Cuidado de pacientes con enfermedad de Alzheimer y demencia: facilitar la hora de comer

Para las personas que tienen enfermedad de Alzheimer u otros trastornos que causan demencia, los hábitos alimenticios y la nutrición pueden complicarse por varios factores. La mala alimentación puede deberse a los cambios en la memoria, en el comportamiento y en los sentidos. A su vez, esta puede deteriorar los comportamientos y la salud general.

Si cuidas a alguien con demencia, debes entender qué causa los problemas de alimentación y cómo puedes favorecer una buena alimentación.

Causas de la mala nutrición

La falta de interés en la comida, los malos hábitos alimenticios, la resistencia a comer o la pérdida de apetito pueden estar relacionados con una serie de problemas.

  • Pérdida de memoria. Una persona con demencia puede olvidarse de comer o beber.
  • Problemas de secuenciación o multitarea. Los desafíos con la planificación, el seguimiento de pasos o la realización de múltiples tareas pueden llevar a dificultades para cocinar o preparar las comidas.
  • Cambios sensoriales. La disminución del sentido del olfato o del gusto puede dar lugar a una falta de interés en la comida.
  • Agitación. La agitación y los cambios de comportamiento relacionados pueden hacer que sea difícil comer lo suficiente durante las comidas.
  • Problemas dentales. Las dentaduras postizas mal ajustadas, las llagas en la boca u otros problemas dentales pueden dar lugar a que se eviten los alimentos o las bebidas.
  • Medicamentos. Algunos medicamentos pueden provocar la pérdida de apetito.
  • Falta de ejercicio. La falta de ejercicio puede resultar en una pérdida de apetito.
  • Coordinación deficiente. Un cambio en la coordinación física puede dificultar el manejo de los utensilios.
  • Depresión. La depresión puede dar lugar a una falta de interés en la comida y a una disminución del apetito.
  • Estreñimiento. La falta de fibra dietética, agua y ejercicio aumenta el riesgo de estreñimiento, lo que puede llevar a la falta de apetito.
  • Poca habilidad para masticar y tragar. En las etapas posteriores de la enfermedad, una persona con demencia probablemente tenga dificultades para masticar y tragar.

Apoyo a las personas con demencia en etapa temprana

Si la persona con demencia vive sola o no necesita cuidados constantes, puede tomar medidas para promover una buena nutrición:

  • Llama para recordarle que debe comer a la hora de la comida.
  • Ayuda con las compras para abastecer la cocina con alimentos saludables y fáciles de preparar.
  • Prepárale comidas por adelantado y muéstrale cómo preparar o calentar las comidas.
  • Usa servicios de entrega de comidas, comidas en los centros comunitarios para adultos u otros servicios que proporcionen comidas a los adultos mayores.

Apoyo a la hora de comer

Hay varias estrategias que pueden ayudar a la persona a tu cargo a tener la mejor experiencia posible a la hora de las comidas y a obtener una nutrición adecuada.

  • Rutina. Comer a la misma hora todos los días tanto como sea posible. Si las comidas son demasiado largas o difíciles, considera la posibilidad de hacer comidas frecuentes y más pequeñas a lo largo del día.
  • Hidratación. Ofrécele pequeños vasos de agua con frecuencia durante el día para promover la hidratación adecuada. Ofrécele alimentos con alto contenido de agua, como frutas, sopas, batidos y licuados.
  • Ambiente tranquilo. Evita las distracciones, como la televisión o la radio. Quita el desorden innecesario de la mesa. Apaga los teléfonos.
  • Platos y utensilios. Elige los platos más fáciles de usar: platos blancos en lugar de platos con dibujos, tazones en lugar de platos, cucharas en lugar de tenedores, o dedos en lugar de utensilios. Utiliza pajillas plegables o vasos con tapa.
  • Porciones de comida. Corta la comida en trozos del tamaño de un bocado antes de servirla o prepara comida que se pueda comer usando los dedos. Sirve un tipo de comida a la vez, ya que decidir qué comer puede ser causar agitación.
  • Elección de la comida. Haz algunas de sus comidas favoritas y familiares, siempre asegurándote de que haya generosas porciones de vegetales, frutas y cereales integrales.
  • Ánimo y demostración. Puedes ayudar con la mecánica básica de la alimentación demostrando cómo sostener una cuchara, cuándo tomar un trago o cómo masticar lo suficiente después de un bocado. Sostén suavemente la mano de la persona para ayudarla a usar un utensilio.

Alimentos que se deben evitar

Es probable que el médico recomiende limitar lo siguiente:

  • Alcohol. Evita las bebidas alcohólicas, ya que pueden inducir a la confusión o la agitación y aumentan el riesgo de sufrir caídas.
  • Cafeína. Limita las bebidas con cafeína, ya que aumentan el riesgo de deshidratación.
  • Peligros de atragantamiento. Evita los alimentos que son difíciles de masticar o tragar, como las zanahorias crudas, las palomitas de maíz y las nueces.

Apoyo profesional

Las conversaciones regulares sobre la nutrición son una parte importante del cuidado continuo de una persona con demencia. Un equipo de atención puede ayudarte a asegurar una nutrición adecuada.

  • Médico de atención primaria. Si hay cambios en el peso y los hábitos de alimentación, consulta con el médico. Pide asesoramiento sobre el uso de vitaminas o bebidas de suplementos.
  • Dietista. Un dietista con licencia puede ofrecer orientación sobre la planificación de comidas saludables y sencillas para una persona con demencia.
  • Terapeuta ocupacional. Un terapeuta ocupacional puede proporcionar servicios y capacitación que promuevan las habilidades de alimentación y sugerir herramientas que faciliten la alimentación.
  • Patólogo del habla y del lenguaje. Estos especialistas pueden proporcionar evaluaciones, terapia y capacitación para cuidadores para ayudar a personas que tengan dificultades para masticar y tragar.
  • Agencias de servicios. Una agencia del condado o del área para adultos mayores puede ayudarte a identificar programas de servicios o profesionales que apoyen la atención de la demencia.

Last Updated May 5, 2020


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