Hipogonadismo masculino

Perspectiva general

El hipogonadismo masculino es una afección en la que el organismo no produce la testosterona suficiente (la testosterona es una hormona que tiene un rol clave en el crecimiento masculino y en el desarrollo durante la pubertad), o bien su capacidad para producir esperma es deficiente, o ambas cosas.

Puede que nazcas con hipogonadismo masculino o que desarrolles esta afección más adelante, a menudo a partir de una lesión o una infección. Los efectos y lo que podrías hacer para mitigarlos dependen de la causa y el momento de tu vida en que se haya presentado el hipogonadismo masculino. Algunos tipos de hipogonadismo masculino pueden tratarse con terapia de reemplazo de testosterona.

Síntomas

El hipogonadismo puede comenzar durante el desarrollo fetal, antes de la pubertad o durante la adultez. Los signos y síntomas dependen del momento en que se manifiesta la enfermedad.

Desarrollo fetal

Si el cuerpo no produce suficiente testosterona durante el desarrollo fetal, el resultado puede ser un retraso en el crecimiento de los órganos sexuales externos. Según el momento en que se manifiesta el hipogonadismo y cuánta testosterona hay presente, un niño que genéticamente es de sexo masculino puede nacer con:

  • Genitales femeninos
  • Genitales ambiguos, es decir, genitales que no son claramente masculinos ni femeninos
  • Genitales masculinos subdesarrollados

Pubertad

El hipogonadismo masculino puede retrasar la pubertad o provocar un desarrollo incompleto o la falta de desarrollo normal. Puede causar lo siguiente:

  • Menos desarrollo de la masa muscular
  • Falta del agravamiento de la voz
  • Alteraciones en el crecimiento del vello corporal
  • Retraso en el crecimiento del pene y los testículos
  • Crecimiento excesivo de los brazos y las piernas en relación al tronco del cuerpo
  • Crecimiento de tejido mamario (ginecomastia)

Adultez

En el caso de los adultos varones, el hipogonadismo puede alterar determinadas características físicas masculinas y afectar el funcionamiento reproductivo normal. Algunos de los signos y síntomas son:

  • Disfunción eréctil
  • Esterilidad
  • Menor crecimiento de la barba y el vello corporal
  • Disminución de la masa muscular
  • Crecimiento de tejido mamario (ginecomastia)
  • Pérdida de masa ósea (osteoporosis)

El hipogonadismo también puede provocar cambios mentales y emocionales. A medida que disminuye la testosterona, algunos hombres pueden tener síntomas similares a los que sufren las mujeres con la menopausia. Estos pueden ser:

  • Fatiga
  • Disminución del deseo sexual
  • Dificultad para concentrarse
  • Sofocos

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si tienes alguno de los síntomas del hipogonadismo masculino. Establecer la causa del hipogonadismo es un paso inicial importante para obtener un tratamiento adecuado.

Sistema reproductivo masculino

El aparato reproductor masculino produce, almacena y transporta espermatozoides. Los testículos producen espermatozoides. El líquido proveniente de las vesículas seminales y la glándula prostática se combina con los espermatozoides para producir semen. El pene eyacula semen durante las relaciones sexuales.

Causas

El hipogonadismo masculino hace que los testículos no produzcan suficiente testosterona, la hormona sexual masculina. Existen dos tipos básicos de hipogonadismo:

  • Primario. Este tipo de hipogonadismo, también conocido como «insuficiencia testicular primaria», se origina a partir de un problema en los testículos.
  • Secundario. Este tipo de hipogonadismo ocurre por un problema en el hipotálamo o la hipófisis, las partes del cerebro que indican a los testículos que produzcan testosterona. El hipotálamo produce una hormona que libera gonadotropina, que indica a la hipófisis que produzca la hormona foliculoestimulante y la hormona luteinizante. La hormona luteinizante luego indica a los testículos que produzcan testosterona.

Cualquier tipo de hipogonadismo puede ser causado por una característica hereditaria (congénito) o se puede producir como consecuencia de un acontecimiento posterior (adquirido), como una lesión o una infección. En algunos casos, se puede padecer el hipogonadismo primario y secundario juntos.

Hipogonadismo primario

Algunas de las causas frecuentes de hipogonadismo primario son:

  • Síndrome de Klinefelter. Este trastorno aparece a causa de una anomalía congénita de los cromosomas sexuales, X e Y. Un hombre normalmente tiene un cromosoma X y uno Y. En el caso del síndrome de Klinefelter, además del cromosoma Y, hay dos o más cromosomas X. El cromosoma Y tiene el material genético que determina el sexo de un niño y su desarrollo. El cromosoma X adicional que aparece en el síndrome de Klinefelter provoca el desarrollo anormal de los testículos, el cual tiene como resultado una producción insuficiente de testosterona.
  • Testículos no descendidos. Antes del nacimiento, los testículos se desarrollan dentro del abdomen y, normalmente, descienden al lugar permanente en el escroto. Algunas veces, uno o ambos testículos pueden no haber descendido al momento del nacimiento. Este trastorno suele corregirse en los primeros años de vida sin tratamiento. Si no se corrige en la primera infancia, puede provocar el funcionamiento incorrecto de los testículos y una producción baja de testosterona.
  • Orquitis urliana. Si presentas paperas en la adolescencia o la adultez y la enfermedad afecta a los testículos además de las glándulas salivales (orquitis urliana), es posible que se produzca un daño de los testículos a largo plazo. Esto puede afectar el funcionamiento normal de los testículos y la producción de testosterona.
  • Hemocromatosis. Una cantidad excesiva de hierro en la sangre puede provocar insuficiencia testicular o disfunción hipofisaria, las cuales afectan la producción de testosterona.
  • Lesión en los testículos. Debido a que los testículos se encuentran fuera del abdomen, son propensos a sufrir lesiones. Un daño en los testículos desarrollados normalmente puede provocar hipogonadismo. Un daño en un testículo tal vez no afecte la producción de testosterona total.
  • Tratamiento oncológico. La quimioterapia o la radioterapia para el tratamiento del cáncer pueden interferir en la producción de testosterona y espermatozoides. Los efectos de ambos tratamientos suelen ser temporales, pero existe la posibilidad de sufrir esterilidad permanente. A pesar de que muchos hombres recuperan la fecundidad unos meses después de terminar el tratamiento, pueden preservar espermatozoides antes de comenzar la terapia oncológica.

Hipogonadismo secundario

En el caso del hipogonadismo secundario, los testículos son normales pero funcionan incorrectamente debido a un problema de la hipófisis o el hipotálamo. El hipogonadismo secundario puede deberse a distintos trastornos, tales como:

  • Síndrome de Kallmann. El desarrollo anormal del hipotálamo, el área del cerebro que controla la secreción de hormonas hipofisarias, puede causar hipogonadismo. Esta anomalía también está asociada a problemas en el desarrollo del sentido del olfato (anosmia) y al daltonismo de los colores rojo y verde.
  • Trastornos hipofisarios. Una anomalía de la hipófisis puede afectar la liberación de hormonas de la hipófisis a los testículos, lo cual afecta la producción normal de testosterona. Un tumor hipofisario u otro tipo de tumor cerebral ubicado cerca de la hipófisis puede provocar insuficiencias de testosterona u otras hormonas. Además, el tratamiento de un tumor cerebral, como la cirugía o la radioterapia, puede afectar la función hipofisaria y provocar hipogonadismo.
  • Enfermedad inflamatoria. Ciertas enfermedades inflamatorias, como la sarcoidosis, la histiocitosis y la tuberculosis, comprometen el hipotálamo y la hipófisis y pueden afectar la producción de testosterona, lo cual provoca hipogonadismo.
  • VIH/sida. El VIH/sida puede provocar niveles bajos de testosterona ya que afecta al hipotálamo, la hipófisis y los testículos.
  • Medicamentos. El consumo de determinados medicamentos, como analgésicos opiáceos y algunas hormonas, puede afectar la producción de testosterona.
  • Obesidad. Un sobrepeso significativo a cualquier edad puede estar asociado al hipogonadismo.
  • Envejecimiento normal. Los hombres mayores tienen niveles de testosterona más bajos que los más jóvenes. A medida que los hombres envejecen, hay una disminución lenta y continua en la producción de testosterona.
  • Enfermedad concurrente. El aparato reproductor puede dejar de funcionar temporalmente debido al estrés físico provocado por una enfermedad o cirugía, así como durante una situación de estrés emocional significativo. Esto es resultado de la disminución de las señales del hipotálamo y generalmente se soluciona con un tratamiento satisfactorio del trastorno de fondo.

El ritmo al cual disminuye la testosterona varía ampliamente según cada hombre. El 30 por ciento de los hombres mayores de 75 años tienen un nivel de testosterona por debajo del rango normal de testosterona de los hombres jóvenes. Hasta el día de hoy, sigue en debate la necesidad de realizar un tratamiento.

Glándula hipófisis y el hipotálamo

La hipófisis y el hipotálamo están dentro del cerebro y controlan la producción de hormonas.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de hipogonadismo se incluyen los siguientes:

  • Síndrome de Kallmann
  • Testículos no descendidos cuando bebé
  • Infección por paperas que haya afectado los testículos
  • Lesión en los testículos
  • Tumores hipofisarios o testiculares
  • VIH/SIDA
  • Síndrome de Klinefelter
  • Hemocromatosis
  • Quimioterapia o radioterapia previas
  • Apnea del sueño no tratada

El hipogonadismo puede heredarse. Si entre los antecedentes de salud de tu familia hay alguno de estos factores de riesgo, avísale a tu médico.

Complicaciones

Las complicaciones del hipogonadismo no tratado difieren según la edad en que se presentó: durante el desarrollo fetal, la pubertad o la adultez.

Desarrollo fetal

Un bebé puede nacer con:

  • Genitales ambiguos
  • Genitales anormales

Pubertad

El desarrollo puberal puede retrasarse o no completarse, lo cual tiene como resultado lo siguiente:

  • Ausencia o menor crecimiento de la barba y el vello corporal
  • Retraso del crecimiento del pene y los testículos
  • Crecimiento desproporcionado, generalmente una mayor longitud de los brazos y las piernas en comparación con el tronco
  • Agrandamiento de los pechos en los hombres (ginecomastia)

Adultez

Las complicaciones pueden ser las siguientes:

  • Esterilidad
  • Disfunción eréctil
  • Disminución del deseo sexual
  • Fatiga
  • Debilidad o disminución de la masa muscular
  • Agrandamiento de los pechos en los hombres (ginecomastia)
  • Menor crecimiento de la barba y el vello corporal
  • Osteoporosis

Diagnóstico

El médico te hará un examen físico durante el cual observará si tu desarrollo sexual, como el vello púbico, la masa muscular y el tamaño de tus testículos, corresponde a tu edad. Si tienes alguno de los signos o síntomas de hipogonadismo, el médico podría hacerte un análisis del nivel de testosterona en sangre.

La detección temprana en los niños puede ayudar a evitar problemas de pubertad tardía. El diagnóstico y el tratamiento precoces en los varones ofrece mejor protección contra la osteoporosis y otras afecciones relacionadas.

Los médicos formulan el diagnóstico de hipogonadismo sobre la base de los síntomas y los resultados de los análisis de sangre que miden la concentración de testosterona. Dado que la concentración de testosterona varía y, en general, es más alta por la mañana, el análisis de sangre se suele hacer al comenzar el día, antes de las 10 a. m.

Si los análisis confirman que la testosterona está baja, se puede determinar mediante otros análisis si esto se debe a un trastorno testicular o a una anomalía hipofisiaria. Según los signos y síntomas específicos, otros estudios pueden determinar puntualmente la causa. Estos estudios pueden incluir los siguientes:

  • Pruebas hormonales
  • Análisis del semen
  • Pruebas por imágenes de la hipófisis
  • Estudios genéticos
  • Biopsia testicular

Los análisis de testosterona también tienen una función importante en el control del hipogonadismo. Ayudan al médico a determinar la dosis adecuada del medicamento, tanto al inicio como con el paso del tiempo.

Tratamiento

Tratamiento para adultos

El tratamiento del hipogonadismo masculino depende de la causa y de cuánto te preocupe el tema de la fertilidad.

  • Reemplazo hormonal. En el caso del hipogonadismo causado por insuficiencia testicular, los médicos usan terapia de reemplazo hormonal (terapia de reemplazo de testosterona o TRT). La TRT recupera la fuerza muscular y previene la pérdida ósea. Además, los hombres que reciben TRT pueden presentar un aumento de energía, impulso sexual, función eréctil y sensación de bienestar.

    Si la causa es un problema hipofisario, las hormonas hipofisarias pueden estimular la producción de espermatozoides y recuperar la fertilidad. La terapia de reemplazo de testosterona puede usarse cuando la fertilidad no es un problema. Un tumor en la hipófisis quizá requiera extracción quirúrgica, medicamentos, radiaciones o el reemplazo de otras hormonas.

  • Reproducción asistida. Aunque a menudo no hay tratamiento eficaz para que un hombre con hipogonadismo primario recupere la fertilidad, la tecnología de reproducción asistida puede ser útil. Esta tecnología incluye una variedad de técnicas diseñadas para ayudar a las parejas que no han conseguido concebir.

Tratamiento para los varones

En los varones, la terapia de reemplazo de testosterona (TRT) puede estimular la pubertad y el desarrollo de características sexuales secundarias, como mayor masa muscular, barba y crecimiento del vello púbico, además de crecimiento del pene. Es posible usar hormonas hipofisarias para estimular el crecimiento de los testículos. Con una dosis inicial baja de testosterona y aumentos graduales se puede ayudar a prevenir las reacciones adversas y replicar con mayor precisión el aumento lento de testosterona que tiene lugar durante la pubertad.

Tipos de terapia de reemplazo de testosterona

Existen varios métodos para administrar testosterona. Elegir un tratamiento determinado depende de tu preferencia por un sistema de administración en particular, los efectos secundarios y el costo. Algunos métodos son los siguientes:

  • Inyecciones. Las inyecciones de testosterona (cipionato de testosterona, enantato de testosterona) son seguras y eficaces. Las inyecciones se aplican en un músculo. Los síntomas pueden fluctuar entre una y otra dosis, según la frecuencia con que se apliquen las inyecciones.

    Tú o alguno de tus familiares puede aprender a aplicar las inyecciones de TRT (terapia de reemplazo de testosterona). Si te incomoda tener que aplicarte las inyecciones tú mismo, una enfermera o un médico pueden hacerlo por ti.

    El undecanoato de testosterona (Aveed), una inyección que la Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó hace poco, se aplica con menos frecuencia, pero debe administrarlo un profesional de salud y puede tener efectos secundarios graves.

  • Parches. Hay un parche que contiene testosterona (Androderm) y que se aplica cada noche en la espalda, el abdomen, la parte superior del brazo o el muslo. El lugar de aplicación debe rotarse para mantener intervalos de siete días entre una aplicación y otra en el mismo lugar, a fin de reducir las reacciones cutáneas.
  • Gel. Hay a la venta muchos preparados en gel, que se aplican de maneras diferentes. Según la marca, frotas el gel con testosterona en la piel de la parte superior del brazo o el hombro (AndroGel, Testim, Vogelxo), lo aplicas con un aplicador debajo de las axilas (Axiron) o bombeas la dosis exacta sobre el frente y la parte interna del muslo (Fortesta).

    A medida que el gel se seca, el organismo absorbe la testosterona a través de la piel. La aplicación de la terapia de reemplazo de testosterona en gel parece causar menos reacciones cutáneas que los parches. No te duches ni te bañes durante varias horas después de haberte aplicado el gel, a fin de asegurarte de que se haya absorbido correctamente.

    Uno de los posibles efectos secundarios del gel es la transferencia del medicamento a otra persona. Evita el contacto directo con la piel de otra persona hasta que el gel se haya secado por completo o cubre el área después de aplicarlo.

  • Encías y mejillas (cavidad bucal). Una pequeña porción de sustancia similar a una masilla plástica actúa como terapia de reemplazo de testosterona (Striant) entre la encía y la mejilla suministrando testosterona a través de la depresión natural que hay por encima de los dientes de arriba, donde la encía se une con el labio superior (cavidad bucal). Este producto se adhiere rápidamente a la línea de la encía y permite la absorción de la testosterona hacia el torrente sanguíneo.
  • Nasal. La testosterona puede aplicarse por medio de un émbolo dentro de las fosas nasales, en forma de gel. Esta opción reduce el riesgo de que el medicamento se transfiera a otra persona a través del contacto con la piel. La testosterona administrada por la nariz debe aplicarse dos veces en cada fosa nasal, tres veces al día, lo que lo convierte en un método de administración menos conveniente que los otros.
  • Pellets (pequeños cilindros) implantables. Los pellets con testosterona (Testopel) se implantan quirúrgicamente debajo de la piel cada tres a seis meses.

La testosterona oral no se recomienda para el reemplazo hormonal a largo plazo porque podría causar problemas hepáticos.

El tratamiento con testosterona conlleva diversos riesgos, entre ellos, contribuir a la apnea del sueño; estimular el crecimiento no canceroso de la próstata; agrandar las mamas; limitar la producción de esperma; estimular el crecimiento de un cáncer de próstata ya existente, y formar coágulos de sangre en las venas. La investigación reciente también sugiere que el tratamiento con testosterona podría aumentar el riesgo de ataque al corazón.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

  • Prevenir la osteoporosis. Si el hipogonadismo aparece durante la adultez, introduce cambios en tu estilo de vida y de alimentación para prevenir la osteoporosis. Para reducir el riesgo de osteoporosis es necesario hacer ejercicio físico en forma regular y consumir las cantidades correctas de calcio y vitamina D, a fin de mantener los huesos fuertes. El Instituto de Medicina recomienda 1000 miligramos (mg) de calcio y 600 unidades internacionales (UI) de vitamina D por día en los hombres de 19 a 70 años. Esa recomendación asciende a 1200 mg de calcio y 800 UI de vitamina D por día en los hombres de 71 años en adelante. Habla con el médico sobre las pautas alimentarias que sean adecuadas para ti.
  • Obtén información sobre la disfunción eréctil o la esterilidad. Las afecciones que provoca el hipogonadismo pueden causar problemas psicológicos y con las relaciones interpersonales. Conoce qué puedes esperar de estas afecciones y qué hacer si se generan sentimientos nuevos o incómodos entre tú y tu pareja.
  • Reduce el estrés. Habla con el médico sobre cómo reducir la ansiedad y el estrés que suelen acompañar a estas afecciones. Para muchos hombres, el asesoramiento psicológico o familiar es muy beneficioso.

    Los grupos de apoyo ayudan a las personas con hipogonadismo y afecciones relacionadas a enfrentar situaciones y desafíos similares. También es importante ayudar a tu familia a entender el diagnóstico de hipogonadismo.

  • Date tiempo para adaptarte. Los adolescentes con hipogonadismo suelen sentir que no encajan. La terapia de reemplazo de testosterona desencadenará la pubertad. Cuando se la administra lentamente, de modo que dé tiempo para la adaptación a los cambios físicos y las sensaciones nuevas, la terapia reduce las posibilidades de que se presenten problemas sociales o emocionales.

Preparación antes de la cita

Aunque es probable que comiences por consultar a tu médico de cabecera o a un médico general o de familia, quizá debas consultar a un médico que se especialice en las glándulas productoras de hormonas (endocrinólogo). Si tu médico de cabecera sospecha que tienes hipogonadismo masculino, posiblemente te derive a un endocrinólogo. O bien, puedes pedir tú una derivación.

A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte para la consulta y saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Toma nota de cualquier síntoma que tengas, incluso los que puedan parecer no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso lo que te genera mayor estrés, cualquier cambio reciente en tu vida y los antecedentes de enfermedades o cirugías de la infancia.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, así como también cualquier vitamina o suplemento que estés tomando.
  • Escribe preguntas para hacerle a tu médico.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. En el caso del hipogonadismo masculino, algunas de las preguntas básicas para el médico incluyen:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Esta enfermedad suele ser temporal o crónica?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de cada tratamiento?
  • ¿Qué tratamiento le parece que será mejor para mí?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque que me sugiere?
  • Tengo otras afecciones. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

Si tienes otras preguntas, no dudes en hacerlas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, tales como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Qué tan graves son los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?
  • ¿Cuándo comenzaste con la pubertad? ¿Te pareció que fue antes o después que tus amigos?
  • ¿Tuviste algún problema de desarrollo cuando eras niño o adolescente?
  • ¿Sufriste alguna vez un traumatismo en los testículos?
  • ¿Y un traumatismo en el cráneo?
  • ¿Tuviste paperas (parotiditis) cuando eras niño o adolescente? ¿Recuerdas haber tenido dolor en los testículos cuando tuviste paperas?
  • ¿Tuviste testículos no descendidos cuando eras bebé?
  • ¿Te operaron de alguna hernia inguinal o tuviste alguna cirugía en los genitales en tu infancia?

Last Updated Sep 29, 2016


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