Enfermedad de Krabbe

Perspectiva general

La enfermedad de Krabbe es un trastorno hereditario que destruye el revestimiento protector (mielina) de las neuronas del cerebro y de todo el sistema nervioso.

En la mayoría de los casos, los signos y síntomas de la enfermedad de Krabbe se manifiestan en bebés antes de los 6 meses, y la enfermedad suele provocar la muerte antes de los 2 años de edad. Cuando se manifiesta en niños mayores y en adultos, el curso de la enfermedad puede variar mucho.

No hay cura para la enfermedad de Krabbe y el tratamiento se centra en la atención complementaria. Sin embargo, los trasplantes de células madre han demostrado tener cierto éxito en lactantes que se tratan antes de la aparición de los síntomas, y en algunos niños mayores y adultos.

La enfermedad de Krabbe afecta a aproximadamente 1 de cada 100 000 personas en los Estados Unidos. También se conoce como “leucodistrofia de células globoides”.

Síntomas

En la mayoría de los casos, los signos y síntomas de la enfermedad de Krabbe aparecen durante los primeros 2 a 5 meses de vida. Estos comienzan gradualmente y empeoran de forma progresiva.

Bebés

Los signos y síntomas frecuentes en la etapa temprana de la enfermedad incluyen los siguientes:

  • Dificultades para alimentarse
  • Llanto inexplicable
  • Irritabilidad extrema
  • Fiebre sin signos de infección
  • Disminución del estado de alerta
  • Retrasos en los hitos del desarrollo habituales
  • Espasmos musculares
  • Pérdida del control de la cabeza
  • Vómitos frecuentes

A medida que la enfermedad avanza, los signos y síntomas se agravan. Pueden ser algunos de los siguientes:

  • Convulsiones
  • Pérdida de las capacidades del desarrollo
  • Pérdida progresiva del oído y la vista
  • Contracción y rigidez de los músculos
  • Postura fija y tensa
  • Pérdida progresiva de la capacidad de tragar y respirar

Niños mayores y adultos

Cuando la enfermedad de Krabbe se manifiesta más tarde en la infancia o durante la edad adulta, los signos y síntomas pueden variar ampliamente. Pueden incluir los siguientes:

  • Pérdida progresiva de la visión
  • Dificultad para caminar (ataxia)
  • Disminución de las habilidades de pensamiento
  • Pérdida de destreza manual
  • Debilidad muscular

Por lo general, cuanto más temprano se presenta la enfermedad de Krabbe, más rápido evoluciona y más probable es que cause la muerte.

Algunas personas diagnosticadas durante la adolescencia o la edad adulta pueden tener síntomas menos graves, con debilidad muscular como afección primaria. Es posible que no sufran ningún deterioro de sus habilidades de pensamiento.

Cuándo debes consultar con un médico

Los signos y síntomas tempranos de la enfermedad de Krabbe en la infancia pueden indicar una serie de enfermedades o problemas de desarrollo. Por lo tanto, es importante obtener un diagnóstico preciso e inmediato si tu hijo tiene cualquier signo o síntoma de la enfermedad.

Los signos y síntomas asociados con mayor frecuencia a niños mayores y adultos tampoco son específicos de la enfermedad de Krabbe y requieren un diagnóstico oportuno.

Causas

La enfermedad de Krabbe aparece cuando una persona hereda dos copias de un gen alterado (mutado); una copia de cada padre.

Un gen proporciona una especie de modelo para producir proteínas. Si hay un error en este modelo, es posible que las proteínas producidas no funcionen correctamente. En el caso de la enfermedad de Krabbe, dos copias mutadas de un gen en particular generan una producción escasa o nula de una enzima llamada galactocerebrosidasa (GALC).

Las enzimas, como la GALC, son responsables de descomponer ciertas sustancias en el centro de reciclaje de una célula (lisosoma). En la enfermedad de Krabbe, el escaso suministro de enzimas GALC genera la acumulación de determinados tipos de grasas, llamadas galactolípidos.

Daño en las células nerviosas

Los galactolípidos existen normalmente en las células que producen y mantienen el recubrimiento protector de las células nerviosas (mielina). Sin embargo, la abundancia de galactolípidos tiene un efecto tóxico. Algunos galactolípidos provocan la autodestrucción de las células formadoras de mielina.

Otros galactolípidos son absorbidos por células especializadas que se alimentan de desechos presentes en el sistema nervioso llamadas microglías. El proceso de limpieza de esta cantidad excesiva de galactolípidos transforma a estas células que por lo general son útiles en células anormales y tóxicas llamadas células globoides, que promueven la inflamación que daña la mielina.

La posterior pérdida de mielina (desmielinización) evita que las células nerviosas envíen y reciban mensajes.

Factores de riesgo

La mutación genética asociada con la enfermedad de Krabbe solo causa la enfermedad si se heredan dos copias mutadas del gen. Una enfermedad provocada por dos copias mutadas se llama enfermedad autosómica recesiva.

Si cada padre tiene una copia mutada del gen, el riesgo del hijo sería el siguiente:

  • Un 25 % de posibilidades de heredar las dos copias mutadas, lo que generaría la enfermedad
  • Un 50 % de posibilidades de heredar solo una copia mutada, lo que haría que el hijo sea portador de la mutación, pero no generaría la enfermedad
  • Un 25 % de posibilidades de heredar dos copias normales del gen

Análisis genéticos

Se puede tener en cuenta un análisis genético para conocer el riesgo de tener un hijo con enfermedad de Krabbe en algunas situaciones:

  • Si es probable que uno o ambos padres sean portadores de una mutación en el gen GALC debido a una historia clínica familiar conocida de enfermedad de Krabbe, se aconseja a la pareja a someterse a análisis para conocer los riesgos en su propia familia.
  • Si un niño recibe diagnóstico de la enfermedad de Krabbe, se aconseja que la familia se realice análisis genéticos para identificar otros hijos que puedan manifestar la enfermedad más adelante en su vida.
  • Si los padres son portadores conocidos, es posible que soliciten un análisis genético prenatal para determinar si es probable que su hijo manifieste la enfermedad.
  • Los portadores conocidos que llevan a cabo el proceso de fertilización in vitro (FIV) pueden solicitar un análisis genético en óvulos fertilizados antes de la implantación.

El análisis genético se debe considerar con cautela. Consulta con el médico sobre los servicios de asesoramiento genético que puedan ayudarte a entender los beneficios, los límites y las consecuencias de un análisis genético.

Patrón hereditario autosómico recesivo

Para tener un trastorno autosómico recesivo, debes heredar dos genes mutados, uno del padre y otro de la madre. Por lo general, estos trastornos se transmiten por dos portadores. En raras ocasiones se ve afectada la salud de estos portadores, pero poseen un gen mutado (gen recesivo) y un gen normal (gen dominando) de la enfermedad. Con cada embarazo, dos portadores tienen un 25 % de probabilidades de tener un hijo sin la enfermedad con dos genes normales (izquierda), un 50 % de probabilidades de tener un hijo sin la enfermedad que también sea portador (medio) y un 25 % de probabilidades de tener un hijo con la enfermedad con dos genes recesivos (derecha).

Complicaciones

Los niños que tienen la enfermedad de Krabbe avanzada pueden presentar diversas complicaciones, entre ellas, infecciones y dificultades respiratorias. En las últimas etapas de la enfermedad, los niños quedan incapacitados, postrados en cama y, finalmente, en estado vegetativo.

La mayoría de los niños que padecen la enfermedad de Krabbe durante la infancia muere antes de los 2 años, en general, a causa de una insuficiencia respiratoria o de complicaciones de inmovilidad y por el tono muscular notablemente disminuido. Los niños que tienen la enfermedad más tarde en la niñez pueden tener una esperanza de vida algo más prolongada: por lo general, entre dos y siete años después del diagnóstico.

Diagnóstico

El médico realizará un examen físico general y evaluará los signos y síntomas que pueden indicar una enfermedad neurológica. Un diagnóstico de enfermedad de Krabbe se basa en una serie de análisis, que pueden incluir lo siguiente.

Análisis de laboratorio

Una muestra de sangre se enviará a un laboratorio para evaluar el nivel de actividad de la enzima GALC. Un nivel muy bajo de actividad o ninguna actividad GALC pueden indicar la enfermedad de Krabbe.

Aunque los resultados pueden ayudar al médico a hacer un diagnóstico, no proporcionan evidencia acerca de cuán rápido progresa la enfermedad. Por ejemplo, un nivel muy bajo de actividad GALC no siempre significa que la enfermedad avanzará con rapidez.

Estudios de diagnóstico por imágenes

El médico puede solicitar uno o más análisis de diagnóstico por imágenes que pueden detectar la pérdida de mielina (desmielinización) en las regiones afectadas del cerebro. Estos pueden incluir lo siguiente:

  • Imágenes por resonancia magnética, una tecnología que usa ondas de radio y un campo magnético para producir imágenes en 3D detalladas
  • Tomografía computarizada, una tecnología radiográfica especializada que produce imágenes en 2D

Pruebas de conducción nerviosa

Una prueba de conducción nerviosa evalúa el ritmo al cual los nervios conducen una señal, esencialmente con qué rapidez pueden enviar un mensaje. Un dispositivo especial mide el tiempo que le lleva a un impulso eléctrico viajar de un punto a otro en el cuerpo. Cuando la mielina está alterada, la conducción nerviosa es más lenta.

Análisis genéticos

Se puede hacer una prueba genética con una muestra de sangre para confirmar un diagnóstico. Existen variantes del gen mutado que provoca la enfermedad de Krabbe. El tipo particular de mutación puede brindar ciertas pistas relacionadas con el desarrollo esperado de la enfermedad.

Pruebas de detección para recién nacidos

En algunos estados, una prueba de detección de la enfermedad de Krabbe es parte de un conjunto estándar de evaluaciones para recién nacidos. La prueba de detección inicial mide la actividad de la enzima GALC. Si se encuentra que la actividad de la enzima es baja, se realizan pruebas GALC de seguimiento y pruebas genéticas.

El uso de pruebas de detección para recién nacidos es relativamente nuevo. Los investigadores todavía están trabajando para comprender la mejor manera de usar estas pruebas, qué tan bien las pruebas conducen a un diagnóstico preciso y qué tan bien predicen el curso de la enfermedad.

Los estudios realizados hasta la fecha indican que la identificación de marcadores para la enfermedad de Krabbe antes de que aparezcan los síntomas puede crear una ventana de tratamiento única. Un procedimiento de tratamiento denominado trasplante de células madre puede mejorar el curso de la enfermedad de Krabbe cuando se administra en las primeras semanas de vida.

Tratamiento

En el caso de los bebés que ya han manifestado síntomas de la enfermedad de Krabbe, actualmente no hay ningún tratamiento que pueda cambiar la evolución de la enfermedad. Por lo tanto, el tratamiento consiste en controlar los síntomas y brindar atención de respaldo. Las intervenciones pueden incluir lo siguiente:

  • Medicamentos anticonvulsivos para controlar las convulsiones.
  • Medicamentos para aliviar la espasticidad y la irritabilidad de los músculos.
  • Fisioterapia para minimizar el deterioro del tono muscular.
  • Apoyo nutricional, como el uso de una sonda para proporcionar líquidos y nutrientes directamente en el estómago (sonda gástrica).

Las intervenciones para niños mayores o adultos con formas menos graves de la enfermedad pueden comprender lo siguiente:

  • Fisioterapia para minimizar el deterioro del tono muscular.
  • Terapia ocupacional para lograr la mayor independencia posible con las actividades diarias.

Trasplante de células madre

Las células madre hematopoyéticas son células especializadas que se pueden convertir en cualquier tipo de glóbulos del cuerpo. Estas células madre también son la fuente de las microglías, células especializadas que consumen desechos y que residen en el sistema nervioso. Cuando se produce la enfermedad de Krabbe, las microglías se trasforman en células globoides tóxicas.

Durante el trasplante de células madre, las células madre del donante se envían al torrente sanguíneo del receptor a través de un tubo llamado catéter venoso central. Las células madre del donante ayudan al cuerpo a producir microglías que puede poblar el sistema nervioso y enviar enzimas GALC funcionales. Este tratamiento puede ayudar a restaurar en cierto grado la producción y el mantenimiento normal de la mielina.

Esta terapia puede mejorar los resultados entre los niños si comienza antes de la aparición de los síntomas, es decir, cuando el diagnóstico se obtiene en un análisis de detección en el recién nacido. La evidencia actual indica que el trasplante de células madre es más efectivo cuando comienza antes de que el niño alcance las 2 semanas de vida.

En los estudios se halló que los niños presintomáticos tratados con el trasplante de células madre pueden tener una evolución más lenta de la enfermedad y una calidad (y expectativa) de vida mejorada, en comparación con los niños que no reciben trasplante de células madre antes de que se desarrollen los síntomas. Sin embargo, los niños sometidos al trasplante de células madre antes de la aparición de los síntomas manifestarán de todas maneras dificultades para hablar, caminar y para otras habilidades motoras durante la infancia.

Los niños mayores y los adultos con síntomas leves de la enfermedad de Krabbe también se pueden beneficiar con este tratamiento. Al igual que en los casos infantiles, la gravedad de los síntomas al momento del trasplante de células madre afecta los resultados del tratamiento.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Las organizaciones que brindan respaldo, recursos educativos, oportunidades de establecer redes y servicios a las familias que enfrentan la enfermedad de Krabbe incluyen las siguientes:

United Leukodystrophy Foundation

Preparación antes de la cita

En algunos casos, la enfermedad de Krabbe se diagnostica con análisis de detección en recién nacidos antes de que aparezcan los síntomas. Las consultas con el médico de tu hijo y un especialista en trastornos del sistema nervioso (neurólogo) comenzarán en cuanto se confirme el diagnóstico. En la mayoría de los casos, sin embargo, la aparición de los síntomas provoca la exploración de las posibles causas.

Consultas pediátricas de control

Es importante que lleves a tu hijo a todas las consultas pediátricas de control programadas con regularidad y a las consultas anuales durante la niñez. Estas consultas son una oportunidad para que el médico de tu hijo controle su desarrollo en áreas clave, incluidas las siguientes:

  • crecimiento;
  • tono muscular;
  • fuerza muscular;
  • coordinación;
  • postura;
  • habilidades motoras adecuadas para la edad;
  • habilidades sensoriales (vista, audición y tacto).

Algunas de las preguntas que debes estar preparado para responder durante los controles regulares pueden ser las siguientes:

  • ¿Qué preocupaciones tienes acerca del crecimiento o desarrollo de tu hijo?
  • ¿Se alimenta bien?
  • ¿Cómo reacciona al tacto?
  • ¿Tu hijo alcanza determinados hitos del desarrollo, como rodar, empujar, sentarse, gatear, caminar o hablar?

Cómo prepararse para las consultas con otros médicos

Si decides consultar con el médico debido a la aparición reciente de los síntomas, probablemente lo primero que harás será consultar con tu profesional de la salud general o el pediatra de tu hijo. Después de una evaluación inicial, el médico puede derivarte a un neurólogo.

Prepárate para responder las siguientes preguntas acerca de tus síntomas o los de tu hijo:

  • ¿Qué signos o síntomas has notado? ¿Cuándo comenzaron?
  • ¿Estos signos o síntomas cambiaron a lo largo del tiempo?
  • ¿Notas algún cambio en la capacidad de atención de tu hijo?
  • ¿Tu hijo tuvo fiebre?
  • ¿Has notado irritabilidad excesiva o inusual?
  • ¿Has notado cambios en los hábitos alimentarios?

Las preguntas especialmente para niños mayores o adultos pueden incluir las siguientes:

  • ¿Tu hijo ha tenido algún cambio en su desempeño escolar?
  • ¿Has tenido dificultades con las tareas normales o el trabajo relacionado al empleo?
  • ¿Tú o tu hijo están recibiendo tratamiento por alguna otra enfermedad?
  • ¿Tú o tu hijo han comenzado a tomar medicamentos nuevos recientemente?

Last Updated Nov 20, 2018


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