Tumores pituitarios

Perspectiva general

Los tumores pituitarios son crecimientos anormales que se desarrollan en la glándula pituitaria. Algunos tumores pituitarios generan demasiadas hormonas que regulan las funciones importantes del cuerpo. Algunos tumores pituitarios pueden hacer que la glándula pituitaria produzca niveles más bajos de hormonas.

La mayoría de los tumores pituitarios son crecimientos no cancerosos (benignos), también llamados adenomas. Estos permanecen en la glándula pituitaria o en los tejidos que la rodean y no se diseminan a otras partes del cuerpo.

Existen varias opciones de tratamiento para los tumores pituitarios, que incluyen extirpar el tumor, controlar su crecimiento y tratar los niveles hormonales con medicamentos. Tu médico podría recomendar observación o un enfoque de “esperar y ver”.

Tumor hipofisario

Un tumor hipofisario es un tumor que se forma en la hipófisis cerca del cerebro que puede causar cambios en los niveles hormonales del cuerpo. Esta ilustración muestra un tumor más pequeño (microadenoma).

Síntomas

No todos los tumores de la glándula hipófisis provocan síntomas. Los tumores pituitarios que producen hormonas (funcionales) pueden provocar diversos signos y síntomas según la hormona que produzcan. Los signos y síntomas de los tumores pituitarios que no producen hormonas (no funcionales) se relacionan con su crecimiento y la presión que ejercen sobre otras estructuras.

Los tumores pituitarios grandes, aquellos que miden alrededor de 1 cm (poco menos de 1/2 in) o más, se conocen como macroadenomas. Los tumores más pequeños se denominan microadenomas. Debido al tamaño de los macroadenomas, pueden ejercer presión sobre la glándula pituitaria normal y las estructuras cercanas.

Signos y síntomas relacionados con la presión por un tumor

Los signos y síntomas de la presión por un tumor hipofisario pueden ser:

  • Dolor de cabeza
  • Pérdida de la visión, en especial, de la periférica

Síntomas relacionados con los cambios en los niveles hormonales

Exceso de funcionamiento

Los tumores pituitarios funcionales provocan un exceso de producción de hormonas. Diferentes tipos de tumores funcionales en la glándula pituitaria provocan signos y síntomas específicos, y, en ocasiones, una combinación de estos.

Deficiencia

Los tumores grandes podrían causar deficiencias hormonales. Los signos y síntomas incluyen los siguientes:

  • Náuseas y vómitos
  • Debilidad
  • Sensación de frío
  • Ausencia o reducción de la frecuencia de los periodos menstruales
  • Disfunción sexual
  • Mayor cantidad de orina
  • Pérdida o aumento de peso involuntarios

Tumores de secreción de la hormona adrenocorticotropa (ACTH)

Estos tumores producen la hormona adrenocorticotropa, que estimula las glándulas suprarrenales para producir la hormona cortisol. El síndrome de Cushing deriva de la producción excesiva de cortisol por parte de las glándulas suprarrenales. Entre los posibles signos y síntomas del síndrome de Cushing, se incluyen los siguientes:

  • Acumulación de grasa alrededor de la sección media del cuerpo y la parte superior de la espalda
  • Redondez exagerada del rostro
  • Adelgazamiento de los brazos y las piernas con debilidad muscular
  • Presión arterial alta
  • Alto nivel de azúcar en sangre
  • Acné
  • Debilitamiento de huesos
  • Hematomas
  • Estrías
  • Ansiedad, irritabilidad o depresión

Tumores de secreción de la hormona del crecimiento

Estos tumores producen hormona del crecimiento en exceso (acromegalia), que puede provocar lo siguiente:

  • Endurecimiento de las características faciales
  • Manos y pies más grandes
  • Exceso de sudoración
  • Alto nivel de azúcar en sangre
  • Problemas del corazón
  • Dolor en las articulaciones
  • Dientes desalineados
  • Aumento del vello corporal

Los niños y adolescentes podrían crecer demasiado rápido o desarrollar una estatura excesiva.

Tumores de secreción de la prolactina

La producción excesiva de prolactina de un tumor pituitario (prolactinoma) puede causar una reducción de los niveles normales de las hormonas sexuales: estrógeno en las mujeres y testosterona en los hombres. El exceso de prolactina en la sangre afecta a los hombres y las mujeres de manera diferente.

En las mujeres, un prolactinoma podría causar lo siguiente:

  • Periodos menstruales irregulares
  • Ausencia de periodos menstruales
  • Secreción lechosa de las mamas

En los hombres, un tumor que produce prolactina podría causar hipogonadismo. Entre los signos y síntomas, se incluyen los siguientes:

  • Disfunción eréctil
  • Disminución del recuento de espermatozoides
  • Pérdida del deseo sexual
  • Crecimiento de las mamas

Tumores de secreción de la hormona estimulante de la tiroides

Cuando un tumor pituitario produce hormona estimulante de la tiroides en exceso, la glándula tiroidea produce demasiada hormona tiroxina. Esta es una causa poco frecuente de hipertiroidismo o enfermedad de la tiroides hiperactiva. El hipertiroidismo puede acelerar el metabolismo del organismo y provocar lo siguiente:

  • Pérdida de peso
  • Taquicardia o arritmia
  • Nerviosismo o irritabilidad
  • Deposiciones frecuentes
  • Exceso de sudoración

Cuándo consultar al médico

Si desarrollas signos y síntomas que podrían asociarse con un tumor pituitario, consulta con el médico. Los tumores pituitarios a menudo pueden tratarse para que los niveles hormonales regresen a la normalidad y aliviar los signos y síntomas.

Si sabes que en tu familia hay antecedentes de neoplasia endocrina múltiple, tipo 1 (NEM 1), habla con el médico sobre las pruebas periódicas que podrían ayudar a detectar un tumor de la glándula hipófisis de forma temprana.

Causas

Aún se desconoce la causa del crecimiento celular descontrolado en la glándula hipófisis, que produce un tumor.

La glándula hipófisis es una pequeña glándula con forma de guisante situada en la base del cerebro, un poco detrás de la nariz y entre las orejas. A pesar de su tamaño pequeño, la glándula influye prácticamente en todas las partes del cuerpo. Las hormonas que produce ayudan a regular funciones importantes, como el crecimiento, la presión arterial y la reproducción.

Un pequeño porcentaje de casos de tumores de la glándula hipófisis es hereditario, pero la mayoría no tiene un factor hereditario aparente. De todos modos, los científicos sospechan que las alteraciones genéticas desempeñan un rol importante en la forma en que se desarrollan los tumores hipofisarios.

Glándula hipófisis y el hipotálamo

La hipófisis y el hipotálamo están dentro del cerebro y controlan la producción de hormonas.

Factores de riesgo

Las personas con una historia clínica familiar de determinadas enfermedades hereditarias, como la neoplasia endocrina múltiple, tipo 1 (NEM 1), tienen un mayor riesgo de tener tumores pituitarios. En esta enfermedad, se producen múltiples tumores en diversas glándulas del sistema endocrino. Se ofrece hacer pruebas genéticas para este trastorno.

Complicaciones

Los tumores pituitarios generalmente no crecen ni se diseminan de manera extensa. Sin embargo, pueden afectar tu salud y posiblemente provocar lo siguiente:

  • Cambios en la visión.Un tumor pituitario puede ejercer presión sobre los nervios ópticos.
  • Deficiencia hormonal permanente.La presencia de un tumor pituitario o la extirpación de uno pueden alterar el suministro hormonal de forma permanente, que quizás deba reemplazarse con medicamentos hormonales.

Una complicación poco frecuente, pero posiblemente grave, de un tumor pituitario es la apoplejía pituitaria, cuando se produce un sangrado repentino hacia el tumor. Se siente como el dolor de cabeza más intenso que hayas tenido. La apoplejía pituitaria requiere de tratamiento de emergencia, generalmente con corticoesteroides y posiblemente cirugía.

Diagnóstico

Los tumores pituitarios a menudo no se diagnostican dado que sus síntomas se parecen a los de otras afecciones. Y algunos tumores pituitarios se detectan a partir de pruebas médicas para otras afecciones.

Para diagnosticar un tumor pituitario, tu médico posiblemente haga una historia clínica detallada y un examen físico. Podría solicitar estudios tales como los siguientes:

  • Análisis de sangre y orina. Estas pruebas pueden determinar si tienes exceso de producción o deficiencia de hormonas.
  • Estudios por imágenes del cerebro. Una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) del cerebro pueden ayudar al médico a determinar la ubicación y el tamaño de un tumor pituitario.
  • Análisis de la visión.Esto puede determinar si un tumor pituitario ha alterado tu vista o visión periférica.

Además, el médico podría derivarte a un endocrinólogo para hacer pruebas más amplias.

Tratamiento

Muchos tumores de la glándula hipófisis no requieren tratamiento. El tratamiento de los que sí requieren depende del tipo de tumor, su tamaño y cuánto ha crecido en el cerebro. La edad y el estado de salud general también son factores.

El tratamiento conlleva un equipo de expertos médicos, que posiblemente incluyen un cirujano de cerebro (neurocirujano), un especialista del sistema endocrino (endocrinólogo) y un radioncólogo. Los médicos generalmente usan cirugía, radioterapia y medicamentos, ya sea solos o en combinación, para tratar un tumor pituitario y regresar la producción de hormonas a niveles normales.

Cirugía

La extirpación quirúrgica de un tumor pituitario generalmente es necesaria si el tumor presiona los nervios ópticos o si el tumor está produciendo determinadas hormonas en exceso. El éxito de la cirugía depende del tipo de tumor, su ubicación, su tamaño y si el tumor invadió los tejidos cercanos. Las dos técnicas quirúrgicas principales para tratar los tumores pituitarios son las siguientes:

  • Enfoque transesfenoidal transnasal endoscópico. Este generalmente le permite a tu médico extirpar el tumor a través de la nariz y los senos sin hacer una incisión externa. Ninguna otra parte del cerebro se ve afectada y no hay cicatriz visible. Los tumores grandes pueden ser difíciles de extirpar de esta forma, especialmente si un tumor invadió tejido cerebral o nervios cercanos.
  • Enfoque transcraneal (craneotomía). El tumor se extirpa a través de la parte superior del cráneo a través de una incisión en el cuero cabelludo. Mediante este procedimiento es más fácil llegar a tumores grandes o más complicados.

Radioterapia

La radioterapia emplea fuentes de radiación de energía alta para destruir los tumores. Puede utilizarse después de una cirugía o sola, si la cirugía no es una opción. La radioterapia puede ser beneficiosa si un tumor persiste o regresa después de la cirugía y provoca signos y síntomas que los medicamentos no alivian. Los métodos de radioterapia incluyen los siguientes:

  • Radiocirugía estereotáctica. A menudo administrada como una única dosis alta, centra los rayos de radiación sobre el tumor sin hacer una incisión. Administra rayos de radiación del tamaño y la forma del tumor hacia el tumor con la ayuda de técnicas especiales de imágenes del cerebro. Radiación mínima entra en contacto con el tejido sano que rodea el tumor y reduce el riesgo de daño en el tejido normal.
  • Radiación con haz externo. Administra radiación en pequeños incrementos con el paso del tiempo. Se realiza una serie de tratamientos, generalmente cinco veces a la semana durante un período de cuatro a seis semanas, de manera ambulatoria. Si bien este tratamiento generalmente es eficaz, puede tardar años en controlar completamente el crecimiento del tumor y la producción de hormonas. La radioterapia también puede dañar las células pituitarias normales restantes y el tejido cerebral normal, particularmente cerca de la glándula pituitaria.
  • Radioterapia de intensidad modulada. En este tipo de radioterapia se utiliza una computadora que le permite al médico dar forma a los rayos y rodear el tumor desde varios ángulos diferentes. La potencia de los rayos también se puede limitar, lo que significa que los tejidos circundantes recibirán menos radiación.
  • Terapia con rayos de protones. Es otra opción de radiación. Este tipo emplea iones cargados positivamente (protones) en lugar de rayos X. A diferencia de los rayos X, los rayos de protones se detienen tras liberar su energía en su objetivo. Los rayos pueden controlarse con cuidado y pueden usarse en tumores con menos riesgo para los tejidos sanos. Este tipo de terapia requiere de equipos especiales y no está ampliamente disponible.

Las complicaciones y los beneficios de estos tipos de radioterapia a menudo no son inmediatos y pueden tardar meses o años en ser completamente eficaces. Un radiooncólogo evaluará tu afección y analizará las ventajas y las desventajas de cada opción contigo.

Medicamentos

El tratamiento con medicamentos podría ayudar a bloquear el exceso de secreción hormonal y, en ocasiones, a encoger determinados tipos de tumores hipofisarios:

  • Tumores de secreción de la prolactina (prolactinomas). Los medicamentos cabergolina y bromocriptina (Parlodel) disminuyen la secreción de prolactina y, a menudo, reducen el tamaño de los tumores. Los posibles efectos secundarios incluyen somnolencia, mareos, náuseas, congestión nasal, vómitos, diarrea o estreñimiento, confusión y depresión. Algunas personas desarrollan conductas compulsivas, como apostar, mientras toman estos medicamentos.
  • Tumores productores de ACTH (síndrome de Cushing). La mifepristona (Korlym, Mifeprex) está aprobada para las personas con síndrome de Cushing que tienen diabetes tipo 2 o intolerancia a la glucosa. La mifepristona no aumenta la producción de cortisol, pero anula los efectos del cortisol en los tejidos. Algunos de los efectos secundarios incluyen fatiga, náuseas, vómitos, dolores de cabeza, dolores musculares, presión arterial alta, niveles bajos de potasio e hinchazón.

    La medicación más nueva para el síndrome de Cushing es la pasireotida (Signifor), la cual disminuye la producción de ACTH de un tumor hipofisario. Esta medicación se aplica de forma inyectable, dos veces por día. Se la recomienda si la cirugía hipofisaria no resulta exitosa o no se la puede realizar. Los efectos secundarios son bastante comunes y pueden incluir diarrea, náuseas, nivel alto de azúcar en sangre, dolor de cabeza, dolor abdominal y fatiga.

  • Tumores de secreción de la hormona del crecimiento. Hay dos tipos de medicamentos disponibles para estos tipos de tumores pituitarios; son especialmente útiles si una cirugía no ha sido satisfactoria para la normalización de la producción de hormona del crecimiento. Un tipo de medicamento conocido como análogo de la somatostatina, el cual incluye medicamentos como el octreótido (Sandostatin) y lanreótido (Somatuline Depot), produce una reducción de la producción de la hormona del crecimiento y puede encoger el tumor. Se administran como inyecciones, generalmente cada cuatro semanas.

    Estos medicamentos pueden provocar efectos secundarios, como náuseas, vómitos, diarrea, dolor de estómago, mareos, dolor de cabeza y dolor en el sitio de inyección. Muchos de estos efectos secundarios mejoran o incluso desaparecen con el tiempo. También pueden provocar cálculos biliares y pueden empeorar la diabetes mellitus.

    El segundo tipo de medicamentos, pegvisomant (Somavert), anula el efecto del exceso de hormona del crecimiento en el cuerpo. Este medicamento, que se administra mediante inyecciones diarias, puede provocar daño hepático en algunas personas.

Reemplazo de las hormonas pituitarias

Si un tumor pituitario o una cirugía para extirparlo reduce la producción de hormonas, posiblemente necesitará hormonas de reemplazo para mantener niveles hormonales normales. Algunas personas que reciben radioterapia también necesitan reemplazo hormonal pituitario.

Espera en observación

En la espera en observación (también conocida como observación, terapia expectante o terapia diferida), posiblemente necesites pruebas de seguimiento regulares para determinar si crece el tumor. Esta podría ser una opción si el tumor no causa signos ni síntomas.

Muchas personas con tumores pituitarios viven normalmente sin tratamiento si el tumor no causa otros problemas. Si eres más joven, la espera en observación podría ser una opción siempre que aceptes la posibilidad de que el tumor cambie o crezca durante el período de observación y requiera posiblemente de tratamiento. Tú y tu médico pueden evaluar los riesgos del desarrollo de síntomas frente al tratamiento.

Cirugía transesfenoidal transnasal

En la cirugía endoscópica transesfenoidal transnasal, se coloca un instrumento quirúrgico a través del orificio nasal y a lo largo del tabique nasal para acceder a un tumor pituitario.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Es normal que tú y tu familia se hagan preguntas durante todo el diagnóstico y tratamiento de un tumor pituitario. El proceso puede ser abrumador y aterrador. Por esta razón, es importante obtener la mayor cantidad posible de información acerca de tu afección. Cuánto más sepan y comprendan tú y tu familia sobre cada aspecto de tu atención, mejor.

También puede resultarte útil compartir tus sentimientos con otras personas que estén atravesando situaciones similares. Consulta para ver si en tu área hay disponibles grupos de apoyo para personas con tumores pituitarios y sus familias. Los hospitales a menudo patrocinan estos grupos. Tu equipo médico quizás también pueda ayudarte a encontrar el apoyo emocional que puedes necesitar.

Preparación antes de la cita

Probablemente, lo primero que harás será consultar a tu médico de atención primaria. Si tu médico encuentra evidencia de un tumor pituitario, podría recomendarte consultar a varios especialistas, como un cirujano de cerebro (neurocirujano) o un médico que se especialice en trastornos del sistema endocrino (endocrinólogo).

A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte para tu consulta.

Lo que puedes hacer

Al momento de programar la consulta, asegúrate de preguntar si necesitas hacer algo con anticipación, como ayunar antes de hacerte una prueba específica. Haz una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la consulta
  • Información personal clave, como situaciones de estrés importantes o cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares
  • Medicamentos, vitaminas o suplementos que tomes, incluidas las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Solicita a un familiar o un amigo que te acompañe, de ser posible, para que te ayude a recordar la información que recibas.

En el caso de un tumor pituitario, estas son preguntas para hacerle al médico:

  • ¿Qué puede haber causado mis síntomas o mi enfermedad?
  • ¿Cuáles son otras posibles causas?
  • ¿Qué especialistas debería ver?
  • ¿Qué análisis necesito?
  • ¿Cuál es el mejor plan de acción?
  • ¿Qué alternativas hay al enfoque principal sugerido?
  • Tengo estos otros trastornos de salud. ¿Cómo puedo manejarlos de forma conjunta?
  • ¿Existen restricciones que tengo que seguir?
  • ¿Existen folletos u otro material impreso que pueda tener? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron tus síntomas?
  • ¿Han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar tus síntomas?
  • ¿Te has sometido a pruebas de diagnóstico por imágenes de la cabeza por alguna razón en el pasado?

Last Updated Mar 16, 2019


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