Licencia de maternidad: consejos para volver al trabajo

¿Temes el día en que finalice tu licencia de maternidad? No te desesperes. Las madres trabajadoras se enfrentan a muchos desafíos, pero con un poco de planificación pueden lograr que su transición de vuelta al trabajo sea tranquila.

Antes de que regreses a trabajar

Mientras estés de baja por maternidad, prepárate para un exitoso regreso al trabajo:

  • Encuentra una guardería fiable. Considera la posibilidad de recurrir a proveedores de atención médica e instalaciones locales de cuidado de niños o haz otros arreglos. Busca un entorno seguro y estimulante y cuidadores cualificados. Pídeles recomendaciones al médico de tu bebé, a tus amigos, vecinos y compañeros de trabajo. Revisa las referencias de los cuidadores y confía en tus instintos.
  • Habla con tu empleador. Aclara tus obligaciones laborales y tu horario para que sepas lo que se espera de ti cuando termine tu licencia de maternidad. Podrías preguntar sobre horarios flexibles, teletrabajo o trabajo a tiempo parcial.
  • Prepárate para seguir amamantando. Si planeas amamantar después de volver al trabajo, habla con tu empleador. Pregunta por una habitación limpia y privada con una salida para la extracción de leche. Considera la posibilidad de comprar o alquilar una bomba eléctrica que te permita extraer leche de ambos senos a la vez.

    Aproximadamente dos semanas antes de regresar al trabajo, ajusta tu horario de amamantamiento en casa de manera que estés bombeando al menos una vez al día y amamantando antes y después de tus próximas horas de trabajo. Pídele a otra persona que le dé a tu bebé un biberón de leche materna para ayudar al bebé a adaptarse. Si tienes una guardería en el lugar o cerca, considera la logística de amamantar al bebé durante el día de trabajo.

  • Fija una fecha de regreso al trabajo. Si puedes, vuelve a trabajar a finales de la semana. Eso hará que tu primera semana de vuelta al trabajo sea corta.

Al volver al trabajo

Cuando vuelvas al trabajo, tendrás altibajos hasta volverte más hábil con el manejo de las distintas exigencias. Estos son algunos consejos útiles:

  • Organizarte. Haz una lista de actividades cotidianas. Puedes dividir la lista en distintos tipos de tareas: para el trabajo, para el hogar, para ti o tu pareja. Identifica lo que necesitas hacer, lo que puede esperar y lo que puedes omitir.
  • Proporcionar continuidad en la atención médica. Desarrolla una buena relación con el cuidador de tu bebé. Charla con él o ella cuando dejes o busques a tu bebé. Comparte los conflictos familiares que puedan afectar al bebé. Pregunta lo que sucedió en tu ausencia, como un cambio en la deposición, en los patrones de alimentación o una nueva forma de jugar. Habla periódicamente sobre el progreso del bebé y cualquier posible preocupación.
  • Mantenerse conectado. Considera llamar o enviar un mensaje de texto diariamente al cuidador para saber cómo está tu bebé. Pon tu foto favorita del bebé en tu área de trabajo. Reserva un tiempo después del trabajo para reconectar con tu bebé.
  • Hacer planes de respaldo. Saber qué hacer si tu bebé está enfermo o si el cuidador no está disponible un día de trabajo, por ejemplo, si tú o tu pareja se toman el día libre o llaman a una niñera, un amigo o un ser querido para que cuide a tu bebé.
  • Honrar tu compromiso con la lactancia. Lleva al trabajo el sacaleches, recipientes para la leche extraída, una bolsa aislante y bolsas de hielo. Ten a mano almohadillas de lactancia, por si los pechos gotean. Si no encuentras el momento para extraer la leche, considera la posibilidad de hacerlo durante los recreos o trabaja desde casa para recuperar las horas perdidas. Trata de aumentar la lactancia materna con sesiones cortas y frecuentes justo antes del trabajo y tan pronto regreses a casa. También puedes extraer más leche los fines de semana para aumentar el suministro.
  • Buscar apoyo. Acepta la ayuda de tu pareja, seres queridos, amigos y compañeros de trabajo. Habla si te sientes culpable, triste o abrumado. Si tienes problemas para extraer leche en el trabajo o para amamantar a tu bebé en casa, ponte en contacto con un médico especialista en lactancia de un hospital o clínica local.
  • Alimentar tu propio bienestar. Las emociones pueden ser fuertes durante esta etapa. Tu bienestar emocional es tan importante como el cuidado de tu bebé. Relájate en la bañera después de acostar al bebé, o con un libro o música. Reducir los compromisos innecesarios. Escoge y mantiene un horario para dormir que sea razonable. En tus días libres, duerme cuando el bebé duerma.

No más culpa

Regresar al trabajo después de una licencia por maternidad tal vez presente conflictos emocionales para las madres. Recuerda que no existe la «madre perfecta». Trabajar fuera del hogar no te convierte en una mala madre; de hecho, en los estudios no se ha demostrado que los niños sufran algún tipo daño si las madres trabajan fuera del hogar.

Está bien que ansíes los desafíos y los aspectos sociales del trabajo. Sin embargo, debes equilibrar la familia y el trabajo para estar presente cuando estás con tu bebé. El niño que recibe cariño y atención se desarrollará bien, independientemente de si su madre trabaja o no.

Last Updated Apr 1, 2020


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