañan las células sanas que crecen rápidamente, incluidas las que están en el tubo gastrointestinal y en los folículos pilosos. Esto causa efectos secundarios como náuseas, vómitos y pérdida de cabello.
  • Radioterapia. La radioterapia utiliza haces de alta potencia, como rayos X y protones, para destruir las células cancerosas. Durante la radioterapia, te recuestas en una camilla mientras una máquina grande se mueve a tu alrededor y dirige los rayos de radiación a áreas específicas de tu cuerpo para tratar el cáncer.

    La radiación puede dañar el tejido sano cerca de donde se dirigen los rayos. Los efectos secundarios pueden incluir enrojecimiento de la piel y llagas en el ano y alrededor de este, así como endurecimiento y encogimiento del canal anal.

En general, la radioterapia para el cáncer anal dura entre cinco o seis semanas. La quimioterapia suele administrarse durante la primera semana y la quinta semana. El médico adapta el programa de tratamiento en función de las características del cáncer y de tu estado general de salud.

Aunque la combinación de quimioterapia y radiación aumenta la eficacia de los dos tratamientos, también aumenta las probabilidades de que ocurran efectos secundarios. Habla con tu médico sobre los efectos secundarios que puedes esperar.

Cirugía

Los médicos suelen utilizar diferentes procedimientos para extirpar el cáncer anal según el estadio que tenga:

  • Cirugía para extirpar los cánceres anales en etapa temprana. Los cánceres anales muy pequeños se pueden extirpar mediante cirugía. Durante este procedimiento, el cirujano extirpa el tumor y una pequeña cantidad de tejido sano que lo rodea.

    Como los tumores son pequeños, los cánceres en etapa temprana a veces se pueden extirpar sin dañar los músculos del esfínter anal que rodean el canal anal. Los músculos del esfínter anal controlan las deposiciones, por lo que los médicos tratan de mantenerlos intactos.

    Según el cáncer que tengas, tu médico también puede recomendar quimioterapia y radiación después de la cirugía.

  • Cirugía para el cáncer que no ha respondido a otros tratamientos. Si tu cáncer no ha respondido a la quimioterapia y la radiación, el médico puede recomendar una operación más extensa llamada resección abdominoperineal, que a veces se conoce como resección abdominoperineal. Durante este procedimiento el cirujano extrae el canal anal, el recto y una porción del colon. Luego, el cirujano fija la porción restante de tu colon a una abertura (estoma) en tu abdomen, a través de la cual los desechos saldrán de tu cuerpo y se acumularán en una bolsa de colostomía.

Inmunoterapia

La inmunoterapia utiliza tu sistema inmunitario para combatir el cáncer. Es posible que el sistema inmunitario de tu cuerpo que combate la enfermedad no ataque el cáncer porque las células cancerosas producen proteínas que las hacen indetectables para las células del sistema inmunitario. La inmunoterapia funciona al interferir en ese proceso.

Los tratamientos de inmunoterapia generalmente se reservan para personas con cáncer anal avanzado.

Cuidados complementarios (paliativos)

Los cuidados paliativos consisten en atención médica especializada que se centra en proporcionar alivio del dolor y otros síntomas de una enfermedad grave. Los especialistas en cuidados paliativos trabajan junto a ti, tu familia y otros médicos para proporcionar un nivel de apoyo adicional que complemente tu atención continua. Puedes recibir cuidados paliativos mientras te sometes a otros tratamientos agresivos, como una cirugía, quimioterapia o radioterapia.

Cuando los cuidados paliativos se usan con todos los otros tratamientos adecuados, las personas con cáncer pueden sentirse mejor y vivir más.

Un equipo de médicos, personal de enfermería y otros profesionales especialmente capacitados brinda los cuidados paliativos. Los equipos de cuidados paliativos aspiran a mejorar la calidad de vida de las personas que padecen cáncer y de sus familias. Esta forma de atención se ofrece junto con los tratamientos curativos o de otro tipo que puedas estar recibiendo.

Medicina alternativa

Los tratamientos de medicina alternativa no pueden curar el cáncer anal. Pero algunos tratamientos de medicina alternativa pueden ayudarte a lidiar con los efectos secundarios del tratamiento del cáncer. El médico puede tratar muchos efectos secundarios, pero a veces los medicamentos no son suficientes. Los tratamientos alternativos pueden complementar los tratamientos del médico y pueden ofrecer comodidad adicional.

Las opciones para los efectos secundarios comunes incluyen lo siguiente:

  • Ansiedad: masaje, meditación, hipnosis, musicoterapia, ejercicios o técnicas de relajación
  • Fatiga: ejercicio suave o taichí
  • Náuseas: acupuntura, hipnosis o musicoterapia
  • Dolor: acupuntura, masajes, musicoterapia o hipnosis
  • Problemas para dormir: yoga o técnicas de relajación

Aunque estas opciones son generalmente seguras, habla primero con el médico para asegurarte de que las opciones de medicina alternativa no interfieran en tu tratamiento contra el cáncer.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Un diagnóstico de cáncer puede ser abrumador y aterrador. Puedes sentirte más en control si tomas un papel activo en el cuidado de tu salud. Para ayudarte a afrontarlo, intenta lo siguiente:

  • Aprende lo suficiente sobre el cáncer anal como para tomar decisiones sobre tu cuidado. Pregúntale al médico acerca de tu cáncer anal, como en cuál etapa está, tus opciones de tratamiento y, si lo deseas, tu pronóstico. A medida que sepas más sobre el cáncer anal, puedes tener más seguridad cuando tomes decisiones sobre el tratamiento.
  • Mantén cerca a tus familiares y amigos. Mantener tus relaciones cercanas fuertes te ayudará a lidiar con el cáncer anal. Los familiares y amigos pueden brindar el apoyo práctico que necesitas, como ayudarte a cuidar tu hogar si te encuentras en el hospital. Y pueden darte apoyo emocional cuando te sientas abrumado por el cáncer.
  • Busca a alguien con quien hablar. Busca a una persona que sepa escuchar, con quien puedas hablar sobre tus esperanzas y temores. Puede ser un amigo o un miembro de la familia. También podrían resultar útiles el interés y comprensión de un terapeuta, asistente social médico, miembro de la iglesia o grupo de apoyo para personas con cáncer.

    Pídele al médico que te brinde información acerca de los grupos de apoyo de tu zona. O consulta con el Instituto Nacional del Cáncer o la Sociedad Americana contra el Cáncer para obtener recomendaciones.

Preparación antes de la cita

Programar una cita con tu médico de cabecera si tienes signos o síntomas que te preocupen. Si el médico cree que tienes cáncer anal, es posible que te remita a un cirujano o un especialista que trate enfermedades digestivas (gastroenterólogo). Después de tener un diagnóstico de cáncer, también es posible que te remitan a un médico que se especializa en el tratamiento de cáncer (oncólogo).

Debido a que las consultas pueden ser breves y a que siempre hay mucha información para abarcar, es aconsejable ir bien preparado. A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, asegúrate de preguntar si necesitas hacer algo con anticipación, como respetar alguna restricción en la dieta.
  • Toma nota de los síntomas que tengas, incluidos los que parezcan no guardar relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluidos factores causantes de mucho estrés o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomas.
  • Lleva a un familiar o un amigo a la consulta. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una consulta. Alguien que te acompañe puede recordar algún dato que olvidaste o que no notaste.
  • Anota preguntas para hacerle a tu médico.

Tu tiempo con el médico es limitado. Por eso, preparar una lista de preguntas te puede ayudar a aprovechar al máximo la consulta. Ordena las preguntas de la más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo. En el caso del cáncer de ano, algunas preguntas básicas para hacerle al médico incluyen las siguientes:

  • ¿En qué estadio se encuentra el cáncer de ano?
  • ¿Qué otras pruebas debo realizarme?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Existe algún tratamiento que sea mejor para el tipo y el estadio del cáncer que padezco?
  • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada tratamiento?
  • ¿Debería pedir una segunda opinión? ¿Podría darme nombres de especialistas que usted recomiende?
  • ¿Cumplo con los requisitos para participar en ensayos clínicos?
  • ¿Hay folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Qué determinará si debo programar una consulta de seguimiento?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Si estás listo para responderlas, tendrás más tiempo para dedicar a los puntos sobre los que deseas conversar. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Qué tan intensos son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore tus síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore tus síntomas?

Last Updated Dec 14, 2019


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