Neurofibromatosis

Perspectiva general

La neurofibromatosis es un trastorno genético en el que se forman tumores en el tejido nervioso. Estos tumores se pueden desarrollar en cualquier parte del sistema nervioso, incluido el cerebro, la médula espinal y los nervios. La neurofibromatosis generalmente se diagnostica en la infancia o en los primeros años de la edad adulta.

Los tumores no suelen ser cancerosos (benignos), pero, en algunas ocasiones, pueden volverse cancerosos (malignos). Los síntomas a menudo son leves. Sin embargo, las complicaciones de la neurofibromatosis pueden incluir pérdida de la audición, deterioro del aprendizaje, problemas en el corazón y en los vasos sanguíneos (cardiovasculares), pérdida de la visión y dolor intenso.

El tratamiento de la neurofibromatosis se centra en estimular un crecimiento y un desarrollo saludables en los niños que sufren este trastorno, así como en controlar las complicaciones de forma temprana. Cuando la neurofibromatosis provoca tumores de gran tamaño o tumores que ejercen presión sobre un nervio, la cirugía puede reducir los síntomas. Algunas personas pueden obtener beneficios de otras terapias, como la radiocirugía estereotáctica o los medicamentos para controlar el dolor.

Síntomas

Existen tres tipos de neurofibromatosis, cada uno tiene diferentes signos y síntomas.

Neurofibromatosis tipo 1

La neurofibromatosis tipo 1 (NF1) suele manifestarse en la niñez. Los signos suelen aparecer en el nacimiento o poco después y casi siempre alrededor de los 10 años. Los signos y síntomas a menudo son leves a moderados, pero la gravedad puede variar.

Los signos y síntomas incluyen los siguientes:

  • Manchas cutáneas sin relieve de color marrón claro (manchas de color café con leche). Es frecuente que muchas personas tengan estas manchas inofensivas. Tener más de seis manchas de color café con leche es un fuerte indicio de neurofibromatosis tipo 1. Habitualmente se presentan en el nacimiento o aparecen durante los primeros años de vida. Luego de la niñez temprana, dejan de aparecer manchas nuevas.
  • Pecas en la zona de las axilas y la ingle. Por lo general, las pecas aparecen entre los 3 y 5 años. Las pecas son más chicas que las manchas de color café con leche y suelen aparecer agrupadas en pliegues cutáneos.
  • Pequeñas protuberancias en el iris del ojo (nódulos de Lisch). Estos nódulos inofensivos no se pueden ver fácilmente y no afectan la visión.
  • Protuberancias suaves del tamaño de un guisante que se manifiestan sobre la piel o debajo de ella (neurofibromas). Estos tumores benignos, normalmente, se desarrollan en la piel o debajo de ella, pero también pueden crecer dentro del cuerpo. A veces, un bulto puede afectar a varios nervios (neurofibroma plexiforme). Los neurofibromas plexiformes pueden provocar una deformación del rostro cuando aparecen en la cara. Los neurofibromas pueden aumentar con el paso de los años.
  • Deformidades óseas. El crecimiento óseo anormal y la deficiencia en la densidad mineral ósea pueden causar deformidades óseas, como la curvatura de la columna vertebral (escoliosis) o las piernas arqueadas.
  • Tumor en el nervio óptico (glioma óptico.) Por lo general, estos tumores aparecen antes de los 3 años, rara vez durante los últimos años de la infancia y la adolescencia, y casi nunca en la adultez.
  • Dificultades de aprendizaje. El deterioro de la capacidad de pensamiento es frecuente en los niños con neurofibromatosis tipo 1, sin embargo, suele ser leve. Suele presentarse una dificultad de aprendizaje específica, como un problema con la lectura o la matemática. El trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) también es frecuente.
  • Tamaño de la cabeza superior al promedio. Los niños con neurofibromatosis tipo 1 suelen tener un tamaño de la cabeza superior al promedio debido al mayor volumen cerebral.
  • Baja estatura. Los niños con neurofibromatosis tipo 1 tienen una estatura inferior al promedio.

Neurofibromatosis tipo 2

La neurofibromatosis tipo 2 (NF2) es mucho menos frecuente que la NF1. Los signos y síntomas de la NF2 generalmente son consecuencia del desarrollo de tumores benignos, de crecimiento lento en ambos oídos (neuroma acústico), lo cual puede causar pérdida de la audición. También conocidos como schwannomas vestibulares, estos tumores crecen en el nervio que lleva el sonido y equilibra la información desde el oído interno hasta el cerebro.

Los signos y los síntomas generalmente aparecen en los últimos años de la adolescencia y los primeros años de la adultez y pueden variar en gravedad. Entre los signos y síntomas, se incluyen los siguientes:

  • Pérdida gradual de la audición
  • Zumbido en los oídos
  • Falta de equilibrio
  • Dolores de cabeza

A veces la NF2 puede conducir al crecimiento de schwannomas en otros nervios del cuerpo, incluidos los nervios craneales, espinales, visuales (ópticos) y periféricos. Entre los signos y síntomas de estos schwannomas se pueden incluir los siguientes:

  • Entumecimiento y debilidad en el brazo o piernas
  • Dolor
  • Dificultades para encontrar el equilibro
  • Rostro caído
  • Problemas de la visión o el desarrollo de cataratas

Schwannomatosis

Este tipo de neurofibromatosis poco frecuente generalmente afecta a personas mayores de 20 años. En promedio, los síntomas aparecen entre los 25 y los 30 años de edad. La schwannomatosis hace que se desarrollen tumores en los nervios craneales, espinales y periféricos, pero rara vez en el nervio que transporta la información del sonido y equilibrio desde el oído interno hasta el cerebro. Debido a que los tumores no suelen crecer en ambos nervios auditivos, la schwannomatosis no causa la pérdida auditiva que experimentan las personas que padecen NF2.

Entre los síntomas de la schwannomatosis se incluyen los siguientes:

  • Dolor crónico, el cual puede ocurrir en cualquier parte de su cuerpo y puede ser incapacitante.
  • Entumecimiento o debilidad en varias partes del cuerpo.
  • Pérdida muscular.

Cuándo consultar al médico

Consulta al médico si tú o tu hijo manifiestan signos o síntomas de neurofibromatosis. Por lo general, los tumores asociados a la neurofibromatosis son benignos y crecen lentamente. Por lo tanto, si bien es importante obtener un diagnóstico de manera oportuna, la situación no constituye una emergencia.

Causas

La neurofibromatosis se produce por malformaciones genéticas (mutaciones) que se heredan de padres a hijos o aparecen de forma espontánea en la concepción. Los genes específicos involucrados dependen del tipo de neurofibromatosis:

  • NF1. El gen NF1 se ubica en el cromosoma 17. Este gen produce una proteína llamada neurofibromina que ayuda a regular el crecimiento celular. El gen mutado provoca la pérdida de la neurofribromina, lo que permite el crecimiento celular sin control.
  • NF2. El gen NF2 se ubica en el cromosoma 22 y produce una proteína llamada merlina (también conocida como shwannamina), que suprime los tumores. La mutación del gen ocasiona la pérdida de merlina, y causa la proliferación descontrolada de las células.
  • Schwannomatosis. En la actualidad, se sabe de dos genes que provocan la schwannomatosis. Las mutaciones delos genes SMARCB1 y LZTR1, que suprimen los tumores, están asociadas con este tipo de neurofibromatosis.

Factores de riesgo

El principal factor de riesgo de la neurofibromatosis es tener antecedentes familiares del trastorno. Alrededor de la mitad de las personas con NF1 y NF2 heredaron la enfermedad del padre afectado. Las personas con NF1 y NF2 que no tienen familiares afectados probablemente tengan una nueva mutación genética.

NF1 y NF2 son trastornos autosómicos dominantes, lo cual significa que cualquier hijo de un padre con el trastorno tiene un 50 por ciento de probabilidades de heredar la mutación genética.

El patrón de herencia para la schwannomatosis es menos claro. Actualmente, los investigadores estiman que el riesgo de heredar la schwannomatosis de un padre afectado es de alrededor del 15 por ciento.

Patrón de la herencia autosómica dominante

En un trastorno autosómico dominante, el gen mutado es un gen dominante ubicado en uno de los cromosomas no sexuales (autosomas). Solo se necesita un gen mutado para ser portador de este tipo de trastorno. Una persona con un trastorno autosómico dominante (en este caso, el padre) tiene un 50 % de probabilidades de tener un hijo afectado con un gen mutado (gen dominante) y un 50 % de probabilidades de tener un hijo no afectado con dos genes normales (genes recesivos).

Complicaciones

Las complicaciones de la neurofibromatosis son diversas, incluso dentro de la misma familia. Por lo general, las complicaciones son producto del crecimiento de un tumor que distorsiona el tejido nervioso o genera presión sobre los órganos internos.

Complicaciones de la neurofibromatosis tipo 1 (NF1)

Entre las complicaciones de MF1 se incluyen las siguientes:

  • Problemas neurológicos. Las dificultades de aprendizaje y pensamiento son los problemas neurológicos más comunes asociados con la NF1. Las complicaciones poco frecuentes incluyen epilepsia y la acumulación de exceso de líquido en el cerebro.
  • Preocupaciones por la apariencia. Los signos visibles de neurofibromatosis, como manchas extensas de café con leche, muchos neurofibromas en la zona facial o neurofibromas grandes pueden causar ansiedad y angustia emocional, incluso si no son clínicamente graves.
  • Problemas óseos. Algunos niños tienen huesos que se formaron de manera anormal, lo que puede resultar en la inclinación de las piernas y fracturas que a veces no se curan. La NF1 puede causar una curvatura de la columna vertebral (escoliosis) que puede necesitar refuerzo o cirugía. La NF1 también se asocia con una disminución de la densidad mineral ósea, lo que aumenta el riesgo de huesos débiles (osteoporosis).
  • Problemas de vista. A veces, un tumor se desarrolla en niños en el nervio óptico (glioblastoma óptico), que puede afectar la vista.
  • Problemas en tiempos de cambio hormonal. Los cambios hormonales asociados con la pubertad o el embarazo pueden causar un aumento de los neurofibromas. La mayoría de las mujeres con NF1 tienen embarazos saludables, pero es probable que necesiten la supervisión de un obstetra que esté familiarizado con el trastorno.
  • Problemas cardiovasculares. Las personas con NF1 tienen un mayor riesgo de presión arterial alta y pueden desarrollar anomalías en los vasos sanguíneos.
  • Problemas de respiración. En raras ocasiones, los neurofibromas plexiformes pueden ejercer presión sobre la vía aérea.
  • Cáncer. Se estima que entre el 3 % y el 5 % de las personas con NF1 presentan tumores cancerosos. Estos generalmente surgen de los neurofibromas debajo de la piel o de los neurofibromas plexiformes. Las personas con NF1 también tienen un mayor riesgo de contraer otras formas de cáncer, como el cáncer de mama, la leucemia, el cáncer colorrectal, los tumores cerebrales y algunos tipos de cáncer de tejidos blandos. Las mujeres con NF1 deben comenzar la prueba de detección de cáncer de mama a una edad más temprana que la población general.
  • Tumor benigno de la glándula suprarrenal (feocromocitoma). Este tumor no canceroso secreta hormonas que elevan la presión arterial. Generalmente se necesita cirugía para extirpar el feocromocitoma.

Complicaciones de la neurofibromatosis tipo 2 (NF2)

Entre las complicaciones de la NF2 se incluyen las siguientes:

  • Sordera parcial o total
  • Lesión en el nervio facial
  • Problemas de vista
  • Tumores benignos pequeños de la piel (schwannomas de piel)
  • Debilidad o entumecimiento en las extremidades
  • Múltiples tumores cerebrales benignos o tumores de la columna vertebral (meningiomas) que requieren cirugías frecuentes

Complicaciones de la schwannomatosis

El dolor causado por la schwannomatosis puede ser debilitante y puede requerir tratamiento quirúrgico o el control de un especialista en dolor.

Diagnóstico

El médico comenzará con una revisión de tu historia clínica y antecedentes familiares, y te realizará un examen físico.

El médico puede utilizar una lámpara especial para revisar la piel en busca de manchas café con leche, las cuales pueden ayudar a diagnosticar la NF1.

Si se necesitan pruebas adicionales para diagnosticar la NF1, NF2 o schwannomatosis, el médico podría recomendarte lo siguiente:

  • Examen de ojos. Un oculista puede detectar nódulos de Lisch y cataratas.
  • Exámenes de audición y equilibrio. Una prueba que mide la audición (audiometría), una prueba que utiliza electrodos para registrar los movimientos de los ojos (electronestagmografía) y una prueba que mide los mensajes eléctricos que transmiten el sonido desde el oído interno al cerebro (respuesta auditiva provocada del tronco encefálico) pueden ayudar a evaluar la audición y los problemas de equilibrio en personas con NF2.
  • Estudios de diagnóstico por imágenes. Las radiografías, tomografías computarizadas o resonancias magnéticas pueden ayudar a identificar anomalías óseas, tumores en el cerebro o la médula espinal y tumores muy pequeños. Una resonancia magnética podría utilizarse para diagnosticar gliomas ópticos. Las pruebas de diagnóstico por imágenes también se utilizan a menudo para monitorear la NF2 y la schwannomatosis.
  • Pruebas genéticas. Las pruebas para identificar la NF1 y NF2 están disponibles y se pueden realizar antes del parto. Consulta con el médico sobre asesoramiento genético. Las pruebas genéticas no siempre identificarán la schwannomatosis porque otros genes desconocidos pueden estar involucrados con el trastorno. Sin embargo, algunas mujeres eligen las pruebas genéticas para detectar SMARCB1 y LZTR1 antes de tener hijos.

Para un diagnóstico de la NF1, debes tener al menos dos signos de la enfermedad. Si tu hijo solo tiene un signo y no tiene antecedentes familiares de la NF1, es probable que el médico lo controle para detectar el desarrollo de cualquier otro signo. Generalmente, un diagnóstico de NF1 se hace a los 4 años.

Las pruebas genéticas pueden ayudar a establecer el diagnóstico.

Tratamiento

No existe cura para la neurofibromatosis, pero los tratamientos pueden ayudar a reducir los síntomas. En general, cuanto antes tú o tu hijo estén bajo el cuidado de un médico capacitado en el tratamiento de la neurofibromatosis, mejor será el resultado.

Supervisión

Si tu hijo tiene NF1, es probable que el médico recomiende exámenes anuales adecuados para su edad para lo siguiente:

  • Evaluar la piel de tu hijo para detectar nuevos neurofibromas o cambios en los ya existentes
  • Comprobar la existencia de signos de presión arterial alta
  • Evaluar el crecimiento y desarrollo de tu hijo, incluida la altura, el peso y la circunferencia de la cabeza, de acuerdo con las tablas de crecimiento disponibles para niños con NF1
  • Comprobar la existencia de signos de pubertad temprana
  • Evaluar a tu hijo para detectar cualquier cambio esquelético y anomalías
  • Evaluar el desarrollo del aprendizaje de tu hijo y el progreso en la escuela
  • Obtener un examen ocular completo

Comunícate con el médico de inmediato si notas cambios en los signos o síntomas entre las visitas. Es importante descartar la posibilidad de un tumor canceroso y recibir el tratamiento correspondiente en una etapa temprana.

Cirugías y otros procedimientos

Es posible que el médico te recomiende una cirugía u otros procedimientos para tratar los síntomas graves o las complicaciones de la neurofibromatosis.

  • Cirugía para extirpar los tumores. Los síntomas se pueden aliviar mediante la extirpación de la totalidad o de una parte de los tumores que están comprimiendo el tejido cercano o dañando los órganos. Si tienes NF2 y has experimentado la pérdida de la audición, la compresión del tronco encefálico o el crecimiento de un tumor, el médico te podría recomendar una cirugía para extirpar los neurinomas del acústico que provocan los problemas. La extirpación completa de los schwannomas en las personas con schwannomatosis puede aliviar el dolor de manera considerable.
  • Radiocirugía estereotáctica. Este procedimiento envía radiación de forma precisa al tumor y no requiere una incisión. Si padeces NF2, la radiocirugía estereotáctica puede ser una opción para extirpar los neurinomas del acústico. La radiocirugía estereotáctica puede ayudar a conservar tu audición.
  • Implantes auditivos de tronco encefálico e implantes cocleares. Estos dispositivos podrían ayudar a mejorar tu audición si padeces NF2 y pérdida de la audición.

Tratamiento oncológico

Los tumores malignos y otros cánceres asociados con la neurofibromatosis se tratan con las terapias convencionales para el cáncer, como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. Un diagnóstico y un tratamiento tempranos son los factores más importantes que contribuyen a la obtención de resultados positivos.

Analgésicos

El manejo del dolor es una parte importante del tratamiento para la schwannomatosis. Tu médico puede recomendar lo siguiente:

  • Medicamentos para el dolor nervioso como la gabapentina (Neurontin, Gralise, Horizant) o la pregabalina (Lyrica).
  • Antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina.
  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina como la duloxetina (Cymbalta).
  • Medicamentos para la epilepsia como el topiramato (Topamax, Qudexy XR, Trokendi XR) o la carbamazepina (Carbatrol, Tegretol y otros).

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Cuidar a un niño con una afección crónica como la neurofibromatosis puede ser un desafío. Pero muchos niños con neurofibromatosis crecen y tienen vidas saludables con pocas complicaciones, si es que tienen alguna.

Para ayudarte a enfrentarla, haz lo siguiente:

  • Busca un médico de atención primaria en el que puedas confiar y que pueda coordinar la atención de tu hijo con otros especialistas. Children’s Tumor Foundation tiene una herramienta en línea para ayudarte a encontrar un especialista en neurofibromatosis en tu área.
  • Únete a un grupo de apoyo para padres que cuidan a niños con neurofibromatosis (TDAH), necesidades especiales o enfermedades crónicas en general.
  • Acepta ayuda para las necesidades diarias, como cocinar, limpiar o cuidar a tus otros hijos o simplemente tomar un descanso necesario.
  • Buscar apoyo académico para niños con dificultades de aprendizaje.

Preparación antes de la cita

Es posible que te deriven a un médico que se especialice en enfermedades del cerebro y del sistema nervioso (neurólogo).

Es una buena idea estar bien preparado para la consulta. A continuación, incluimos información que te ayudará a prepararte y a saber qué puedes esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Escribe una lista de preocupaciones, y anota cuándo las percibiste por primera vez.
  • Lleva la historia clínica y los antecedentes familiares completos, si el médico no lo tiene.
  • Anota información personal clave, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tú o tu hijo toman.
  • Lleva fotografías de cualquier familiar, vivo o fallecido, que pueda haber tenido signos y síntomas parecidos.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado. Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar el tiempo con el médico. Enumera las preguntas de la más importante a la menos importante, en caso de que se agote el tiempo. Para la neurofibromatosis, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Qué tipo de neurofibromatosis sospecha que tengo?
  • ¿Qué exámenes me recomienda?
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles?
  • ¿Cómo debería realizar un control de la enfermedad para detectar cambios?

Además de las preguntas que has preparado para hacerle a tu médico, no dudes en hacerle otras preguntas que se te ocurran.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas. Prepararte para responderlas puede darte tiempo luego para tratar otros puntos que quieras abordar. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo notaste los signos o los síntomas por primera vez? ¿Han cambiado con el tiempo?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de neurofibromatosis?

Last Updated Feb 5, 2019


Content from Mayo Clinic ©1998-2020 Mayo Foundation for Medical Education and Research (MFMER). All rights reserved. Terms of Use