Diabetes gestacional

Perspectiva general

La diabetes gestacional se manifiesta durante el embarazo (gestación). Al igual que con otros tipos de diabetes, la diabetes gestacional afecta la forma en que las células utilizan el azúcar (glucosa). La diabetes gestacional causa un alto nivel de azúcar en sangre que puede afectar tu embarazo y la salud de tu bebé.

Todas las complicaciones del embarazo son preocupantes, pero hay buenas noticias. Las mujeres embarazadas pueden ayudar a controlar la diabetes gestacional consumiendo alimentos saludables, realizando ejercicio y, si es necesario, tomando medicamentos. Controlar el azúcar en sangre puede evitar un nacimiento complicado y mantener tu salud y la de tu bebé.

En la diabetes gestacional, el azúcar en sangre generalmente regresa a los valores normales después del parto. Pero si has tenido diabetes gestacional, tienes riesgo de contraer diabetes tipo 2. Continuarás trabajando con tu equipo de atención médica para controlar y tratar el azúcar en sangre.

Síntomas

En la mayoría de las mujeres, la diabetes gestacional no produce signos ni síntomas perceptibles.

Cuándo consultar al médico

En lo posible, solicita atención médica lo antes posible (en cuanto pienses en buscar un embarazo) para que el médico pueda evaluar el riesgo de diabetes gestacional dentro de tu plan de salud reproductiva general. Una vez que estés embarazada, tu médico te revisará para detectar si tienes diabetes gestacional como parte de la atención prenatal. Si padeces diabetes gestacional, es posible que necesites chequeos más frecuentes. Es más probable que estos se realicen en los últimos tres meses del embarazo, cuando el médico supervisará tu nivel de azúcar en sangre y la salud del bebé.

El médico puede derivarte a otros profesionales de salud especializados en diabetes, como un endocrinólogo, un dietista registrado o un educador en diabetes. Ellos pueden enseñarte a controlar tu nivel de azúcar en sangre durante el embarazo.

Para verificar que tu nivel de azúcar en sangre haya vuelto a la normalidad después del nacimiento del bebé, el equipo de atención médica comprobará tu azúcar en sangre inmediatamente después del parto y nuevamente seis semanas después. Si ya has tenido diabetes gestacional, es recomendable medir tu nivel de azúcar en sangre en forma regular.

La frecuencia de las pruebas de azúcar en sangre dependerá, en parte, de los resultados de las pruebas realizadas poco después de que des a luz.

Causas

Los investigadores no saben por qué algunas mujeres contraen diabetes gestacional. Para comprender cómo se produce, puede resultar útil entender de qué forma el embarazo afecta el modo en el que el organismo procesa la glucosa.

El cuerpo digiere los alimentos que comes para producir azúcar (glucosa) que ingresa al torrente sanguíneo. En respuesta a ello, el páncreas —glándula de gran tamaño que se encuentra detrás del estómago— produce insulina. La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa viaje desde el torrente sanguíneo hasta las células del cuerpo, donde se utiliza como energía.

Durante el embarazo, la placenta, que conecta al bebé con tu suministro de sangre, produce niveles altos de otras hormonas. Casi todas ellas inhiben la acción de la insulina en las células, lo que eleva el nivel de azúcar en sangre. Durante el embarazo, es normal que haya un leve aumento del azúcar en sangre después de las comidas.

A medida que el bebé crece, la placenta produce cada vez más hormonas que contrarrestan la insulina. En la diabetes gestacional, las hormonas de la placenta provocan un incremento del azúcar en sangre hasta un nivel que puede afectar el crecimiento y el bienestar del bebé. Por lo general, la diabetes gestacional se manifiesta durante la última mitad del embarazo —en algunos casos, incluso, en la semana 20, pero normalmente sucede más adelante—.

Factores de riesgo

Todas las mujeres pueden padecer diabetes gestacional, pero algunas mujeres tienen mayor riesgo. Algunos de los factores de riesgo de la diabetes gestacional son:

  • Ser mayor de 25 años. Las mujeres mayores de 25 años tienen más probabilidades de padecer diabetes gestacional.
  • Antecedentes médicos familiares o personales. Tu riesgo de contraer diabetes gestacional aumenta si tienes prediabetes —nivel de azúcar en sangre ligeramente elevado que podría ser precursor de diabetes tipo 2— o si un miembro cercano de la familia, como tu padre, madre, hermano o hermana, tiene diabetes tipo 2. También tienes más probabilidades de presentar diabetes gestacional si la tuviste en un embarazo anterior, si diste a luz a un bebé de más de 9 libras (4,1 kilogramos) o si tuviste un embarazo con muerte fetal sin causa aparente.
  • Sobrepeso. Tienes mayor probabilidad de manifestar diabetes gestacional si tienes sobrepeso considerable con un índice de masa corporal (IMC) igual o mayor que 30.
  • Grupo étnico. Por razones que no están claras, las mujeres de origen afroamericano, hispánico, indígena estadounidense o asiático tienen un riesgo mayor de padecer diabetes gestacional.

Complicaciones

La mayoría de las mujeres con diabetes gestacional da a luz a bebés sanos. Sin embargo, la diabetes gestacional que no se controla con cuidado puede producir un nivel de azúcar en sangre descontrolado y causarles problemas a ti y al bebé, incluida una mayor probabilidad de que deban hacerte una cesárea al momento del parto.

Complicaciones que pueden afectar a tu bebé

Si tienes diabetes gestacional, tu bebé puede tener un mayor riesgo de padecer lo siguiente:

  • Sobrepeso al nacer. El exceso de glucosa en el torrente sanguíneo atraviesa la placenta, lo que hace que el páncreas del bebé produzca insulina adicional. Esto puede hacer que el bebé crezca demasiado (macrosomía). Los bebés muy grandes —que pesan 9 libras (4 kg) o más— tienen más probabilidades de atorarse en el canal de parto, sufrir lesiones en el nacimiento o requerir un parto por cesárea.
  • Nacimiento prematuro (pretérmino) y síndrome de dificultad respiratoria. Un nivel alto de azúcar en sangre en la madre puede aumentar el riesgo de que tenga un trabajo de parto prematuro y de que el bebé nazca antes de la fecha prevista. O bien, el médico puede recomendar un parto prematuro porque el bebé es muy grande.

    Los bebés que nacen antes de tiempo pueden padecer el síndrome de dificultad respiratoria —trastorno que complica la respiración—. Los bebés con este síndrome pueden necesitar asistencia respiratoria hasta que sus pulmones maduren y se hagan más fuertes. Los bebés de madres con diabetes gestacional pueden padecer el síndrome de dificultad respiratoria incluso si no nacen antes de tiempo.

  • Nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia). A veces, los bebés de madres con diabetes gestacional tienen un nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia) poco después del nacimiento porque su propia producción de insulina es alta. Los episodios graves de hipoglucemia pueden provocar convulsiones en el bebé. La alimentación a horario y, a veces, una solución de glucosa intravenosa pueden hacer que el nivel de azúcar en sangre del bebé vuelva a la normalidad.
  • Diabetes tipo 2 más adelante en la vida. Los bebés de madres con diabetes gestacional tienen un mayor riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo 2 en el futuro.

La diabetes gestacional sin tratar puede provocar la muerte del bebé antes o poco después del nacimiento.

Complicaciones que pueden afectarte

La diabetes gestacional también puede aumentar el riesgo de que la madre tenga lo siguiente:

  • Presión arterial alta y preeclampsia. La diabetes gestacional aumenta el riesgo de tener presión arterial alta y preeclampsia, una complicación grave del embarazo que provoca presión arterial alta y otros síntomas que pueden poner el riesgo tanto la vida de la madre como la del bebé.
  • Diabetes en el futuro. Si tienes diabetes gestacional, tienes mayor probabilidad de que vuelvas a padecerla en un futuro embarazo. También es más probable que tengas diabetes tipo 2 a medida que envejeces. Sin embargo, si eliges opciones de vida saludables, como comer alimentos sanos y hacer ejercicio, puedes contribuir a reducir el riesgo de diabetes tipo 2 en el futuro.

    Entre las mujeres con antecedentes de diabetes gestacional que alcanzan su peso ideal después del parto, menos de 1 cada 4 presenta diabetes tipo 2 con el tiempo.

Prevención

No hay garantías cuando se trata de prevenir la diabetes gestacional, pero cuantos más hábitos saludables adoptes antes del embarazo, mejor. Si tuviste diabetes gestacional, estas opciones saludables pueden reducir el riesgo de padecerla en futuros embarazos o de tener diabetes tipo 2 más adelante.

  • Consume alimentos saludables. Elige alimentos ricos en fibra, con bajo contenido graso y pocas calorías. Céntrate en las frutas, los vegetales y los cereales integrales. Intenta consumir alimentos variados para alcanzar tus metas sin resignar el sabor ni la nutrición. Presta atención a los tamaños de las porciones.
  • Mantente activa. Hacer ejercicio antes del embarazo y durante este puede ayudarte a evitar que contraigas diabetes gestacional. Apunta a realizar, por lo menos, treinta minutos de actividad moderada la mayoría de los días de la semana. Haz una caminata a paso ligero todos los días. Anda en bicicleta. Nada algunos largos en la piscina.

    Si no puedes hacer treinta minutos de ejercicio seguidos por día, varias sesiones más cortas pueden ser igual de beneficiosas. Estaciona en un lugar más alejado cuando hagas mandados. Baja del autobús una parada antes de llegar a destino. Cada paso que des aumenta tus posibilidades de mantenerte saludable.

  • Baja los kilos de más que tienes antes del embarazo. Los médicos no recomiendan adelgazar durante el embarazo. Sin embargo, si estás planificando un embarazo, bajar el peso adicional que tienes antes de quedar embarazada puede ayudarte a tener un embarazo más saludable.

    Concéntrate en hacer cambios permanentes a tus hábitos alimentarios. Motívate recordando los beneficios a largo plazo de bajar de peso, como tener un corazón más saludable, más energía y mayor autoestima.

Diagnóstico

Los médicos especialistas no se han puesto de acuerdo sobre un único conjunto de pautas respecto de los exámenes para la detección de la diabetes gestacional. Algunos cuestionan si el examen para la detección de la diabetes gestacional es necesario cuando tienes menos de 25 años y no tienes factores de riesgo. Otros dicen que la mejor manera de identificar todos los casos de diabetes gestacional consiste en examinar a todas las mujeres embarazadas.

Cuándo realizar el examen

Probablemente tu médico evaluará tus factores de riesgo de diabetes gestacional al comienzo de tu embarazo.

Si tu riesgo de tener diabetes gestacional es alto —por ejemplo, si tu índice de masa corporal (IMC) anterior al embarazo era igual o mayor que 30 o si tu madre, padre, hermano o hijo tiene diabetes—, tu médico podría realizar los exámenes para detección de diabetes en tu primera visita prenatal.

Si tienes un riesgo promedio de presentar diabetes gestacional, probablemente te realicen un examen de detección durante el segundo trimestre, entre las semanas 24 y 28 de embarazo.

Examen de rutina para detección de la diabetes gestacional

  • Prueba de tolerancia a la glucosa inicial. Beberás una solución de glucosa en jarabe. Una hora más tarde, te realizarán un análisis de sangre para medir tu nivel de azúcar en sangre. En una prueba de tolerancia a la glucosa, un nivel de azúcar en sangre por debajo de 130 a 140 miligramos por decilitro (mg/dL), o de 7,2 a 7,8 milimoles por litro (mmol/L), en general es considerado normal, aunque esto podría variar según la clínica o el laboratorio.

    Si tu nivel de azúcar en sangre es mayor de lo normal, esto significa que tienes un riesgo más alto de tener diabetes gestacional. Tendrás que realizarte una prueba de tolerancia a la glucosa para determinar si tienes la enfermedad.

  • Prueba de tolerancia a la glucosa de seguimiento. Ayunarás toda la noche, y luego medirán tu nivel de azúcar en sangre. Después beberás otra solución dulce —esta contiene una concentración de glucosa más alta— y controlarán tu nivel de azúcar en sangre cada hora durante tres horas. Si por lo menos dos de los resultados de azúcar en sangre son más altos de lo normal, te diagnosticarán diabetes gestacional.

Si te diagnostican diabetes gestacional

Tu médico probablemente recomendará controles frecuentes, especialmente durante tus últimos tres meses de embarazo. Durante estos exámenes, el médico te controlará el nivel de azúcar en sangre. El médico también podría pedirte que controles tu propio nivel de azúcar en sangre a diario como parte de tu plan de tratamiento.

Si tienes dificultades para controlar tu nivel de azúcar en sangre, podrías tener que usar insulina. Si tienes otras complicaciones durante el embarazo, es posible que debas realizarte otras pruebas para evaluar la salud de tu bebé. Estas pruebas evalúan la función de la placenta, el órgano que envía oxígeno y nutrientes a tu bebé al conectar la irrigación sanguínea del bebé a la tuya.

Si la diabetes gestacional es difícil de controlar, esto podría afectar la placenta y poner en peligro el suministro de oxígeno y nutrientes al bebé.

Tu médico también realizará pruebas para controlar el bienestar de tu bebé durante el embarazo.

Análisis de azúcar en sangre después del parto

Tu médico verificará tu nivel de azúcar en sangre después del parto y nuevamente dentro de 6 a 12 semanas para asegurarse de que tu nivel haya regresado a valores normales. Si los resultados de las pruebas son normales —y la mayoría lo son—, deberán evaluar tu riesgo de diabetes al menos cada tres años.

Si en el futuro las pruebas indican diabetes o prediabetes —un trastorno en el que el nivel de azúcar en sangre es más alto de lo normal, pero no lo suficientemente alto para ser considerado diabetes—, habla con tu médico sobre la posibilidad de aumentar los esfuerzos preventivos o de comenzar un plan de tratamiento para la diabetes.

Tratamiento

Es fundamental supervisar y controlar el azúcar en sangre para mantener saludable a tu bebé y evitar complicaciones durante el embarazo y el parto. También es recomendable controlar de cerca tus niveles futuros de azúcar en sangre. Las estrategias de tratamiento pueden consistir en lo siguiente:

  • Control del azúcar en sangre. Durante el embarazo, tu equipo de atención médica puede pedirte que verifiques tu azúcar en sangre de cuatro a cinco veces por día —ni bien te levantas por la mañana y después de cada comida— para asegurarse de que el nivel de azúcar se mantenga dentro de un rango razonable. Esto puede sonar incómodo y complicado, pero se vuelve más fácil con la práctica.

    Para medir el azúcar en sangre, debes extraerte una gota de sangre del dedo utilizando una aguja pequeña (lanceta) y, después, coloca la sangre sobre una tira reactiva insertada en un medidor de glucosa en sangre, un dispositivo que mide y muestra tu nivel de azúcar en sangre.

    El equipo de atención médica supervisará y controlará tu nivel de azúcar en sangre durante el trabajo de parto y durante el parto. Si tu nivel de azúcar en sangre aumenta, el páncreas de tu bebé puede producir niveles elevados de insulina —lo que puede provocar que tenga un nivel bajo de azúcar en sangre inmediatamente después de haber nacido—.

    También es importante hacerte controles de seguimiento del azúcar en sangre. La diabetes gestacional aumenta el riesgo de que padezcas diabetes tipo 2 en el futuro. Trabaja con tu equipo de atención médica para controlar tus niveles de azúcar en sangre. Mantén hábitos saludables, como una dieta sana y ejercicios regulares, ya que puede ayudarte a disminuir los riesgos.

  • Dieta saludable. Comer los tipos de alimentos correctos en porciones saludables es una de las mejores maneras de controlar tu nivel de azúcar en sangre y de evitar el aumento de peso excesivo, que supone un mayor riesgo de tener complicaciones. Los médicos no recomiendan bajar de peso durante el embarazo, ya que el cuerpo hace un gran esfuerzo para que el bebé crezca. Sin embargo, el médico puede ayudarte a establecer metas en materia de aumento de peso sobre la base del peso que tenías antes del embarazo.

    Una dieta saludable incluye frutas, vegetales y cereales integrales —alimentos muy nutritivos y con un alto contenido de fibra, pero con un contenido bajo de grasas y de calorías—, y limita los hidratos de carbono altamente refinados, incluidos los dulces. No hay una sola dieta adecuada para todas las mujeres. Te recomendamos consultar a un dietista certificado o a un educador en diabetes para crear un plan de comidas sobre la base de tu peso actual, las metas de aumento de peso durante el embarazo, el nivel de azúcar en sangre, los hábitos de ejercicio, las preferencias de alimentos y el presupuesto.

  • Haz ejercicio. La actividad física regular tiene un papel fundamental en el plan de bienestar de cualquier mujer antes, durante y después del embarazo. El ejercicio disminuye tu nivel de azúcar en sangre al estimular a tu organismo para que la glucosa vaya hacia las células, donde se utiliza para producir energía. El ejercicio también aumenta la sensibilidad de las células a la insulina, lo que significa que el cuerpo necesitará producir menos insulina para transportar azúcar.

    Como ventaja adicional, el ejercicio regular puede contribuir a aliviar algunas molestias frecuentes del embarazo, como el dolor de espalda, los calambres musculares, la hinchazón, el estreñimiento y la dificultad para dormir. El ejercicio también puede ayudarte a mantenerte en forma para el arduo trabajo de parto y para el parto en sí.

    Si tu médico lo aprueba, intenta hacer ejercicio moderadamente intenso la mayoría de los días de la semana. Si no has estado activo durante un tiempo, comienza de forma lenta e incrementa el ritmo de manera gradual. Caminar, andar en bicicleta y nadar son buenas opciones durante el embarazo. Las actividades cotidianas, como las tareas domésticas y la jardinería, también cuentan.

  • Medicamentos. Si la dieta y el ejercicio no son suficientes, es posible que necesites inyecciones de insulina para bajar el azúcar en sangre. Entre el 10 y el 20 por ciento de las mujeres con diabetes gestacional necesitan insulina para alcanzar el nivel deseado de azúcar en sangre. Algunos médicos recetan medicación por vía oral para controlar el azúcar en sangre, mientras que otros creen que se requiere más investigación para confirmar que los medicamentos por vía oral sean tan seguros y efectivos como la insulina inyectable para controlar la diabetes gestacional.
  • Supervisión minuciosa de tu bebé. Una parte importante de tu plan de tratamiento es la observación minuciosa de tu bebé. Tu médico puede controlar el crecimiento y el desarrollo del bebé con ecografías periódicas u otras pruebas. Si no entras en trabajo de parto en la fecha prevista —o, en algunos casos, antes—, tu médico puede inducirlo. Dar a luz después de la fecha prevista puede aumentar el riesgo de que haya complicaciones para ti y para el bebé.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Es estresante saber que tienes una enfermedad que puede afectar la salud de tu bebé por nacer. Pero las medidas que ayudarán a controlar tu nivel de azúcar en sangre (como por ejemplo, comer alimentos saludables y realizar ejercicio regularmente) pueden aliviar el estrés, alimentar a tu bebé y ayudar a prevenir la diabetes tipo 2 en el futuro. Esto hace que el ejercicio y la buena alimentación sean herramientas poderosas para tener un embarazo sano y una vida saludable, tanto para ti como para tu bebé.

Probablemente te sentirás mejor si obtienes toda la información que puedas sobre la diabetes gestacional. Habla con tu equipo de atención médica. Lee libros y artículos sobre la diabetes gestacional. Únete a un grupo de apoyo para mujeres con diabetes gestacional. Cuanto más te informes, más en control te sentirás.

Preparación antes de la cita

En la mayoría de los casos, te enterarás de que tienes diabetes gestacional al realizarte un examen de rutina durante tu embarazo. Si tu nivel de azúcar en sangre es alto, probablemente te soliciten que asistas a una consulta de inmediato. También tendrás consultas prenatales regulares con mayor frecuencia para controlar el curso de tu embarazo.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones previas a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si debes ayunar para el análisis de sangre o si debes hacer algo más como preparación para las pruebas de diagnóstico.
  • Anota los síntomas que estés teniendo, incluso los que parezcan no tener relación con la diabetes gestacional. Puede que no tengas síntomas evidentes, pero es bueno llevar un registro si notas algo inusual.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genere mayor estrés o cualquier cambio reciente en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, incluso los medicamentos de venta libre y vitaminas o suplementos que estés tomando.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.

Preguntas para hacerle al médico

Prepara una lista de preguntas para sacar el máximo provecho del tiempo con el médico. En el caso de diabetes gestacional, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son las siguientes:

  • ¿Qué puedo hacer para controlar mi enfermedad?
  • ¿Puedes recomendarme un dietista o educador en diabetes que pueda ayudarme a planificar las comidas, organizar un programa de ejercicios y generar estrategias de afrontamiento?
  • ¿Qué determinará si necesito medicación para controlar mi nivel de azúcar en sangre?
  • ¿Qué síntomas requerirían que busque atención médica?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

También es probable que tu médico tenga preguntas para ti, especialmente si es la primera consulta. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Has experimentado aumento de la sed u orina excesiva? De ser así, ¿cuándo comenzaron los síntomas? ¿Con qué frecuencia los tienes?
  • ¿Has detectado otros síntomas inusuales?
  • ¿Tienes un familiar o hermano a quien le hayan diagnosticado diabetes alguna vez?
  • ¿Has estado embarazada antes? ¿Has tenido diabetes gestacional en tus embarazos anteriores?
  • ¿Has tenido otras complicaciones en embarazos anteriores?
  • Si tienes más hijos, ¿cuánto pesaba cada uno al nacer?
  • ¿Has ganado o perdido mucho peso en algún momento de tu vida?

Qué puedes hacer mientras tanto

Puedes tomar medidas para controlar la diabetes gestacional tan pronto como recibas un diagnóstico. Si tu médico recomienda otras evaluaciones, realiza tus consultas de seguimiento tan pronto como sea posible. Cada semana cuenta para ti y para tu bebé.

Sigue el consejo de tu médico, y cuídate bien. Come alimentos sanos, haz ejercicio y obtén toda la información que puedas sobre la diabetes gestacional.

Last Updated Apr 28, 2017


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